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Jhon Kerry se reúne con guerrilleros de las FARC en Cuba

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Lo que sucedió entre el Secretario de Estado Jhon Kerry y los miembros de las FARC

March 21, 2016

 El final está cerca, pero hay que desenredar la madeja cuanto antes. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, instó al Gobierno de Colombia y a la guerrilla de las FARC a que resuelvan sus diferencias, después de más de tres años de negociaciones, para alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin a un conflicto armado de más de 50 años. “El proceso de paz en Colombia es una señal de profunda transformación en América Latina”, aseguró el Departamento de Estado en un comunicado, para quien la trascendencia histórica de su resolución es comparable con la visita de Obama a Cuba. Nunca antes un dirigente político de Estados Unidos de tan alto rango se había reunido con la cúpula de las FARC, incluidas en la lista de organizaciones terroristas.

 Este miércoles se cumplirá la fecha que el presidente, Juan Manuel Santos, y el líder de la guerrilla, alias Timochenko, fijaron para llegar a un acuerdo final. La coincidencia con el viaje de Obama a Cuba hizo a más de uno suspirar y tratar de acelerar las conversaciones. La foto, pensaban, sería perfecta. Sin embargo, esa instantánea tendrá que esperar. Conocedores de las conversaciones niegan que haya una crisis, pero sí admiten un estancamiento en los aspectos que quedan por finiquitar: las zonas y las condiciones en las que los guerrilleros quedarán concentrados tras la firma y la dejación de armas.

 Este impasse ha provocado que el miércoles no vaya a alcanzar un gran acuerdo, aunque se trabaja para anunciar una serie de avances con los que ambas partes tratarán de salir del paso en una fecha tan marcada. De hecho, las FARC, tras reunirse con Kerry anunciaron que han entregado al Gobierno y a los países garantes una hoja de ruta a seguir a partir de ahora. “En fecha no lejana le daremos la buena nueva al país y al mundo que Colombia ha llegado a la paz”, aseguraron en un comunicado. Por parte del Gobierno no hubo respuesta sobre este asunto.

 Kerry se reunió por separado y durante algo más de una hora con los negociadores del Gobierno colombiano y de la guerrilla. El encuentro con las FARC trascendía el protocolo. Ante sí tenían al más alto representante del Gobierno de Estados Unidos con el que se habían sentado hasta ahora. Estados Unidos ha sido el país que más ayuda de inteligencia y militar ha dado a Colombia para tratar de derrotar a la guerrilla, a la que siguen considerando una organización terrorista. En este sentido, en un comunicado, las FARC pidieron a Kerry que Estados Unidos empiece a considerarles “una fuerza política empeñada en la expansión de la democracia y el progreso social de Colombia”. Incluso le regalaron un libro, Resistencia de un pueblo en armas, con la siguiente dedicatoria: “Este texto recoge un tramo de la historia escrita por el fundador de las FARC, Manuel Marulanda Vélez, organización insurgente que hoy se alista para el tránsito a movimiento político legal”.

 Además de su salida de la lista de organizaciones terroristas, otro de los reclamos capitales de las FARC es la extradición de Simón Trinidad, encarcelado en Estados Unidos y condenado a más de 60 años de prisión. Algo que el Gobierno de Santos vería como un gesto que contribuiría a avanzar en los diálogos. Sin embargo, Estados Unidos siempre se ha mostrado receloso de propiciarlo. Otra de las exigencias de la guerrilla es su salida de la lista de grupos terroristas en cuanto se firme el acuerdo con el Gobierno.

 La parquedad del mensaje del Departamento de Estado contrasta con el optimismo que deslizaban los mensajes de los negociadores de las FARC tras la reunión. “Hemos tenido algunas diferencias, pero tratándose de la paz no hay diferencias”, fueron palabras que Iván Márquez, jefe negociador de la guerrilla, atribuyó a Kerry en un tuit. “Positivo e histórico, genera optimismo y un respaldo internacional enorme”, escribió Pablo Catatumbo, otro de los miembros del secretariado, la dirección de la guerrilla.

 El Gobierno de Colombia, a través del jefe de la delegación, Humberto de la Calle, aseguró que la reunión con Kerry había sido “muy productiva”. De la Calle anunció que Estados Unidos colaborará con “la seguridad de las personas que dejen las armas que es un tema crítico en las conversaciones”, aunque no aclaró cuál será el tipo de ayuda.

EPinternacional

 

La reunión de Kerry con las FARC ha levantado mucha polvareda en Colombia. La oposición, liderada por el expresidente Álvaro Uribe, ha salido en tromba a criticarla. “Muchos colombianos nos sentimos ofendidos por la reunión del Gobierno de USA con las FARC, el mayor cartel de cocaína del mundo y grupo terrorista”, tuiteó la noche del domingo Uribe, al que siguieron decenas de mensajes similares de senadores de su partido, el Centro Democrático. También otro expresidente, Andrés Pastrana, impulsor del Plan Colombia, la gran alianza militar y de inteligencia con Estados Unidos, criticó el encuentro: “Insólito que John Kerry cohoneste en Cuba la desarticulación de las instituciones democráticas en Colombia”, escribió en Twitter Pastrana, el último presidente antes de Santos en negociar la paz con las FARC, en las fallidas conversaciones de El Caguán.

RESPALDO DE BARACK OBAMA AL PROCESO DE PAZ

 El respaldo de Barack Obama al proceso de paz en Colombia ha sido total pese a las críticas. Nombró a Bernie Aronson como enviado especial de su Gobierno a las conversaciones y, en febrero, reafirmó el apoyo al comprometerse a pedir en el Congreso 450 millones de dólares para afianzar el posconflicto el próximo año. En aquel encuentro que mantuvo con Santos en la Casa Blanca, según se ha podido saber, Obama le trasladó al mandatario colombiano que no debía apresurarse a firmar con las FARC un acuerdo si no estaban preparados para cumplirlo. “Obama le dijo a Santos que se debería concentrar en lograr el mejor acuerdo para los colombianos”, aseguró Ben Rhodes, asesor en política de exterior de Obama, en una conversación reducida con medios,  antes de la visita a Cuba. Rhodes aseguró entonces que, pese a que la isla centraba las prioridades del presidente de Estados Unidos, sí querían aprovechar el viaje para ver en qué puede colaborar en el desenlace del proceso.

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Agencias

Rusia ataca el Este de Ucrania. “El Donbás” de la guerra

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EP New York/ Guerra de Ucrania

Kiev, 18 abr – El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó la noche de este lunes a su país de que Rusia “ha empezado la gran batalla por el Donbás”, en alusión a la esperada gran ofensiva del ejército ruso para controlar todo el este del país.

“Podemos confirmar que las tropas rusas han comenzado esa batalla”, aseguró, en un mensaje difundido por vídeo, difundido por el canal informativo Ukrinform, para añadir a continuación que los soldados ucranianos “batallarán” y que “no cederán” nada del territorio del país.

“El ejército ruso ha concentrado gran parte del total de sus efectivos ahí para concentrarse en su ofensiva”, asegura, para sostener luego que “no importa cuantas tropas rusas se desplieguen: nosotros lucharemos”.

El mensaje del líder ucraniano sigue a los bombardeos registrados durante todo este lunes en el Donbás y después de que a primera hora de la mañana el gobernador regional de Lugansk, Serhiy Gaidai, proclamara el inicio de la ofensiva en una de sus ciudades, Kreminna.

“La situación ha cambiado radicalmente”, anunció entonces Gaidai, a través de Telegram, para informar luego de los primeros combates en las calles.

En paralelo a la alarma en el este del país, desde Leópolis, en el oeste y a 80 kilómetros de la frontera con Polonia, se reportaron asimismo ya por la mañana cinco ataques con misiles, que dejaron al menos siete muertos.

Especialmente dramática es la situación en Mariúpol, la estratégica ciudad portuaria del Mar Negro, que sufre a diario los bombardeos rusos desde el inicio de la invasión, el 24 de febrero.

Las autoridades ucranianas informaron este lunes, por segundo día consecutivo, de que no es posible abrir corredores humanitarios para proceder a la evacuación de los civiles porque, según Kiev, por parte de Rusia no hay garantías de seguridad.

La viceprimera ministra, Iryna Vereshchuk, instó a través de la cuenta oficial en Telegram a Rusia a abrir uno de estos corredores humanitarios para posibilitar esas operaciones.

Según fuentes ucranianas, en una acería de Mariúpol hay cerca de un millar de civiles refugiados. Ahí se encuentran también atrincherados los últimos soldados ucranianos que tratan de resistir el ataque ruso a esa ciudad.

Información de EFE

 

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Agencias

Putin y ejército ruso avanzan mientras piden a Ucrania que deponga las armas para dialogar

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EP New York/agencias

La ofensiva rusa avanza mientras presidente de Ucrania , Zelennskyy , pide ayuda a líderes mundiales.
KIEV, Ucrania  — La ofensiva de Rusia sobre Ucrania llegó el viernes a las inmediaciones de la capital luego de lanzar ataques aéreos sobre ciudades y bases militares y de entrar al país desde tres flancos en una invasión que podría reescribir el orden de la seguridad mundial tras la Guerra Fría.

El sonido de las explosiones sacudió Kiev antes del amanecer y más tarde se escucharon disparos cerca del barrio gubernamental, mientras los líderes occidentales convocaban una reunión de urgencia y el presidente de Ucrania pedía ayuda internacional para frenar un ataque que podría derrocar a su gobierno elegido democráticamente, causar un gran número de víctimas y provocar daños en la economía mundial.

Entre los indicios de la que capital ucraniana estaba bajo una creciente amenaza, el ejército dijo el viernes que un grupo de espías y saboteadores rusos fue visto en un distrito a las afueras de Kiev, y la policía pidió a la gente que no saliese de una céntrica estación de metro por los tiroteos en la zona. En otros puntos de la ciudad, los soldados establecieron posiciones defensibas en puentes y los vehículos blindados recorrían las calles, mientras muchos residentes esperaban inquietos en el portal de sus edificios de departamentos.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, señaló que Kiev “bien podría quedar bajo un asedio” en lo que funcionarios de Washington creen que es un intento descarado del presidente ruso, Vladimir Putin, de instalar su propio régimen.

La agresión, anticipada desde hace semanas por Estados Unidos y sus aliados occidentales, es la mayor guerra terrestre en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Tras semanas negando estar planeando una invasión, al autocrático Putin lanzó su ataque contra un país que se ha inclinado cada vez más hacia la democracia occidental alejándose de la órbita de Moscú.

Con su poder cada vez más en duda, el presidente Volodymyr Zelenskyy pidió a los líderes mundial sanciones aún más severas que las impuestas por los aliados y asistencia en materia de defensa.

“Si no nos ayudan ahora, si no ofrecen una ayuda potente a Ucrania, mañana la guerra llamará a su puerta”, afirmó el mandatario, que cortó los lazos diplomáticos con Moscú, declaró la ley marcial y ordenó una movilización total del ejército para los próximos 90 días.

Zelenskyy dijo que él es el objetivo número uno de los rusos, pero apuntó que tenía previsto quedarse en Kiev. La primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, señaló a primera hora del viernes que el ucraniano asistió a una reunión de líderes de la Unión Europea por videollamada desde lo que parecía ser una especie de búnker.

Mientras las sirenas antiaéreas sonaban en Kiev en la madrugada del viernes, los huéspedes de un hotel en el centro de la ciudad eran dirigidos a un refugio improvisado en el sótano, forrado con pilas de colchones y botellas de agua. Los trabajadores, todos estudiantes universitarios locales, servían té y galletas a los clientes. Algunas personas salieron a un patio para fumar o tomar el aire.

“Todos estamos asustados y preocupados. No sabemos qué hacer, qué va a pasar en unos días”, señaló una de las empleadas, Lucy Vashaka, de 20 años.

La invasión comenzó en la madrugada del jueves con una serie de ataques con misiles, muchos de ellos a instalaciones gubernamentales y militares clave, seguidos de inmediato por un asalto terrestre por tres flancos. Según funcionarios ucranianos y estadounidenses, las fuerzas de Moscú estaban atacando desde el este hacia Járkiv, la segunda ciudad del país; desde la región sureña de Crimea, que Rusia se anexionó en 2014, y desde Bielorrusia por el norte.

Después de que las autoridades ucranianas reportaran haber perdido el control de la clausurada central nuclear de Chernóbil, escenario del peor desastre nuclear del mundo, Rusia dijo el viernes que colaboraba con ucranianos para asegurarla, pero el bando local no corroboró dicha cooperación.

En discurso, Zelenskyy anunció el fallecimiento de 137 “héroes”, entre ellos 10 oficiales militares, mientras que uno de sus asesores dijo que en el lado ruso murieron alrededor de 400 soldados. Moscú no ofreció datos. Ninguna de las afirmaciones pudo verificarse de forma independiente.

Muchos de los que, por temor a los bombardeos, pasaron la noche en búnkeres improvisados, salieron a primera hora del viernes a una ciudad en relativa calma. Por las autovías circulaban algunos autos, además de las columnas del ejército. Las filas de la víspera en las gasolineras habían desaparecido.

Con las redes sociales amplificando el torrente de afirmaciones militares de Moscú y Kiev, es difícil determinar qué ocurre exactamente sobre el terreno.

Rusia dijo que no está atacando ciudades, pero los periodistas vieron destrozos en muchas zonas civiles y el alcalde de Kiev, Vitaly Klitschko, dijo que un proyectil causó un incendio en un edificio residencial de varias plantas. Por su parte, el regidor de una ciudad del este controlada por los rebeldes, señaló que las tropas ucranianas habían bombardeado una escuela.

Con información de los corresponsales de AP y EFE.

 

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Agencias

Rusia niega buscar un pretexto para invadir Ucrania: EE.UU.

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EP New York/política mundial /agencias

MOSCÚ  — El máximo diplomático ruso Sergey Lavrov ,  rechazó el lunes las acusaciones de Estados Unidos de que Rusia prepara un pretexto para invadir Ucrania al tiempo que soldados rusos permanecen concentrados cerca de la frontera ucraniana.

La Casa Blanca indicó el viernes que funcionarios de inteligencia estadounidenses han concluido que Moscú ha desplegado operativos en el este de Ucrania, una región controlada por rebeldes, para perpetrar actos de sabotaje ahí y culpar al gobierno ucraniano en una “operación de bandera falsa” a fin de tener un pretexto para una posible invasión.

Hablando ante los reporteros el lunes, el ministro ruso del Exterior Sergey Lavrov dijo que la afirmación estadounidense es una “desinformación total”.

Lavrov reafirmó que Rusia espera una respuesta por escrito esta semana de Estados Unidos y sus aliados a la petición de Moscú de que la OTAN garantice que no aceptará a Ucrania ni ninguna otra antigua nación soviética, ni tendrán sus fuerzas y armas ahí.

Washington y sus aliados rechazaron firmemente las demandas de Moscú durante las negociaciones de la semana pasada entre Rusia y Estados Unidos en Ginebra y una reunión relacionada entre funcionarios de la OTAN y Rusia en Bruselas, que se llevaron a cabo al tiempo que alrededor de 100.000 soldados rusos con tanques y otras armas pesadas se posicionan cerca de Ucrania en lo que Occidente teme que sea un preludio de una invasión.

Una delegación de senadores estadounidenses está de visita en Ucrania para reiterar el apoyo de Estados Unidos al país.

“Nuestra delegación congresual bipartidista envía un mensaje claro a la comunidad global: Estados Unidos mantiene su apoyo inquebrantable a nuestros socios ucranianos para defender su soberanía y ante la persistente agresión rusa”, dijo la senadora Jeanne Shaheen, una demócrata de Nueva Hampshire, en un comunicado. AP

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