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La era del celular y el franco declive de la Humanidad

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 Por: Carlos Santa María

 El peligroso mito según el cual el mundo ha avanzado ostensiblemente contribuyendo de modo extraordinario al desarrollo del ser humano es solo eso: una creencia que se basa en el desenvolvimiento de numerosos avances que, pese a ser indiscutibles, no se han traducido en una constante de abundancia y equicracia planetaria pues las diferencias socioeconómicas hoy se hacen más patentes que nunca y las guerras e intereses egoístas amenazan la supervivencia de la especie.

 En el caso de la medicina, el negocio de la salud es inmenso y se corrobora día a día con el aumento progresivo de enfermos: paralelo a la quirúrgica extraordinaria avanza el incremento sustancial de mortalidad por obesidad, estrés, sedentarismo, virus artificiales, entre las múltiples causalidades que se han creado con el supuesto modernismo. Proporcionalmente a la población mundial en años anteriores nunca hubo una morbilidad tan acentuada y una duración de las personas en condiciones deplorables. Si de la ciencia armamentística se trata, el número de fallecidos y en muy alta cantidad confirma la potencialidad destructiva de los nuevos instrumentos de guerra tanto en el poder disuasivo como en la toxicidad.

Sin embargo, ni el esplendoroso negocio de las farmacias, drogas, insalud o mortalidad violentamente obligada a través de guerras e intervenciones han podido crear una imagen más precisa para esta época considerada ‘la mejor’, que la encorvada figura de millones de seres con racionalidad mirando un objeto en sus manos, que se mueven caminando en forma de robots, tanto desplazándose al trabajo como de regreso a su hogares: es el símbolo de la Era del Celular.

Como se conoce, este instrumento que ha llevado a este siglo a un modo de ser globalizado al igual que la pobreza ha nacido vinculado al estudio de la comunicación y, asimismo, al control de las personas. Sin embargo, su creación conllevó una gran esperanza al mundo pues se esperaba que su uso condujese a un aumento de la cordialidad, el pensamiento, la mentalidad informada, el compromiso social, etc., a través del acceso a una información documentada, cultural, analítica. En el aparato escolar se creyó que este traería nuevas oportunidades de realizar estudios, investigación, uso proactivo en clases y todas las expectativas que ofrece un utensilio de dicha dimensión.

Indiscutiblemente el celular ha abierto grandes opciones de conexión, ha salvado vidas, cooperado en tragedias naturales, convirtiéndose en un objeto que puede ser empleado para crecer humanamente. Pese a ello, su utilización en un grado de adicción lo ha transformado también en un destructor de posibilidades y un declive del ser.

Las cuatro condiciones de deshumanización

No obstante las anteriores consideraciones positivas sobre el uso de dicha herramienta, la influencia negativa ha sido sorprendente en la generación actual —jóvenes y niños— y en la pasada —adultos y mayores incluso—, edificando personalidades con problemáticas existenciales importantes. Algunas de estas son:

Incomunicación extrema y alta conectividad

 La imagen de grupos sentados en una cafetería reunidos para hablar por el utensilio sin mirarse entre ellos o jugar a entenderse virtualmente estando allí demuestra los niveles conscientes o inconscientes de desprecio por la presencia real, trasladando lo inexistente al primer plano. La preferencia por el saludo virtual confirma lo expuesto: conectividad por sobre la comunicación.

En el aula la extensión de la mano a través de un soporte mecánico es la constante debiendo establecerse una norma casi internacional de la prohibición de ese artefacto en clases por la desconcentración y alteración del proceso pedagógico.

Detención y regresión del aprendizaje analítico

Laespera ansiosa de todas las respuestas a partir de la información en el aparato ha conducido a una lentitud en los procesos reflexivos y su uso constante en rapidez por sobre el discurso ha provocado una disminución notable de la palabra, acrecentada por una eficaz destrucción del lenguaje y la ortografía (elementos del aprendizaje). La creatividad se ha convertido en un elemento de segunda mano para ser la reproducción el ítem más empleado, de tal modo que el ingenio está en la difusión y no en la creación imaginada, factor del cual se han aprovechado los medios para construir su mensaje ideológico en un público fácilmente manipulable. La mecanización del acto y la respuesta al sonido de modo ansioso explica por qué el respeto al otro se ha deteriorado notablemente: atender el celular y dejar hablando a la persona presente es ya costumbre.

Alto nivel de individualismo

 El objeto y la cultura implícita del uso ha logrado que el sujeto se encierre literalmente en su habitación desarrollando el mutismo, lo que ha cambiado su personalidad y el ritmo de vida, incluso convirtiendo la intolerancia en la defensa de su ‘vida privada’, con cambios de humor y una inseguridad notable para comunicarse presencialmente, todo lo cual afecta la edificación de proyectos de vida integrales. Niños que no juegan verdaderamente con su cuerpo sino que ‘juegan’ a través de imágenes ha incrementado la obesidad mental y física, repitiendo la búsqueda de lugares reiterados y que se mitifica como creatividad.

Superficialidad extrema con valores degradados

La moda se ha convertido en el referente ordenado por las élites a las conciencias débilmente establecidas haciendo de las marcas un componente imprescindible. El llamado a concentrarse en música, videos, noticias intrascendentes, imágenes infunde al egocentrismo su máxima fuerza. La búsqueda de la aprobación del otro y su afectación ante la reprobación indica que los valores como la solidaridad, cordialidad, quedan relegados absolutamente, afectando la consolidación de la autonomía. La consideración evidente es que se ratifica un ‘descompromiso’ social en extensos sectores sociales donde queda como recuerdo las frecuentes protestas de las juventudes realzando las utopías que hoy son casi inexistentes.

Metodológicamente existe una estructura donde todas estas consideraciones se encuentran imbricadas afectándose unas a otras en mayor o menor fuerza aunque lo fundamental es el tipo de personalidad que se crea a partir de ellas. Ello obliga moralmente a estudiar lo que sucede de modo sistemático. Es preciso reconocer que existen jóvenes que atraen a multitudes de jóvenes también a través de sus videos, denominados ‘youtuber’, como es el caso de German Garmendia con 23 millones de seguidores… muchos más que los seis millones de BBC, CNN y ‘New York Times’ juntos. Indica que el ‘boom’ de una feria del libro ya no está en los autores sino en los ‘youtuber’, lo que implica una reflexión: identificar las tendencias de los jóvenes y sus consumos por irrelevantes que puedan ser considerados, comprendiendo sus temáticas ligadas a los conflictos con la familia (hermanos, padres), estudiantiles (profesores, compañeros, exámenes), grupales (amigos, socios), afectivos (parejas, noviazgos, rompimientos), aficiones (videojuegos, programas televisivos, novelas), etc. Cabe expresar la evidente disminución de la lectura y escritura compacta o de competencias básicas, reflexionada, excepto mensajes de texto o plagio en alta magnitud, donde debe declararse que en el mundo parece que existen más celulares que personas (1).

Sin dejar de mencionar cómo afecta laboralmente este utensilio, donde ni la empresa o los usuarios interesan a muchos funcionarios que prefieren seguir conectados antes que servir, la gran preocupación para los sectores pensantes en el planeta es hasta qué punto el ser humano puede despersonalizarse y volverse apático a la marcha de su sociedad, facilitando a las élites el dominio de estos inmensos sectores, es decir, ejercer una domesticación sin respuesta y con claros índices de alienación inconforme aunque improductiva comunitariamente.

Cuando se vive un mundo a través del celular el aislamiento es resultado casi obligado dificultando el contacto con la realidad y el poder de interactuar presencialmente: la adicción que hace sentir al sujeto desprovisto de alguna parte única de su cuerpo al extraviar su aparato indica un grado de alienación extremo. Es un deber ético del escritor, el periodista, el analista dialéctico, presentar a la sociedad posturas y reflexiones sustentadas que sean llamados de alerta ante flagelos que pueden afectar ostensiblemente la marcha de las generaciones y cabe llamar a las familias, instituciones, aparato educativo e individuos a la responsabilidad en el uso articulado con políticas públicas de salud mental.

Nadie, excepto élites autoritarias, desearía nuevas generaciones donde la esencia humana, su comunicabilidad, haya sido destrozada de tal modo que el diálogo, la discusión, la conversación entre seres reales sean reemplazadas por la virtualidad. Es el anhelo de la humanidad que el planeta siga siendo conformado por la palabra concreta, sonora, que se emita en condiciones de equidad y donde su contenido sea afín a la inteligencia cósmica que el universo provee.

Carlos Santa María es Humanólogo, Ph.D. en Ciencias de la Educación por la Universidatd de Barcelona (España),Trabajador Social de la Universidad Católica de Valparaíso (Chile), Psicólogo Social por la UNAD (Colombia), especialista en Estudios Latinoamericanos, Educación e Investigación por la Universidad de Nariño. profesor universitario, conferencista internacional y ha publicado trece libros en el campo del desarrollo humano y académico.

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Agencias

Rodolfo Hernández , “el Trump colombiano” , muy cerca de ganar elecciones

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EP New York/ elecciones Colombia 2022

El ‘Trump’ colombiano podría ganar las elecciones presidenciales

BOGOTÁ, Colombia — El panorama político de Colombia ha cambiado notablemente en solo 24 horas.

Durante meses, los encuestadores predijeron que Gustavo Petro, un exguerrillero convertido en senador que aspira a ser el primer presidente de izquierda del país, iría a una segunda vuelta presidencial en junio contra Federico Gutiérrez, el candidato conservador que había argumentado que votar por Petro equivalía a “un salto al vacío”.

En cambio, el domingo, los votantes respaldaron a Petro y a Rodolfo Hernández, un exalcalde y un próspero hombre de negocios con una plataforma populista anticorrupción cuyo estatus antisistema, sus declaraciones incendiarias y su enfoque político limitado a un solo tema han hecho que lo comparen con Donald Trump.

La votación, por un izquierdista que ha hecho su carrera atacando a la clase política conservadora y por un candidato relativamente desconocido sin respaldo formal de un partido, representó un repudio al establecimiento conservador que ha gobernado Colombia durante generaciones.

Pero también cambió la situación política para Petro. Ahora es Petro quien se presenta como el cambio seguro, y Hernández es el peligroso salto al vacío.

“Hay cambios que no son cambios”, dijo Petro en un evento de campaña el domingo por la noche, “son suicidios”.

Hernández alguna vez se definió como un seguidor de Adolf Hitler, sugirió combinar los principales ministerios para ahorrar dinero y dice que como presidente planea declarar un estado de emergencia para enfrentar la corrupción, lo que genera temores de que podría cerrar el Congreso o suspender a los alcaldes.

Sin embargo, la derecha tradicional de Colombia ha comenzado a respaldarlo, trayendo consigo muchos de sus votos y haciendo que la victoria de Petro se vea cuesta arriba.

El domingo, Gutiérrez, exalcalde de Medellín, la segunda ciudad más grande del país, apoyó a Hernández y dijo que el propósito era “cuidar la democracia”.

Pero Fernando Posada, un politólogo, dijo que la medida también era el último esfuerzo de la derecha para bloquear a Petro, cuyo plan para rehacer la economía colombiana “pone en riesgo muchos de los intereses de la clase política tradicional”.

“La derecha colombiana llegó a un escenario tan extremadamente desastroso que incluso prefieren un gobierno que no les ofrece nada con tal de que no sea Petro”, dijo Posada.

Hernández, quien hasta hace unas pocas semanas no era muy conocido en la mayor parte del país, fue alcalde de la ciudad de Bucaramanga, ubicada en la parte norte del país. Hizo su fortuna en la construcción, edificando viviendas para personas de bajos ingresos en la década de 1990.

A los 77 años, Hernández consolidó gran parte de su apoyo en TikTok, una vez abofeteó a un concejal de la ciudad frente a las cámaras y recientemente le dijo a The Washington Post que tenía un efecto “mesiánico” en sus seguidores, a quienes comparó con los secuestradores “con lavado de cerebro” que destruyeron las torres gemelas el 11 de septiembre.

Cuando lo presionaron diciéndole que esa comparación era problemática, rechazó la idea. “Lo que estoy comparando es que después de entrar en ese estado, no cambias de posición. No la cambias”.

Hasta hace apenas unos días, la narrativa política de Colombia parecía simple: durante generaciones, la política había estado dominada por unas pocas familias adineradas y, más recientemente, por un conservadurismo de línea dura conocido como uribismo, fundado por el poderoso líder político del país, el expresidente Álvaro Uribe.

Pero la frustración de los votantes con la pobreza, la desigualdad y la inseguridad, que se vio exacerbada por la pandemia, junto con una creciente aceptación de la izquierda luego del proceso de paz firmado en 2016 con la guerrilla colombiana más grande, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pareció cambiar la dinámica.

Para 2022, Petro, quien durante mucho tiempo ha sido el rostro combativo de la izquierda colombiana, pensó que era su momento. Y en los meses previos a las elecciones del 29 de mayo, los votantes acudieron en masa a sus propuestas: una amplia expansión de los programas sociales, detener todas las nuevas perforaciones petroleras en un país que depende de las exportaciones de petróleo y un enfoque en la justicia social.

El argumento era: izquierda contra derecha, cambio contra continuidad, la élite contra el resto del país.

Pero el improbable ascenso de Hernández refleja tanto un rechazo a la élite conservadora como a Petro.

También revela que la narrativa nunca fue tan simple.

Hernández, quien obtuvo el 28 por ciento de los votos, ha atraído a una amplia franja de votantes ansiosos por un cambio pero que nunca podría estar de acuerdo con Petro.

Petro es un exguerrillero que fue miembro de un grupo rebelde llamado el Movimiento 19 de abril (M-19) en un país donde los rebeldes aterrorizaron a la población durante décadas. Y es de izquierda en una nación que comparte frontera con Venezuela, un país sumido en una crisis humanitaria por un gobierno autoritario que reivindica a la izquierda.

Hernández, con su cabello anaranjado y desprolijo y su enfoque político de hombre de negocios, también ha atraído a votantes que dicen que quieren a alguien con la ambición de Trump y que no les preocupa si es propenso a la falta de tacto. (Años después de decir que era seguidor de Adolf Hitler, Hernández aclaró que quería decir que era seguidor de Albert Einstein).

Dos de los mayores problemas del país son la pobreza y la falta de oportunidades, y Hernández apela a las personas diciéndoles que puede ayudarlos a escapar de ambos.

“Creo que él mira a Colombia como una posibilidad de crecimiento. Y en eso creo que se diferencia de los demás candidatos”, dijo Salvador Rizo, de 26 años, consultor tecnológico en Medellín. “Creo que los otros candidatos están viendo una casa que está en llamas y quieren apagar el fuego y preservar la casa. Creo que la opinión de Rodolfo es que hay una casa que puede ser un hotel enorme en el futuro”.

También ha sido un crítico implacable de la corrupción, un problema crónico que algunos colombianos califican como un cáncer.

Al principio, se comprometió a no aceptar dinero de campaña de entidades privadas y dice que él mismo está financiando su candidatura presidencial.

“La gente política roba descaradamente”, dijo Álvaro Mejía, de 29 años, quien dirige una empresa de energía solar en Cali.

Dice que prefiere a Hernández en vez de Petro, un senador desde hace muchos años, precisamente por su falta de experiencia política.

La pregunta es si Hernández podrá mantener este impulso en las semanas previas a la segunda vuelta, mientras figuras políticas clave se alinean con su campaña.

Minutos después de que obtuviera el segundo lugar el domingo, dos poderosas senadoras de la derecha, María Fernanda Cabal y Paloma Valencia, le prometieron su apoyo, y Posada predijo que era probable que otras lo respaldaran.

Uribe, quien apoyó la candidatura de Hernández a la alcaldía en 2015, es una figura cada vez más polémica que aleja a muchos colombianos. Posada pronosticó que no apoyará a Hernández para no restarle votantes.

Si Hernández logra mantener el delicado equilibrio de conseguir los votos de la derecha, sin afectar su imagen, podría ser difícil que Petro logre vencerlo.

Muchos analistas políticos creen que los aproximadamente 8,5 millones de votos que obtuvo Petro el domingo son su techo, y que muchos de los cinco millones de votos de Gutiérrez se sumarán a los seis millones que logró Hernández.

Cuando los resultados quedaron claros, los partidarios de Hernández corrieron a la sede de su campaña en una de las principales avenidas de Bogotá, la capital.

Muchos vestían camisetas, sombreros y ponchos de campaña de color amarillo brillante, que dijeron que habían comprado ellos mismos en vez de que la campaña los repartiera gratis, de acuerdo con los principios de reducción de costos de Hernández.

“Nunca había visto a una persona con las características como las del ingeniero Rodolfo”, dijo Liliana Vargas, una abogada de 39 años, usando un apodo común para Hernández, quien es ingeniero civil. “Es un ser político que no es político”, dijo. “Es la primera vez que estoy totalmente emocionada de participar en unas elecciones democráticas en mi país”.

Cerca de allí, Juan Sebastián Rodríguez, de 39 años, líder de la campaña de Hernández en Bogotá, dijo que el candidato era “un rockstar”.

Es un fenómeno”, dijo. “Estamos seguros de que vamos a ganar”.

Publicado en NYT / Julie Turkewitz is the Andes bureau chief, covering Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Peru, Suriname and Guyana

 

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Articulos Destacados

En EE.UU. los hombres tienen más probabilidades de morir por COVID-19

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EP New York/ otros medios

En Estados Unidos, la diferencia por sexo en las tasas de mortalidad por covid varía mucho de un estado a otro, lo que sugiere que el comportamiento, al igual que la biología, es un factor que explica la brecha.

Esta es una de las conclusiones más conocidas de la pandemia: los hombres mueren de COVID-19 con mayor frecuencia que las mujeres.

Al principio, algunos científicos sospecharon que la razón era principalmente biológica, y que los tratamientos basados en el sexo para los hombres —como inyecciones de estrógeno o bloqueadores de andrógenos— podrían ayudar a reducir el riesgo de muerto.

Pero un nuevo estudio que analiza las diferencias de sexo en las muertes por COVID-19 en Estados Unidos a lo largo del tiempo sugiere que el panorama es mucho más complicado.

Si bien los hombres en general murieron a una tasa más alta que las mujeres, el estudio reveló que las tendencias variaron ampliamente con el tiempo y según el estado. Eso sugiere que los factores sociales —como tipos de trabajo, patrones de comportamiento y problemas de salud subyacentes— jugaron un papel fundamental en las aparentes diferencias de sexo, dijeron los investigadores.

“No existe una sola versión sobre las disparidades sexuales durante esta pandemia, incluso dentro de Estados Unidos”, dijo Sarah Richardson, directora del Laboratorio de Ciencias de Género en la Universidad de Harvard, que estudia el modo en que el sexo biológico interactúa con las influencias culturales en la sociedad.

Desde el comienzo de la pandemia, el equipo de Richardson comenzó a recopilar datos relativos al sexo en casos y muertes por COVID-19, antes de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades comenzaran a recopilar y compartir esta información. Su grupo de investigación se conectaba cada lunes por la mañana y verificaba los datos de cada estado, y los ponían en un rastreador en el sitio web del laboratorio. El rastreador, que abarca desde abril de 2020 hasta diciembre de 2021, es la única fuente de datos semanales de COVID-19 basada en el sexo y desglosada por estados.

Esos datos permitieron a los investigadores analizar los índices de casos y muertes de COVID-19 en los 50 estados y Washington D.C., durante un período de 55 semanas.

A nivel nacional, no encontraron diferencias significativas en las tasas de casos entre hombres y mujeres. Pero las tasas de mortalidad —el número de muertes entre hombres o mujeres dividido entre la población total del estado de cada sexo— fueron a menudo más altas entre los hombres que entre las mujeres.

El grado de aumento dependía del estado y de la fecha. Por ejemplo, en Texas los hombres murieron en tasas más elevadas en todas las semanas analizadas por el grupo de investigación. En Nueva York, los hombres murieron a una tasa más elevada que las mujeres, pero la brecha no fue tan grande como en Texas, en todas las semanas excepto tres. Pero en Connecticut, las mujeres murieron más que los hombres en las 22 semanas analizadas.

“Puede haber estados que colindan, como Connecticut y Nueva York, que tienen un patrón totalmente diferente, pero que, sin embargo, experimentaron la misma ola”, dijo Richardson.

De forma acumulativa durante 55 semanas, las tasas de mortalidad fueron un poco más altas para las mujeres en dos estados, Rhode Island y Massachusetts. En nueve estados, incluido Connecticut, las tasas fueron casi iguales. En el resto del país, las tasas de mortalidad fueron más altas para los hombres.

Es poco probable que las diferencias sexuales en los genes, las hormonas o las respuestas inmunes expliquen estas diferencias, dijeron los investigadores.

“No habría ninguna razón para que la biología fuera esa variable en el tiempo y el espacio”, dijo Katharine Lee, antropóloga biológica e ingeniera de la Universidad de Washington, campus San Luis y autora del nuevo estudio.

Pero según los investigadores, los factores sociales y de comportamiento podrían ayudan a explicar muchos de estos patrones.

Por ejemplo, es más probable que los hombres tengan trabajos en el área de transporte, fábricas, plantas empacadoras de carne, agricultura y construcción, ocupaciones con tasas más altas de exposición y muertes por COVID-19. Los hombres también tienen más probabilidades de ser encarcelados y vivir en situación de calle, lo que aumenta su riesgo de exposición al virus.

Las mujeres son más propensas que los hombres a reportar lavado de manos, uso de cubrebocas y el cumplimiento de las restricciones de distanciamiento social, lo que puede reducir el riesgo de contraer el virus. Además, las mujeres son más propensas a vacunarse.

Los investigadores especularon que los estados con más restricciones de salud pública podrían ver menores diferencias por sexo. En Nueva York, donde se registraron cantidades significativamente más elevadas de muertes masculinas en las primeras seis semanas de la pandemia, las tasas de mortalidad se atenuaron una vez que entraron en vigor las restricciones. Las diferencias observadas en Nueva York también podrían explicarse en parte por una mejor recopilación de datos, así como por el subregistro de muertes en asilos de cuidado a largo plazo, donde la mayoría de los residentes son mujeres.

El grupo de investigación de Richardson no tuvo acceso a datos de edad para cada sexo, un factor importante, ya que las personas mayores tienen más probabilidades de morir de covid y los diferentes estados tienen diferentes distribuciones de edad. Incluso antes de la covid, los hombres tenían una menor esperanza de vida, posiblemente debido a tasas más altas de ciertas afecciones crónicas, comportamientos más arriesgados y trabajos más peligrosos. Esa “brecha de mortalidad preexistente”, podría ayudar a explicar la disparidad con covid en lugar de una vulnerabilidad masculina específica al virus, dijo Richardson.

Sin embargo, expertos independientes afirmaron que los nuevos hallazgos no deberían llevar a los investigadores a descartar por completo el aspecto biológico.

“No se pueden atribuir observaciones sobre cosas como la mortalidad por una enfermedad compleja como la COVID-19 y afirmar que todo es por la biología”, dijo Sabra Klein, microbióloga y codirectora del Centro Johns Hopkins para la Investigación de la Salud, el Sexo y el Género de la Mujer. “Pero tampoco creo que se pueda decir que todo es social y conductual”.

Al utilizar los registros de salud electrónicos de los hospitales Johns Hopkins en Maryland y Washington D.C., Klein descubrió que los hombres tenían tasas más altas de enfermedad grave y muerte por COVID-19. Pero un modelo bioestadístico mostró que esta disparidad podría explicarse sustancialmente por las mayores respuestas inflamatorias entre los hombres, lo que sugiere una diferencia biológica.

Además, en experimentos que analizan los efectos de la COVID-19 en los hámsteres por sexo, que pueden ser útiles porque no incluyen los factores sociales presentes en los humanos, el grupo de Klein mostró que a los machos les fue peor. Otros estudios también han demostrado que las mujeres producen una respuesta inmune más fuerte que los hombres.

Otros expertos dijeron que tener acceso a datos más detallados —sobre factores como la raza, los ingresos y el nivel de educación— les permitiría a los investigadores tener una visión más matizada de las variaciones observadas en las diferencias de sexo.

Creo que están haciendo mucho con poco”, dijo Derek Griffith, psicólogo de salud pública y codirector del Instituto de Justicia Racial de la Universidad de Georgetown.

“Las fuentes de datos que documentan estas diferencias por lo general no tienen la capacidad de ayudar a explicarlas”, dijo, señalando los efectos en la salud que genera el estrés, las cargas financieras y la discriminación, que podrían sustentar diferencias raciales o de género en los resultados de salud, pero que son difíciles de cuantificar.

Griffith dijo que las diferencias raciales en los desenlaces de la covid eran igualmente complejos. En las primeras etapas de la pandemia, los científicos especularon que las personas negras tenían un menor riesgo de contraer el virus y que tal vez contaban con alguna protección biológica, dijo Griffith. Pero luego los datos empezaron a mostrar que las personas negras en Estados Unidos tenían un mayor riesgo de morir de COVID-19 que las personas blancas y el péndulo se inclinó en sentido contrario y algunos científicos especularon de la existencia de diferencias genéticas innatas.

Ahora, dijo Griffith, hay un mayor reconocimiento de la influencia de muchos factores socioeconómicos en las disparidades de salud. “Aun así, en ambos casos, tanto con el sexo como con la raza, se supone de buenas a primeras que la causa debe ser biológica”.

El grupo de Richardson en Harvard espera que otros investigadores empleen su conjunto de datos para analizar los impactos de las distintas políticas de salud pública en los estados.

Pero sigue habiendo lagunas de información: por ejemplo, los estudios han mostrado que la covid prolongada afecta desproporcionadamente a las mujeres y, sin embargo, la enfermedad no se monitorea a nivel estado de manera consistente. Los investigadores tampoco tienen información sobre pacientes de covid transgénero o de género no conforme.

“No son tan ricos en datos como nos gustaría para caracterizar el impacto de género completo de la pandemia de covid”, dijo Richardson.
Publicado en New York Times

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Ciencia y Tecnología

Estas son las pruebas y reglas de vacunación para entrar a EE.UU.

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EP New York/ medios digitales

¿Vas a viajar a EE. UU.? Esto hay que saber sobre las pruebas de vacunación, los refuerzos y otros detalles

Se espera que millones de viajeros surquen los cielos y las carreteras en estas fiestas. Es probable que tengan preguntas sobre las nuevas regulaciones, que inician el 8 de noviembre.

Por Ceylan Yeginsu

El 8 de noviembre, Estados Unidos levantará la prohibición de 18 meses para los turistas internacionales, siempre y cuando muestren una prueba de vacunación y un test de coronavirus negativo. Las fronteras terrestres con Canadá y México también se reabrirán para los visitantes internacionales que estén totalmente vacunados y para los ciudadanos estadounidenses que residan en esos países, así como para los turistas estadounidenses que regresan a su país. En la actualidad, el tráfico de pasajeros en Estados Unidos está a punto de alcanzar los niveles de 2019, con millones de viajeros nacionales pasando a diario por los puntos de control de la Administración de Seguridad en el Transporte.

Se espera que millones más surquen los cielos y las carreteras en las próximas semanas. Pero mientras las regulaciones de la pandemia se suavizan en algunos países, otros están endureciendo las normas de entrada para contener nuevas oleadas del virus. Los cambios en las normas, la rápida evolución de la pandemia y la falta de coordinación internacional en la reglamentación de los viajes siguen causando confusión entre los consumidores, y muchos operadores de viajes.

Es probable que los viajeros, tanto los que van al extranjero como los que entran a Estados Unidos, tengan preguntas sobre las complejas disposiciones de la época de feriados. Esto es lo que sabemos hasta ahora, pero asegúrate de revisar esta página con regularidad porque las reglas cambian

¿Dónde puedo encontrar una prueba para entrar en Estados Unidos?

Tanto las pruebas de PCR como las víricas se aceptan para viajar a Estados Unidos. Los viajeros vacunados deben hacerse la prueba 72 horas antes de su salida, mientras que los viajeros estadounidenses no vacunados deben hacerse la prueba en un plazo de 24 horas.

Muchos hoteles ofrecen instalaciones para realizar los exámenes por un pago adicional. Si no es así, pregunta en el servicio de conserjería o en la recepción del hotel por el lugar más cercano donde puedas hacerte la prueba y que te garantice los resultados en el plazo requerido.

Muchas farmacias ofrecen tests para los viajes y la mayoría de las grandes ciudades cuentan con centros de pruebas que no exigen cita previa. Los precios de los exámenes pueden variar entre 25 y 150 dólares, según el país, y las pruebas PCR son más caras y los resultados tardan más en procesarse.

Como alternativa, la mayoría de los aeropuertos ofrecen pruebas de coronavirus, pero hay que pagar un precio elevado y las filas pueden ser largas, así que asegúrate de ir con tiempo.

¿Se aceptan autopruebas?

Sí, siempre y cuando la prueba cumpla varios requisitos. Debe ser un test de amplificación de antígenos o de ácidos nucleicos que haya sido aprobada para uso de emergencia por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés).

Asegúrate de tener una buena conexión a internet cuando te hagas la prueba, porque tendrás que conectarte con un servicio de telesalud que verifique tu identidad y te proporcione supervisión durante la prueba.

La FDA ha autorizado ocho pruebas caseras, pero no todas ofrecen supervisión digital y resultados rápidos.

La prueba casera BinaxNOW COVID-19 AG de Abbott suele producir resultados en 15 minutos y viene con una aplicación digital llamada NAVICA, que puede ser útil para los viajes, ya que facilita el acceso a los resultados. Cuando se recibe un resultado negativo, la aplicación genera un código QR que se renueva cada vez que te haces una prueba.

¿Cuánto cuesta una autoprueba rápida?

Un paquete de BinaxNow con seis pruebas cuesta 150 dólares y se puede comprar por internet en eMed. También se pueden conseguir paquetes con dos pruebas caseras en algunas farmacias por alrededor de 25 dólares.

La prueba casera de Ellume, otra opción popular antes de hacer viajes internacionales, cuesta entre 30 y 40 dólares. Las pruebas caseras tienen mucha demanda, así que asegúrate de comprarlas con anticipación antes de tu viaje.

¿Es necesario un certificado de vacunación digital para viajar?

Aunque la mayoría de los países aceptan la tarjeta de vacunación física de los CDC, algunos lugares, como las Islas Caimán, solicitan certificados digitales e imponen restricciones de cuarentena a las personas que no los proporcionan.

Hay varios documentos digitales de salud en Estados Unidos que son convenientes para viajar, pero asegúrate de revisar los requisitos específicos del país al que viajarás. La Smart Health Card es una prueba digital de vacunación que genera un código QR, que solo muestra el nombre, fecha de nacimiento y estatus de vacunación de la persona. Se puede obtener en los estados que usan el sistema Smart Health o a través del programa de farmacias.

El Healthpass de Clear es otra alternativa que genera un código QR y proporciona detalles de la vacunación, que incluyen el tipo y número de dosis recibidas. Clear se asoció con el programa de Viaje Seguro a Hawái y provee confirmación de los resultados de pruebas para la COVID-19 de un pasajero o la prueba de vacaciones para satisfacer las exigencias estatales de exención de cuarentena. La aplicación permite a los visitantes saltarse la fila de verificación al llegar al estado.

Varios estados, como Nueva York y California, tienen sus propias aplicaciones digitales, que usan los datos del registro de vacunación del estado y se pueden usar para viajar.

Si bien la mayoría de los países aceptarán los pases digitales para ingresar, algunos exigen que los visitantes soliciten credenciales digitales locales para tener acceso a restaurantes, bares y actividades culturales. El mes pasado, Suiza fue uno de los primeros países en adoptar esta medida y solicita que todos los turistas que no sean de la Unión Europea y el espacio Schengen se registren para obtener un pase de salud suizo antes de llegar.

Para viajar a Estados Unidos, los visitantes vacunados y los estadounidenses deben presentar una prueba del virus realizada 72 horas antes de su llegada. Los viajeros estadounidenses no vacunados deben presentar una prueba negativa 24 horas antes del viaje.Credit…Saul Martinez para The New York Times

¿Son necesarias las vacunas de refuerzo para los viajes internacionales?

En la mayoría de los lugares todavía no. Pero a medida que surgen nuevas variantes del coronavirus y aumentan las preocupaciones sobre la duración de la eficacia de las vacunas, algunos países están estableciendo “fechas de expiración” de las vacunas para los viajeros.

Este verano, Croacia y Austria fueron dos de las primeras naciones en imponer fechas de vencimiento a las vacunas, y solo aceptaron segundas dosis de vacuna o inyecciones de refuerzo administradas durante el año de la visita al país. Para quienes recibieron la vacuna de una dosis de Johnson & Johnson, el periodo de validez es de 270 días después de la inyección, alrededor de 9 meses. Cualquiera que no cumpla con los criterios también tiene la opción de presentar una prueba de coronavirus negativa realizada a partir de las 72 horas antes de la salida. Estados Unidos no tiene “fechas de expiración”.

Israel adoptó un enfoque más estricto cuando, el 1 de noviembre, reabrió las puertas a los viajeros extranjeros completamente vacunados y advirtió que solo aceptará a personas que hayan sido vacunadas en los últimos seis meses.

Muchos países dicen que están abiertos a visitantes completamente vacunados, pero a medida que se implementan vacunas de refuerzo en todo el mundo, será importante leer la letra pequeña para saber qué vacunas se aceptan y durante cuánto tiempo son válidas.

¿Tendré que mostrar una prueba de vacunación para volar desde dentro de Estados Unidos?

No. A partir del 8 de noviembre, solo quienes ingresen a Estados Unidos desde el extranjero deberán mostrar un certificado de vacunación y una prueba negativa de coronavirus tomada al menos 72 horas antes de la salida. Los viajeros estadounidenses no vacunados pueden viajar, pero al regresar deben mostrar una prueba de coronavirus realizada 24 horas antes de la salida.

Las mascarillas siguen siendo necesarias para los viajes aéreos dentro de Estados Unidos.

¿Mis hijos necesitan estar vacunados para viajar a otros países?

Cada país tiene sus propios requisitos de entrada, así que primero revisa la política de tu destino. Los niños no vacunados menores de 18 años pueden ingresar a EE. UU. si son mayores de 2 años, viajan con un adulto vacunado y se realizaron una prueba de coronavirus con resultado negativo tres días antes de la salida. Si un niño viaja solo o con un adulto no vacunado, deberá presentar una prueba negativa realizada 24 horas antes del viaje.

¿Las reglas son distintas para los cruces fronterizos terrestres?

A partir del 8 de noviembre, las fronteras terrestres de Estados Unidos con Canadá y México se reabrirán para los extranjeros completamente vacunados. Aunque los visitantes deberán mostrar un comprobante de vacunación, no existe un requisito de prueba para los cruces fronterizos terrestres. Los niños menores de 18 años pueden ingresar si van acompañados de un adulto vacunado.

Soy ciudadano estadounidense. ¿En dónde puedo encontrar las reglas para ingresar a otros países?

El NYT tiene una lista actualizada de países [en inglés] que los estadounidenses pueden visitar, con detalles de requisitos específicos de entrada.


Ceylan Yeginsu es reportera radicada en Londres. Se unió al NYT en 2013 y antes fue corresponsal en Turquía, desde donde cubría política, crisis migratoria, el conflicto kurdo y el auge del extremismo del Estado islámico en Siria y la región.

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