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¿Es factible un fraude electoral en Colombia? y ¿cómo influirán las elecciones en el continente?

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El candidato Vargas Lleras, que lleva todo la vida haciendo política en Colombia al viejo estilo, es decir, comprando votos, utilizando el clientelismo y  captando votos a través de los caudillos locales que también los compran, podría dar alguna sorpresa a pesar de que las encuestas no inducen a pensar que será así.


ELECCIONES CRUCIALES PARA TODO EL CONTINENTE EN COLOMBIA 

por Ricardo Angoso

En apenas unos días, Colombia celebra unas elecciones cruciales cuya dimensión traspasa el ámbito nacional y cuyos resultados tendrán una influencia decisiva en todo el continente. De producirse la esperada victoria -según todos los sondeos- del candidato que apoya el expresidente Alvaro Uribe, Iván Duque, se confirmaría el giro a la derecha en la región tras los sucesivos cambios de gobierno en Argentina, Brasil y Chile. Sin embargo, la posibilidad de una segunda vuelta entre Duque y el candidato apoyado por la izquierda, Gustavo Petro, es una posibilidad nada remota. Para los uribistas, Petro es un castrochavista, mientras que para cierta izquierda, como el Polo Democrático, es un oportunista y un demagogo. 

De producirse este duelo -sin descartar sorpresas de última hora que desmentirían las encuestas- el voto de rechazo a Uribe, que es muy grande, podría agruparse en torno a la figura de Petro y se daría así un giro imprevisible y sorprendente. Nadie considera posible ese escenario pero con los bajos niveles de participación política en el país, las prácticas irregulares en casi todas las elecciones para perpetrar el fraude y un escenario de hastío y cansancio ante un panorama político sombrío, a merced de la pésima gestión del presidente Juan Manuel Santos y una corrupción galopante y desbocada, cualquier cosa puede pasar en este país el próximo 27 de mayo.

Resultaría difícil que a Duque y a Petro se les cruzara un tercer candidato (Sergio Fajardo o el iracundo Germán Vargas Lleras) por el camino y que finalmente la segunda vuelta no discurra entre ambos contendientes. En ese terreno, desde luego, Duque lo tendría relativamente fácil si consigue movilizar a todo el voto que va desde el centro izquierda hasta la extrema derecha que sigue los planteamientos políticos de Uribe; una desmovilización en ese voto o una bajada en la participación electoral beneficiarían a Petro y podrían dar la temida -para la derecha- victoria del candidato izquierdista. 

Sin embargo, por ahora, a tenor de las encuestas y el histórico de las últimas elecciones, la izquierda tradicionalmente nunca ha superado el 27% y le cuesta arrancar en la segunda vuelta. Nunca ha llegado siquiera al 30% de los sufragios ni en las legislativas ni en las presidenciales. El rechazo del electorado colombiano a la izquierda tiene, en cierta medida, una explicación lógica: los electores asociaban la izquierda al terrorismo que azotó sus ciudades y pueblos durante años de la mano de la organización ultraizquierdista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). 

Luego la izquierda moderada y que participaba en la vida política del país no supo desligarse de los grupos terroristas y condenar su accionar violento, deslegitimándose ante la opinión pública y cargando durante años con el sambenito de ser los correveidiles de los terroristas. Ahora con el proceso de paz las cosas parecían haber cambiado, pero la situación en Venezuela, que atraviesa una situación social, política y económica que ha pasado del caos al horror, ha tenido su influencia en Colombia. El éxodo bíblico de millones de venezolanos a través de las fronteras y las brutales imágenes que muestran a la población hambrienta escarbando en la basura, por no hablar de otras “minucias” del régimen, han tenido su influencia en Colombia y han desautorizado aún más a la izquierda de este país. Para colmo de males para la izquierda, han circulado profusamente en todas las redes sociales las fotos de los amigables encuentros entre el candidato Petro y los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Maduro es uno de los personajes más odiados por la opinión pública colombiana.

AMENAZAS DE FRAUDE ELECTORAL

Sin embargo, hay que estar muy atentos a lo que ocurra en la jornada electoral del 27 de mayo y esperar a ver cómo discurren los comicios. El candidato Vargas Lleras, que lleva todo la vida haciendo política en Colombia al viejo estilo, es decir, comprando votos, utilizando el clientelismo y  captando votos a través de los caudillos locales que también los compran, podría dar alguna sorpresa a pesar de que las encuestas no inducen a pensar que será así. Luego está el otro candidato de la izquierda, Fajardo, que según los últimos sondeos podría estar muy cerca de Petro y pisándole los talones incluso. El resto de los candidatos, entre los que destaca el liberal Humberto de La Calle, no tienen ningún chance de pasar a una segunda vuelta.

Ante el riesgo de pudiera haber fraude electoral, muchas veces atizado desde el desacreditado y oficialista Consejo Nacional Electoral (CNE), una ONG independiente y prestigiosa, el Foro de Atenas, ha organizado un grupo de expertos que ha elaborado una serie de recomendaciones para el día de las elecciones, atendiendo a algunas cuestiones técnicas que se deben desarrollar para que la jornada sea limpia, transparente y competitiva. Esas recomendaciones han sido enviadas a algunas instancias y se han hecho públicas en la capital colombiana para evitar el temido fraude electoral que tantas veces se ha dado en anteriores comicios.

En cualquier caso, suceda lo que suceda el próximo 27 de mayo, el impacto de los resultados transcenderá más allá de los límites territoriales de Colombia y tendrá una influencia continental. Una victoria del uribista Duque, que seguramente pasará a la segunda vuelta ya que parece realmente difícil que consiga ese día más del 50% de los votos, confirmará el giro a la derecha que se vive en el continente en los últimos años, mientras que para el izquierdista Petro pasar a la segunda vuelta aunque no gane le dejaría en una buenísima posición para ser el próximo presidente en el 2022. Si Duque gana y  vuelve a defraudar las expectativas de los colombianos en un futuro gobierno, como hizo Santos en estos años, una victoria de la izquierda será un escenario factible en las siguientes elecciones. Por ahora, las espadas están en alto, es pronto para hacer análisis. Atentos. 


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Agencias

Biden renuncia a candidatura presidencial y respalda a Kamala Harris

Francisco

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EP NEW YORK. | ELECCIONES EE.UU. 2024

Joe Biden se retira de la contienda presidencial

El presidente de EE. UU. anunció que no buscaría la reelección. Indicó por escrito que retirarse era “por el bien de mi partido y del país”.

El presidente Joe Biden, de 81 años, abandonó su candidatura a la reelección y sumió en el caos la contienda presidencial de 2024 el domingo, cediendo a la implacable presión de sus aliados más cercanos para que abandonara la carrera en medio de profundas preocupaciones de que es demasiado mayor y frágil para derrotar al expresidente Donald Trump.

Después de tres semanas de negativas, a menudo airadas, a dar un paso al lado, Biden finalmente cedió ante un torrente de encuestas devastadoras, llamados urgentes de legisladores demócratas y señales claras de que los donantes ya no estaban dispuestos a pagar para que continuara.

La decisión de Biden pone un abrupto fin a una crisis política que comenzó cuando el presidente protagonizó un calamitoso debate contra Trump el 27 de junio. Pero para el Partido Demócrata, la retirada de Biden desencadena una segunda crisis: con quién reemplazarlo y, específicamente, si organizarse en torno a la vicepresidenta Kamala Harris o iniciar un rápido esfuerzo para encontrar a alguien más para ser el candidato del partido.

El anuncio de Biden, que se encuentra aislado con covid, se produjo apenas tres días después de que Trump pronunciara un discurso incendiario y cargado de insultos para aceptar la nominación de su partido y tener la oportunidad de volver a la Casa Blanca para un segundo mandato. Trump, que lleva años preparándose para la revancha con Biden, se enfrentará ahora a un contrincante demócrata diferente —y hasta ahora desconocido—, cuando solo quedan 110 días para el día de las elecciones.

Esto es lo que hay que saber:

• Permanencia en el cargo:

Biden ha dicho que no renunciará a la presidencia y que tiene intención de terminar su mandato aunque deje en manos de otros el intento de derrotar a Trump. En los próximos meses, se enfrenta a la guerra en curso en Ucrania y a los esfuerzos cada vez más desesperados por alcanzar un acuerdo para poner fin a los combates entre Israel y Hamás en Gaza.

• Una primicia política:

Ningún presidente estadounidense en ejercicio había abandonado una carrera tan tarde en el ciclo electoral. La Convención Nacional Demócrata, en la que Biden iba a ser nominado formalmente por 3939 delegados, comenzará el 19 de agosto en Chicago. Eso deja menos de un mes para que los demócratas decidan quién debe reemplazar a Biden en la candidatura y poco menos de cuatro meses para que esa persona monte una campaña contra Trump.

• Kamala Harris bajo los reflectores.

La decisión del presidente pone a la vicepresidenta bajo un renovado escrutinio; algunos demócratas argumentan que ella es la única persona que puede desafiar eficazmente a Trump a estas alturas de las elecciones. Y dicen que el partido se fracturará si se considera que los líderes demócratas han pasado por alto a la primera vicepresidenta negra. Pero otros argumentan que el Partido Demócrata debería evitar una coronación, especialmente dadas las debilidades políticas de Harris en los últimos tres años y medio.

• La edad es una de las principales preocupaciones:

El intento de reelección de Biden se vio frenado por la preocupación que suscitaba su edad y su capacidad física y mental para desempeñar el cargo. Incluso antes del debate, las encuestas mostraban constantemente que la gente pensaba que era demasiado viejo, y la mayoría —también de los demócratas— querían que alguien más joven fuera presidente. Biden nació durante la Segunda Guerra Mundial y fue elegido senador por primera vez en 1972, antes de que nacieran dos tercios de los estadounidenses de hoy. Biden tendría 86 años al final de su segundo mandato.

• El momento del debate:

La Casa Blanca y los asesores más cercanos a Biden negaron durante años que su edad tuviera algún impacto en su capacidad para hacer su trabajo. Pero el debate con Trump a finales de junio, que vieron más de 50 millones de personas, puso claramente de manifiesto sus limitaciones. Se mostró frágil, vacilante, confuso y disminuido, y fue incapaz de presentar argumentos contra Trump, un delincuente convicto que intentó anular las últimas elecciones presidenciales.

Agencias / NYT

 

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Articulos Destacados

Trump , convención republicana y deportación masiva

Francisco

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EP NEW YORK  | Convención republicana

¿Trump podría cumplir su promesa de deportar a millones de migrantes?

Donald Trump promete el mayor programa de deportaciones de la historia de Estados Unidos. Los costos y los obstáculos serían enormes, según los expertos.

Cuando Donald Trump se postuló a las elecciones presidenciales de 2016, prometió construir un muro para cerrar la frontera y evitar que los delincuentes entraran en el país. Esta vez su campaña tiene un objetivo nuevo: un programa de deportación masiva sin precedentes en el país.

La plataforma de su partido, ratificada en la convención republicana de Milwaukee, promete el “mayor esfuerzo de deportación de la historia de Estados Unidos”, y la inmigración fue el tema de la reunión del martes.

¿Qué se necesitaría para deportar a millones de personas? ¿Es posible?

¿Cuántos inmigrantes están en el país de manera ilegal?

Había 11 millones de inmigrantes viviendo en Estados Unidos sin permiso legal en 2022, según los últimos cálculos del gobierno, y más de 8 de cada 10 llevan más de una década en el país. Trump dijo durante el debate del mes pasado que había 18 millones, lo que carece de fundamento.

Con el fin de huir de la agitación política y económica, los migrantes de países como Venezuela han cruzado la frontera en cifras récord durante el gobierno de Biden.

¿Quiénes serían los deportados y qué tan fácil sería expulsarlos?

Trump y la plataforma republicana han hecho declaraciones muy generales, pero hasta ahora han ofrecido muy pocos detalles sobre la operación que pretenden realizar.

El expresidente ha sugerido que cualquier inmigrante que carezca de estatus legal podrá ser expulsado.

La plataforma del partido afirma que se daría prioridad a “los criminales más peligrosos”.

También dice: “El Partido Republicano se compromete a enviar a los extranjeros ilegales de vuelta a su casa y a expulsar a quienes hayan violado nuestras leyes”.

El consenso entre los expertos en inmigración y exfuncionarios de seguridad nacional es que los obstáculos logísticos, legales, burocráticos y de costos harían prácticamente imposible realizar las deportaciones masivas que pretende Trump en el lapso de un mandato presidencial de cuatro años.

“Incluso si contara con un Congreso dispuesto a promulgar reformas legislativas drásticas y a asignar las decenas de miles de millones necesarios, no hay forma de que un sistema de este tipo pueda estar plenamente operativo en un plazo de cuatro años”, afirmó John Sandweg, funcionario de seguridad nacional en el gobierno de Barack Obama.

¿Qué otros obstáculos habría?

Los inmigrantes que han vivido durante años en el país tienen protección legal y derecho a un proceso jurídico justo.

En los últimos años, quienes han entrado de manera ilegal en el país han sido procesados en la frontera y luego puestos en libertad con órdenes de comparecer ante la corte para las audiencias de deportación. Mientras sus casos se tramitan en la corte de inmigración, lo que suele tardarse varios años más, tienen derecho a permanecer en Estados Unidos.

“Trump tendría que triplicar el tamaño de las cortes de inmigración para lograr algo que se acerque a los números de los que está hablando”, dijo Sandweg. “Incluso así, necesitaría financiación para construir nuevos juzgados, contratar personal de apoyo y formar a los jueces”.

Varias décadas de escasez de fondos y un gran número de solicitudes de asilo han agravado los retrasos.

“Un individuo debe recibir una orden de deportación; un presidente no podría simplemente ignorar eso”, afirmó Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Nacional durante el gobierno de Obama. “Se necesitaría un cambio en la ley, y el Congreso tendría que ser un socio activo en esto”.

¿Hay suficiente personal, instalaciones, aviones y otros medios de transporte para una operación de deportación?

Durante el gobierno de Trump, hubo unas 936.000 deportaciones, según datos oficiales. Hasta febrero, el gobierno de Biden había expulsado a unas 340.000 personas.

Para identificar y detener a millones de personas en el interior del país se necesitarían decenas de miles de agentes de inmigración más, aseguró Napolitano.

Trump ha dicho que recurriría a la Guardia Nacional y a otros recursos del ejército para ejecutar su plan.

Las fuerzas del orden locales podrían ser delegadas para identificar a las personas sin estatus legal y entregarlas al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), lo que ya ha ocurrido en el pasado en algunas localidades.

Pero Chicago, Denver, Los Ángeles y Filadelfia son solo algunas de las ciudades que se niegan a colaborar con el ICE, por temor a que esa cooperación promueva la elaboración de perfiles raciales y lleve a los inmigrantes que han cometido delitos menores, como infracciones de tráfico, a procedimientos de deportación.

“Habrá zonas que no quieran tener nada que ver con esto”, señaló Michael Neifach, experto en seguridad fronteriza que fue asesor jurídico principal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas durante el gobierno de George W. Bush.

Toda persona que pudiera ser deportada potencialmente es retenida en un centro de detención, y en el actual ejercicio fiscal, el Congreso financió la detención de 41.500 inmigrantes diarios con un costo de 3400 millones de dólares, una cifra que tendría que aumentar exponencialmente.

¿Dónde hay margen para que Trump acelere el ritmo de las expulsiones?

Un nuevo gobierno de Trump podría acelerar las deportaciones poniendo fin a programas que el gobierno de Biden introdujo.

Por ejemplo, desde 2022, a unas 500.000 personas de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela se les ha permitido volar a Estados Unidos y vivir y trabajar durante dos años, siempre que tengan un patrocinador financiero. Biden también ha permitido que casi 700.000 migrantes que pidieron cita en una aplicación móvil puedan cruzar la frontera por un puerto de entrada oficial y recibir permisos de trabajo.

“Trump podría apretar el interruptor y revocarlo”, dijo Neifach. Pero, añadió, muchos de los migrantes podrían presentar solicitudes de asilo y pasar a engrosar las cortes saturadas.

¿Habría alguna excepción entre los deportados?

Trump no ha abordado si ejercería alguna discreción o haría alguna excepción.

Más de un millón de estadounidenses están casados con una persona sin estatus legal, y una gran parte de los inmigrantes tienen hijos que son ciudadanos estadounidenses.

“Cuando se habla de ese tipo de cifras y de presencia de las fuerzas del orden, a fin de cuentas hay que pensar: ¿qué le hace eso a la atmósfera del país?”, comentó Napolitano, exsecretaria de Seguridad Nacional.

Publicado en NYT

 

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New York y New Jersey celebran desfile de las flores

Francisco

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EP NEW YORK | FLORIDA NEWS |

Desfile de las flores | New York

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