Connect with us

Articulos Destacados

Mujeres y política en América Latina

Avatar

Published

on

MUJERES Y POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA: LOS LÍMITES DEL PODER

Por Ricardo Angoso

@ricardoangoso

ricky.angoso@gmail.com

La llegada al poder de un grupo mujeres en América Latina en los primeros años del siglo XX, como lo eran los casos de Dilma Rousseff, en Brasil, Michelle Bachelet, en Chile, y Cristina Fernández Kirchner, en Argentina, por citar tan sólo algunas, generó grandes esperanzas y expectativas muy positivas en todo el continente. Sin embargo, muy pronto comenzaron a aparecer problemas y la inercia del pasado, que atrapa tanto a hombres como mujeres sin distinción, se hizo presente y se vieron claros cuáles eran los límites desde donde podían ejercer sus responsabilidades, que eran, ni más ni menos, los que señalaba el sistema.

 Cada uno de estos tres casos es muy diferente entre sí, pues la realidad latinoamericana no es homogénea, sino que es un continente plural, diverso y con culturas políticas muy diferentes de una nación a otra. Por ejemplo, el caso de Rousseff constituyó un fiasco no esperado ni anunciado, pues el momento político, social y económico que atravesaba Brasil era un ejemplo exitoso de cómo hacer las cosas. En efecto, tras varios años de gestión ejemplar en todos los órdenes e impoluta en los que se refiere a la corrupción, el presidente Luiz Ignácio Lula da Silva (2003-2011) cedió el testigo a Dilma Rousseff, una ex guerrillera con una larga vocación política y muy ligada a su antecesor en todos los sentidos.

 ROUSSEFF, DE LA ESPERANZA A LA DECEPCIÓN

Se esperaba una transición tranquila, un aterrizaje suave sin contratiempos, pues la herencia recibida mostraba un balance muy exitoso. La economía funcionaba bien, millones de brasileños habían salido de la pobreza, la sociedad respiraba tranquila tras décadas de zozobra y el país era considerado una potencia mundial sin más eufemismos, quizá la gran esperanza para el continente. Lula salía por la puerta grande de la máxima magistratura del Brasil, era aclamado por amigos, enemigos y una comunidad internacional que asistía atónita al gran éxito político y económico de Brasil en el siglo XXI.

 Sin embargo, como se vio más tarde, lo único previsible en política es que todo es imprevisible. En marzo de 2016, y como un rayo inesperado que anunciaba la tormenta que estaba por llegar, Lula era atestado por la policía brasileña. Su casa fue allanada en búsqueda de pruebas concluyentes. Al parecer, el ya expresidente Lula está implicado en el caso Petrobras y su detención, junto con la entrada de la policía en su casa, se enmarcaba en la operación anti-corrupción Lava Jato, que lideraba el juez Sergio Moro. El asunto relaciona a Lula, junto con otros políticos y empresarios, en una trama de sobornos usando los recursos de la empresa pública Petrobras. Lula habría recibido unos ocho millones de dólares entre pagos por conferencias, viajes, regalos y otras dádivas. Como dato escabroso, hay que reseñar que el tinglado mafioso hasta le amuebló la casa y le rehabilitó el apartamento donde vivía el reconocido líder izquierdista.

 A partir de ese momento, de la caída del mito Lula, la bola de nieve se precipitó sobre la montaña y no hacía más que crecer y crecer, amenazando con transformarse en un alud y arrasar con todo, incluyendo a Rousseff. Los brasileños, llenos de ira y rabia, se echaron a las calles, demandando responsabilidades a una clase política que hacía la vista gorda y exigiendo luz y taquígrafos ante el gran escándalo de Petrobras. Al tiempo, la crisis económica hacía mella en el país, la inflación se disparaba, el poder adquisitivo decrecía, los juegos olímpicos eran vistos como una quimera para distraer la atención de los verdaderos problemas y el pesimismo se extendía por toda la sociedad, de izquierda a derecha y de abajo a arriba, socialmente hablando. Ese clima precipito una notable caída en la popularidad de la presidenta, cada día más desconcertada y con poco músculo político para hacer frente a la crisis. Rousseff no cayó por que su partido estuviera implicado en la trama de corrupción, que sí lo estaba, claro, sino porque no supo tener ni olfato político ni reflejos para hacer frente al golpe que se le venía encima. No supo alejarse de su mentor, Lula, y por eso su caída fue heroica. De héroes están los cementerios llenos.

 El “impeachment” contra Dilma Rousseff fue presentado en el legislativo brasileño porque, supuestamente, la presidenta había violando las normas fiscales del país, en una clara vulneración de las Leyes brasileñas, y maquillado el déficit presupuestario de un forma clara. En el verano del 2016 se presentó dicha destitución, que fue aprobada por una amplia mayoría entre las que se encontraban algunos de los que hasta entonces eran sus aliados, y en septiembre Rousseff era ya historia. El país contaba con nuevo un presidente, el derechista Michael Temer, y parecía que se cerraba un ciclo gobernando por la izquierda que parecía eterno.La inercia de un sistema pervertido caracterizado por la corrupción, las malas prácticas de una casta política viciada por las peores mañas y el agotamiento, en definitiva, de una concepción caudillista de la política de la que bebía incluso el mismo Lula, junto con otros elementos, lastraron la discutible gestión de la primera presidenta de la historia de Brasil.

 MICHELLE BACHELET, PRESIDENTA DE IZQUIERDAS HACIENDO POLÍTICAS DE DERECHAS

El gran éxito político de la transición chilena ha sido el de haber conformado una gran coalición de demócratas, de todos los colores, con el fin de llevar a buen puerto el cambio democrático y consolidar el crecimiento económico heredado sin torcer el rumbo hacia experimentos fracasados, como han hechos otros en el continente que han llevado al desastre a sus naciones. Fruto de esa cultura política, una socialista de pura raza, que incluso fue torturada en la dictadura y cuyo padre murió en ese periodo en oscuras circunstancias, llegó a la presidencia de Chile en dos ocasiones (2016-2010 y 2014-2018), rompiendo todos los paradigmas en un país machista y conservador y elevando a la máxima magistratura, por primera vez en la historia, a una mujer.

 Bachelet combinaba pragmatismo, dotes diplomáticas, habilidad política para lograr grandes consensos, y, sobre todo, no generaba tantos odios, recelos y envidias como otros candidatos socialistas. Era una mujer que abogaba por la libre empresa, tranquilizaba a los mercados y a los empresarios, hablaba un léxico que sonaba a algo parecido a la izquierda y acababa haciendo políticas de derecha, algo que no siempre era entendido por los sectores más a la izquierda de la Concertación de partidos que lideraba Bachelet y los sindicatos. El Partido Comunista Chileno (PCCH), que apoyó activamente a Bachelet en las elecciones de 2013 y que incluso tiene a dos ministros en las filas del ejecutivo (Desarrollo Social y Servicio Nacional a la Mujer), se ha mostrado muy crítico con la orientación neoliberal del gobierno pero sin dejar de apoyarle totalmente.

 Pese a sus políticas claramente neoliberales, muy atacadas sobre todo por el abandono de la salud y la educación públicas, lo que realmente echo abajo la popularidad de Bachelet en los últimos años ha sido un escándalo de corrupción en el que se ha visto envuelto su hijo, Sebastián Dávalos, y su novia. Ambos, según informaba la BBC en sus páginas, “están señalados de haber cobrado 13 facturas por unos US$400.000 por trabajos que no se realizaron, suponiendo un perjuicio fiscal de unos US$160.000. El Servicio de Impuesto Internos (SII) acusa a Compagnon y a su socio de “declaraciones de impuestos maliciosamente falsas” desde la firma Caval”. Entonces, y ya con una reacción muy tibia por parte de Bachelet, su popularidad se vino abajo, las protestas contra los recortes sociales se agudizaron en las calles y, como guinda final para la tarta, aparecieron los incendios forestales, que alimentaron un clima en el país de que la gestión presidencial había estado muy lejos de ser eficiente y profesional. Como en el caso de su amiga, la brasileña Dilma, tampoco tuvo reflejos para hacer frente a la crisis y las sociedades cuando la gente es inepta al frente de sus responsabilidades no se depara a analizar si es hombre o mujer; la historia les acaba arrollando.

 CRISTINA FERNÁNDEZ KIRCHNER, DE ÉMULA DE EVITA A SALIR POR LA PUERTA DE ATRÁS

Cristina Fernández de Kirchner fue elegida presidenta de la República de Argentina tras una época turbulenta en que su marido, el saliente y flamante presidente Néstor Kirchner (2003-2007), salía con unos índices de popularidad bastantes aceptables tras una década de turbulencias, inestabilidad creciente en la sociedad argentina y grandes tsunamis económicos que arrasaron a la clase media de ese país. En apenas cuatro años de peronismo con tintes izquierdistas, Néstor calmó a la población con ciertas dosis de proteccionismo social, retórica populista, asistencialismo público sin medida y una pizca de carisma sólo bien entendido en Argentina, una nación en donde sigue siendo un enigma quien puede votar por los peronistas. Pero, ya se sabe, lo que dijo Perón: “En la Argentina hay socialistas, liberales, progresistas, comunistas….¡Sin embargo, todos somos peronistas!”.

 Si bien el marido salió bien parado de su mandato presidencial, a pesar de haber vuelto a dividir el país con el tema de la dictadura, al abrir los procesos contra los ancianos militares, que ya parecía cerrado, Cristina fue unos pasos más allá en su demagogia facilista y barata y, sobre todo, en su discurso arrollador contra los empresarios, militares, la Iglesia, el peronismo moderado, los medios de comunicación y el mundo occidental. Demonizó a la economía de mercado, hundiendo a los mercados, polarizó al país, ahondando la división con su discurso radical, crispó a la sociedad hasta el límite con sus obsesiones contra una supuesta oligarquía que conspiraba contra la nación y, lo que es peor que todo lo anterior, aisló a la Argentina de sus socios naturales de toda la vida, como los Estados Unidos y Europa, para establecer una alianza contra natura con la Cuba de Castro, la Venezuela del sátrapa Maduro, la Bolivia de Evo Morales y otras dictaduras de medio mundo,  entre las que destacaban la China comunista e incluso Siria. Romper alcanzas históricas es relativamente fácil pero recomponerlas puede ser tarea de décadas, e incluso a veces son irrecuperables. Estados Unidos ya mira con desdén, diría que hasta con desprecio, la política exterior titubeante, acomodaticia y poco seria de los argentinos.

 Así las cosas, la émula de Evita, que se creía llamada a hacer historia y ser parte de la misma en el futuro, salió con unos índices de popularidad bajísimos, una economía en franca decadencia, una sociedad altamente polarizada por haber vuelto a enfrascarse en el eterno debate sobre los acontecimientos del pasado, un país con la moral bien baja y, sí lo siento por los argentinos, más aislado del mundo que nunca. Con el espíritu nacional por los suelos, como su moneda, y su poder adquisitivo más devaluado que nunca, aunque siempre se puede llegar más bajo, Argentina se enfrentó al primer día del poskirchnerismo, tras llegar Mauricio Macri a la presidencia en diciembre del 2015, con una pesada herencia que seguramente lastrará a esta nación durante años. Luego Cristina fue procesada por varios delitos, dos de sus colaboradores cercanos, detenidos por corrupción, y se descubrió toda una trama de sobornos y compras a políticos donde se mezclaban los intereses privados de los gobernantes con el vil metal. Otra presidencia más que mostraba a las claras cuáles son los límites del poder en América Latina: la herencia del pasado, una cultura política dominada por el torbellino populista que aún perdura y la ausencia de un sistema político condicionado por eso que existe en toda democracia que se llama como la exhibición de los famosos checks and balances, es decir, los controles y contrapesos que deben existir en una democracia que merezca tal nombre.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Agencias

Evacúan al presidente Trump de un evento con periodistas y medios de comunicación

Francisco

Published

on

EP NEW YORK | FLORIDA NEWS

Cargos federales contra hombre armado en cena de periodistas con Trump

El hombre detenido por irrumpir armado en el hotel donde se celebraba la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca y que obligó a los servicios secretos a evacuar al presidente Donald Trump, enfrenta dos cargos federales: uso de arma de fuego durante la comisión de un delito violento y agresión a un agente federal con arma peligrosa, detallaron este sábado (25.04.2026) las autoridades.

Según detalló la fiscal federal del Distrito de Columbia, Janine Pirro, en una comparecencia ante los medios, el acusado comparecerá ante el tribunal federal el lunes y se prevé que se presenten cargos criminales adicionales.
<span;>La fiscal fue contundente al afirmar que, según las investigaciones preliminares, el individuo tenía la “clara intención de causar el mayor daño posible”.

El presunto atacante fue interceptado en un puesto de control del Servicio Secreto ubicado justo a la entrada del salón de baile, donde cientos de personas, incluido el presidente de Estados Unidos, Donal Trump, se encontraban presentes.

“Escuchamos disparos y toda la sala se quedó en silencio”, relató Pirro, quien participaba como asistente en el evento.

Pirro advirtió que la investigación sigue siendo “fluida” y no descartó que se presenten cargos adicionales a medida que el FBI, el Servicio Secreto y la Policía Metropolitana de Washington recopilen más pruebas sobre el historial y las motivaciones del agresor.

En la misma rueda de prensa, el jefe interino del Departamento de la Policía Metropolitana (MPD), Jeff Carroll, confirmó que el sospechoso es un “actor solitario” y que no existe una amenaza persistente para el público.

Trump dijo que tirador “estaba muy lejos” de él

Por su parte, Trump dijo que el hombre detenido en un intento de infiltrarse en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca “estaba muy lejos” de acercarse a él y aseguró que “era un loco”, pero podría haber atravesado las puertas del gran salón donde él se encontraba.

En una rueda de prensa ofrecida cerca de la medianoche en la Casa Blanca, el mandatario explicó cómo vivió la evacuación espués de que un hombre fuera “interceptado” tras intentar traspasar la seguridad del evento armado con un arma larga.

“Estaba muy lejos, él no estaba de ningún modo cerca de traspasar las puertas del salón. El salón estaba sellado”, aseguró el presidente, quien dijo que el incidente fue manejado de manera profesional por el Servicio Secreto.

“Tengo la impresión de que era un lobo solitario chiflado. Son unos locos. Son unos locos y hay que ocuparse de ellos”, declaró Trump.

Acerca del atacante

¿QUIÉN ES EL HOMBRE DETRÁS DEL ATAQUE EN LA CENA DE PERIODISTAS DONDE ESTABA DONALD TRUMP?

El sospechoso fue identificado como Cole Tomas Allen.

Edad: 31 años
Nacionalidad: estadounidense
Origen: California
Profesión: maestro / tutor
Formación académica: Estudios en ingeniería mecánica graduado en ciencias computacionales

De acuerdo con los reportes, es un ciudadano nacido y formado en Estados Unidos, sin un perfil criminal evidente y con una vida aparentemente estable en el ámbito educativo.

Las autoridades investigan su rol como el responsable del incidente armado ocurrido durante la cena de corresponsales en Washington, evento en el que se encontraba el expresidente Donald Trump.

Por ahora, se maneja como un posible actor solitario, mientras continúa la investigación para esclarecer sus motivaciones.

Agencias

 

Continue Reading

Agencias

EE.UU. e Irán y las negociaciones de paz

Francisco

Published

on

FLORIDA NEWS | CONFLICTO EE.UU. – IRÁN.

Tanto Estados Unidos como Irán aseguran haber ganado la guerra.

Estados Unidos e Irán se han marchado de Pakistán sin haber llegado a un acuerdo que logre poner fin a la guerra que se inició el pasado 28 de febrero con el ataque de Israel y EE.UU. a la República Islámica, y al que Teherán respondió extendiendo el conflicto a la región.

Pero la puerta no se ha cerrado definitivamente. De hecho, Washington y Teherán han logrado sentarse cara a cara durante 21 horas, un logro bastante significativo, y el encuentro entre el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha sido el de más alto nivel entre ambas naciones desde la Revolución islámica de 1979.

No hay que olvidar que el último acuerdo entre ambos países hace ahora más de una década solo se alcanzó después de 18 meses de idas y venidas.

En esas 21 horas se han tratado “temas sustantivos”, dijo Vance en la breve rueda de prensa que concedió al alba de este domingo y justo antes de volver a Washington. Sin embargo, continuó, Teherán se mostró reacio a aceptar las “líneas rojas” de EE.UU., y afirmó que se marchaban habiendo dejado “una última oferta”.

Ghalibaf, por su parte, señaló que la delegación iraní “planteó iniciativas con visión de futuro, pero la parte contraria no logró, en última instancia, ganarse la confianza de la delegación iraní en esta ronda de negociaciones”.

Desconfianza mutua

La desconfianza entre las partes es patente, pero las declaraciones tanto de Vance como de Ghalibaf ponen de manifiesto que el diálogo no está completamente roto.

En realidad, las conversaciones indirectas entre estadounidenses e iraníes continuaron a través de Pakistán después de que los altos representantes abandonaran Islamabad, según publican las principales agencias de europa.

Esto no ha sido confirmado oficialmente ni por Estados Unidos ni por Irán y, al igual que en años anteriores, siempre ha sido difícil comprender la naturaleza de cualquier debate entre intermediarios, señaló.

“Pero podría sugerir que la puerta a la mediación y a las conversaciones extraoficiales no está del todo cerrada”, sugiere Moshiti. Irán, de hecho, nunca esperó llegar a un acuerdo en una sola sesión, como confirmó un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.

A la desconfianza mutua y la complejidad intrínseca de las conversaciones también se suma la dificultad de “separar los hechos de la narrativa que cada parte está difundiendo para su público nacional”, sugiere la corresponsal.

Lo que se desconoce por el momento, señala el corresponsal de asuntos globales de la BBC, Sebastian Usher, es “si se han sentado las bases para continuar las negociaciones durante el tiempo que queda de la tregua de dos semanas, y hasta qué punto cada parte estaría dispuesta a hacer concesiones para alcanzar un acuerdo que siga respondiendo a los intereses de ambas, así como a los del resto del mundo”.

Las claves: Ormuz y la cuestión nuclear

Varias cuestiones clave están en liza.
Según Estados Unidos, Irán no ha accedido a plegarse en una de las condiciones que ellos consideran clave: el programa nuclear. El propio Donald Trump publicó este domingo en su red social Truth Social que “la reunión fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero no sobre el único que realmente importaba: la cuestión nuclear”.

No sabemos, por el momento, qué se puso sobre la mesa de negociación en lo que respecta a las capacidades nucleares de Irán. Pero el plan de 15 puntos de Trump que se filtró en las últimas semanas incluía varias exigencias clave: que Irán desmantelara todas sus principales instalaciones nucleares, pusiera fin al enriquecimiento de uranio en territorio iraní, trasladara sus reservas de uranio enriquecido fuera del país y aceptara inspecciones internacionales exhaustivas.

“En muchos sentidos”, prosiguió Trump, “los puntos acordados son mejores que continuar nuestras operaciones militares hasta el final, pero ninguno de esos puntos importa en comparación con permitir que la energía nuclear esté en manos de personas tan volátiles, difíciles e impredecibles”.

Estas palabras del presidente estadounidense hacen pensar que Washington podría contentarse con lo negociado hasta ahora si se llega también a un acuerdo sobre la cuestión nuclear.

Otro de los puntos clave ha sido, sin duda, la reapertura del estrecho de Ormuz.

Irán bloqueó este paso marítimo clave, por donde pasa el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo, desde el comienzo de la guerra, y lo ha convertido en una eficacísima herramienta contra el enemigo.

Irán ha manifestado su intención de imponer nuevas normas para el tráfico que transita por el estrecho. Algunos medios de comunicación sugieren que el plan de Teherán incluye el derecho a cobrar tarifas de tránsito de hasta US$2 millones por buque, cuyos ingresos se repartirían entre Irán y Omán, los dos países ribereños del estrecho de Ormuz.

Para los estados del golfo Pérsico que transportan sus valiosos hidrocarburos a través del estrecho, esto es inaceptable.

Reabrirlo se ha convertido en el gran objetivo de Trump.

“Irán prometió abrir el estrecho de Ormuz y, a sabiendas, no lo hizo. Esto causó ansiedad, trastornos y sufrimiento a muchas personas y países de todo el mundo”, escribió el presidente en Truth Social. “Tal y como prometieron, ¡más les vale iniciar el proceso para abrir esta vía navegable internacional, y rápidamente!”.

Indicios positivos

¿Se descarta, pues, una escalada por parte de Washington, al menos por ahora, ahora que Trump ha adoptado un enfoque más paciente y estratégico?

Sí, afirman algunos expertos, quienes sugieren que Irán sigue teniendo influencia sobre Estados Unidos, sobre todo debido a la prolongada interrupción del comercio mundial, la supervivencia de los dirigentes iraníes y sus aliados, y la existencia de sus reservas de uranio enriquecido.

Una agencia de noticias, Tasnim, citó a una fuente que afirmó que “Irán no tiene prisa por negociar”. La fuente añadió que “la pelota está en el tejado de Estados Unidos”.

“La gran lección aquí es que la fuerza bruta no ha empujado a los iraníes a una posición en la que sientan que deben hacer concesiones”, señala la corresponsal para Asia meridional de la BBC, Azadeh Moshiti.

Nicholas Hopton, exembajador del Reino Unido en Irán, cree que se pueden extraer algunos indicios positivos de lo ocurrido en Islamabad. “Parece que ambas partes han abordado el asunto de forma constructiva”, afirmó Hopton a la BBC. “Han mantenido conversaciones durante un periodo de tiempo notablemente largo. Y la forma en que se llevaron a cabo las conversaciones permitió tanto debates técnicos detallados como declaraciones de carácter más general”.

A pesar de las exigencias “maximalistas” planteadas por ambas partes en Islamabad y de que la brecha entre ellas sigue siendo amplia, ambas partes parecen esperar que se celebren nuevas conversaciones, sugirió el exembajador.

“Este acuerdo —si es que finalmente se llega a alcanzar uno— probablemente incluirá nuevos elementos y será aún más complejo que el acuerdo de 2015”, afirmó, en referencia al acuerdo alcanzado con Irán por el expresidente estadounidense Barack Obama.

Trump se enfrenta a una difícil disyuntiva: intensificar el conflicto o negociar

El vicepresidente de EE. UU. lo calificó como una buena y una mala noticia. La buena noticia es que mantuvieron conversaciones sustanciales con los iraníes. La mala noticia es que no han llegado a un acuerdo.

Lo calificó como una mala noticia para Irán.

La duración de esta única sesión de negociación fue significativa y sorprendente.

Pero no es de extrañar que no se haya llegado a un acuerdo. Los estadounidenses llegaron a Pakistán con la idea de que Irán había sufrido tanto en esta guerra que era posible llegar a compromisos rápidos.

“No han decidido aceptar nuestras condiciones”, anunció Vance.

Pero Irán también tiene sus propias líneas rojas. Acudió a estas negociaciones creyendo que tenía una posición de fuerza. A pesar del grave daño sufrido en su capacidad militar, sigue siendo capaz y está dispuesto a seguir luchando.

Y sigue teniendo una influencia significativa, especialmente por su control sobre el estratégico estrecho de Ormuz.

La última vez que Teherán y Washington alcanzaron un acuerdo nuclear, hace una década, se necesitaron 18 meses de avances y retrocesos.

Trump se enfrenta ahora a una difícil elección: escalar el conflicto o negociar.

Información de BBC y agencias .

 

Continue Reading

Agencias

Billie Jean King Cup , Ibagué 2026

Francisco

Published

on

EP FLORIDA NEWS | DEPORTES

Por : Gustavo Lugo | Colombia

Ibagué y la Billie Jean King Cup, en el Complejo de raquetas fue el lugar del encuentro internacional de tenis en donde la capital musical de Colombia recibió las delegaciones de ocho países en el Complejo Internacional de Raquetas del Parque Deportivo confirmando  una vez mas que Ibagué está capacitada para realizar eventos internacionales de esta clase.

Ibagureños y turistas, disfrutaron de cuatro dias de tenis a nivel internacional, cumpliendo con todos los protocolos y requerimientos de las federaciones internacionales, Ibagué se consolida como ciudad capaz de realizar eventos de categoria internacionales.

En cuanto al certamen , Argentina y Brasil lograron su clasificación a los Play-Offs, por otro lado, México, Ecuador, Chile y Perú aseguraron su permanencia en el Grupo I de las Américas, en una competencia exigente y de alto nivel tenístico.

La Selección Colombia, no tuvo suerte. integrada por Emiliana Arango, Valentina Mediorreal, María Camila Torres y María Paulina Pérez, bajo la capitanía de Alejandro González, descendió al Grupo II de las Américas.

A fecha de abril de 2026, la tenista colombiana Emiliana Arango se encuentra en el puesto 86 del ranking WTA de sencillos. Ha tenido un comienzo de temporada 2026 activo, participando en torneos como la Copa Colsanitas en Bogotá y Indian Wells, buscando consolidarse en el top 100 mundial tras una destacada temporada 2025.

Hay que recordar que para los fans del deporte blanco, como se le llama, el ingreso a los partidos fue completamente gratis.

El trabajo en equipo, desde la Alcaldesa, la logística, y todo el engranaje que se requiere para desarrollar un evento de esta manitud, dejo una huella inborrable, escribiendo una pagina mas en el tenis internacional.

Continue Reading
Advertisement

Title

Categories

Trending

shares