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Libre de culpa ,Mohamed bin Salmán, autor intelectual del asesinato de Khashoggi

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EP USA /agencias

Responsables turcos acusaron al príncipe Mohammed de ordenar la muerte del periodista, mientras que el presidente Tayip Erdogan dijo que el asesinato fue ordenado en los “más altos niveles” del Gobierno saudí.

Mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió que la responsabilidad última recae en el príncipe en su calidad de líder de facto.

Sin embargo, hoy se ha dado a conocet por parte del fiscal general saudita que se aplique la pena de muerte para cinco acusados en el caso del asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de Estambul pero eximió de toda culpa al poderoso príncipe heredero, Mohamed Salman.

Según el portavoz de la fiscalía, Khashoggi, un periodista crítico con el régimen saudita, sobre todo con el príncipe heredero Mohamed , fue asesinado el 2 de octubre tras haber sido drogado en el consulado saudita en Estambul, donde los cinco acusados lo descuartizaron.

El príncipe heredero Mohamed bin Salmán, apodado “MBS”, no estaba al tanto del caso, afirmó el fiscal general y portavoz, Shaalan al Shaalan, en respuesta a la pregunta de un periodista.

El subdirector de los servicios de inteligencia, general Ahmed al Asiri, ordenó que trajeran a Khashoggi por las buenas o por las malas. Pero el jefe del equipo de “negociadores” enviados al lugar ordenó matarlo, añadió.

Los restos del periodista de 59 años fueron luego entregados a un agente en el exterior del consulado, agregó Shaalan.

De un total de 21 sospechosos, el fiscal general ha inculpado hasta ahora a 11 personas que comparecerán ante la justicia. Pidió la pena de muerte para cinco de ellos, según la misma fuente.

– Explicación “insuficiente” –

El fiscal general pidió asimismo a Turquía firmar un acuerdo “especial” de cooperación para la investigación sobre el asesinato.

El objetivo de este “mecanismo específico” es proporcionar a Turquía los resultados de la investigación saudita y obtener de Ankara las “pruebas y la información pertinente” que posee al respecto, dijo el fiscal, que “espera una respuesta”.

Turquía respondió diciendo que considera “insuficiente” la explicación de la fiscalía saudita e insistiendo en que todo fue premeditado.

“Todas estas medidas son ciertamente positivas, pero también insuficientes”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores turco Mevlüt Cavusoglu. “Este asesinato, como ya dijimos, fue planificado por anticipado”, añadió, rechazando la versión de que los asesinos de Khashoggi intentaron primero traerlo de vuelta al país.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ya había aumentado la presión sobre Arabia Saudita cuando el sábado aseguró haber compartido grabaciones sobre la muerte de Khashoggi con Riad, Washington y otras capitales, aunque no dio detalles del contenido de las mismas.

El propio Erdogan había sostenido en un artículo de prensa que la orden de asesinar al periodista saudí emanó “de los más altos niveles del gobierno” de Riad.

Tras negar inicialmente el asesinato, las autoridades sauditas hablaron primero de una “pelea” que acabó mal, antes de afirmar que el periodista murió durante una operación no autorizada y sobre la que el príncipe heredero Mohamed Bin Salmán no había sido informado.

Varios medios de prensa turcos habían asegurado que Ankara tenía una grabación del asesinato, y que había sido compartida con la directora de la CIA Gina Haspel, durante un viaje a Turquía a finales de octubre.

Pero la existencia de tales grabaciones no había sido confirmada oficialmente.

Según indicó la semana pasada el diario turco Sabah, los asesinos de Khashoggi se deshicieron de su cuerpo echándolo por el sistema de desagüe del consulado después de haberlo disuelto en ácido.

Este caso, que ha tenido una resonancia universal, ha ensombrecido la imagen de Arabia Saudita, un reino ultraconservador que intentaba, por iniciativa precisamente de “MBS”, una estrategia de modernización y apertura, mediante el anuncio de medidas económicas y sociales liberales.

El caso ha fragilizado además a la diplomacia saudí: Riad está ahora a la defensiva, en especial sobre su intervención militar en Yemen, que ha causado numerosas víctimas civiles. (AFP)


Tema relacionado:Arabia Saudita confirma asesinato de Khashoggi en Turkía


 

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9/11 , 20 años después del dolor

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EP New York/ 9/11

Nueva York, una ciudad herida pero cambiada 20 años después del 11S

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23 fallecidos deja hasta el momento la tormenta ‘Ida’ en el área tri-estatal

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EP New York/Tormenta Ida

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Talibanes celebran salida estadounidense de Afganistan y toman control de Kabul

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EP Newyork/Afganistan

Durante la evacuación, las fuerzas estadounidenses ayudaron a trasladar a unos 120.000 ciudadanos estadounidenses, afganos y de otros países, según la Casa Blanca

El Talibán proclama su victoria en Kabul y promete seguridad
KABUL — El Talibán hizo un recorrido triunfal el martes por el aeropuerto internacional de Kabul, horas después de la retirada de tropas que puso fin a la guerra más larga de Estados Unidos. De pie en la pista, líderes del grupo prometieron asegurar el país, reabrir el aeropuerto y dar una amnistía a sus antiguos rivales.

En una demostración de control, líderes talibanes caminaron por la pista escoltados por miembros de la unidad de élite Badri. Los comandos posaron con orgullo para la prensa vestidos con uniformes de camuflaje.

Poner el aeropuerto de nuevo en funcionamiento es uno de los considerables desafíos que afronta el Talibán para gobernar un país de 38 millones de habitantes que durante dos décadas sobrevivió con miles de millones de dólares en ayuda extranjera.

“Afganistán es libre por fin”, dijo a The Associated Press en la pista del aeropuerto Hekmatula Wasiq, un líder talibán. “El lado militar y el civil (del aeropuerto) están con nosotros y bajo control. Esperamos anunciar nuestro gobierno. Todo es pacífico. Todo es seguro”.

Wasiq instó a la gente a regresar al trabajo y reiteró la promesa talibán de ofrecer una amnistía general. “El pueblo debe ser paciente”, dijo. “Poco a poco devolveremos todo a la normalidad. Llevará tiempo”.

Un miembro destacado de la oficina política del Talibán felicitó a los afganos por su “gran victoria” al lograr la “plena independencia del país” con la salida de las fuerzas estadounidenses.

Shahabuddin Delawar habló ante un centenar de personas, aparentemente todos hombres, en un evento en Kabul transmitido por la televisión estatal. Delawar fustigó al enemigo —las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN— y acusó a Occidente de difundir propaganda para socavar al Talibán.

“Pronto se verá el progreso” de la nación. La imagen en la TV estatal aparecía con el subtítulo “Celebración del Día de la Independencia y el fin de la invasión estadounidense de Afganistán”.

Apenas unas horas antes, el Ejército estadounidense completó su mayor evacuación aérea de personas no combatientes en la historia.

El martes por la mañana aún quedaban signos del caos registrado en los últimos días. En la terminal se veían maletas y ropas tiradas entre montones de documentos. Había alambres de cuchillas para separar zonas y autos volcados y vehículos estacionados bloqueaban rutas en torno al aeropuerto civil, un indicio de las medidas tomadas para proteger contra posibles ataques suicidas con vehículos.

Varios vehículos con combatientes talibanes recorrían la única pista del Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, en la zona militar al norte del aeropuerto. Antes del amanecer, combatientes fuertemente armados caminaban por los hangares de la zona militar entre algunos de los siete helicópteros CH-46 que utilizó el Departamento de Estado en sus evacuaciones antes de inutilizarlos.

El vocero del grupo, Zabihula Muyahid, se dirigió a los miembros presentes de la unidad Badri. “Confío en que sean muy prudentes al tratar con el país”, dijo. “Nuestro país ha sufrido guerra e invasión y el pueblo no tiene más tolerancia”.

Tras su intervención, los combatientes exclamaron: “¡Dios es el más grande!”.

En otra entrevista con la televisora estatal afgana, Muyahid habló sobre reanudar la actividad en el aeropuerto, que sigue siendo una vía crucial para los que quieren salir del país.

“Nuestro equipo técnico comprobará las necesidades técnicas y logísticas del aeropuerto”, dijo. “Si podemos arreglarlo todo por nuestra cuenta, no necesitaremos ayuda. Si hace falta ayuda técnica o logística para reparar la destrucción, entonces pediremos ayuda a Qatar o Turquía”.

El vocero no entró en detalles sobre qué estaba destruido.

El general de la Infantería de Marina Frank McKenzie, responsable del Comando Central del Ejército de Estados Unidos, había dicho antes que las tropas habían “desmilitarizado” el sistema para que no pudiera volver a utilizarse. Las autoridades dijeron que las tropas no habían volado equipamiento para asegurar que el aeropuerto podía utilizarse para operar vuelos en el futuro. Además, McKenzie señaló que las tropas estadounidenses habían inutilizado 27 camionetas Humvee y 73 aeronaves.

En el aeropuerto se produjeron escenas dramáticas después de que los Talibanes conquistaran Afganistán en una ofensiva relámpago y tomaran Kabul el 15 de agosto. Miles de afganos rodearon el aeropuerto, y algunos murieron tras aferrarse con desesperación al lateral de un avión de transporte C-17 del Ejército estadounidense que despegaba. La semana pasada murieron al menos 169 afganos y 13 militares de Estados Unidos en un ataque suicida del grupo extremista Estado Islámico en una puerta del aeropuerto.

Durante la evacuación, las fuerzas estadounidenses ayudaron a trasladar a unos 120.000 ciudadanos estadounidenses, afganos y de otros países, según la Casa Blanca. Las fuerzas de la coalición también evacuaron a sus ciudadanos y a más afganos. Pero pese a todos los que salieron, Estados Unidos y otros países admitieron que no habían evacuado a todos los que querían marcharse.

Pero el martes, tras una noche en la que combatientes talibanes dispararon al aire en señal de triunfo, nuevos guardias mantenían alejados a los curiosos y a los que de algún modo aún aspiraban a tomar un vuelo para marcharse.

“Después de 20 años hemos derrotado a los estadounidenses”, dijo Mohammad Islam, un guardia talibán en el aeropuerto, procedente de la provincia de Logar y que sostenía un rifle Kalashnikov. “Se han marchado y ahora nuestro país es libre”.

“Está claro lo que queremos”, añadió. “Queremos sharía (ley islámica), paz y estabilidad”.

Zalmay Khalilzad, el representante especial de Estados Unidos en Afganistán que supervisó las conversaciones de Estados Unidos con el Talibán, escribió en Twitter que “los afganos afrontan un momento de decisión y oportunidad” tras la retirada.

“El futuro del país está en sus manos. Elegirán su camino con plena soberanía”, escribió. “Esta es la oportunidad de poner fin a su guerra también”.

Pero el Talibán afronta lo que podría ser una sucesión de grandes crisis mientras toma el control del país. La mayoría de los miles de millones de dólares que tiene Afganistán en divisas extranjeras están ahora congelados en Estados Unidos, lo que presiona a una moneda local en franca caída. Los bancos han impuesto controles a la retirada de dinero por temor a una fuga de depósitos en el clima de incertidumbre. Funcionarios de todo el país dicen que llevan meses sin recibir sus salarios.

El equipo médico sigue escaseando y miles de personas que huyeron del avance talibán viven en condiciones penosas. Además, una fuerte sequía ha reducido la producción de alimentos en el país y hecho aún más importantes las importaciones, al tiempo que aumenta el riesgo de hambruna.

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Akhgar informó desde Estambul. El periodista de Associated Press Jon Gambrell en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, contribuyó a este despacho.

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