Connect with us

Colombia

Periodismo , política y la “Hoguera de las Vanidades”

Published

on

EP New York/ opinión/ Cuando se habla de política y los políticos con referente al gobierno y la democracia, se debe abordar ,por lógica razón social, los mecanismos que están llamados a educar y orientar la opinión pública en función de los procesos electorales. Aunque Los pueblos siguen eligiendo sus gobernantes a través de la propaganda , del mismo modo utilizan otros recursos como la imagen política , los antecedentes y, en el presente siglo, las redes sociales.

Pero la influencia de los medios de comunicación es sin duda el procesador de información más letal que sin escrúpulos manejan y manipulan los políticos. Hoy por hoy , por ejemplo, entre un medio y una red social por la misma razón de libertad de la navegación,  se pueden cocinar infinidad de pensamientos desde una negativa influencia hasta un fraude electoral. Y el caso de EEUU y el ‘Rusiagate’ acabó comprobando el poder detrás de los medios. El presidente Putin no sólo dividió a los europeos. Doblegó y polarizó además la opinión estadounidense y lo propio hará seguramente con las elecciones de latinoamérica.

Pero a tenor de lo que nos compete _el periodismo y la política en Colombia _ que desde hace mucho rato son , entrañables “compañeros de cama” , como cita en sus análisis el escritor español, Ricardo Angoso, han hecho de la democracia una madriguera para incubar políticamente la corrupción a espensas del ineficaz periodismo. Símplemente están allí. No existe una investigación profunda sobre los hechos mientras que los gobiernos de turno maquillan el sistema  y crean leyes para favorecer a políticos delincuentes. Prácticamente, “el periodismo colombiano ha muerto” , dice Angoso en una de sus investigaciones sobre la prensa de Colombia

Y la falsa imagen que se ha querido vender de Colombia al extranjero es la prueba fehaciente de la falta de crítica del periodismo en los años de Santos en el poder y su elecuente proceso de paz. Con la venia de la prensa y los medios , se construyó contra viento y marea el proceso de paz y se aniquiló la oposición  a través de la difamación y la sucia propaganda. Quizás asistimos a escenarios políticos similares o próximos  a lo que planteó en los años ochenta Tom Wolfe (1930-2018) el padre del nuevo periodismo en el libro: La hoguera de las vanidades. “El nuevo periodismo no es que haya desaparecido sino que se ha vuelto cotidiano y ya no sorprende a nadie en ninguna publicación”, decía Tom.

Tom Wolfe logró hilvanar una compleja trama que le permitió presentar el mundo de las altas finanzas, los restaurantes de moda y las exclusivas fiestas de Park Avenue, así como el submundo picaresco de la policía y los tribunales del Bronx, y también el mafioso universo de Harlem y las nuevas sectas religiosas y sobre el propio periodismo. La hoguera de las vanidades logra a través de la perfecta descripción de Tom , desenmascarar a toda una sociedad que politica y periodísticamente se lavaban las manos frente a lo ilícito para vender la falsa imagen de Nueva York.

Y en Colombia desafortunadamente se vive una época donde irónicamente se dice que es el país más felíz del mundo por encima de grandes conflictos y necesidades en la salud y educación. Un país que habla sobre paz y ni siquiera ha terminado la guerra. La guerra del narcotráfico y el crimen organizado junto a disidentes de las Farc asolan muchas regiones del país ante la inerme pasividad de la prensa dedicada a disfrazar  encuestas económicas y  políticas polarizadas , sin contar , claro está , con la evidente corrupción galopante del Establishment y la nueva modalidad de encubrir e inmunizar a los guerrilleros con el mecanisno juducial JEP (jurisdicción especial de paz) como acaba de dictar este ‘comodin’ alterno de la justicia para evitar la extradición a Estados Unidos del exguerrillero  Santrich, acusado de enviar toneladas de cocaìna a éste país.

¿Habrá suficiente tela para cortar y editar la “Hoguera de las vanidades” versión Colombia?

En honor a la verdad es que requerimos no sólo de escritores y críticos de la talla de Tom Wolfe  y Noam Chomski o del mismo Eduardo Galeano , también de los Benedetti y Márquez que cuenten con sus escritos y novelas ese submundo corrupto de la política , la democracia y el periodismo.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Agencias

¿Quién es Indira Cato , la hija desconocida de García Marquez?

Published

on

EP New York/agencias

La hija de Gabriel García Márquez, hasta ahora desconocida
BOGOTÁ — Una parte de la vida íntima del escritor colombiano Gabriel García Márquez se guardó en secreto de acuerdo a su propia voluntad: tenía una hija llamada Indira Cato, según confirmaron el lunes a The Associated Press dos familiares del Nobel de Literatura.

Indira es una joven mexicana de 31 años, quien lleva el apellido de su madre, la escritora y periodista mexicana Susana Cato, reveló el domingo el periodista Gustavo Tatis Guerra en El Universal de Cartagena, el mismo diario en el que Gabo ejerció por primera vez el periodismo.

“Indira decidió llevar el apellido de su madre, con la dignidad de quien forja su destino a pulso. Jamás ha reclamado el apellido de García Márquez, a quien la vida no le alcanzó para reconocerla y darle su apellido”, escribió Tatis.

Hasta ahora era público que Gabo tenía solo dos hijos: Rodrigo y Gonzalo, producto de su matrimonio con Mercedes Barcha Pardo, quien falleció en México en agosto de 2020. La existencia de su hija Indira era conocida por la familia, donde se mantuvo la reserva incluso luego de la muerte del escritor en abril de 2014.

“Es una noticia que a nosotros como familia no nos toma de sorpresa”, dijo a la AP Shani García-Márquez, sobrina del escritor, en una llamada telefónica desde la ciudad caribeña de Santa Marta. “Siempre como familia hemos sido muy respetuosos de las decisiones, el conocimiento de nuestra prima data de hace muchos años. Nuestros padres de alguna manera siempre nos dijeron que la voluntad era la reserva y siempre se ha manejado”, agregó.

La familia García Márquez rehusó compartir el contacto de Indira Cato por cuestiones de privacidad y hasta ahora la AP no ha logrado contactar a Cato para conocer su versión.

Gabriel Eligio Torres García, sobrino de Gabo, comentó a la AP que Indira tiene 31 años y, según ha conocido, habría sido Susana Cato quien pidió que su hija no llevara el apellido de su padre para que tuviera una vida “tranquila”.

Torres agregó que la joven nunca ha viajado a Colombia ni la conoce personalmente, sin embargo, se comunica con ella por redes sociales. “Me entero de Indira casualmente por mis primos, Gonzalo y Rodrigo, en algún momento en reunión lo comentamos. Lo que sí sé, por comentarios, es que Gabo todo el tiempo estuvo ahí pendiente de Indira, siempre que llegaba a México la iba a ver”, añadió Torres.

En su crónica, Tatis Guerra cuenta que Gabo habría escogido el nombre de su hija en honor a Indira Gandhi, primera mujer que gobernó India, y quien lo llamó a felicitarlo en 1982 cuando ganó el Premio Nobel de Literatura por su obra “Cien años de soledad”, y luego conoció personalmente en la VII Cumbre de los Países No Alineados.

El periodista agrega que Gabo y Susana Cato trabajaron juntos en los guiones de la película “Con el amor no se juega”, 1991, y el cortometraje “El espejo de dos lunas”.

La hija de Gabo es una productora de cine mexicana, participó en el documental sobre migrantes “Llévate mis amores”, 2014, dirigido por Arturo González Villaseñor.

“Lleva una vida muy artística, como varios de la familia, eso nos da mucha alegría, que ella por nombre propio brille que es lo que todo artista quiere. Gracias a Dios lo ha podido hacer”, indicó Shani.

Tatis Guerra dijo a la AP que no hubo una razón específica para que la historia fuera publicada el domingo luego de años de investigación y de buscar una forma de contarla para “no herir la fibra íntima de la familia García Márquez, de Susana y su hija Indira Cato”. El periodista aseguró que la historia estuvo a punto de ser publicada en diciembre de 2021, sin embargo, “lo más curioso de todo es que sin saberlo, por esos aparentes azares salió el 16 de enero, un día antes del cumpleaños número 31 de Indira Cato”.

Por ASTRID SUÁREZ/AP

Continue Reading

Blog de Sucesos y Noticias

El gran “houdini” vive , opera y actúa en el El Dorado de Bogotá

Published

on

EP New York/opinión-columnistas

ASÍ ME ROBARON EN EL DORADO: ¡AVISO PARA NAVEGANTES!

por Ricardo Angoso

Cada persona que es robada en Colombia se convierte, en su país, en un embajador en contra de nuestra querida nación; es un desalmado que no merece ni compasión ni perdón, alguien que debería ser juzgado con la mayor severidad como traidor a la patria, como aquellos deleznables taxistas que mataron a un agente de la DEA para robarles sus pertenencias y mancharon el nombre de nuestra nación en todos los medios del mundo mundial, y valga la redundancia.

Vuelo 6585 de Madrid hacia Bogotá aterriza en la capital colombiana el día 21 de octubre a las 19,05 de la tarde. Todo normal, vuelo excelente, aterrizaje óptimo, pasamos el control migratorio y nos dirigimos a buscar nuestro equipaje. Tras una hora de espera interminable, a raíz del cansancio de más de diez horas de viaje, el equipaje nunca llega.

Trámites en Iberia, presentación de la reclamación oportuna ante la negligente y lenta funcionaria, expedición del documento por la pérdida y hastío mortal rayano al suicidio ante tanta espera, cansancio y letanía de justificaciones sin justificación alguna. Mal final de viaje y presagio de que las cosas, aún en el infortunio, todavía pueden empeorar. Y es que, como siempre, siguiendo el viejo adagio de la Ley de Murphy, «si algo malo puede pasar, pasará».

Claro que pasó. 20,40 horas, llamada de la oficina de Iberia en Colombia, anunciándome que mi maleta, por obra y milagro de la Virgen de Lourdes, había aparecido. Me la entregarían en la oficina de Colsubsidio que estaba a las afueras de la salida de vuelos internacionales. Todo iba bien, aparentemente, pero las cosas, siguiendo los inescrutables designios de la inexorable Ley de Murphy, se tendrían que torcer, no había otra salida posible en esa gélida y lluviosa tarde bogotana.

Llegó a mi apartamento, casi dos horas después de la casi misteriosa desaparición de mi maleta, y abro mi equipaje. ¡Sorpresa! Había desaparecido casi la mitad del mismo; alimentos, enseres personales, una chaqueta, unas tenis, hasta un queso feta de Grecia y un sinfín de otros objetos más. ¡El gran Houdini * vive en El Dorado y no hace falta ir a verlo a otros escenarios! Qué gran misterio, dónde se habrían evaporado mis cosas, en qué agujero negro se habrían perdido las mismas.

Pero cuando a uno le roban, la odisea comienza después del robo y lo que empieza mal acaba peor todavía de lo imaginable a priori. La estación de la policía nacional de El Dorado nunca coge el teléfono y solamente lo hace los años bisiestos que terminan en treinta en diciembre; la oficina de Iberia Colombia aplica la misma norma salvo restricciones para aquellos que tienen la suficiente plata para llamar a las oficinas de esta compañía en Madrid que, de vez en cuando, incluso atienden el teléfono; y luego, en el aeropuerto de El Dorado, ni siquiera existen teléfonos de atención al público, porque esa chusma, que por cierto les mantienen a todos ellos, no se merece nada de nada. Ni siquiera el olvido.

Un país donde la policía no atiende el teléfono, donde las compañías aéreas te tratan con absoluta inmisericordia y donde los operarios que tienen que devolver las maletas a sus sufridos viajeros les roban, ¿es acaso un país?  ¿O qué es? He viajado por más de cien países del mundo y  nunca me robó nadie nada de nada y menos una compañía aérea. Yo entregué mi maleta a Iberia en Madrid y en Bogotá la misma empresa me la devolvió; la responsabilidad es suya y de los ladrones de ese aeropuerto que sustrajeron mis bienes. ¿Dónde estarán ya?

Si escribo estas líneas, desde la impotencia, la ira y la rabia, es por si las mismas pueden a ayudar a otros incautos que se les ocurre llevar su equipaje en bodega y confiar en su línea aérea de siempre. Tengo todo el respeto por Iberia, siempre he viajado en esta compañía, y estoy seguro que lo ocurrido no es responsabilidad suya, sino de unos desalmados que denostan y erosionan el nombre de Colombia en el mundo. Cada persona que es robada en Colombia se convierte, en su país, en un embajador en contra de nuestra querida nación; es un desalmado que no merece ni compasión ni perdón, alguien que debería ser juzgado con la mayor severidad como traidor a la patria, como aquellos deleznables taxistas que mataron a un agente de la DEA para robarles sus pertenencias y mancharon el nombre de nuestra nación en todos los medios del mundo mundial, y valga la redundancia.

Epílogo: Como estaremos de mal en nuestra querida Colombia que nadie, al día de hoy, me contestó de ninguna instancia a la que me dirigí, por varios medios, para denunciar mi robo, pero esta mañana, para mi sorpresa, desde Iberia España me contestaron que estaban estudiando el asunto para reponerme monetariamente del daño causado. Así estamos acá, en el más cruel de los desamparos y abandonados a la intemperie sin que nadie nos auxilie. ¡Qué tristeza de país! Lloro porque también soy colombiano como todos ustedes y veo que estamos cada vez peor y peor sin que nadie lo remedie.

*(Harry Houdini era un escapista estadounidense nacido en Hungría, ilusionista, acrobático y misterioso, conocido por sus actos de fuga y desaparición)


analista politico

RICARDO ANGOSO GARCÍA

Youtube.com: https://www.youtube.com/channel/UC9EOzzOxF5km99_0wKE9yWA?view_as=subscriber
Blog:http://iniciativaradical.org/web/
Facebook: https://www.facebook.com/ricardo.angoso
Web: https://www.casaquintahotel.co/

Twitter: @ricardoangoso

Continue Reading

Agencias

CIDH hace sugerencias sobre violencia en Colombia pero gobierno las rechaza

Published

on

EP New York/Colombia

Una de las principales sugerencias de la CIDH a Colombia fue la de “promover y reforzar” un “diálogo nacional genuino” de carácter regional que permita a “todos los sectores” ser escuchados, en particular los “más afectados por discriminación histórica, social y estructural en el país”.

Además de dialogar, la Comisión le propuso al Estado hacer lo necesario para “reforzar la confianza” ciudadana y evitar a toda costa la estigmatización hacia los manifestantes por parte de funcionarios.

La Comisión de la CIDH estuvo en “visita de trabajo” entre el 8 al 10 de junio, tiempo durante el cual recibió 302 testimonios y escuchó a mas de 500 personas, incluidos funcionarios, víctimas y organizaciones civiles.

Producto de la recolección de esos testimonios y entrevistas, la Comisión llegó a la conclusión de que “la respuesta del Estado” al estallido social “se caracterizó por el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza, en muchos casos, incluyendo la fuerza letal”.

Aunque la CIDH citó varias cifras y balances de víctimas en las protestas tomadas de diferentes fuentes, los datos solos suministrados por la Fiscalía y otros despachos oficiales respecto de lo que ocurrió entre el 28 de abril y el 5 de mayo son espeluznantes.

Al menos 51 muertos, 21 de ellos en el marco del paro nacional, unos 1.113 civiles lesionados, de acuerdo a datos que entregó la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y Asuntos Internacionales, además de 18 personas con lesiones oculares, según la Defensoría del Pueblo.

Tras esos datos, una de las recomendaciones del organismo fue pedirle al Estado “respetar y garantizar el pleno goce del derecho a la protesta, a la libertad de expresión, a la reunión pacífica y a la participación política de toda la población”.

Frente a la violencia policiaca, la CIDH sugirió separar esa institución del Ministerio de Defensa, a fin de que se “consolide y preserve la seguridad con un enfoque ciudadano y de derechos humanos” y evitar “toda posibilidad de perspectivas militares”.

Respecto de los bloqueos de vías, el tema por el que se decantó el gobierno de Iván Duque frente a todo lo ocurrido en las semanas de protestas, la Comisión recomendó al Estado “abstenerse de prohibir de manera generalizada y a priori los cortes de ruta como modalidades de protestas”.

Ante ese panorama y las cifras expuestas en su informe, la CIDH anunció la “instalación de un Mecanismo Especial de Seguimiento en Materia de Derechos Humanos para Colombia que contribuya a la consolidación de la paz en los diversos sectores de la sociedad”.

Las respuestas de Bogotá no se hicieron esperar.

En un comunicado, Cancillería dijo que coincidía con “algunas de las observaciones” hechas por la Comisión, pero se apartó de la posibilidad de que se establezca el mecanismo de observación de derechos humanos al advertir que no es necesario, dado que el Estado posee una “institucionalidad” “robusta”, “sólida” y democrática.

Sobre la separación de la policía del ministerio de Defensa, Bogotá precisó que la Constitución establece que esa institución es “un cuerpo armado permanente de naturaleza civil”, lo cual ahuyenta, según la visión oficial, la preocupación del enfoque militar.

También rechazó la “sugerencia del presunto uso de la fuerza contra poblaciones específicas”, que fue explícita en el informe, sumado a la “estigmatización estructural” y criticó que algunas de las cifras citadas no hubiesen sido contrastadas, ni tuvieran fuentes.

“El gobierno difiere en que los bloqueos (llamados por la CIDH “cortes de ruta”), constituyan en general una forma legítima de manifestación y que sólo en casos concretos el Estado pueda actuar”, agregó en su respuesta del ministerio de Exteriores.

El presidente Duque también se manifestó al respecto, al sostener que “nadie puede recomendarle a un país ser tolerante con actos de criminalidad”, al reiterar que “los actos” de “vandalismo”, de “terrorismo urbano de baja intensidad” y los “bloqueos que atentan en contra de los derechos de los ciudadanos”. (ANSA).

Continue Reading
Advertisement

Trending

Copyright © 2020 Enfoque Periodístico. Created by Conectya.

shares