Connect with us

Agencias

Ejército de EEUU da de baja a reservistas para evitar naturalización

Published

on

EP New York/agencias/ Del sueño a la pesadilla o del cielo al infierno son las expresiones que a menudo se escuchan en los diferentes casos que cientos y miles de inmigrantes sienten y viven producto de las duras políticas migratorias implantadas por el restricto  ‘régimen’ de Trump.

Si. para muchos abogados y entidades defensoras de los derechos de los inmigrantes que incluso teniendo un estatus migratorio definido , lo de Trump ya es considerado como un duro regimen contra la población migrante en general. Ya no es símplemente sacar a la población ilegal y evitar su ingreso asi como deportar de inmediato a quienes crucen la frontera.

La discriminación y racismo a extremo del único presidente en el mundo actual que dirige un país desde una red social , ha tocado las puertas del ejército para evitar el derecho a la naturalización de cientos de reservistas y reclutas que una vez habían acogido a éste país por ser símbolo de libertad y derechos. 

Así lo ha reseñado la agencia AP sobre éste nuevo caso en donde servir al ejército de los Estados Unidos era la tabla de salvación de muchos migrantes que a través de su servicio podrían obtener el preciado sueño americano.

La AP no pudo determinar cuántos hombres y mujeres que se enrolaron a través del programa de reclutamiento especial han sido dados de baja del Ejército, pero abogados de inmigración dijeron que conocen a más de 40 que han sido dados de baja o cuyo estatus se ha vuelto cuestionable, lo que pone en riesgo su futuro.

“Era mi sueño servir en el ejército”, dijo el reservista Lucas Calixto, un inmigrante brasileño que interpuso una demanda contra el Ejército la semana pasada. “Dado que este país ha sido muy bueno conmigo, pensé que era lo menos que podía hacer para devolver algo al país que adopté”.


Tema relacionado: Se agrava tema migratorio en EE.UU


Algunos de los miembros del Ejército dijeron que no les notificaron la razón por la que habían sido dados de baja. Otros que exigieron respuestas afirmaron que les informaron que habían sido catalogados como riesgos de seguridad debido a que tenían familiares en el extranjero, o porque el Departamento de Defensa no había completado sus revisiones de antecedentes.

Portavoces del Pentágono y del Ejército señalaron que, debido al litigio en curso, no podían explicar las bajas ni responder a preguntas sobre si había cambios en las políticas de alguna de las fuerzas armadas.

A los inmigrantes elegibles se les pide tener un estatus legal en Estados Unidos, como una visa de estudiante, para poder enrolarse. Más de 5.000 inmigrantes se enrolaron al programa en 2016 y un estimado de 10.000 sirve hoy en día en las fuerzas armadas. La mayoría se va al Ejército, pero algunos también van a otras ramas militares.

Para naturalizarse estadounidenses, los miembros de las fuerzas armadas necesitan una designación de servicio honorable, la cual pueden obtener incluso después de sólo unos días en el campo de entrenamiento. Sin embargo, a los miembros que fueron dados de baja recientemente, les habían aplazado su entrenamiento básico para que no pudieran naturalizarse.

Margaret Stock, abogada de inmigración con sede en Alaska y una teniente coronel retirada de las Reservas del Ejército que ayudó a crear el programa de reclutamiento de inmigrantes, dijo que en los últimos días se ha visto abrumada por reclutas que han sido dados de baja repentinamente.

Todos tienen contratos firmados de reclutamiento y prestaron el juramento del Ejército, indicó Stock. Muchos eran reservistas que habían asistido a simulacros, recibido un salario y capacitación, mientras que otros habían estado en un programa de “ingreso aplazado”, agregó.

“Los inmigrantes han servido al Ejército desde 1775”, puntualizó Stock. “No habríamos ganado la revolución sin ellos y no vamos a ganar la guerra mundial contra el terrorismo hoy sin inmigrantes”.

Según Stock, en los casos que conoció, el Departamento de Defensa dijo que no pudo someter a los soldados a las exhaustivas comprobaciones de antecedentes, que incluyen revisiones de la CIA, el FBI y la Agencia Nacional de Inteligencia, además de entrevistas de contrainteligencia. Por ello, por defecto, no cumplen con los requisitos de antecedentes exigidos.

Es un círculo vicioso”, dijo.

La AP entrevistó a Calixto y a reclutas de Pakistán e Irán, y todos ellos se mostraron devastados por sus inesperadas bajas.

“Ahora, la gran sensación que tenía cuando me alisté se ha esfumado”, declaró Calixto, de 28 años. “No entiendo por qué está ocurriendo esto”.

Con la esperanza de revertir la decisión, la semana pasada presentó una demanda en Washington D.C. alegando que el Departamento de Defensa no le dio oportunidad de defenderse ni de recurrir el fallo. Agregó que no recibió otro motivo concreto más allá de “seguridad personal”.

Calixto, que reside en Massachusetts y llegó a Estados Unidos cuando tenía 12 años, señaló en una entrevista por correo electrónico acordada a través de su abogado, que se unió al Ejército por patriotismo.

En la demanda, Calixto dijo que se enteró de su salida del cuerpo poco después de ser ascendido a soldado de segundo rango.

El paquistaní que habló con AP dijo que le comunicaron su expulsión en una llamada telefónica a unas semanas del que habría sido el final de su carrera militar.

“Había tantas lágrimas en mis ojos que mis manos no podían moverse lo suficientemente rápido para limpiarlas todas”, dijo. “Estaba desolado, porque amo Estados Unidos y estaba muy honrado de poder servir a este gran país”.


Pregunta sobre ciudadanía en censo de Estados Unidos tendria consecuencias desastrozas


El soldado pidió que su identidad quedase en el anonimato porque teme ser obligado a regresar a Pakistán, donde podría tener problemas por haber formado parte del ejército estadounidense.

Partes del expediente militar del joven de 22 años revisadas por AP señalaron que era tan leal a Estados Unidos que la relación con su familia y su prometida en Pakistán no lo convertían en una amenaza de seguridad. Sin embargo, los documentos muestran que el Ejército alegó que esos vínculos con el extranjero eran preocupantes.

Un ciudadano iraní que viajó a Estados Unidos para estudiar un título de posgrado en ingeniería contó a la AP que se alistó en el programa con el objetivo de lograr formación médica. Dijo que se sentía orgulloso de “hacerlo todo de forma legal y vivir una vida honrada”. Se enteró de su salida del ejército hace unas semanas.

“Es terrible porque puse mu vida en peligro por este país, pero siento que me están tratando como si fuera basura”, dijo hablando bajo condición de anonimato por temor a su seguridad.

 

Agencias

9/11 , 20 años después del dolor

Published

on

EP New York/ 9/11

Nueva York, una ciudad herida pero cambiada 20 años después del 11S

Continue Reading

Agencias

23 fallecidos deja hasta el momento la tormenta ‘Ida’ en el área tri-estatal

Published

on

EP New York/Tormenta Ida

Continue Reading

Agencias

Talibanes celebran salida estadounidense de Afganistan y toman control de Kabul

Published

on

EP Newyork/Afganistan

Durante la evacuación, las fuerzas estadounidenses ayudaron a trasladar a unos 120.000 ciudadanos estadounidenses, afganos y de otros países, según la Casa Blanca

El Talibán proclama su victoria en Kabul y promete seguridad
KABUL — El Talibán hizo un recorrido triunfal el martes por el aeropuerto internacional de Kabul, horas después de la retirada de tropas que puso fin a la guerra más larga de Estados Unidos. De pie en la pista, líderes del grupo prometieron asegurar el país, reabrir el aeropuerto y dar una amnistía a sus antiguos rivales.

En una demostración de control, líderes talibanes caminaron por la pista escoltados por miembros de la unidad de élite Badri. Los comandos posaron con orgullo para la prensa vestidos con uniformes de camuflaje.

Poner el aeropuerto de nuevo en funcionamiento es uno de los considerables desafíos que afronta el Talibán para gobernar un país de 38 millones de habitantes que durante dos décadas sobrevivió con miles de millones de dólares en ayuda extranjera.

“Afganistán es libre por fin”, dijo a The Associated Press en la pista del aeropuerto Hekmatula Wasiq, un líder talibán. “El lado militar y el civil (del aeropuerto) están con nosotros y bajo control. Esperamos anunciar nuestro gobierno. Todo es pacífico. Todo es seguro”.

Wasiq instó a la gente a regresar al trabajo y reiteró la promesa talibán de ofrecer una amnistía general. “El pueblo debe ser paciente”, dijo. “Poco a poco devolveremos todo a la normalidad. Llevará tiempo”.

Un miembro destacado de la oficina política del Talibán felicitó a los afganos por su “gran victoria” al lograr la “plena independencia del país” con la salida de las fuerzas estadounidenses.

Shahabuddin Delawar habló ante un centenar de personas, aparentemente todos hombres, en un evento en Kabul transmitido por la televisión estatal. Delawar fustigó al enemigo —las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN— y acusó a Occidente de difundir propaganda para socavar al Talibán.

“Pronto se verá el progreso” de la nación. La imagen en la TV estatal aparecía con el subtítulo “Celebración del Día de la Independencia y el fin de la invasión estadounidense de Afganistán”.

Apenas unas horas antes, el Ejército estadounidense completó su mayor evacuación aérea de personas no combatientes en la historia.

El martes por la mañana aún quedaban signos del caos registrado en los últimos días. En la terminal se veían maletas y ropas tiradas entre montones de documentos. Había alambres de cuchillas para separar zonas y autos volcados y vehículos estacionados bloqueaban rutas en torno al aeropuerto civil, un indicio de las medidas tomadas para proteger contra posibles ataques suicidas con vehículos.

Varios vehículos con combatientes talibanes recorrían la única pista del Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, en la zona militar al norte del aeropuerto. Antes del amanecer, combatientes fuertemente armados caminaban por los hangares de la zona militar entre algunos de los siete helicópteros CH-46 que utilizó el Departamento de Estado en sus evacuaciones antes de inutilizarlos.

El vocero del grupo, Zabihula Muyahid, se dirigió a los miembros presentes de la unidad Badri. “Confío en que sean muy prudentes al tratar con el país”, dijo. “Nuestro país ha sufrido guerra e invasión y el pueblo no tiene más tolerancia”.

Tras su intervención, los combatientes exclamaron: “¡Dios es el más grande!”.

En otra entrevista con la televisora estatal afgana, Muyahid habló sobre reanudar la actividad en el aeropuerto, que sigue siendo una vía crucial para los que quieren salir del país.

“Nuestro equipo técnico comprobará las necesidades técnicas y logísticas del aeropuerto”, dijo. “Si podemos arreglarlo todo por nuestra cuenta, no necesitaremos ayuda. Si hace falta ayuda técnica o logística para reparar la destrucción, entonces pediremos ayuda a Qatar o Turquía”.

El vocero no entró en detalles sobre qué estaba destruido.

El general de la Infantería de Marina Frank McKenzie, responsable del Comando Central del Ejército de Estados Unidos, había dicho antes que las tropas habían “desmilitarizado” el sistema para que no pudiera volver a utilizarse. Las autoridades dijeron que las tropas no habían volado equipamiento para asegurar que el aeropuerto podía utilizarse para operar vuelos en el futuro. Además, McKenzie señaló que las tropas estadounidenses habían inutilizado 27 camionetas Humvee y 73 aeronaves.

En el aeropuerto se produjeron escenas dramáticas después de que los Talibanes conquistaran Afganistán en una ofensiva relámpago y tomaran Kabul el 15 de agosto. Miles de afganos rodearon el aeropuerto, y algunos murieron tras aferrarse con desesperación al lateral de un avión de transporte C-17 del Ejército estadounidense que despegaba. La semana pasada murieron al menos 169 afganos y 13 militares de Estados Unidos en un ataque suicida del grupo extremista Estado Islámico en una puerta del aeropuerto.

Durante la evacuación, las fuerzas estadounidenses ayudaron a trasladar a unos 120.000 ciudadanos estadounidenses, afganos y de otros países, según la Casa Blanca. Las fuerzas de la coalición también evacuaron a sus ciudadanos y a más afganos. Pero pese a todos los que salieron, Estados Unidos y otros países admitieron que no habían evacuado a todos los que querían marcharse.

Pero el martes, tras una noche en la que combatientes talibanes dispararon al aire en señal de triunfo, nuevos guardias mantenían alejados a los curiosos y a los que de algún modo aún aspiraban a tomar un vuelo para marcharse.

“Después de 20 años hemos derrotado a los estadounidenses”, dijo Mohammad Islam, un guardia talibán en el aeropuerto, procedente de la provincia de Logar y que sostenía un rifle Kalashnikov. “Se han marchado y ahora nuestro país es libre”.

“Está claro lo que queremos”, añadió. “Queremos sharía (ley islámica), paz y estabilidad”.

Zalmay Khalilzad, el representante especial de Estados Unidos en Afganistán que supervisó las conversaciones de Estados Unidos con el Talibán, escribió en Twitter que “los afganos afrontan un momento de decisión y oportunidad” tras la retirada.

“El futuro del país está en sus manos. Elegirán su camino con plena soberanía”, escribió. “Esta es la oportunidad de poner fin a su guerra también”.

Pero el Talibán afronta lo que podría ser una sucesión de grandes crisis mientras toma el control del país. La mayoría de los miles de millones de dólares que tiene Afganistán en divisas extranjeras están ahora congelados en Estados Unidos, lo que presiona a una moneda local en franca caída. Los bancos han impuesto controles a la retirada de dinero por temor a una fuga de depósitos en el clima de incertidumbre. Funcionarios de todo el país dicen que llevan meses sin recibir sus salarios.

El equipo médico sigue escaseando y miles de personas que huyeron del avance talibán viven en condiciones penosas. Además, una fuerte sequía ha reducido la producción de alimentos en el país y hecho aún más importantes las importaciones, al tiempo que aumenta el riesgo de hambruna.

___

Akhgar informó desde Estambul. El periodista de Associated Press Jon Gambrell en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, contribuyó a este despacho.

Continue Reading
Advertisement

Trending

Copyright © 2020 Enfoque Periodístico. Created by Conectya.

shares