Connect with us

Enfoque Mundial

ENTREVISTA A JUAN CARLOS BLANCO, EL CANCILLER EN LA TORMENTA

Published

on

MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES DE URUGUAY DURANTE EL GOBIERNO DEL PRESIDENTE JUAN MARÍA BORDABERRY

por Ricardo Angoso

rangoso@iniciativaradical.org

 Juan Carlos Blanco fue el canciller del presidente Juan María Bordaberry durante lo que se conoció como el período cívico-militar que dio paso después a la dictadura militar (1973-1985). Blanco tuvo el dudoso honor de ser uno de los pocos civiles procesados, juzgados y condenados por hechos ocurrido en esa época, junto con el mismo Bordaberry, y en la actualidad cumple una condena de veinte años por un delito de desaparición que niega.

TITULARES:

“Bordaberry, pese a lo que se ha dicho, siempre trató de defender la legalidad de la autoridad civil frente a los militares”;

“Una gran responsabilidad de lo que aquí ocurrió la tienen los Tupamaros que, una vez fracasados en las urnas, llegaron a decir que “por aquí, por las urnas, no va la cosa”;

“Yo siempre fui muy claro y mantuve una línea de defensa de la constitucionalidad y de las instituciones representativas”;

“Guardo la esperanza de que algún día otra generación reflexione sobre todo lo que ocurrió en Uruguay y lo que hicieron con nosotros. Y se preguntará:¿qué fue lo que pasó en ese momento? Y se comprobarán las tropelías que se cometieron con nosotros”;

“Mi vida hasta el 15 de noviembre de 2035 es estar aquí, en la cárcel. Tengo 80 años y eso significa que me han condenado de por vida”;

“Se han vulnerado los acuerdos iniciales que teníamos en la transición democrática. El origen de estos procesos viene de no haber buscado la concordia y la tradición clásica de Uruguay”.

Ricardo Angoso:¿Fue usted el primer procesado en Uruguay por asuntos o delitos relativos a la dictadura militar?

Juan Carlos Blanco: Si, así fue. Pero no quiero hacer declaraciones y menos públicas, si puedo ayudarle en su trabajo, lo hago, pero sin publicaciones, ni mucho menos.

R.A.:¿Cómo llegó a la Cancillería de Uruguay en 1972?

J.C.B.:Me remito a lo que cuento en libro. Estuve trabajando en la Organización de Estados Americanos (OEA) y fui llamando por el presidente constitucional Jorge Pacheco Areco para trabajar en la cancillería uruguaya. Luego, en noviembre de 1972, el presidente Juan María Bordaberry me nombra canciller a los 36 años, en un hecho sin precedentes en la historia de Uruguay. Yo era un funcionario y llegue de una forma accidental al gobierno, nada de participar en golpes de Estado u otras historias.

R.A.:Realmente, ¿fue Bordaberry el artífice del golpe de Estado llevado a cabo por los militares?

J.C.B.: No, nada de eso. El gobierno constitucional de 1971 de Pacheco ya había encomendado antes a las Fuerzas Armadas luchar contra la subversión, considerando que para derrotarla era necesario emplear todos los medios. Entonces, cuando Bordaberry llega al poder ya estaban las Fuerzas Armadas tomando partido en la lucha contra el terrorismo. El gobierno legal llamó a las Fuerzas Armadas para que lucharan junto con la policía en la lucha contra el terrorismo; más adelante, los militares consideraron que se debían de hacer algunos cambios en las Leyes para luchar más efectivamente contra la subversión.

R.A.:¿También hubo problemas entre Bordaberry y los militares?

J.C.B.:Siempre hubo problemas. Se dice que Bordaberry llamaba  a los militares para dar un golpe de Estado y fue todo lo contrario. Los imitares trataban de ir ocupando espacios sobre los civiles y Bordaberry trataba de proteger estos espacios e instituciones. Bordaberry, pese a lo que se ha dicho, siempre trató de defender la legalidad de la autoridad civil frente a los militares. Se dieron situación de tensión, como era lógico. Nadie quería que los militares se hicieran totalmente con el poder.

R.A.:¿Más tarde se produjo la salida del gobierno de Bordaberry?

J.C.B.:Fue en el año 1976. Ese año tenía que haber habido elecciones. Bordaberry, entonces, disolvió el parlamento y aseguró que entregaría el gobierno al ciudadano que fuera electo para el cargo de presidente de la República. Tenía la idea y la voluntad de convocar elecciones. Luego Bordaberry presentó una propuesta para crear un régimen de corte corporativista, en lo que yo no estaba de acuerdo, y hubo un choque con algunos sectores. Así se llegó a una situación en la que se produjo la anomalía de que la institucionalidad no se respetó ni tampoco hubo elecciones. Llegados a ese punto, y en un momento de protagonismo de los militares, yo decidí renunciar y abandonar el cargo.

R.A.:¿Y que hizo desde 1976 hasta 1985, en que abandonan los militares el poder?

J.C.B.:No tuve responsabilidades políticas, aunque ocupe los últimos tres años un cargo en las Naciones Unidas para acompañar a la transición democrática y darle una visibilidad. Estuve en ese periodo pero no en posición de gobierno, sino como diplomático.

R.A.:¿Más tarde fue senador?

J.C.B.:Eso fue posteriormente, cuando se recuperó la normalidad y las instituciones recuperaron todo su vigor. Fui electo en las elecciones de 1990 y hasta el año 1995 ocupé esa responsabilidad.

R.A.:¿Cómo se volvieron abrir estas heridas que parecían dormidas en la historia de Uruguay, cómo fue que le procesaron?

J.C.B.:Sin lugar a dudas, fue un hecho sorprendente y contrario a lo que había sido la tradición uruguaya hasta nuestros tiempos. Nunca en nuestra historia se había llegado a este estado de cosas. Aquí nunca hubo ni vencidos ni vencedores, siempre se apeló a la concordia y a la reconciliación. Y hubo clemencia siempre para los vencidos.

R.A.:¿Y qué argumentaron en su contra para procesarle?

J.C.B.:En las dos causas que me llevaron a la condena, sin pruebas de ningún tipo, fueron asuntos de índole internacional. El primer caso fue una persona que se asiló en la embajada de Venezuela y fue secuestrada por agentes no identificados que después la hicieron desaparecer. Nunca se conoció quién la secuestro. Luego también se me acusó del asesinato de cuatro uruguayos en Buenos Aires. Nunca tuve ninguna conexión ni relación con esos delitos. Ni siquiera se llegó a demostrar mi responsabilidad en los mismos. Me acusan de haber sido coautor de estos crímenes. ¡Pero ni siquiera nadie habló de estos asuntos cuando yo estaba en la Cancillería! No tuve participación en ninguno de estos asuntos ni tome parte en actos represivos, ya que no era mi misión ni función. Ni remotamente tuve alguna relación con esos actos.

R.A.:¿Y había testigos en su contra?

J.C.B.:No hay testigos ni documentos, realmente no hay nada de nada que pueda avalar esta condena que sufro injustamente. Ya le he dicho que ni remotamente tuve alguna relación con ese asunto. Ni siquiera los militares nos consultaban acerca de esos asuntos, actuaban con total autonomía. Si lo hicieron, nadie me consultó ni me dijo nada en su momento.

R.A.:¿Su relación con Bordaberry fue buena?

J.C.B.:Luego que abandoné la Cancillería tuve menos relación con él. Estaba muy desencantado por el curso que habían tomado las cosas y por la forma en que los militares se habían entrometido en la vida del país. Buscó un modus vivendi con los militares en unas circunstancias difíciles. Pero, en mi caso, yo siempre fui muy claro y mantuve una línea de defensa de la constitucionalidad y de las instituciones representativas. Bordaberry, todo hay que decirlo, siempre me apoyó y me dejó que me desempeñara en mis funciones y atribuciones.

R.A.:¿Bordaberry también fue procesado?

J.C.B.:Bordaberry fue acusado de varios delitos, entre ellos el mismo del que yo fui acusado como coautor. Se trata de los cuatro crímenes de Buenos Aires a los que antes me referí. Pero también le acusaron de otras violaciones de Derechos Humanos. Se confundió, en estos casos, la responsabilidad política con la penal. Es un error que por responsabilidades políticas sean juzgados los responsables de ese periodo.

R.A.:¿Habló con Bordaberry cuando estuvo encarcelado?

J.C.B.:No, nunca traté con él. Creo que nos encontramos en algún juzgado por estos asuntos, pero nada más. Incluso yo estaba preso y él estaba en la casa arrestado. Tuvimos una relación normal, pero no tuvimos muchas ocasiones de volver a hablar.

R.A.:¿Y cómo puede evolucionar su causa, tiene esperanzas de salir?

J.C.B.:He agotado todas las vías, no hay esperanzas. Mi vida hasta el 15 de noviembre de 2035 es estar aquí, en la cárcel. Tengo 80 años y eso significa que me han condenado de por vida. Formalmente, me han condenado de por vida. No se respeta nada, ni las reglas básicas jurídicas. Han hecho la excepción para que incluso en un caso como el mío no me pueda beneficiar de la edad.

R.A.:¿No esperó alguna medida de gracia del presidente José Mujica, que había sido guerrillero y participado en la lucha armada?

J.C.B.:Mujica había dicho antes de llegar al gobierno que no quería que los viejos estuvieran presos pero luego se desdijo y no se concretó nada. Y aquí estamos, todavía presos y sin esperanza. No olvidemos que Mujica pertenecía a los Tupamaros y fueron ellos los que iniciaron el conflicto en Uruguay, cuando atacaron el orden constitucional y a un gobierno democrático.

Los Tupamaros arrancan con sus actividades terroristas en 1963, en pleno gobierno democrático. Teníamos un gobierno democrático votado por más del 90% de los ciudadanos. Eramos un país libre, con todas las libertades y derechos, y sin presos políticos. Ese es el contexto en que vivíamos y en el que los Tupamaros actúan. Uruguay no era una dictadura, entonces, y algunos prefirieron utilizar la vía armada para llegar al poder que las vías políticas. Aquí, además, no se dio la represión que se dio en otros lugares, como la Argentina y Chile.

Se creó una comisión de la verdad y la paz para determinar que había ocurrido con la represión y determinó que tan solo había habido en la dictadura 28 desaparecidos. Uno es terrible, pero no se llegó a la represión de otras partes. Solo uno es censurable, pero no es la magnitud de otros países. En doce años de dictadura militar solo hay 28 muertos, no es un genocidio, eso está claro. Seamos objetivos y veamos eso en perspectiva. En Uruguay ni hubo ni genocidio ni exterminio. No se puede comparar con lo que ocurrió en Argentina, donde hubo miles de muertos.

R.A.: ¿Considera como algunos que con ustedes ha habido una justicia asimétrica?

J.C.B.:Se han vulnerado los acuerdos iniciales que teníamos en la transición democrática. El origen de estos procesos viene de no haber buscado la concordia y la tradición clásica de Uruguay. Yo ya he terminado todos mis recursos y no veo salida. Pese a todo lo que han hecho, yo perdono, incluso a los que me han condenado y buscado la venganza. Creo que algún día llegará alguien y ponga fin a esta situación, alguien que en el futuro se pregunte por qué fuimos condenados. Yo busco la paz y la concordia, ofrezco mi mano y el perdón, que son patrimonio de todos los uruguayos. Luego, como católico, no le guardo rencor a nadie y nos les guardo rencor a mis enemigos.

Me han dado muy duro y me atribuyeron un poder que nunca tuve. Yo abandoné en 1976 y durante diez años no tuve ningún poder ni actividad. Me tengo que reír ante esta situación, no he querido perder el sentido del humor. Nunca he sido una persona agresiva ni violenta, es una paradoja, algo irreal, que yo esté pasando por esta situación. Estoy preso sin pruebas ni fundamentos.

El comienzo de este proceso fue muy difícil. Realicé mi defensa, pero fue inútil y nadie me escuchó. En algún momento alguien se preguntará algo y quizá ya no estemos aquí para luchar por nuestra inocencia; la mayor parte de mis amigos ya están muertos y yo ya tengo muchos años. La mayor parte de los actores de ese periodo han muerto. Pero guardo la esperanza de que algún día otra generación reflexione sobre todo lo que ocurrió en Uruguay y lo que hicieron con nosotros. Y se preguntará:¿qué fue lo que pasó en ese momento? Y se comprobarán las tropelías que se cometieron con nosotros.

Yo no tuve mando ni autoridad para cometer esos crímenes, pero incluso voy más allá y le aseguró que desde el gobierno no se dieron esas órdenes para cometer esos crímenes de los que nos acusan. No creo que ni Bordaberry diera esas órdenes a nadie. Hubo víctimas lamentables en una situación de violencia que se produjo por la irrupción del terrorismo en la vida política de Uruguay. Creo que la intervención de los militares tenía que haber durado menos tiempo, pero sin perder de vista que cuando los soldados salen a la calle a patrullar y restaurar el orden, la gente aplaudía y veía con satisfacción esa intervención. Una gran responsabilidad de lo que aquí ocurrió la tienen los Tupamaros que, una vez fracasados en las urnas, llegaron a decir que “por aquí, por las urnas, no va la cosa”. No sacaron ni un solo diputado y apelaron a las armas para tomar el poder.

R.A.:¿No le permiten salir ni un día al mes?

J.C.B.:Alguna vez, unas horas al mes. Pero hay que tomarse este asunto con mucha paciencia. Gracias a Dios soy una persona religiosa y tengo fe en que algún día todo pasará. También mi familia me apoya mucho y viene a visitarme con frecuencia. No me quiero dejar ganar por el odio. Uruguay nunca fue un país de odio, que es un valor incalculable. No somos un país de gente violenta o que odie. Nuestra moderación es una realidad. Estoy bien y apelo a la paciencia. Me han tratado como un monstruo y me hace gracia. Incluso uno de los crímenes de los que se me acusan era uno de mis mejores amigos, cómo puede ser posible. Dicen que soy coautor del asesinato de un amigo y claro que no es cierto.

Yo sufro por mi familia, que quizá se ha llevado la peor parte en esta historia, pero yo me encuentro tranquilo porque sé que soy inocente. Fuerza y paciencia son las dos claves a las que he apelado para sobrevivir en estas circunstancias tan adversas. Incluso charló y he tenido amigos carceleros, veo todo este estado de casos como algo surrealista. Llevo nueve años presos y ya me he familiarizado con la cárcel. Solo lo siento por mi familia, que padece estas circunstancias. Mis amigos ya han muerto. Lo que sientes aquí es que algunos que quizá deberían haber venido a verte no vinieron, mientras que te sorprende que, por ejemplo, te venga a ver un policía que te conoció en la cárcel cuando te vigilaba.

TEXTOS DEL LIBRO “EL CANCILLER EN LA TORMENTA”

“…he sido objeto de reiteradas denuncias y procedimientos en los que nunca hubo una sola prueba concreta que apoyara las acusaciones.
Durante un lapso de veintidós años he sido hostilizado sin tregua, moviéndose en mi contra todos los resortes del Estado más la consiguiente repercusión en los medios de comunicación. Mientras en los miles y miles de fojas de actuaciones en los tres Poderes y en las comisiones relacionadas con derechos humanos nada me involucra en ningún hecho criminal…”

“…Es la culminación de la ola de la izquierda cambiando la historia, la marea de la historia recientes incidiendo sobre la política del presente…”

“…mi prisión es mostrada como prueba de que hay una nueva actitud con respecto a los Derechos Humanos y los excesos de la dictadura son castigados. El hecho de que yo sea inocente es, a esos efectos, un detalle menor… A la manera de los sacrificios bárbaros, mi prisión sirve en alguna forma para aplacar en el terreno político a las fieras, dándoles algo, o alguien, para devorar…”

“…Sé sin asomo de duda que mi participación en ese tiempo turbado fue con la intención indeclinable de perseverar todo los posible de un Uruguay que se debatía en un conflicto sin precedentes y de encontrar en medio de la tormenta los caminos que nos llevaran hacia adelante conforme a nuestras tradiciones…”

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Agencias

Delta , United y JetBlue , las aerolineas más afectadas por contagio de ómicron

Published

on

EP New York/agencias

Cientos de vuelos cancelados en Estados Unidos por tercer día consecutivo

New York/ Agencias

Delta, United y JetBlue las más afectadas; operación casi normal para Southwest y American Airlines26 diciembre, 2021

Las grandes aerolíneas de EEUU cancelaron este domingo varios cientos de vuelos por tercer día consecutivo debido al incremento de contagios entre su personal atribuido a la proliferación de la variante ómicron de Covid-19, informó la empresa estadounidense Flight Aware, especializada en datos en tiempo real sobre vuelos. Entre el jueves 23 y el sábado 25 se registraron más de 5,5 millones de pasajeros aéreos en EEUU.

Pasadas las 12.30 hora local de la costa este de EEUU (17.30 GMT), se registraban 766 vuelos suspendidos en EEUU, entre frecuencias internacionales y domésticas.

Esa cifra de 766 vuelos cancelados es ligeramente inferior a los casi 1.000 del sábado de Navidad y los 700 del viernes de Nochebuena, de acuerdo a Flight Aware.

En todo el mundo figuran como suspendidos este domingo 2.316 vuelos, mientras que otros 8.071 han sufrido retrasos.

El 24 de diciembre, uno de los días con más tráfico aéreo del año, ya empezó con la suspensión de centenares de itinerarios en Estados Unidos; pero la situación empeoró a medida que avanzaba la jornada y, en los dos días siguientes, las grandes aerolíneas estadounidenses anunciaron más cancelaciones.

Entre el 23 y el 25 de diciembre la Autoridad de Seguridad del Transporte de EEUU (TSA) registró casi 5,5 millones de pasajeros.

Según Flight Aware, las compañías con más cancelaciones siguen siendo Delta, con 131 o el 5% de sus planes de vuelo anulados este domingo, seguida de Jetblue (110 itinerarios suspendidos o el 10%) y United (100 o el 4%).

United asegura que el aumento de contagios por ómicron en Estados Unidos está teniendo un “impacto directo” en las tripulaciones de vuelo y el resto del personal de la compañía, que tiene que quedarse en casa para recuperarse de la enfermedad y no contagiar a otros.

Delta ha atribuido las cancelaciones a ómicron, pero también a las condiciones meteorológicas con tormentas de nieve que amenazan al oeste de EEUU, desde el estado de Washington hasta el sur de California.

Sin embargo, otras aerolíneas estadounidenses como American y Southwest han asegurado que sus operaciones se están desarrollando con normalidad y apenas han experimentado cancelaciones.

Esas dos aerolíneas, sin embargo, sí tuvieron que suspender cientos de trayectos a finales de octubre, ya que la demanda creció más en esas fechas que la capacidad de incorporar pilotos y tripulantes para operarlos.

La variante ómicron ha provocado un aumento de contagios en todo el mundo y ha hecho que algunos países europeos, como Alemania, Portugal y Finlandia, vuelvan a imponer restricciones en los sectores del ocio y la hostelería.

Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, en inglés), esa variante ya se ha convertido en la predominante en Estados Unidos: entre el 12 y 18 de diciembre supuso el 73% de los nuevos casos.

EFE .

Continue Reading

Coronavirus

Alza de nuevos contagios en N.Y. preocupa a las autoridades de salud

Published

on

EP New York/ Coronavirus

Hospitales de EEUU lidian con alza de contagios de COVID-19
Hospitales en distintos lugares de Estados Unidos batallan para lidiar con el agotamiento de médicos, enfermeros y otros trabajadores, de antemano sacudidos por una oleada de pacientes causada por el aumento de la variante delta del coronavirus y ahora preparándose para otra mutación sumamente trasmisible.

Ohio se convirtió en el estado más reciente en convocar a la Guardia Nacional para ayudar a hospitales abrumados. Expertos en Nebraska advirtieron que sus hospitales muy pronto pudieran necesitar racionar la atención. Funcionarios médicos en Kansas y Missouri están aplazando cirugías, rechazando transferencias y tratando desesperadamente de contratar a enfermeros ambulantes, en momentos en que los casos aumentan al doble o triple en un recordatorio escalofriante de la temporada navideña del año pasado.

“No hay una clase en las escuelas de Medicina que te prepare para este nivel de muertes”, dijo la doctora Jacqueline Pflaum-Carlson, especialista en medicina de emergencias en el Sistema de Salud Henry Ford, en Detroit. “Los golpes siguen llegando”.

El promedio nacional de hospitalizaciones por CVID-19 para siete días era de 60.000 para el miércoles, muy por debajo del pico del invierno pasado, pero 50% mayor que a inicios de noviembre, de acuerdo con el gobierno. La situación es más grave en regiones de clima frío, donde las personas se están reuniendo cada vez más en interiores y los contagios recientes se están acumulando.

El estado de Nueva York reportó el viernes que poco más de 21.000 personas habían dado positivo de coronavirus, un récord desde que las pruebas se hicieron ampliamente disponibles. Las consecuencias fueron rápidas: el espectáculo de Navidad de las Rockettes fue cancelado y algunos teatros en Broadway cancelaron funciones debido a brotes entre el reparto.

“Estamos en una situación ahora en que enfrentamos un importante aumento de la variante delta y a la espera del arribo de un aumento de ómicron”, dijo el doctor Anthony Fauci, principal asesor médico del presidente Joe Biden, sobre las dos variantes.

En el hospital AdventHweath Shawnee Mission, cerca de Kansas City, Missouri, la directora médica Lisa Hays dijo que el departamento de emergencias está sufriendo retrasos que en ocasiones se prolongan varios días.

“Las camas no son el problema. Es el personal de enfermeros… y todo eso ha sido creado por el aumento de casos de COVID-19 y el agotamiento”, dijo. “Nuestros enfermeros están agotados”.

Los expertos atribuyen la mayor parte del aumento de casos y hospitalizaciones a contagios entre personas que no han sido vacunadas contra el virus. El gobierno federal afirma que 61% de la población en el país está plenamente vacunada.

El doctor Steve Stites, director médico en el Sistema de Salud de la Universidad de Kansas en Kansas City, Kansas, señaló que “la pandemia de los no vacunados” continúa abrumando hospitales y a sus trabajadores.

Continue Reading

Ciencia y Tecnología

Estas son las pruebas y reglas de vacunación para entrar a EE.UU.

Published

on

EP New York/ medios digitales

¿Vas a viajar a EE. UU.? Esto hay que saber sobre las pruebas de vacunación, los refuerzos y otros detalles

Se espera que millones de viajeros surquen los cielos y las carreteras en estas fiestas. Es probable que tengan preguntas sobre las nuevas regulaciones, que inician el 8 de noviembre.

Por Ceylan Yeginsu

El 8 de noviembre, Estados Unidos levantará la prohibición de 18 meses para los turistas internacionales, siempre y cuando muestren una prueba de vacunación y un test de coronavirus negativo. Las fronteras terrestres con Canadá y México también se reabrirán para los visitantes internacionales que estén totalmente vacunados y para los ciudadanos estadounidenses que residan en esos países, así como para los turistas estadounidenses que regresan a su país. En la actualidad, el tráfico de pasajeros en Estados Unidos está a punto de alcanzar los niveles de 2019, con millones de viajeros nacionales pasando a diario por los puntos de control de la Administración de Seguridad en el Transporte.

Se espera que millones más surquen los cielos y las carreteras en las próximas semanas. Pero mientras las regulaciones de la pandemia se suavizan en algunos países, otros están endureciendo las normas de entrada para contener nuevas oleadas del virus. Los cambios en las normas, la rápida evolución de la pandemia y la falta de coordinación internacional en la reglamentación de los viajes siguen causando confusión entre los consumidores, y muchos operadores de viajes.

Es probable que los viajeros, tanto los que van al extranjero como los que entran a Estados Unidos, tengan preguntas sobre las complejas disposiciones de la época de feriados. Esto es lo que sabemos hasta ahora, pero asegúrate de revisar esta página con regularidad porque las reglas cambian

¿Dónde puedo encontrar una prueba para entrar en Estados Unidos?

Tanto las pruebas de PCR como las víricas se aceptan para viajar a Estados Unidos. Los viajeros vacunados deben hacerse la prueba 72 horas antes de su salida, mientras que los viajeros estadounidenses no vacunados deben hacerse la prueba en un plazo de 24 horas.

Muchos hoteles ofrecen instalaciones para realizar los exámenes por un pago adicional. Si no es así, pregunta en el servicio de conserjería o en la recepción del hotel por el lugar más cercano donde puedas hacerte la prueba y que te garantice los resultados en el plazo requerido.

Muchas farmacias ofrecen tests para los viajes y la mayoría de las grandes ciudades cuentan con centros de pruebas que no exigen cita previa. Los precios de los exámenes pueden variar entre 25 y 150 dólares, según el país, y las pruebas PCR son más caras y los resultados tardan más en procesarse.

Como alternativa, la mayoría de los aeropuertos ofrecen pruebas de coronavirus, pero hay que pagar un precio elevado y las filas pueden ser largas, así que asegúrate de ir con tiempo.

¿Se aceptan autopruebas?

Sí, siempre y cuando la prueba cumpla varios requisitos. Debe ser un test de amplificación de antígenos o de ácidos nucleicos que haya sido aprobada para uso de emergencia por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés).

Asegúrate de tener una buena conexión a internet cuando te hagas la prueba, porque tendrás que conectarte con un servicio de telesalud que verifique tu identidad y te proporcione supervisión durante la prueba.

La FDA ha autorizado ocho pruebas caseras, pero no todas ofrecen supervisión digital y resultados rápidos.

La prueba casera BinaxNOW COVID-19 AG de Abbott suele producir resultados en 15 minutos y viene con una aplicación digital llamada NAVICA, que puede ser útil para los viajes, ya que facilita el acceso a los resultados. Cuando se recibe un resultado negativo, la aplicación genera un código QR que se renueva cada vez que te haces una prueba.

¿Cuánto cuesta una autoprueba rápida?

Un paquete de BinaxNow con seis pruebas cuesta 150 dólares y se puede comprar por internet en eMed. También se pueden conseguir paquetes con dos pruebas caseras en algunas farmacias por alrededor de 25 dólares.

La prueba casera de Ellume, otra opción popular antes de hacer viajes internacionales, cuesta entre 30 y 40 dólares. Las pruebas caseras tienen mucha demanda, así que asegúrate de comprarlas con anticipación antes de tu viaje.

¿Es necesario un certificado de vacunación digital para viajar?

Aunque la mayoría de los países aceptan la tarjeta de vacunación física de los CDC, algunos lugares, como las Islas Caimán, solicitan certificados digitales e imponen restricciones de cuarentena a las personas que no los proporcionan.

Hay varios documentos digitales de salud en Estados Unidos que son convenientes para viajar, pero asegúrate de revisar los requisitos específicos del país al que viajarás. La Smart Health Card es una prueba digital de vacunación que genera un código QR, que solo muestra el nombre, fecha de nacimiento y estatus de vacunación de la persona. Se puede obtener en los estados que usan el sistema Smart Health o a través del programa de farmacias.

El Healthpass de Clear es otra alternativa que genera un código QR y proporciona detalles de la vacunación, que incluyen el tipo y número de dosis recibidas. Clear se asoció con el programa de Viaje Seguro a Hawái y provee confirmación de los resultados de pruebas para la COVID-19 de un pasajero o la prueba de vacaciones para satisfacer las exigencias estatales de exención de cuarentena. La aplicación permite a los visitantes saltarse la fila de verificación al llegar al estado.

Varios estados, como Nueva York y California, tienen sus propias aplicaciones digitales, que usan los datos del registro de vacunación del estado y se pueden usar para viajar.

Si bien la mayoría de los países aceptarán los pases digitales para ingresar, algunos exigen que los visitantes soliciten credenciales digitales locales para tener acceso a restaurantes, bares y actividades culturales. El mes pasado, Suiza fue uno de los primeros países en adoptar esta medida y solicita que todos los turistas que no sean de la Unión Europea y el espacio Schengen se registren para obtener un pase de salud suizo antes de llegar.

Para viajar a Estados Unidos, los visitantes vacunados y los estadounidenses deben presentar una prueba del virus realizada 72 horas antes de su llegada. Los viajeros estadounidenses no vacunados deben presentar una prueba negativa 24 horas antes del viaje.Credit…Saul Martinez para The New York Times

¿Son necesarias las vacunas de refuerzo para los viajes internacionales?

En la mayoría de los lugares todavía no. Pero a medida que surgen nuevas variantes del coronavirus y aumentan las preocupaciones sobre la duración de la eficacia de las vacunas, algunos países están estableciendo “fechas de expiración” de las vacunas para los viajeros.

Este verano, Croacia y Austria fueron dos de las primeras naciones en imponer fechas de vencimiento a las vacunas, y solo aceptaron segundas dosis de vacuna o inyecciones de refuerzo administradas durante el año de la visita al país. Para quienes recibieron la vacuna de una dosis de Johnson & Johnson, el periodo de validez es de 270 días después de la inyección, alrededor de 9 meses. Cualquiera que no cumpla con los criterios también tiene la opción de presentar una prueba de coronavirus negativa realizada a partir de las 72 horas antes de la salida. Estados Unidos no tiene “fechas de expiración”.

Israel adoptó un enfoque más estricto cuando, el 1 de noviembre, reabrió las puertas a los viajeros extranjeros completamente vacunados y advirtió que solo aceptará a personas que hayan sido vacunadas en los últimos seis meses.

Muchos países dicen que están abiertos a visitantes completamente vacunados, pero a medida que se implementan vacunas de refuerzo en todo el mundo, será importante leer la letra pequeña para saber qué vacunas se aceptan y durante cuánto tiempo son válidas.

¿Tendré que mostrar una prueba de vacunación para volar desde dentro de Estados Unidos?

No. A partir del 8 de noviembre, solo quienes ingresen a Estados Unidos desde el extranjero deberán mostrar un certificado de vacunación y una prueba negativa de coronavirus tomada al menos 72 horas antes de la salida. Los viajeros estadounidenses no vacunados pueden viajar, pero al regresar deben mostrar una prueba de coronavirus realizada 24 horas antes de la salida.

Las mascarillas siguen siendo necesarias para los viajes aéreos dentro de Estados Unidos.

¿Mis hijos necesitan estar vacunados para viajar a otros países?

Cada país tiene sus propios requisitos de entrada, así que primero revisa la política de tu destino. Los niños no vacunados menores de 18 años pueden ingresar a EE. UU. si son mayores de 2 años, viajan con un adulto vacunado y se realizaron una prueba de coronavirus con resultado negativo tres días antes de la salida. Si un niño viaja solo o con un adulto no vacunado, deberá presentar una prueba negativa realizada 24 horas antes del viaje.

¿Las reglas son distintas para los cruces fronterizos terrestres?

A partir del 8 de noviembre, las fronteras terrestres de Estados Unidos con Canadá y México se reabrirán para los extranjeros completamente vacunados. Aunque los visitantes deberán mostrar un comprobante de vacunación, no existe un requisito de prueba para los cruces fronterizos terrestres. Los niños menores de 18 años pueden ingresar si van acompañados de un adulto vacunado.

Soy ciudadano estadounidense. ¿En dónde puedo encontrar las reglas para ingresar a otros países?

El NYT tiene una lista actualizada de países [en inglés] que los estadounidenses pueden visitar, con detalles de requisitos específicos de entrada.


Ceylan Yeginsu es reportera radicada en Londres. Se unió al NYT en 2013 y antes fue corresponsal en Turquía, desde donde cubría política, crisis migratoria, el conflicto kurdo y el auge del extremismo del Estado islámico en Siria y la región.

Continue Reading
Advertisement

Trending

Copyright © 2020 Enfoque Periodístico. Created by Conectya.

shares