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Lecturas recomendadas

Periodismo , política y medios de comunicación en la era de Donald Trump

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EP New York/ opiniôn

La tensión política de Estados Unidos previo a las elecciones elegislativas entre republicanos y demócratas aflora de nuevo con el fantasma del terrorimo. Desde la administración del expresidente George W. Bush no se interceptaban paquetes o bombas caseras de acuerdo a las investigaciones preliminares del FBI. Sin embargo la opinión pública y el electorado esta preguntándose ¿Por qué razón ” alguien, querrá atentar contra los líderes demócratas,  Obama y los Clinton? ¿Qué hay detrás del llamado a la unidad nacional del presidente Trump, luego de haber retirado a EE.UU del acuerdo nuclear?

Algo se cocina en esta nueva hoja de ruta política y no precisamente para el gusto y recetario de los estadounidenses que con pizcas del 9/11 aún viven bajo la sombra del temor. Y ,para ello, nada mejor que servir un despavorido plato de terror a los inocentes y estultos útiles del sistema. Aunque Trump reprochó el hecho criminal no tardó en repartir culpabilidad a los medios tildándolos de hostiles y falsos. Declaraciones que posteriormente fueron evaluadas como hipócritas por sus detractores manifestando que es él quien más usa tonos agresivos contra la prensa y sus adversarios.

Pero el sentido común de ésta política de agresión contra la prensa implantada por el magnate republicano desde que asumió el poder en Twitter(su despacho oval preferido) , da cuenta que ésto es sólo el inicio del búmeran que se avecina a EEUU producto de las acciones políticas y comerciales con Rusia , China y la Comunidad Europea. Un detonante que se aproxima a la frontera con más de 7 mil migrantes de centro américa que según el presidente lleva consigo terroristas. Un caldo de cultivo de contradicciones en contravía de la “América grange” que tarde o temprano la prensa y los medios le cobrarán por ventanilla al presidente.

Desde la perspectiva electoral la prensa europea ha señalado que la campaña política de EE.UU Está siendo una campaña dura, a cara de perro, en la que republicanos y demócratas se lo juegan todo. También el propio presidente, Donald Trump, sin ni siquiera figurar en las papeletas, enfrenta los comicios como un voto de confianza —o no— para los dos próximos años que le quedan de mandato. De repente, entre mítines y actos festivos para atraer votos, trae a colación la temida palabra “terrorismo” .(EP int. España)

De otro lado la exsecretaria de Estado Hilary Clinton declaró que “como estadounidense está preocupada”. “Es un momento preocupante, de gran división, hay que hacer todo lo posible para volver a unir al país. También hay que elegir candidatos que apuesten por lo mismo”, apuntó con miras a las elecciones y a la terrible polarización que vive este país.

Investigación periodistica , protección y libertad de prensa en la era digital

En este orden de ideas lo que se plantea sobre lo que el periodismo enfrenta hoy es que , uno de los grandes retos de toda su existencia es sobrevivir en medio del caos político y social. Sobrevivir a la polarización de un mundo dividido e incrédulo que apuesta a todo menos al valor y al trabajo investigativo de miles de periodistas amenazados , torturados y cercenados como el periodista Saudi Jamal Khashoggi , descuartizado en honor a la verdad. Una realidad que además amenaza a la democracia y la estabilidad política y social de los pueblos.

Una amenaza que desbordó los límites de la gobernabilidad que, sumida en la corrupción y en complicidad con los grupos terroritas , criminales y narcotraficantes , ha puesto entre las cuerdas a los medios, a los periodistas y la investigación periodística. Pero no necesariamente estos desafíos que parecen comunes a los países emergentes están atentando contra la libertad de expresión  y al derecho a la información. En EE.UU , la “meca” de los principios , valores y derechos consignados a través de una constitución , el periodismo vive el momento más crítico de su historia tal como hemos esbozado al principio.

Donald Trump que ha puesto el mundo “patas arriba” vulnerando el tradicional esquemas democrático de este país, le apuesta a cualquier cosa. Cualquier barbaridad suya en Twitter se viraliza y termina siendo una verdad <<trumpiana>>. Y éste uso que le ha dado el presidente a la tecnología,  si que le ha traído complicaciones al periodismo norteamericano padre de la investigación periodística. Ni siquiera la trama rusa o el escándalo con la ‘porno star’ Stormy Daniels _ni mucho menos la evasión de impuestos_ le ha movido el piso al magnate.

Bob Hoodward , veterano periodista del caso Watergate ha manifestado en la 74 asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa(SIP)  que se efectuó este mes en Argentina , que la estrategia política de Donald Trump es conseguir que la prensa sea la oposición de facto , por lo que pidió a los medios de comunicación que encuentren nuevas maneras de pensar para evitar, por ejemplo, que cuando el presidente critica a los periodistas , ellos se dejen llevar por sus emociones , publica el periódico El Tiempo de Bogotá.

Sin enbargo, los signos de agresión contra el periodismo en el mundo no cesan. Durante varias décadas, la periodista mexicana Lydia Cacho ha investigado y documentado minuciosamente redes de abuso y trata de personas en todo el mundo enfrentándose a los poderes establecidos. Esta reportera ha asegurado que hacer periodismo es “buscar la verdad”. En tiempos de postverdad se confiesa “orgullosísima” de que el oficio esté en crisis porque esa es la forma de reinventarlo.

Pero profundizando un poco sobre el papel central de éste peligroso oficio encontramos al padre de la ética periodística ,Javier Darío Restrepo, que en reciente intervención en un Congreso de periodismo en la ciudad de Nueva York apuntaba , citando al nobel García Márquez que “ser periodista es el privilegio de cambiar algo todos los días. Y allí es donde el periodismo adquiere toda su dignidad y trascendencia. En su capacidad para cambiar algo. Recalcó que el periodismo no se hizo para entretener. Con más de 60 años en el oficio en Colombia y latinoamérica, Darío Restrepo , está convencido que no se siente periodista para entretener a nadie.

Y la crisis del periodismo frente al ropaje que pretende inmunizar a políticos como Trump, quien considera la crítica como parte de la violencia que vive Estados Unidos, es la coyuntura periodística a vencer por encima del entretenimiento que se ha tomado los medios. La prensa y el periodismo crítico que hoy se cuentan con los de la mano tine que ser beligerante. De choque , si es posible , como plantean The New York Times y Washington Post.

Caso concreto del cual hemos sido testigos en nuestras publicaciones han sido las investigaciones de los periodistas Ricardo Puentes Melo y Ricardo Angoso quienes han puesto de manifiesto los actos de corrupción acadecidos durante el proceso de paz en Colombia. El primero en el exilio en Estados Unidos y Angoso , a través de reportajes y entrevista a exmilitares que conocieron de primera mano los negocios de las Farc con el expresidente Santos.

Finalmente así como la medicina requiere de ciencias auxiliares para profundizar en los estudios científicos , en el periodismo es imperante el complemento anticorrupción como pieza clave para transformar o producir ese cambio social:  El poder judicial. Una justicia desligada del poder ejecutivo que tome como base las investigaciones periodisticas para llevar a la celda a los políticos corruptos como ,en teoría,  aprendimos sobre uno de los pasos más concretos de la investigación en el periodismo. Las 5 fases P. (Pista, pesquisa, publicación , presión y prisión) José Manuel de Pablos Coello.

¿Estamos dispuestos a asumir esta responsabilidad para que el periodismo retome la senda investigativa en vez del entretenimiento?


Tema relacionado/ Amenazas , agresiones y asesinatos contra periodistas va en aumento:SIP

 

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El gran “houdini” vive , opera y actúa en el El Dorado de Bogotá

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EP New York/opinión-columnistas

ASÍ ME ROBARON EN EL DORADO: ¡AVISO PARA NAVEGANTES!

por Ricardo Angoso

Cada persona que es robada en Colombia se convierte, en su país, en un embajador en contra de nuestra querida nación; es un desalmado que no merece ni compasión ni perdón, alguien que debería ser juzgado con la mayor severidad como traidor a la patria, como aquellos deleznables taxistas que mataron a un agente de la DEA para robarles sus pertenencias y mancharon el nombre de nuestra nación en todos los medios del mundo mundial, y valga la redundancia.

Vuelo 6585 de Madrid hacia Bogotá aterriza en la capital colombiana el día 21 de octubre a las 19,05 de la tarde. Todo normal, vuelo excelente, aterrizaje óptimo, pasamos el control migratorio y nos dirigimos a buscar nuestro equipaje. Tras una hora de espera interminable, a raíz del cansancio de más de diez horas de viaje, el equipaje nunca llega.

Trámites en Iberia, presentación de la reclamación oportuna ante la negligente y lenta funcionaria, expedición del documento por la pérdida y hastío mortal rayano al suicidio ante tanta espera, cansancio y letanía de justificaciones sin justificación alguna. Mal final de viaje y presagio de que las cosas, aún en el infortunio, todavía pueden empeorar. Y es que, como siempre, siguiendo el viejo adagio de la Ley de Murphy, «si algo malo puede pasar, pasará».

Claro que pasó. 20,40 horas, llamada de la oficina de Iberia en Colombia, anunciándome que mi maleta, por obra y milagro de la Virgen de Lourdes, había aparecido. Me la entregarían en la oficina de Colsubsidio que estaba a las afueras de la salida de vuelos internacionales. Todo iba bien, aparentemente, pero las cosas, siguiendo los inescrutables designios de la inexorable Ley de Murphy, se tendrían que torcer, no había otra salida posible en esa gélida y lluviosa tarde bogotana.

Llegó a mi apartamento, casi dos horas después de la casi misteriosa desaparición de mi maleta, y abro mi equipaje. ¡Sorpresa! Había desaparecido casi la mitad del mismo; alimentos, enseres personales, una chaqueta, unas tenis, hasta un queso feta de Grecia y un sinfín de otros objetos más. ¡El gran Houdini * vive en El Dorado y no hace falta ir a verlo a otros escenarios! Qué gran misterio, dónde se habrían evaporado mis cosas, en qué agujero negro se habrían perdido las mismas.

Pero cuando a uno le roban, la odisea comienza después del robo y lo que empieza mal acaba peor todavía de lo imaginable a priori. La estación de la policía nacional de El Dorado nunca coge el teléfono y solamente lo hace los años bisiestos que terminan en treinta en diciembre; la oficina de Iberia Colombia aplica la misma norma salvo restricciones para aquellos que tienen la suficiente plata para llamar a las oficinas de esta compañía en Madrid que, de vez en cuando, incluso atienden el teléfono; y luego, en el aeropuerto de El Dorado, ni siquiera existen teléfonos de atención al público, porque esa chusma, que por cierto les mantienen a todos ellos, no se merece nada de nada. Ni siquiera el olvido.

Un país donde la policía no atiende el teléfono, donde las compañías aéreas te tratan con absoluta inmisericordia y donde los operarios que tienen que devolver las maletas a sus sufridos viajeros les roban, ¿es acaso un país?  ¿O qué es? He viajado por más de cien países del mundo y  nunca me robó nadie nada de nada y menos una compañía aérea. Yo entregué mi maleta a Iberia en Madrid y en Bogotá la misma empresa me la devolvió; la responsabilidad es suya y de los ladrones de ese aeropuerto que sustrajeron mis bienes. ¿Dónde estarán ya?

Si escribo estas líneas, desde la impotencia, la ira y la rabia, es por si las mismas pueden a ayudar a otros incautos que se les ocurre llevar su equipaje en bodega y confiar en su línea aérea de siempre. Tengo todo el respeto por Iberia, siempre he viajado en esta compañía, y estoy seguro que lo ocurrido no es responsabilidad suya, sino de unos desalmados que denostan y erosionan el nombre de Colombia en el mundo. Cada persona que es robada en Colombia se convierte, en su país, en un embajador en contra de nuestra querida nación; es un desalmado que no merece ni compasión ni perdón, alguien que debería ser juzgado con la mayor severidad como traidor a la patria, como aquellos deleznables taxistas que mataron a un agente de la DEA para robarles sus pertenencias y mancharon el nombre de nuestra nación en todos los medios del mundo mundial, y valga la redundancia.

Epílogo: Como estaremos de mal en nuestra querida Colombia que nadie, al día de hoy, me contestó de ninguna instancia a la que me dirigí, por varios medios, para denunciar mi robo, pero esta mañana, para mi sorpresa, desde Iberia España me contestaron que estaban estudiando el asunto para reponerme monetariamente del daño causado. Así estamos acá, en el más cruel de los desamparos y abandonados a la intemperie sin que nadie nos auxilie. ¡Qué tristeza de país! Lloro porque también soy colombiano como todos ustedes y veo que estamos cada vez peor y peor sin que nadie lo remedie.

*(Harry Houdini era un escapista estadounidense nacido en Hungría, ilusionista, acrobático y misterioso, conocido por sus actos de fuga y desaparición)


analista politico

RICARDO ANGOSO GARCÍA

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Desaparición de las especies , una triste y cruda realidad mundial

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EP New York/Medio Ambiente

Para la mayoría de científicos la pandemia del covid-19 es , sin duda alguna, el virus más letal de la historia y del presente siglo ya que atenta directamente contra la especie humana. Ya son más de 5 millones las muertes y miles de millones los infectados incluídas las variantes. Pero existe otra cruda realidad y es la que explica Henry Paulson , expresidente del consejo de administración de “The Nature Conservancy”, y que hace referencia a dos crisis que están afectando al mundo natural en un artículo publicado hoy por el NYT.

Vivimos uno de los momentos más críticos de extinción en la historia

Por Henry Paulson

Hay dos crisis que afectan al mundo natural. La primera es el cambio climático. Sus causas y consecuencias potencialmente catastróficas son bien conocidas. La segunda crisis ha recibido mucha menos atención y es menos conocida, pero sigue requiriendo la atención urgente de los gobernantes mundiales. Se trata del colapso de la biodiversidad, la suma de todas las cosas que viven en el planeta.

A medida que las especies desaparecen y las complejas relaciones entre los seres vivos y los sistemas se desgastan y rompen, el creciente daño a la biodiversidad del mundo presenta graves riesgos para las sociedades humanas.

La extinción de plantas y animales se está acelerando, se estima que va mil veces más rápido que los índices naturales anteriores a la aparición de los humanos. Los insectos en nuestros parabrisas ya no son usuales en el verano; las poblaciones de insectos disminuyen de manera drástica. Casi 3000 millones de aves se han perdido en Norteamérica desde 1970, lo cual ha disminuido la polinización de los cultivos alimentarios. En la India, miles de personas mueren a causa de la rabia porque la población de buitres que se alimentan de la basura se está reduciendo, lo que ha provocado un aumento enorme de los perros silvestres que se comen estos restos de comida en ausencia de las aves.

La semana pasada, los funcionarios estadounidenses encargados de la vida silvestre a nivel federal, como para subrayar el punto, recomendaron que se declararan extintos 22 animales y una planta. Incluyeron 11 aves, ocho mejillones de agua dulce, dos peces y un murciélago.

Se trata de un futuro en el que las enfermedades zoonóticas se vuelven cada vez más comunes y la seguridad alimentaria mundial está en peligro.

El cambio climático y la pérdida de biodiversidad están unidos en un ciclo de destrucción y deben ser tratados en conjunto. La desaparición de los arrecifes de coral del mundo es un ejemplo. Los científicos predicen que entre el 70 y el 90 por ciento de los arrecifes de coral desaparecerán en los próximos 20 años debido al aumento de la temperatura del mar, la acidez del agua y la contaminación. Esto pondrá en peligro a 4000 especies de peces y aproximadamente 500 millones de personas en todo el mundo que dependen de los ecosistemas de los arrecifes de coral para su alimentación, protección de las costas y empleo. Tan solo los daños en la Gran Barrera de Coral de Australia podrían costar 1000 millones de dólares al año en ingresos derivados del turismo y 10.000 empleos.

El informe más reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático advierte que el margen de maniobra para evitar los peores resultados climáticos se está reduciendo con rapidez. Pero la crisis de la biodiversidad es aún más inmediata y al menos igual de alarmante. Con el cambio climático, tenemos una estrategia factible, aunque imperfecta, para evitar los peores resultados. El mundo tiene que llegar a cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para el año 2050, con la reducción de las emisiones y la eliminación del carbono de la atmósfera.

Pero para la crisis de la biodiversidad no existe un marco comparable. No hay soluciones tecnológicas para recuperar las especies que se extinguen. Y no hay un sustituto rentable, hecho por el hombre, para los sistemas naturales como los humedales, que proporcionan protección contra las inundaciones, reponen las reservas de agua subterránea y filtran el agua que fluye a través de ellos. Y lo que es peor, algunas soluciones al cambio climático agravan la destrucción de la biodiversidad. Por ejemplo, la presión para ampliar las infraestructuras de energía renovable en tierras federales despejaría terrenos gestionados y, en última instancia, destruiría hábitats. Abordar conjuntamente el clima y la biodiversidad podría mejorar los resultados de ambos.

Este otoño, los líderes mundiales tienen dos oportunidades para actuar sobre la biodiversidad antes de que sea demasiado tarde en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Glasgow y en una conferencia virtual de la ONU sobre biodiversidad.

En primer lugar, los dirigentes gubernamentales y empresariales deberían hacer un juramento similar al de Hipócrates para proteger el medioambiente. Este compromiso debería abarcar las decisiones de inversión, las prácticas empresariales y el gasto público, que incluya los subsidios a la industria.

Los gobiernos miden ahora las emisiones de dióxido de carbono y establecen objetivos y políticas para reducirlas. Del mismo modo, los gobiernos deben desarrollar estrategias para proteger la biosfera natural. Los que dañan la naturaleza deben ser penalizados; los que la protegen deben ser recompensados.

La gama de herramientas incluye estrategias que generan financiamiento para la restauración ecológica, como las tarifas pagadas por los buques cisterna y las políticas que promueven sistemas basados en el mercado para proteger los humedales y los bosques. Y así como el Acuerdo de París exigió la divulgación de los riesgos climáticos, los líderes de Glasgow deberían pedir que se obligue a las empresas a divulgar los impactos de sus acciones sobre la biodiversidad.

En Estados Unidos deben reformarse las subvenciones a las industrias agrícola, forestal y pesquera que aceleran la destrucción de nuestro capital natural. Se ha calculado que el valor de la naturaleza para los seres humanos es de más de 125 billones de dólares. Entonces, es un sinsentido fomentar prácticas que pongan en peligro nuestro suministro de alimentos a largo plazo.

Los gobiernos también deben crear incentivos para impulsar el financiamiento del sector privado para proteger y restaurar la naturaleza, ya que los recursos financieros que puede aportar el sector privado superan con creces los del sector público.

La conferencia sobre el cambio climático de Glasgow debería animar a todos los gobiernos a invertir en soluciones al cambio climático basadas en la naturaleza. La conservación y restauración de praderas, humedales y bosques como “depósitos de carbono” que absorben el dióxido de carbono de la atmósfera podría proporcionar hasta un tercio de las reducciones de emisiones necesarias para 2030.

Con demasiada frecuencia se considera que los beneficios de la naturaleza son “gratuitos”. Este es un camino peligroso. Es mucho menos costoso proteger y conservar la naturaleza que restaurarla o sufrir las consecuencias de su destrucción.

La protección de la naturaleza tiene claros argumentos económicos, sanitarios y climáticos. Pero igual de importante es el argumento para preservar la naturaleza por su propio bien. Es una fuente de muchas cosas buenas de la vida: belleza, inspiración, innovación y curiosidad intelectual.

El mundo se encuentra en medio de uno de los episodios de extinción más explosivos de la historia. Pero también estamos experimentando una transformación cultural en la conciencia. He observado un nuevo sentido de urgencia en torno a las cuestiones de conservación de la naturaleza, un interés creciente en el campo de las finanzas verdes y sostenibles, así como un sentido renovado de que el esfuerzo colectivo puede marcar la diferencia. La combinación de estas fuerzas tiene el potencial de impulsar al mundo.

Publicado en NYT /magazine

Henry Paulson es fundador y presidente del Instituto Paulson, que busca fomentar una relación de cooperación entre Estados Unidos y China. Fue secretario del Tesoro de 2006 a 2009 durante la presidencia de George W. Bush. Antes de eso, fue presidente y director ejecutivo de Goldman Sachs. También fue presidente del consejo de administración de The Nature Conservancy.

 

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EP New York/reportajes

Por:Gioconda Belli

¿Vendrán por mí? ¿Qué se sentirá ser encarcelada por la misma gente con la que peleé hombro a hombro para derrocar la dictadura de 45 años de los Somoza en Nicaragua, mi país?

En 1970, me uní a la resistencia urbana clandestina del Frente Sandinista de Liberación Nacional, conocido como FSLN. Tenía 20 años. La larga y sangrienta lucha para librarnos de Anastasio Somoza Debayle ahora es un recuerdo que produce un orgullo agridulce. Alguna vez fui parte de una generación joven y valiente dispuesta a morir por la libertad. De los diez compañeros que estaban en mi célula clandestina, tan solo sobrevivimos dos. El 20 de julio de 1979, tres días después de que Somoza fue expulsado gracias a una insurrección popular, entré caminando a su búnker en una colina desde donde se veía Managua, llena del sentimiento de haber logrado lo imposible.

Ninguna de esas ilusiones sobrevive el día de hoy. En retrospectiva, para mí está claro que Nicaragua también pagó un costo demasiado alto por esa revolución. Sus jóvenes líderes se enamoraron demasiado de sí mismos; pensaron que podíamos superar todos los obstáculos y crear una utopía socialista.

Miles murieron para derrocar a Anastasio Somoza y muchos más perdieron la vida en la guerra de los contras que le siguió. Ahora, el hombre que alguna vez fue elegido para representar nuestra esperanza de cambio, Daniel Ortega, se ha convertido en otro tirano. Junto con su excéntrica esposa, Rosario Murillo, gobiernan Nicaragua con puño de hierro.

Ahora que las elecciones de noviembre se acercan cada vez más, la pareja parece poseída por el miedo de perder el poder. Atacan y encarcelan a quien consideren un obstáculo para ellos. En las últimas semanas, encarcelaron a seis candidatos presidenciales y arrestaron a muchas personas más, entre ellas a figuras revolucionarias prominentes que alguna vez fueron sus aliadas. El mes pasado, incluso fueron tras mi hermano. Para evitar ser capturado, huyó de Nicaragua. No estaba paranoico: tan solo unos días más tarde, el 17 de junio, más de una veintena de policías armados hicieron una redada en su casa; lo estaban buscando. Su esposa estaba sola. Buscaron en cada rincón y se fueron después de cinco horas.

La noche siguiente varios hombres enmascarados y armados con cuchillos y un rifle entraron a robar a su casa. Se escuchó a uno de ellos decir que era un “segundo operativo”. Otro amenazó con matar a su esposa y violar a mi sobrina, que había llegado para pasar la noche con su madre. Ortega y Murillo parecen estar usando la forma más cruda de terror para intimidar a sus opositores políticos.

En lo personal, nunca admiré a Ortega. A mí siempre me pareció un hombre mediocre e hipócrita, pero su experiencia en la calle le permitió aventajar a muchos de sus compañeros.

En 1979, fue la cabeza del primer gobierno sandinista y el presidente de 1984 a 1990. La derrota frente a Violeta Chamorro en las elecciones de 1990 dejó una cicatriz en la psique de Ortega. Regresar al poder se volvió su única ambición. Después del fracaso electoral, muchos de nosotros quisimos modernizar el movimiento sandinista. Ortega no aceptó nada de eso. Consideró nuestros intentos de democratizar el partido como una amenaza a su control. A quienes no estuvimos de acuerdo con él nos acusó de venderle el alma a Estados Unidos, y se rodeó de aduladores. Su esposa se puso de su lado aun después de que su hija acusó a Ortega, su padrastro, de haber abusado sexualmente de ella a la edad de 11 años, un escándalo que habría sido el fin de la carrera de otro político.

De hecho, Murillo, a quien se le ha caracterizado como una Lady Macbeth tropical, renovó la imagen de Ortega con astucia luego de que este perdió dos elecciones más. Sus ideas New Age aparecieron en símbolos de amor y paz y pancartas pintadas con colores psicodélicos. De manera muy conveniente, Ortega y su esposa se metamorfosearon en católicos devotos tras décadas de ateísmo revolucionario. Para tener a la Iglesia católica más de su lado, su némesis en la década de 1980, Ortega accedió a respaldar una prohibición total al aborto. También firmó en 1999 un pacto con el presidente Arnoldo Alemán, quien luego fue declarado culpable de corrupción, para llenar puestos de gobierno con cantidades iguales de partidarios. A cambio, el Partido Liberal Constitucionalista de Alemán accedió a reducir el porcentaje de votos necesarios para ganar la presidencia.

Funcionó. En 2006, Ortega ganó con tan solo el 38 por ciento de los votos. En cuanto asumió el cargo, comenzó a desmantelar instituciones estatales ya de por sí debilitadas. Obtuvo el apoyo del sector privado al permitirle tener voz y voto en las decisiones económicas a cambio de que aceptara sus políticas. Modificó la Constitución, la cual prohibía expresamente la reelección, para que se permitiera una cantidad indefinida de reelecciones. Luego, en 2016, en la campaña para su tercer periodo, Ortega eligió a su esposa para la vicepresidencia.

Ortega y Murillo parecían haber asegurado su poder hasta abril de 2018, cuando un grupo de esbirros sandinistas reprimió con violencia una pequeña manifestación en contra de una reforma que iba a reducir las pensiones de seguridad social. Varias protestas pacíficas arrasaron todo el país. Ortega y Murillo reaccionaron con furia y combatieron la revuelta con balas: 328 personas fueron asesinadas, 2000 lesionadas y 100.000 exiliadas, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Paramilitares armados deambularon por las calles matando a diestra y siniestra, y los hospitales tenían la orden de negar la asistencia médica a los manifestantes heridos. Los doctores que desobedecieron fueron despedidos. El régimen impuso un estado de emergencia de facto y suspendió los derechos constitucionales. Se prohibieron las manifestaciones públicas de cualquier índole. Nuestras ciudades fueron militarizadas. Ortega y Murillo justificaron estas acciones con una gran mentira: el levantamiento era un golpe de Estado planeado y financiado por Estados Unidos.

Las siguientes elecciones de Nicaragua están programadas para el 7 de noviembre. A finales de la primavera, los dos principales grupos de oposición acordaron elegir a un candidato bajo el cobijo de Alianza Ciudadana. Cristiana Chamorro, hija de la expresidenta Chamorro, tuvo un sólido respaldo en las encuestas. Poco después de que anunció su intención de contender por la presidencia, le impusieron un arresto domiciliario. El gobierno parece haber fabricado un caso de lavado de dinero con la noción equivocada de que eso iba a legitimar su arresto. Le siguieron más detenciones: otros cinco candidatos a la presidencia, periodistas, un banquero, un representante del sector privado, dos contadores que trabajaban para la fundación de Cristiana Chamorro y hasta su hermano, todos ellos acusados bajo leyes nuevas y de una ambigüedad conveniente que en esencia hacen que cualquier tipo de oposición a la pareja en el poder sea un delito de traición. Ortega insistió en que todos los detenidos eran parte de una inmensa conspiración apoyada por Estados Unidos para derrocarlo.

Ahora, los nicaragüenses nos encontramos sin ningún recurso, ninguna ley, ninguna policía que nos proteja. Una ley que le permite al Estado encarcelar hasta por 90 días a las personas que estén bajo investigación ha remplazado el habeas corpus. La mayoría de los presos no ha podido ver a sus abogados ni a sus familiares. Ni siquiera estamos seguros de dónde los tienen detenidos. Por las noches, muchos nicaragüenses se van a la cama con el temor de que su puerta sea la siguiente que derribe la policía.

Soy poeta, soy escritora. Soy una crítica manifiesta de Ortega. Tuiteo, doy entrevistas. Con Somoza, me juzgaron por traición. Tuve que exiliarme. ¿Ahora enfrentaré la cárcel o de nuevo el exilio?

¿Por quién irán después?

Gioconda Belli es una poeta y novelista nicaragüense. Fue presidenta del centro nicaragüense de PEN International.

Publicado en NYT.

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