Connect with us

Agencias

No para la violencia en Chile. Gobierno decreta “toque de queda”

Published

on

EP New York/Santiago de Chile

El peor estallido social desde el retorno de la democracia en Chile se intensificaba este domingo con violentos enfrentamientos y saqueos que dejaban tres muertos y casi 1.500 detenidos.

Un total de tres muertos, dos heridos por bala y miles detenidos es el balance oficial de la noche de disturbios que vivió la Región Metropolitana bajo el toque de queda, la primera vez desde la recuperación de la democracia.

Ante la virulencia de las manifestaciones y saqueos, las autoridades decretaron por segundo día un toque de queda, aunque adelantaron el inicio de la medida para las 19H00 locales (22HOO GMT), en medio del “estado de emergencia” que rige para cinco regiones del país.

“Estén en calma y estén todos en sus casas”, instó al anunciar la medida el general Javier Iturriaga, jefe militar a cargo de la seguridad tras la instauración del estado de emergencia tras el inicio de las protestas el viernes.

Las manifestaciones, disparadas por el aumento del precio del pasaje del metro -medida que el gobierno luego revirtió- eran inimaginables hasta hace solo algunos días, cuando el mismo presidente Sebastián Piñera se refería a su país como un “oasis” de estabilidad.

En ese contexto, los tres poderes del Estado buscaron dar una señal de unidad tras un encuentro este domingo entre sus máximos exponentes en el palacio presidencial de La Moneda.

“La democracia no solamente tiene el derecho, tiene la obligación de defenderse usando todos los instrumentos que entrega la propia democracia y el estado de derecho para combatir a aquellos que quieren destruirla”, dijo Piñera tras la reunión.

Desmanes y saqueos

Manifestantes encapuchados se enfrentaron con efectivos policiales en la céntrica Plaza Italia de Santiago, fuertemente resguardada en una nueva jornada de rabia callejera que no cesa y refleja un extendido malestar social.

“El pueblo unido jamás será vencido”, gritaban a coro los manifestantes, rememorando una consigna que se hizo popular durante las protestas contra la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Mientras, los saqueos al comercio se extendían por varios puntos de la ciudad. Pese a que los grandes supermercados permanecían cerrados, grupos de personas forzaban los accesos e ingresaban violentamente, arrasando todo a su paso. Iguales situaciones se repetían en varias regiones.

La Policía y los militares intentaban repeler los saqueos, pero por momentos parecían desbordados.

Hasta el momento, las manifestaciones dejan dos mujeres muertas tras el incendio en un supermercado en el sur de Santiago, según balance oficial.

En tanto, Iturriaga dio cuenta de dos heridos de bala que se encontraban “graves” tras un incidente con una patrulla militar.

Por su lado, la fiscalía informó de 1.462 detenidos en todo el país, 614 de ellos en Santiago.

Tristeza, rabia, impotencia

“Es muy triste todo lo que está pasando, pero la gente está indignada porque no la escuchan”, dije a la AFP Antonia, de 26 años, en el centro de Santiago, que mostraba imágenes dantescas de destrucción, con semáforos en el suelo, restos de autobuses quemados, comercios saqueados y miles de piedras y palos sobre las calles.

Pese a que el disparador fue el aumento de la tarifa del metro, las protestas se fueron haciendo eco de otras reivindicaciones en una sociedad que incuba desde hace años un gran descontento, y se fueron extendiendo a otras ciudades como Valparaíso y Concepción.

Bajo gritos de “basta de abusos” y con la consigna en redes sociales de “ChileDespertó”, los manifestantes reclaman contra un modelo económico en el que el acceso a la salud y a la educación es prácticamente privado, con una alta desigualdad social, bajas pensiones y un alza de los servicios básicos.

Ciudad paralizada y desolada

Prácticamente todo el gran comercio permanece cerrado, hay escaso transporte público, en tanto había vuelos suspendidos o cancelados en el aeropuerto.

En el pequeño comercio que decidió abrir y en algunas gasolineras habían extensas filas para abastecerse de víveres y combustible ante el temor de que se genere un desabastecimiento y un mayor caos vuelva a generarse el lunes.

Los estudiantes llamaron a nuevas movilizaciones y se prevé una gran dificultad en los traslados, al mantenerse gran parte del metro cerrado por los daños sufridos en 78 de sus estaciones y vagones, en daños valorados en más de 300 millones de dólares por el presidente de esta empresa estatal, Louis de Grange, que calculó en “meses” la reparación de algunas estaciones.

Los taxis y las diversas aplicaciones móviles de transporte -cuyas tarifas estaban por las nubes- eran por lo pronto prácticamente la única forma de movilizarse en esta cuidad de siete millones de habitantes.

Chile tiene previsto acoger a mediados de noviembre la cumbre de líderes del Foro de Cooperación del Asia Pacífico (APEC) y en diciembre la cumbre del clima de la ONU COP 25.

La Cámara de Diputados organizó también una sesión especial este domingo. Para el lunes, la mayoría de las universidades y los colegios suspendieron sus clases.

Los estudiantes llamaron a nuevas movilizaciones y se prevé una gran dificultad en los traslados, al mantenerse gran parte del metro cerrado por los daños sufridos en 78 de sus estaciones y vagones, en daños valorados en más de 300 millones de dólares por el presidente de esta empresa estatal, Louis de Grange, que calculó en “meses” la reparación de algunas estaciones.

Los taxis y las diversas aplicaciones móviles de transporte -cuyas tarifas estaban por las nubes- eran por lo pronto prácticamente la única forma de movilizarse en esta cuidad de siete millones de habitantes.

Chile tiene previsto acoger a mediados de noviembre la cumbre de líderes del Foro de Cooperación del Asia Pacífico (APEC) y en diciembre la cumbre del clima de la ONU COP 25.

La Cámara de Diputados organizó también una sesión especial este domingo. Para el lunes, la mayoría de las universidades y los colegios suspendieron sus clases.

 

Continue Reading

Agencias

9/11 , 20 años después del dolor

Published

on

EP New York/ 9/11

Nueva York, una ciudad herida pero cambiada 20 años después del 11S

Continue Reading

Agencias

23 fallecidos deja hasta el momento la tormenta ‘Ida’ en el área tri-estatal

Published

on

EP New York/Tormenta Ida

Continue Reading

Agencias

Talibanes celebran salida estadounidense de Afganistan y toman control de Kabul

Published

on

EP Newyork/Afganistan

Durante la evacuación, las fuerzas estadounidenses ayudaron a trasladar a unos 120.000 ciudadanos estadounidenses, afganos y de otros países, según la Casa Blanca

El Talibán proclama su victoria en Kabul y promete seguridad
KABUL — El Talibán hizo un recorrido triunfal el martes por el aeropuerto internacional de Kabul, horas después de la retirada de tropas que puso fin a la guerra más larga de Estados Unidos. De pie en la pista, líderes del grupo prometieron asegurar el país, reabrir el aeropuerto y dar una amnistía a sus antiguos rivales.

En una demostración de control, líderes talibanes caminaron por la pista escoltados por miembros de la unidad de élite Badri. Los comandos posaron con orgullo para la prensa vestidos con uniformes de camuflaje.

Poner el aeropuerto de nuevo en funcionamiento es uno de los considerables desafíos que afronta el Talibán para gobernar un país de 38 millones de habitantes que durante dos décadas sobrevivió con miles de millones de dólares en ayuda extranjera.

“Afganistán es libre por fin”, dijo a The Associated Press en la pista del aeropuerto Hekmatula Wasiq, un líder talibán. “El lado militar y el civil (del aeropuerto) están con nosotros y bajo control. Esperamos anunciar nuestro gobierno. Todo es pacífico. Todo es seguro”.

Wasiq instó a la gente a regresar al trabajo y reiteró la promesa talibán de ofrecer una amnistía general. “El pueblo debe ser paciente”, dijo. “Poco a poco devolveremos todo a la normalidad. Llevará tiempo”.

Un miembro destacado de la oficina política del Talibán felicitó a los afganos por su “gran victoria” al lograr la “plena independencia del país” con la salida de las fuerzas estadounidenses.

Shahabuddin Delawar habló ante un centenar de personas, aparentemente todos hombres, en un evento en Kabul transmitido por la televisión estatal. Delawar fustigó al enemigo —las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN— y acusó a Occidente de difundir propaganda para socavar al Talibán.

“Pronto se verá el progreso” de la nación. La imagen en la TV estatal aparecía con el subtítulo “Celebración del Día de la Independencia y el fin de la invasión estadounidense de Afganistán”.

Apenas unas horas antes, el Ejército estadounidense completó su mayor evacuación aérea de personas no combatientes en la historia.

El martes por la mañana aún quedaban signos del caos registrado en los últimos días. En la terminal se veían maletas y ropas tiradas entre montones de documentos. Había alambres de cuchillas para separar zonas y autos volcados y vehículos estacionados bloqueaban rutas en torno al aeropuerto civil, un indicio de las medidas tomadas para proteger contra posibles ataques suicidas con vehículos.

Varios vehículos con combatientes talibanes recorrían la única pista del Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, en la zona militar al norte del aeropuerto. Antes del amanecer, combatientes fuertemente armados caminaban por los hangares de la zona militar entre algunos de los siete helicópteros CH-46 que utilizó el Departamento de Estado en sus evacuaciones antes de inutilizarlos.

El vocero del grupo, Zabihula Muyahid, se dirigió a los miembros presentes de la unidad Badri. “Confío en que sean muy prudentes al tratar con el país”, dijo. “Nuestro país ha sufrido guerra e invasión y el pueblo no tiene más tolerancia”.

Tras su intervención, los combatientes exclamaron: “¡Dios es el más grande!”.

En otra entrevista con la televisora estatal afgana, Muyahid habló sobre reanudar la actividad en el aeropuerto, que sigue siendo una vía crucial para los que quieren salir del país.

“Nuestro equipo técnico comprobará las necesidades técnicas y logísticas del aeropuerto”, dijo. “Si podemos arreglarlo todo por nuestra cuenta, no necesitaremos ayuda. Si hace falta ayuda técnica o logística para reparar la destrucción, entonces pediremos ayuda a Qatar o Turquía”.

El vocero no entró en detalles sobre qué estaba destruido.

El general de la Infantería de Marina Frank McKenzie, responsable del Comando Central del Ejército de Estados Unidos, había dicho antes que las tropas habían “desmilitarizado” el sistema para que no pudiera volver a utilizarse. Las autoridades dijeron que las tropas no habían volado equipamiento para asegurar que el aeropuerto podía utilizarse para operar vuelos en el futuro. Además, McKenzie señaló que las tropas estadounidenses habían inutilizado 27 camionetas Humvee y 73 aeronaves.

En el aeropuerto se produjeron escenas dramáticas después de que los Talibanes conquistaran Afganistán en una ofensiva relámpago y tomaran Kabul el 15 de agosto. Miles de afganos rodearon el aeropuerto, y algunos murieron tras aferrarse con desesperación al lateral de un avión de transporte C-17 del Ejército estadounidense que despegaba. La semana pasada murieron al menos 169 afganos y 13 militares de Estados Unidos en un ataque suicida del grupo extremista Estado Islámico en una puerta del aeropuerto.

Durante la evacuación, las fuerzas estadounidenses ayudaron a trasladar a unos 120.000 ciudadanos estadounidenses, afganos y de otros países, según la Casa Blanca. Las fuerzas de la coalición también evacuaron a sus ciudadanos y a más afganos. Pero pese a todos los que salieron, Estados Unidos y otros países admitieron que no habían evacuado a todos los que querían marcharse.

Pero el martes, tras una noche en la que combatientes talibanes dispararon al aire en señal de triunfo, nuevos guardias mantenían alejados a los curiosos y a los que de algún modo aún aspiraban a tomar un vuelo para marcharse.

“Después de 20 años hemos derrotado a los estadounidenses”, dijo Mohammad Islam, un guardia talibán en el aeropuerto, procedente de la provincia de Logar y que sostenía un rifle Kalashnikov. “Se han marchado y ahora nuestro país es libre”.

“Está claro lo que queremos”, añadió. “Queremos sharía (ley islámica), paz y estabilidad”.

Zalmay Khalilzad, el representante especial de Estados Unidos en Afganistán que supervisó las conversaciones de Estados Unidos con el Talibán, escribió en Twitter que “los afganos afrontan un momento de decisión y oportunidad” tras la retirada.

“El futuro del país está en sus manos. Elegirán su camino con plena soberanía”, escribió. “Esta es la oportunidad de poner fin a su guerra también”.

Pero el Talibán afronta lo que podría ser una sucesión de grandes crisis mientras toma el control del país. La mayoría de los miles de millones de dólares que tiene Afganistán en divisas extranjeras están ahora congelados en Estados Unidos, lo que presiona a una moneda local en franca caída. Los bancos han impuesto controles a la retirada de dinero por temor a una fuga de depósitos en el clima de incertidumbre. Funcionarios de todo el país dicen que llevan meses sin recibir sus salarios.

El equipo médico sigue escaseando y miles de personas que huyeron del avance talibán viven en condiciones penosas. Además, una fuerte sequía ha reducido la producción de alimentos en el país y hecho aún más importantes las importaciones, al tiempo que aumenta el riesgo de hambruna.

___

Akhgar informó desde Estambul. El periodista de Associated Press Jon Gambrell en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, contribuyó a este despacho.

Continue Reading
Advertisement

Trending

Copyright © 2020 Enfoque Periodístico. Created by Conectya.

shares