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Con honores , recuerdos y humor , EE.UU dio último adios a George H.W. Bush

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EP New York/agencias

Autoridades de Washington y personalidades políticas de EEUU y delegados y presidentes de algunos países dieron el último adios éste miercoles al presidente número 41 de la nación entre 1989-1993 . George H.W. Bush gran líder republicano perteneciente a la segunda dinastía política del paìs después de los Kenedy , ha sido recordado en los actos fúnebres como un hombre combatiente.

El “último gran soldado estadista”, dijo el historiador Jon Meacham, “nuestro escudo” en tiempos peligrosos. Pero también recordó cómo Bush, de campaña en una gran tienda atestada de gente, estrechó la mano de un maniquí. Sin mostrar la menor vergüenza, simplemente dijo: “Nunca se sabe. Hay que preguntar”.

 “Esto no es un funeral, este es un día de celebración para un gran hombre que ha llevado una vida larga y distinguida. ¡Se lo extrañará!”, tuiteó el presidente Donald Trump antes de la ceremonia.

(I a D): El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la primera dama Melania Trump; y los exmandantarios Barack Obama y Michelle Obama; Bill Clinton y Hillary Clinton; Jimmy Carter y Rosalynn Carter asisten al funeral del expresidente George H.W. Bush en la Catedral Nacional en Washington, DC, el 5 de diciembre de 2018


“Para nosotros, fue la más brillante de mil luminarias”, dijo George Bush hijo.

George W. Bush sollozó brevemente al final de su oración cuando recordaba a la hija que perdieron sus padres a los tres años y a su madre Barbara, quien murió en abril.

En medio de los homenajes sombríos a los años de servicio público y la fuerza de carácter del presidente muerto, también hubo risas en la catedral. Varios discursos, incluso el del hijo, señalaron la tendencia de Bush a confundir sus palabras y decir disparates.

La congregación, en la que se encontraban gobernantes extranjeros y diplomáticos, estadounidenses de puestos jerárquicos y otros que estuvieron relacionados con el difunto, se puso de pie al arribo del féretro, acompañado por clérigos de distintas confesiones. En la fila que ocupaban, el presidente Donald Trump, los expresidentes Barack Obama, Jimmy Carter y Bill Clinton, junto con sus cónyuges, pusieron la mano sobre sus corazones.

En esta foto de archivo se observa a George H.W. Bush , el expresidente Clinton y el perro labrador Sully quien protagonizó un acto de fidelidad al permanecer varias horas al lado del féretro de su amo. AP


Meacham elogió el llamado de Bush a la acción voluntaria _lo que llamó las “mil luminarias”_ y la comparó con la exhortación de Abraham Lincoln a honrar los “ángeles buenos de nuestra naturaleza”. Dijo que son “versos que se acompañan en el himno nacional de Estados Unidos”.

Trump se había mofado de las “mil luminarias” en un acto meses atrás: “¿Qué diablos es eso? ¿Alguien lo ha desentrañado? Y las apagó un republicano, ¿no es cierto?”.

El ex primer ministro canadiense Brian Mulroney elogió a Bush como un líder fuerte, uno de los supervisores del fin de la Guerra Fría y el derrumbe de la Unión Soviética y que allanó el camino al Tratado de Libre Comercio de América del Norte con Canadá y México, consumado por su sucesor Clinton.

Frente a Trump, un detractor del TLCAN, Mulroney elogió “el área de libre comercio más grande y rica de la historia del mundo”. Los tres países han acordado una versión revisada del acuerdo impulsada por Trump.

El oficio fúnebre puso fin a tres días de ceremonias en Washington. Los restos de Bush regresarán a Texas en las próximas horas y serán enterrados el jueves. Murió el viernes a los 94 años.

El féretro permanecerá en la iglesia episcopal de Saint Martin antes de ser enterrada en terrenos de la biblioteca presidencial en la Universidad Texas A&M en College Station. Descansará finalmente junto a Barbara Bush, con quien estuvo casado durante 73 años, y Robin Bush, la hija de ambos que murió de leucemia en 1953.

El velatorio en el capitolio finalizó con un saludo de cañones y los sones de una banda militar.

Una caravana de autos transportó el féretro a la Catedral Nacional para el oficio, reduciendo la velocidad al pasar frente a la Casa Blanca.

A la espera de su arribo en la catedral, Trump estrechó la mano de Obama y la ex primera dama Michelle Obama, quienes lo saludaron con un “buenos días”. Trump no estrechó las manos de Bill y Hillary Clinton, quienes mantuvieron la vista al frente. Servicios Ansa), AP,AFP.


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9/11 , 20 años después del dolor

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EP New York/ 9/11

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23 fallecidos deja hasta el momento la tormenta ‘Ida’ en el área tri-estatal

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EP New York/Tormenta Ida

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Talibanes celebran salida estadounidense de Afganistan y toman control de Kabul

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EP Newyork/Afganistan

Durante la evacuación, las fuerzas estadounidenses ayudaron a trasladar a unos 120.000 ciudadanos estadounidenses, afganos y de otros países, según la Casa Blanca

El Talibán proclama su victoria en Kabul y promete seguridad
KABUL — El Talibán hizo un recorrido triunfal el martes por el aeropuerto internacional de Kabul, horas después de la retirada de tropas que puso fin a la guerra más larga de Estados Unidos. De pie en la pista, líderes del grupo prometieron asegurar el país, reabrir el aeropuerto y dar una amnistía a sus antiguos rivales.

En una demostración de control, líderes talibanes caminaron por la pista escoltados por miembros de la unidad de élite Badri. Los comandos posaron con orgullo para la prensa vestidos con uniformes de camuflaje.

Poner el aeropuerto de nuevo en funcionamiento es uno de los considerables desafíos que afronta el Talibán para gobernar un país de 38 millones de habitantes que durante dos décadas sobrevivió con miles de millones de dólares en ayuda extranjera.

“Afganistán es libre por fin”, dijo a The Associated Press en la pista del aeropuerto Hekmatula Wasiq, un líder talibán. “El lado militar y el civil (del aeropuerto) están con nosotros y bajo control. Esperamos anunciar nuestro gobierno. Todo es pacífico. Todo es seguro”.

Wasiq instó a la gente a regresar al trabajo y reiteró la promesa talibán de ofrecer una amnistía general. “El pueblo debe ser paciente”, dijo. “Poco a poco devolveremos todo a la normalidad. Llevará tiempo”.

Un miembro destacado de la oficina política del Talibán felicitó a los afganos por su “gran victoria” al lograr la “plena independencia del país” con la salida de las fuerzas estadounidenses.

Shahabuddin Delawar habló ante un centenar de personas, aparentemente todos hombres, en un evento en Kabul transmitido por la televisión estatal. Delawar fustigó al enemigo —las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN— y acusó a Occidente de difundir propaganda para socavar al Talibán.

“Pronto se verá el progreso” de la nación. La imagen en la TV estatal aparecía con el subtítulo “Celebración del Día de la Independencia y el fin de la invasión estadounidense de Afganistán”.

Apenas unas horas antes, el Ejército estadounidense completó su mayor evacuación aérea de personas no combatientes en la historia.

El martes por la mañana aún quedaban signos del caos registrado en los últimos días. En la terminal se veían maletas y ropas tiradas entre montones de documentos. Había alambres de cuchillas para separar zonas y autos volcados y vehículos estacionados bloqueaban rutas en torno al aeropuerto civil, un indicio de las medidas tomadas para proteger contra posibles ataques suicidas con vehículos.

Varios vehículos con combatientes talibanes recorrían la única pista del Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, en la zona militar al norte del aeropuerto. Antes del amanecer, combatientes fuertemente armados caminaban por los hangares de la zona militar entre algunos de los siete helicópteros CH-46 que utilizó el Departamento de Estado en sus evacuaciones antes de inutilizarlos.

El vocero del grupo, Zabihula Muyahid, se dirigió a los miembros presentes de la unidad Badri. “Confío en que sean muy prudentes al tratar con el país”, dijo. “Nuestro país ha sufrido guerra e invasión y el pueblo no tiene más tolerancia”.

Tras su intervención, los combatientes exclamaron: “¡Dios es el más grande!”.

En otra entrevista con la televisora estatal afgana, Muyahid habló sobre reanudar la actividad en el aeropuerto, que sigue siendo una vía crucial para los que quieren salir del país.

“Nuestro equipo técnico comprobará las necesidades técnicas y logísticas del aeropuerto”, dijo. “Si podemos arreglarlo todo por nuestra cuenta, no necesitaremos ayuda. Si hace falta ayuda técnica o logística para reparar la destrucción, entonces pediremos ayuda a Qatar o Turquía”.

El vocero no entró en detalles sobre qué estaba destruido.

El general de la Infantería de Marina Frank McKenzie, responsable del Comando Central del Ejército de Estados Unidos, había dicho antes que las tropas habían “desmilitarizado” el sistema para que no pudiera volver a utilizarse. Las autoridades dijeron que las tropas no habían volado equipamiento para asegurar que el aeropuerto podía utilizarse para operar vuelos en el futuro. Además, McKenzie señaló que las tropas estadounidenses habían inutilizado 27 camionetas Humvee y 73 aeronaves.

En el aeropuerto se produjeron escenas dramáticas después de que los Talibanes conquistaran Afganistán en una ofensiva relámpago y tomaran Kabul el 15 de agosto. Miles de afganos rodearon el aeropuerto, y algunos murieron tras aferrarse con desesperación al lateral de un avión de transporte C-17 del Ejército estadounidense que despegaba. La semana pasada murieron al menos 169 afganos y 13 militares de Estados Unidos en un ataque suicida del grupo extremista Estado Islámico en una puerta del aeropuerto.

Durante la evacuación, las fuerzas estadounidenses ayudaron a trasladar a unos 120.000 ciudadanos estadounidenses, afganos y de otros países, según la Casa Blanca. Las fuerzas de la coalición también evacuaron a sus ciudadanos y a más afganos. Pero pese a todos los que salieron, Estados Unidos y otros países admitieron que no habían evacuado a todos los que querían marcharse.

Pero el martes, tras una noche en la que combatientes talibanes dispararon al aire en señal de triunfo, nuevos guardias mantenían alejados a los curiosos y a los que de algún modo aún aspiraban a tomar un vuelo para marcharse.

“Después de 20 años hemos derrotado a los estadounidenses”, dijo Mohammad Islam, un guardia talibán en el aeropuerto, procedente de la provincia de Logar y que sostenía un rifle Kalashnikov. “Se han marchado y ahora nuestro país es libre”.

“Está claro lo que queremos”, añadió. “Queremos sharía (ley islámica), paz y estabilidad”.

Zalmay Khalilzad, el representante especial de Estados Unidos en Afganistán que supervisó las conversaciones de Estados Unidos con el Talibán, escribió en Twitter que “los afganos afrontan un momento de decisión y oportunidad” tras la retirada.

“El futuro del país está en sus manos. Elegirán su camino con plena soberanía”, escribió. “Esta es la oportunidad de poner fin a su guerra también”.

Pero el Talibán afronta lo que podría ser una sucesión de grandes crisis mientras toma el control del país. La mayoría de los miles de millones de dólares que tiene Afganistán en divisas extranjeras están ahora congelados en Estados Unidos, lo que presiona a una moneda local en franca caída. Los bancos han impuesto controles a la retirada de dinero por temor a una fuga de depósitos en el clima de incertidumbre. Funcionarios de todo el país dicen que llevan meses sin recibir sus salarios.

El equipo médico sigue escaseando y miles de personas que huyeron del avance talibán viven en condiciones penosas. Además, una fuerte sequía ha reducido la producción de alimentos en el país y hecho aún más importantes las importaciones, al tiempo que aumenta el riesgo de hambruna.

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Akhgar informó desde Estambul. El periodista de Associated Press Jon Gambrell en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, contribuyó a este despacho.

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