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Se agrava tema migratoria en EE.UU

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EP New York/ opinión/ Sólo bastan menos de 24 horas para pasar de la sozobra a la calma y viceversa. Así son los actos ambivalentes y las decisiones políticas de Trump. Un presidente cada vez más controvertido y falto de palabra. Un multimillonario que maneja al país desde una red social para evitar contradicciones con los mismos republicanos hartados de twitteres  arrogantes. 

La crisis de frontera , por ejemplo, un tema político que al menos se había sostenido con pinzas en anteriores administraciones , Trump lo ha convertido en el principal maleficio de los estadounidenses. “Cero tolerancia” es de esos postulados nacionalistas que producen lástima y al mismo tiempo miseria. Es provocar un hecho humanitario a partir de una necesidad para luego revertirlo en favor propio. Las declaraciones de la primera dama Melania  , y la consiguiente visita a las “cárceles” donde se habían albergado a miles de niños separados de sus padres por haber cruzado ilegalmente la frontera de México , ha sido un montaje imperfecto. 

Ir en contravía de Trump, ante todo , nunca ha sido saludable para sus asesores y menos para una esposa que había permanecido en silencio y total hermetismo. Pero al mismo tiempo , tener la intención de convenir en el delicado asunto migratorio podría haber funcionado en la medida que el presidente hubiese proseguido con la ley para solucionar el estatus de estas familias que habían sido separadas de sus hijos. Sin embargo para la prensa el hecho de poner un anzuelo para minimizar el atropello contra los inmigrantes le salió a Trump ” el tiro por la culata” con la desfachada declaración de insistir que hay que expulsar a los ‘invasores’ sin consentimiento judicial. Es decir , sacarlos inmediatamente crucen la frontera.

“No podemos permitir que todas estas personas invadan nuestro país “, escribió Trump. “Cuando alguien entra, debemos inmediatamente, sin jueces o casos judiciales, traerlos de vuelta de donde vinieron”. Nuestro sistema es una burla a la buena política de inmigración y la ley y el orden. La mayoría de los niños vienen sin padres “. Escribió Trump en su cuenta de twitter.

Si bien el tejido migratorio,  cuyo escenario es agobiante en la era Trump , está a punto de llegar al colapso como en Europa , ni Washington y menos la Casa Blanca_ espectadores de la tragedia_ desean ahondar en el espinozo tema que ha quedado en manos de la violenta policía de frontera y del radical programa de deportación del ICE (Servicio de inmigración y control de aduanas)

Trump y la política de rencor

Pero en este estadio de cofusas decisiones se añade el rencor dentro la pugna política sobre el tema de la inmigración que ha degenerado en insultos personales en Estados Unidos: el presidente Donald Trump ofende la capacidad intelectual de una legisladora, mientras los demócratas temen que alguna de su propia retórica resulte contraproducente ahora que se avecinan las elecciones de medio período, en noviembre , publica hoy la agencia de noticias AP.

El carácter incendiario del discurso político , añade el informe , ha llegado a niveles no vistos desde la campaña electoral del 2016, y la táctica republicana al parecer responde al menos en parte al deseo de animar a su base con miras a los comicios legislativos.

Trump, ha desafiado activamente los límites del decoro político y se ha abocado a debates divisivos que se desarrollan en todas partes, desde restaurantes y canchas de fútbol americano a programas de televisión. La expulsión de la vocera presidencial Sarah Huckabee Sanders de un restaurante en Virginia cristalizó el descontento público hacia el gobierno, si bien los demócratas están divididos en cuanto a cómo responder a un presidente que contradice la conducta tradicional de un jefe de Estado.

Trump respondió airadamente el lunes a la representante demócrata por California Maxine Waters, quien había declarado en una concentración política: “Si ven a alguien de este gobierno en un restaurante, en una tienda por departamentos, en una gasolinera, ¡vayan y generen una multitud y respóndanles con fuerza!”

Replicó Trump en un tuit: “La congresista Maxine Waters, una persona con muy bajo cociente intelectual, se ha convertido junto con Nancy Pelosi, en el Rostro del Partido Demócrata. Acaba de pedir que se agreda a los simpatizantes, de los que hay muchos, del movimiento Hagamos Grande a Estados Unidos. ¡Cuidado con lo que pides Max!“.

Otros demócratas se distanciaron de las palabras de Waters, al parecer conscientes de que esa línea dura podría perjudicarles en las decisivas elecciones de noviembre.

“En los meses cruciales que se avecinan, debemos esforzarnos por hacer que este país sea lindo de nuevo”, tuiteó Pelosi, la dirigente de los demócratas en la cámara baja. “La diaria falta de civismo por parte de Trump ha provocado respuestas que son predecibles pero inaceptables. Vayamos avanzando, votando en las elecciones, logrando la unidad de costa a costa”.

El líder de los demócratas en el Senado, Charles Schumer, declaró el lunes en el recinto que “la mejor solución es ganas elecciones. Esa es una manera mucho más productiva de canalizar las legítimas frustraciones hacia las políticas de este presidente, que estar hostigando a los miembros de su administración”.

Trump aparenta estar ávidamente deseoso de participar en el pugilismo político, lanzando ácidas opiniones sobre el programa de televisión “Roseanne” y sobre si los jugadores de fútbol americano tienen derecho a hincarse en protesta por la situación social de los negros en el país. En parte, el enardecido discurso de Trump parece ser parte de una estrategia para energizar a su base de entusiastas seguidores de cara a las elecciones de noviembre, en las que parece incierta la suerte de los republicanos.

En general así está el panorama político en Estados Unidos con respecto al tema migratorio. Más turbio , más complejo y sobre todo enmarcado por el odio racial de Trump.

” El vertiginoso declive moral en Estados Unidos con Donald Trump es suficiente para dejarnos sin aliento. En cuestión de meses hemos pasado de ser una nación que defendía la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad a una que arrebata niños a sus padres y los pone en jaulas” , escribe Paul Krugman en la columna de opinión del New York Times.

familias separadas y protestas

Conforme a lo que plantean los manifestantes que durante la semana han hecho marchas contra los planes migratorios de Trump y que hoy sábado se concentrarán en Washington , hay tres exigencias principales: reunir a las familias de inmigrantes indocumentados que han sido separadas en la frontera; que el gobierno cancele la detención de familias inmigrantes que cruzan ilegalmente la frontera y que la administración Trump ponga fin a la política de “cero tolerancia”.Miles de menores continúan separados de sus padres a pesar de que un juez de California ordenó que deberían ser reunidos con ellos en un plazo de entre 14 y 30 días.

La orden judicial específicamente requiere que los funcionarios federales dejen de detener a los padres, además de a sus hijos menores, en ausencia de una determinación de que el padre no es apto o que el padre rechaza la reunificación; reunificar a todos los padres con sus hijos menores de 5 años dentro de los 14 días y reunificar a todos los padres con sus hijos mayores de 5 años en un plazo de 30 días.

La orden también exige que los funcionarios proporcionen a los padres una forma de contactar a sus hijos por teléfono dentro de los 10 días, si el padre no está en contacto con su hijo.

La orden del juez no significa que la administración Trump debe dejar de perseguir a las personas que cruzan la frontera ilegalmente.

 Manifestantes marchan este sábado en diferentes ciudades de Estados Unidos para protestar contra las políticas de inmigración del gobierno del presidente Donald Trump. 


tema relacionado…Cuánto vale la palabra en la Casa Blanca? 

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Agencias

Halagos de Trump a Xi Jinping sólo tuvo una respuesta : Estabilidad estratégica constructiva

Francisco

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EP FLORIDA NEWS | VISITA DE TRUMP A CHINA

Xi Jinping, el líder de China, se ha pasado el último año haciendo frente al presidente Donald Trump. Respondió a los aranceles de tres dígitos con aranceles de tres dígitos y restringió las exportaciones de tierras raras, obligando al gobierno de Trump a dar marcha atrás. Ambas partes salieron perjudicadas, al igual que la economía mundial.

Sin embargo, tras haber dejado clara su posición y haber establecido a China como par de Estados Unidos, Xi ahora está pasando de la represalia a la conciliación. En una cumbre celebrada esta semana en Pekín, que calificó de histórica, Xi ofreció a Washington una elección: aceptar a China como una potencia igual, con líneas rojas que no deben cruzarse, o continuar en un ciclo de conflicto que podría caer en una “trampa de Tucídides” global de colisión entre superpotencias.

Xi le dio a este plan un nombre nuevo, aunque algo forzado: “estabilidad estratégica constructiva”.

Repitió este término durante toda la cumbre, una visita diseñada para mostrarle a Trump cómo podría ser una amistad entre ambos países, con toda la pompa en las cavernosas salas del Gran Salón del Pueblo, una visita privada al Templo del Cielo y conversaciones en el interior de Zhongnanhai, el complejo amurallado y hermético de la dirigencia china.

En cierto modo, el gobierno de Trump ya estaba siguiendo las reglas de China en esta visita. El presidente estadounidense en general se mostró muy respetuoso con Xi. Trump lo colmó de elogios y se abstuvo de replicar cuando el dirigente chino advirtió a Estados Unidos que actuara con cautela en el tema de Taiwán, la isla autogobernada que reclama Pekín.

Las nuevas reglas del juego

Xi habló en términos elevados y abstractos sobre lo que implicaba exactamente la estabilidad estratégica constructiva. Habló de “cooperación” como un “pilar”; “competencia dentro de los límites adecuados”; “diferencias manejables” y “paz esperable”.

Xin Qiang, experto en Estados Unidos y China de la Universidad Fudan de Shanghái, dijo que esto se reduce a reconocer que la competencia forma parte de la relación.

A pesar de eso, los dos países pueden albergar la esperanza de que hay más razones para cooperar que para enfrentarse. La cumbre puso de relieve algunas de las formas en que podrían colaborar, como la lucha contra el flujo de fentanilo a Estados Unidos, el establecimiento de normas básicas para la inteligencia artificial y la resolución del conflicto del estrecho de Ormuz.

¿Está Washington de acuerdo?

El resumen oficial chino de la reunión decía que Trump estaba de acuerdo con la nueva definición de Xi de la relación. Aunque la Casa Blanca no lo mencionó en su propio resumen, el secretario de Estado Marco Rubio sugirió en una entrevista con la NBC el viernes que el gobierno de Trump había respaldado el concepto.

“Una de las cosas en las que hacen hincapié los chinos, y en la que estamos de acuerdo, es en la estabilidad estratégica de nuestra relación, una relación constructiva, pero también una relación que establezca una estabilidad estratégica para que no haya malentendidos que puedan llevar a un conflicto más amplio”, dijo Rubio.

Hace apenas unos años, Pekín se oponía con vehemencia a una política del gobierno de Biden denominada “competencia gestionada”, que tiene similitudes con lo que Xi propone ahora. Esta implicaba aceptar que ambas partes eran rivales, pero también imponer barreras para evitar que la relación derivara hacia un conflicto. Pekín rechazó ese marco por considerarlo un intento de contener a China.

La razón por la que Xi se siente hoy cómodo con la idea podría tener mucho que ver con la creciente paridad de poder entre China y Estados Unidos. Pekín siente que ya no puede ser presionado por Washington luego de haber empatado con el gobierno de Trump en la guerra comercial del año pasado, al amenazar con restringir el suministro global de minerales críticos necesarios para fabricar tecnologías modernas.

Por qué Xi está dispuesto a dialogar

Al mismo tiempo, una confrontación con Estados Unidos no beneficia a China. Su economía lleva años estancada debido a una crisis inmobiliaria, y no puede permitirse ninguna disrupción del comercio mundial, su principal motor de crecimiento.

Xi está dando a entender que quiere consolidar el empate actual para que el gobierno de Trump no interfiera en su gran visión del futuro de China: un país rebosante de poderío tecnológico e industrial preparado para superar a un Estados Unidos en declive como primera potencia mundial.

“Para China, esta frase tiene que ver con ganar tiempo y jugar para sacar ventaja mientras Pekín intenta esperar que termine el gobierno de Trump”, señaló Evan Medeiros, profesor de Georgetown que fue asesor para Asia en el Consejo de Seguridad Nacional durante la presidencia de Barack Obama.

“China quiere gestionar lo que percibe como un declive gradual de Estados Unidos con la esperanza tanto de acelerarlo como de hacerlo lo menos disruptivo posible”, añadió.

China apuesta por el largo plazo

Estados Unidos no es ajeno a los intentos de China de enmarcar la relación entre ambos países en su propio beneficio.
En 2013, Xi intentó convencer a Obama de adoptar lo que denominó “un nuevo modelo de relaciones entre grandes potencias”, que pedía a Estados Unidos respetar lo que China considera sus intereses fundamentales, como sus pretensiones sobre Taiwán y el mar de China Meridional.

Al final el gobierno de Obama se negó a respaldar el concepto, reconociendo que exigía ceder poder en Asia y dejar vulnerables a aliados y socios.

“Se trata de una maniobra clásica de China, que intenta que Estados Unidos acepte un marco como forma de enlazar a Washington y establecer los términos de la relación bilateral de cara al futuro”, dijo Medeiros sobre el más reciente intento de Xi.

“Estas frases son arenas movedizas geopolíticas”, añadió. “Una vez que entras, no puedes salir, y cuanto más lo intentas, más te arrastra China”.

Cómo utilizará China este replanteamiento

Se trata de un replanteamiento de la relación, pero en los términos de Pekín, afirmó Shen Dingli, estudioso de las relaciones internacionales en Shanghái.

China, por ejemplo, podría alegar más adelante que el gobierno de Trump había violado los principios de la estabilidad estratégica constructiva al seguir vendiendo más armas a Taiwán. “Lo que China quiere es que la relación entre China y Estados Unidos sea buena y estable, pero con la condición de que China diga: ‘Yo soy quien proporciona el camino y yo soy quien señala la dirección’”, dijo Shen.

Otros analistas chinos afirman que es necesario un nuevo marco para reducir la influencia de los sectores de línea dura hacia China en el Congreso, que amenazan con socavar el acercamiento. También existe el temor de que Trump pueda cambiar su postura sobre China después de las elecciones intermedias de 2026.

“La preocupación siempre está ahí. Es algo por lo que es muy conocido”, afirmó Xin, de la Universidad de Fudan.

Publicado en NYT

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Agencias

Evacúan al presidente Trump de un evento con periodistas y medios de comunicación

Francisco

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EP NEW YORK | FLORIDA NEWS

Cargos federales contra hombre armado en cena de periodistas con Trump

El hombre detenido por irrumpir armado en el hotel donde se celebraba la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca y que obligó a los servicios secretos a evacuar al presidente Donald Trump, enfrenta dos cargos federales: uso de arma de fuego durante la comisión de un delito violento y agresión a un agente federal con arma peligrosa, detallaron este sábado (25.04.2026) las autoridades.

Según detalló la fiscal federal del Distrito de Columbia, Janine Pirro, en una comparecencia ante los medios, el acusado comparecerá ante el tribunal federal el lunes y se prevé que se presenten cargos criminales adicionales.
<span;>La fiscal fue contundente al afirmar que, según las investigaciones preliminares, el individuo tenía la “clara intención de causar el mayor daño posible”.

El presunto atacante fue interceptado en un puesto de control del Servicio Secreto ubicado justo a la entrada del salón de baile, donde cientos de personas, incluido el presidente de Estados Unidos, Donal Trump, se encontraban presentes.

“Escuchamos disparos y toda la sala se quedó en silencio”, relató Pirro, quien participaba como asistente en el evento.

Pirro advirtió que la investigación sigue siendo “fluida” y no descartó que se presenten cargos adicionales a medida que el FBI, el Servicio Secreto y la Policía Metropolitana de Washington recopilen más pruebas sobre el historial y las motivaciones del agresor.

En la misma rueda de prensa, el jefe interino del Departamento de la Policía Metropolitana (MPD), Jeff Carroll, confirmó que el sospechoso es un “actor solitario” y que no existe una amenaza persistente para el público.

Trump dijo que tirador “estaba muy lejos” de él

Por su parte, Trump dijo que el hombre detenido en un intento de infiltrarse en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca “estaba muy lejos” de acercarse a él y aseguró que “era un loco”, pero podría haber atravesado las puertas del gran salón donde él se encontraba.

En una rueda de prensa ofrecida cerca de la medianoche en la Casa Blanca, el mandatario explicó cómo vivió la evacuación espués de que un hombre fuera “interceptado” tras intentar traspasar la seguridad del evento armado con un arma larga.

“Estaba muy lejos, él no estaba de ningún modo cerca de traspasar las puertas del salón. El salón estaba sellado”, aseguró el presidente, quien dijo que el incidente fue manejado de manera profesional por el Servicio Secreto.

“Tengo la impresión de que era un lobo solitario chiflado. Son unos locos. Son unos locos y hay que ocuparse de ellos”, declaró Trump.

Acerca del atacante

¿QUIÉN ES EL HOMBRE DETRÁS DEL ATAQUE EN LA CENA DE PERIODISTAS DONDE ESTABA DONALD TRUMP?

El sospechoso fue identificado como Cole Tomas Allen.

Edad: 31 años
Nacionalidad: estadounidense
Origen: California
Profesión: maestro / tutor
Formación académica: Estudios en ingeniería mecánica graduado en ciencias computacionales

De acuerdo con los reportes, es un ciudadano nacido y formado en Estados Unidos, sin un perfil criminal evidente y con una vida aparentemente estable en el ámbito educativo.

Las autoridades investigan su rol como el responsable del incidente armado ocurrido durante la cena de corresponsales en Washington, evento en el que se encontraba el expresidente Donald Trump.

Por ahora, se maneja como un posible actor solitario, mientras continúa la investigación para esclarecer sus motivaciones.

Agencias

 

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Agencias

EE.UU. e Irán y las negociaciones de paz

Francisco

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FLORIDA NEWS | CONFLICTO EE.UU. – IRÁN.

Tanto Estados Unidos como Irán aseguran haber ganado la guerra.

Estados Unidos e Irán se han marchado de Pakistán sin haber llegado a un acuerdo que logre poner fin a la guerra que se inició el pasado 28 de febrero con el ataque de Israel y EE.UU. a la República Islámica, y al que Teherán respondió extendiendo el conflicto a la región.

Pero la puerta no se ha cerrado definitivamente. De hecho, Washington y Teherán han logrado sentarse cara a cara durante 21 horas, un logro bastante significativo, y el encuentro entre el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha sido el de más alto nivel entre ambas naciones desde la Revolución islámica de 1979.

No hay que olvidar que el último acuerdo entre ambos países hace ahora más de una década solo se alcanzó después de 18 meses de idas y venidas.

En esas 21 horas se han tratado “temas sustantivos”, dijo Vance en la breve rueda de prensa que concedió al alba de este domingo y justo antes de volver a Washington. Sin embargo, continuó, Teherán se mostró reacio a aceptar las “líneas rojas” de EE.UU., y afirmó que se marchaban habiendo dejado “una última oferta”.

Ghalibaf, por su parte, señaló que la delegación iraní “planteó iniciativas con visión de futuro, pero la parte contraria no logró, en última instancia, ganarse la confianza de la delegación iraní en esta ronda de negociaciones”.

Desconfianza mutua

La desconfianza entre las partes es patente, pero las declaraciones tanto de Vance como de Ghalibaf ponen de manifiesto que el diálogo no está completamente roto.

En realidad, las conversaciones indirectas entre estadounidenses e iraníes continuaron a través de Pakistán después de que los altos representantes abandonaran Islamabad, según publican las principales agencias de europa.

Esto no ha sido confirmado oficialmente ni por Estados Unidos ni por Irán y, al igual que en años anteriores, siempre ha sido difícil comprender la naturaleza de cualquier debate entre intermediarios, señaló.

“Pero podría sugerir que la puerta a la mediación y a las conversaciones extraoficiales no está del todo cerrada”, sugiere Moshiti. Irán, de hecho, nunca esperó llegar a un acuerdo en una sola sesión, como confirmó un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.

A la desconfianza mutua y la complejidad intrínseca de las conversaciones también se suma la dificultad de “separar los hechos de la narrativa que cada parte está difundiendo para su público nacional”, sugiere la corresponsal.

Lo que se desconoce por el momento, señala el corresponsal de asuntos globales de la BBC, Sebastian Usher, es “si se han sentado las bases para continuar las negociaciones durante el tiempo que queda de la tregua de dos semanas, y hasta qué punto cada parte estaría dispuesta a hacer concesiones para alcanzar un acuerdo que siga respondiendo a los intereses de ambas, así como a los del resto del mundo”.

Las claves: Ormuz y la cuestión nuclear

Varias cuestiones clave están en liza.
Según Estados Unidos, Irán no ha accedido a plegarse en una de las condiciones que ellos consideran clave: el programa nuclear. El propio Donald Trump publicó este domingo en su red social Truth Social que “la reunión fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero no sobre el único que realmente importaba: la cuestión nuclear”.

No sabemos, por el momento, qué se puso sobre la mesa de negociación en lo que respecta a las capacidades nucleares de Irán. Pero el plan de 15 puntos de Trump que se filtró en las últimas semanas incluía varias exigencias clave: que Irán desmantelara todas sus principales instalaciones nucleares, pusiera fin al enriquecimiento de uranio en territorio iraní, trasladara sus reservas de uranio enriquecido fuera del país y aceptara inspecciones internacionales exhaustivas.

“En muchos sentidos”, prosiguió Trump, “los puntos acordados son mejores que continuar nuestras operaciones militares hasta el final, pero ninguno de esos puntos importa en comparación con permitir que la energía nuclear esté en manos de personas tan volátiles, difíciles e impredecibles”.

Estas palabras del presidente estadounidense hacen pensar que Washington podría contentarse con lo negociado hasta ahora si se llega también a un acuerdo sobre la cuestión nuclear.

Otro de los puntos clave ha sido, sin duda, la reapertura del estrecho de Ormuz.

Irán bloqueó este paso marítimo clave, por donde pasa el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo, desde el comienzo de la guerra, y lo ha convertido en una eficacísima herramienta contra el enemigo.

Irán ha manifestado su intención de imponer nuevas normas para el tráfico que transita por el estrecho. Algunos medios de comunicación sugieren que el plan de Teherán incluye el derecho a cobrar tarifas de tránsito de hasta US$2 millones por buque, cuyos ingresos se repartirían entre Irán y Omán, los dos países ribereños del estrecho de Ormuz.

Para los estados del golfo Pérsico que transportan sus valiosos hidrocarburos a través del estrecho, esto es inaceptable.

Reabrirlo se ha convertido en el gran objetivo de Trump.

“Irán prometió abrir el estrecho de Ormuz y, a sabiendas, no lo hizo. Esto causó ansiedad, trastornos y sufrimiento a muchas personas y países de todo el mundo”, escribió el presidente en Truth Social. “Tal y como prometieron, ¡más les vale iniciar el proceso para abrir esta vía navegable internacional, y rápidamente!”.

Indicios positivos

¿Se descarta, pues, una escalada por parte de Washington, al menos por ahora, ahora que Trump ha adoptado un enfoque más paciente y estratégico?

Sí, afirman algunos expertos, quienes sugieren que Irán sigue teniendo influencia sobre Estados Unidos, sobre todo debido a la prolongada interrupción del comercio mundial, la supervivencia de los dirigentes iraníes y sus aliados, y la existencia de sus reservas de uranio enriquecido.

Una agencia de noticias, Tasnim, citó a una fuente que afirmó que “Irán no tiene prisa por negociar”. La fuente añadió que “la pelota está en el tejado de Estados Unidos”.

“La gran lección aquí es que la fuerza bruta no ha empujado a los iraníes a una posición en la que sientan que deben hacer concesiones”, señala la corresponsal para Asia meridional de la BBC, Azadeh Moshiti.

Nicholas Hopton, exembajador del Reino Unido en Irán, cree que se pueden extraer algunos indicios positivos de lo ocurrido en Islamabad. “Parece que ambas partes han abordado el asunto de forma constructiva”, afirmó Hopton a la BBC. “Han mantenido conversaciones durante un periodo de tiempo notablemente largo. Y la forma en que se llevaron a cabo las conversaciones permitió tanto debates técnicos detallados como declaraciones de carácter más general”.

A pesar de las exigencias “maximalistas” planteadas por ambas partes en Islamabad y de que la brecha entre ellas sigue siendo amplia, ambas partes parecen esperar que se celebren nuevas conversaciones, sugirió el exembajador.

“Este acuerdo —si es que finalmente se llega a alcanzar uno— probablemente incluirá nuevos elementos y será aún más complejo que el acuerdo de 2015”, afirmó, en referencia al acuerdo alcanzado con Irán por el expresidente estadounidense Barack Obama.

Trump se enfrenta a una difícil disyuntiva: intensificar el conflicto o negociar

El vicepresidente de EE. UU. lo calificó como una buena y una mala noticia. La buena noticia es que mantuvieron conversaciones sustanciales con los iraníes. La mala noticia es que no han llegado a un acuerdo.

Lo calificó como una mala noticia para Irán.

La duración de esta única sesión de negociación fue significativa y sorprendente.

Pero no es de extrañar que no se haya llegado a un acuerdo. Los estadounidenses llegaron a Pakistán con la idea de que Irán había sufrido tanto en esta guerra que era posible llegar a compromisos rápidos.

“No han decidido aceptar nuestras condiciones”, anunció Vance.

Pero Irán también tiene sus propias líneas rojas. Acudió a estas negociaciones creyendo que tenía una posición de fuerza. A pesar del grave daño sufrido en su capacidad militar, sigue siendo capaz y está dispuesto a seguir luchando.

Y sigue teniendo una influencia significativa, especialmente por su control sobre el estratégico estrecho de Ormuz.

La última vez que Teherán y Washington alcanzaron un acuerdo nuclear, hace una década, se necesitaron 18 meses de avances y retrocesos.

Trump se enfrenta ahora a una difícil elección: escalar el conflicto o negociar.

Información de BBC y agencias .

 

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