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Liderazgo mundial en crisis ante coronavirus. EE.UU. en el centro de la tormenta

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EP New York/ opinión

EL ESTADO, LA GESTIÓN DE TRUMP Y EL LIDERAZGO DE ESTADOS UNIDOS, EN EL CENTRO DE LA TORMENTA PROVOCADA POR LA PANDEMIA

por Ricardo Angoso

Aparte de la segura recesión económica que nos amenaza como una espada de Damocles, el impacto del covid-19 traerá importantes cambios geoestratégicos y un replanteamiento, casi seguro, de lo que hasta  ahora conocíamos como el estado de bienestar. Muchos analistas consideran que el Estado, como poder protector y garante de la sanidad pública y universal para todos los ciudadanos sin exclusión, saldrá reforzado de esta crisis y que sus detractores -especialmente los más liberales- verán erosionadas sus tesis, avaladas por algunos ejemplos gráficos, como el de los Estados Unidos y su pésima gestión de la crisis.

El asunto, desde luego, habría que matizarlo y mucho porque, por poner solamente un ejemplo, el gobierno de la izquierda en España ha sido el peor en el mundo a la hora de hacer frente al coronavirus y ha cosechado un notable fracaso frente a la pandemia, pese a los ingentes recursos que tenía el Estado y una salud pública de primera. En cualquier caso, el debate está servido y los cambios están a la vuelta de la esquina porque el futuro ya está aquí.

EL ESTADO, EN EL EPICENTRO DE LA PANDEMIA Y REVALORIZADO

“¿Qué puede hacer la UE con un 1% del PIB europeo cuando los Estados controlan más del 50%? ¿Quién puede coordinar los länder alemanes, las regiones italianas o las caóticas comunidades autónomas españolas? Al final, los ciudadanos miran al Estado, y culpan o salvan al Estado. Es lo que Richard Haas ha llamado la “obligación soberana”: los Estados son responsables directos ante la sociedad mundial de lo que ocurre en su territorio tanto hacia dentro como hacia fuera”, señalaba el investigador y sociólogo Emilio Lamo de Espinosa al referirse a la situación por la que atraviesa el mundo en estos momentos. En definitiva, apunta este viejo profesor, el reforzamiento del poder político (pero también económico) de los Estados será una de las primeras consecuencias de esta crisis que está transformando el mundo en todos los sentidos.

En la misma línea, el director del periódico Le Monde Diplomatique, el conocido pensador de izquierdas Ignacio Ramonet, asegura que “la gente busca también refugio y protección en el Estado que, tras la pandemia, podría regresar con fuerza en detrimento del Mercado. En general, el miedo colectivo cuanto más traumático más aviva el deseo de Estado, de Autoridad, de Orientación. En cambio, las organizaciones internacionales y multilaterales de todo tipo (ONU, Cruz Roja Internacional, G7, G20, FMI, OTAN, Banco Mundial, OEA, OMC, etc.) no han estado a la altura de la tragedia, por su silencio o por su incongruencia. El planeta descubre, estupefacto, que no hay comandante a bordo…” Y, quizá, no le falta razón, visto el fracaso de las sociedad multilateral y la clara negligencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la gestión y adopción de medidas durante la pandemia global.

El expresidente uruguayo Pepe Mújica, también desde la izquierda, ahonda en esas tesis: “No nos damos cuenta de que el Estado es una herramienta imprescindible por la complejidad creciente de las sociedades modernas. Podés pensar políticamente lo que quieras pero estamos condenados a tener Estado y por lo tanto tenemos que luchar para que el Estado sea lo mejor posible. Como lo descuidamos, como a esto no le damos pelota tenemos una herramienta que cuando las papas queman nos quejamos y le atribuimos todos los males. Vaya contradicción. Puede ser que aprendamos que el mercado es importante pero no todo es mercado porque hay cosas que no va a arreglar jamás. Para esos baches que no puede arreglar el mercado necesitamos del Estado”.

En las antípodas a estos planteamientos, y ya en el terreno de la acción política, se encuentran los mandatarios de los Estados Unidos, Donald Trump, y Brasil, Jair Bolsonaro, ambos contrarios a la política desarrollada por la mayoría de los gobiernos del mundo que para parar la pandemia tuvieron que paralizar la economía, con los consiguientes costes sociales y económicos conocidos por todos. Es pronto para evaluar todavía quién tenía o quien no tenía razón a la hora de hacer frente a la crisis, pero queda meridianamente claro que también hay tonos grises, como las medidas duras sin confinamiento -y exitosas- desplegadas por la canciller alemana, Angela Merkel, durante el covid-19.

¿ACERTÓ TRUMP EN SU ESTRATEGIA FRENTE A LA PANDEMIA?

En el centro de todo este debate en torno al papel del Estado, hay que reseñar la controvertida gestión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cada vez más criticado desde la izquierda pero también desde la derecha porque, en definitiva, todo este asunto del covid-19 y la gestión de la crisis derivada de la misma tiene más que ver con afrontarlo de una forma técnica y profesional que política.

Pese a todo, como sostiene, Moisés Naim en una reciente entrevista dada a un medio español, Trump no ha salido tan mal parado de la crisis: ”Según la encuesta del Washington Post y la cadena ABC que se llevó a cabo del 22 al 25 de marzo, el 48 % de los estadounidenses aprueban la gestión de Donald Trump como presidente. La opinión de casi la mitad de los estadounidenses contrasta -de manera muy reveladora- con la información fáctica e incontrovertible acerca del mal manejo que hasta ahora ha hecho Donald Trump de la crisis del coronavirus. Comenzó por negarla, minimizó su gravedad y ha tratado de sacarle provecho político retrasando la adopción de las medidas de emergencia que los expertos recomiendan”.

Sin embargo, puede haber nubarrones a la vista si Trump sigue empeñado en destruir los escasos restos que quedan del endeble sistema de salud pública norteamericano, tal como señalaba el premio Nobel de Economía Paul Krugman: “Dado que la mayoría de los estadounidenses en edad de trabajar dispone de seguro sanitario a través de las empresas, la pérdida de empleo causará un enorme aumento del número de personas sin seguro. El único factor de mitigación es la ley de asistencia asequible, también llamada Obamacare, que ahora ofrecerá una cobertura alternativa a muchos de los que se queden sin seguro, aunque, desde luego, no a todos. Pero el Gobierno de Trump sigue intentando que la ley sanitaria de Obama sea declarada inconstitucional. Tengan en cuenta que eliminar el Obamacare dejaría sin protección a estadounidenses con dolencias previas y que las aseguradoras probablemente se negarían a cubrir a cualquiera que haya padecido la covid-19”.

Aunque todas estas consideraciones son discutibles, como casi todo en esta vida, casi un tercio de los afectados del covid-19 en todo el planeta -acercándose ya casi a los 1,5 millones- y de los fallecidos, casi 100.000, son norteamericanos y el crecimiento exponencial de los mismos ha sido a un ritmo vertiginoso, en muy poco tiempo, superando al crecimiento en la mayoría de los países afectados, lo que revelaría la precariedad del sistema sanitario norteamericano y la tardanza por parte de las autoridades de Washington en actuar adecuadamente frente a la pandemia.¿Cuántas vidas se habrían salvado de haber actuado antes?, cabe preguntarse con cierta lógica.

CAMBIOS ESTRATÉGICOS Y GLOBALES, CRISIS EN EL LIDERAZGO DE ESTADOS UNIDOS

“Cuando la pandemia pase, nada volverá a ser igual. No solo en la vida cotidiana, también en la política. El impacto de esta situación generará en el mundo la conformación de una nueva agenda y cambiará la forma como se consolidan los liderazgos”, aseguraba el columnista Gabriel Silva Luján, en el diario colombiano El Tiempo.

Incluso esos cambios no operarán solamente a nivel de la política local, en la que los líderes serán evaluados por cómo gestionan la crisis en sus respectivos países, sino que serán cambios geostratégicos globales y afectarán a los grandes liderazgos, como el de los Estados Unidos, tal como asegura el analista israelí Yuvai Noah Harari: ”Algo muy llamativo es cómo Estados Unidos, desde que comenzó el Gobierno de Donald Trump, ha abandonado completamente su rol de liderazgo en el mundo respeto a crisis previas, como la epidemia de ébola o la crisis financiera del 2008, donde lideró un esfuerzo junto a otros países y evitaron un desenlace peor”.

Mientras se da ese fenómeno con respecto a Estados Unidos, otras potencias, como Alemania, emergen con fuerza en la crisis, como sigue señalando Noah Harari: “Pero en esta crisis, cuando empezó, Estados Unidos se desentendió completamente y no hizo nada. Cuando se expandió del este de Asia a más y más áreas, al principio negó que hubiera un problema e incluso ahora, cuando finalmente lo reconoce, sigue sin tomar un rol de liderazgo y continúa con su política de ‘América primero’. Solo que ahora es América primero en infecciones. Estados Unidos básicamente ha abandonado su papel de líder global y ha dejado un vacío que otros países están tratando de llenar, como Alemania, que está haciendo un trabajo impresionante“. Aparte de Estados Unidos, también se ha echado en falta el liderazgo de antaño del Reino Unido, cada vez más consumido por el populismo, un nacionalismo caduco que la está llevando al aislamiento y la ausencia de un liderazgo en el mundo cada vez más acusado.

La crisis también ha impactado en la Unión Europea (UE), tanto que algunos se cuestionan abiertamente su futuro si no es capaz de ayudar a los países más golpeados por la misma en el “club europeo” y son muchos los que creen que será una de las principales damnificadas del Covid-19, tal como asegura el analista español Antonio Albiñana: “La respuesta ante la pandemia del coronavirus ha puesto en juego la solidez de la Unión Europea, su política económica, y hasta su propio porvenir. En las últimas semanas se ha producido un enfrentamiento entre los países del norte rico y los del sur que requieren la solidaridad de la Unión, en cumplimiento de sus principios fundacionales. Son muchos los analistas que están poniendo fecha de caducidad a la Unión si no se producen cambios sustanciales”. El mundo ha cambiado, obviamente, y tanto los Estados Unidos como Europa, líderes de Occidente, están el epicentro del debate y también de esta grave crisis global.


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International Auto Show New York 2022

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EP New York/Auto Show expo 2022

Por Gustavo Lugo

Despues de una pausa a raiz de la pandemia  por el Covid-19, regreso a la gran manzana New York Auto Show 2022.

La feria internacional del automóvil, el sitio para poder difrutar de los ultimos adelantos en tecnologia, colores, tamaños, autos de todos los tipos, camionetas, SUV (Sport Utility Vehicle).

Que son los SUV?

Las siglas SUV son un acrónimo que hace referencia a Sport Utility Vehicle que, traducido al español, sería vehículo utilitario deportivo. Los SUV son vehículos con aspecto todoterreno que se caracterizan por su estética aventurera y que han sido diseñados para darles un mayor uso urbano.

Con exhibiciones nuevas, emocionantes y lo mejor que la industria automotriz tiene, a ofrecido de una manera emocionante y única,  la pista de prueba de vehículos eléctricos más grande jamás creada en un salón del automóvil, estamos adoptando una de las creencias fundamentales de Nueva York de que cuanto más grande, mejor y llevando la electrificación al corazón de la Gran Manzana.

El futuro de los carros es electrico, (carros con enchufe), con múltiples pistas de prueba en interiores y al aire libre, el New York Auto Show este año a presentado un piso completo sin precedentes dedicado a vehículos eléctricos, soluciones de carga y programas de concientización para el consumidor.

El EV Hall incluye una pista de pruebas EV multimarca donde los visitantes del espectáculo pueden dar un paseo en una amplia gama de vehículos eléctricos, incluidos estos últimos modelos: perno chevrolet, INDI One de INDI EV, KIA EV6, Nissan hoja, VinFast VF 8,

Volkswagen ID.4 eléctrico, Recarga Volvo XC 40. Las exhibiciones relacionadas con EV de proveedores y OEM también se presentan dentro del EV Hall.

El Nueva York Auto Show exhibe una lista de superdeportivos, hiperdeportivos y vehículos de lujo exclusivos que siempre son los favoritos del publico, los vehículos únicos que se exihiben este año 2022 incluyen Bentley, Karma, Lamborghini, Porsche y Rolls Royce.

Algo tambien novedoso para los amantes de las bicicletas y los scooters, es la Pista y exhibición de pruebas de micromovilidad, completamente nuevo en el Salón Internacional del Automóvil de Nueva York de 2022, Micro Mobility Expo & Test Track presenta una gama de bicicletas y scooters eléctricos. Los expositores incluyen: Supersónico, Bicicleta Júpiter, Folleto de radio, Spark Cycleworks, paseo veo, y lo unico que hay que hacer es la linea  esperar su turno y darse un paseito.

A continuación un resumen de Auto Exposhow de Nueva York 2022

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Nicolás Ramírez , el niño genio del ajedrez latinoamericano

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EP New York /noticia destacada

Por: Redacción

NICOLAS RAMIREZ , EL NIÑO GENIO 6 VECES CAMPEÓN DE COLOMBIA DE AJEDREZ


NICOLAS RAMIREZ es un niño genio que con tan solo 8 años , es seis veces campeón de Colombia del ajedrez y con nueve podios nacionales.

Pese a su corta edad , Nicolás ha trascendido en casI todos los niveles de esta disciplina intelectual y ha participado en 50 torneos de ajedrez incluidos varios torneos Panamericanos, ha ganado 20 competiciones  , entre los cuales ,  tres han sido en Estados Unidos.

Mas allá de lo que Nicolás Ramírez representa para el ajedrez infaltil a nivel mundial , hay que destacar que su coeficiente intelectual  es de 170 (IQ) por lo que su brillantez abarca también la inteligencia lógica matemática, espacial, la joya de la corona la interpersonal, emocional , etc

El aspecto de Nicolás “es blanco como la nieve” , de agradables y bellas facciones , cabellos rojos y unos ojos que hipnotizan, tal como lo describe su padre Octavio Ramírez quien lo acompaña en sus compromisos y viajes . Además , Nicolás es un niño con gran simpatía, muy agradable y carismático.

Un niño bueno de gran corazón que ama profundamente a su país y lo lleva en el alma. “Nico” me dice que debe portarse bien en cada juego y torneo en todo momento porque él es la representación de Colombia y el mundo debe saber que en Colombia hay personas buenas, inteligentes, intelectuales, personas de bien.

Viajes , competiciones y triunfos en EE.UU.

La llegada de Nicolás a Miami , quien fue recibido por el Alcalde Francis X. Suarez
y las autoridades del gobierno de la florida , es todo un acontecimiento apoteósico cuyo homenaje y objetivo fue honrar sus logros y triunfos de su corta pero exitosa carrera. También le acompañaron el cónsul y personalidades de Colombia.

Hasta el momento , en su recorrido en Estados Unidos , Nicolás , el niño genio del ajedrez , ha ganado tres torneos internacionales y un primer lugar en un sub 14.

 

Cualidades , metas y proyecciones 

Las mayores cualidades de Nicolás en el ajedrez son:  su mentalidad ganadora en todo momento, siempre sale a ganar, tiene una capacidad de concentración impresionante (ha durado hasta una hora pensando un movimiento) .

En realidad Nicolás tiene la bendición de Dios y es poseedor del ship para el ajedrez, tiene nervios de acero como Superman y nunca está nervioso . Al contrario , es muy tranquilo, controla muy bien sus emociones no se sabe si está contento o preocupado, no le afecta el frio ó el calor o la presión, puede jugar horas a gran nivel.

 

En cierta ocasión un profesor de la liga del Valle nos decía que era una máquina, sus inteligencias lógico matemática y espacial son idóneas para el ajedrez, expresa don Octavio. Es un apasionado del juego ciencia es lo que más le gusta en la vida  y entiende que al final es solo un juego gane o pierda hay que disfrutar  la partida, el torneo y la vida.  Nicolas es el presente y el futuro del ajedrez en América.

Nicolás Ramírez comparte con su madre Mónica Andrea Villegas y su padre Octavio Ramirez


 

Contactos.

INSTAGRAM/ nico.ramirez2013

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El mundo no será el mismo a partir de la guerra de Ucrania.

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EP New York/ Ucrania_opinión

Las ocho palabras más peligrosas del periodismo son: “El mundo nunca volverá a ser el mismo”. En más de cuatro décadas como periodista, rara vez me he atrevido a usar esa frase. Pero ahora, tras la invasión de Vladimir Putin a Ucrania, la utilizaré. 《Thomas L  Friedman》

Nuestro mundo nunca volverá a ser el mismo porque esta guerra no tiene ningún paralelo histórico. Es una descarnada toma territorial, estilo siglo XVIII, por parte de una superpotencia, pero en un mundo globalizado del siglo XXI. Esta es la primera guerra que será cubierta en TikTok por personas increíblemente empoderadas, armadas solo con teléfonos inteligentes, por lo que los actos de brutalidad se documentarán y transmitirán por todo el mundo sin editores ni filtros. El primer día de la guerra, vimos cómo los tanques rusos invasores quedaban expuestos de forma inesperada por Google Maps, porque Google quiso alertar a los usuarios conductores que los vehículos blindados rusos estaban provocando atascos de tráfico.

Nunca hemos visto algo como esto.

Sí, el intento ruso de apoderarse de Ucrania recuerda a siglos anteriores —antes de las revoluciones democráticas en Estados Unidos y Francia—, cuando un monarca europeo o un zar ruso simplemente podía decidir que quería más territorio, que había llegado el momento de apoderarse de él, y lo hacía. Y todos en la región sabían que devoraría todo lo que pudiera y que no había una comunidad internacional que lo detuviera.

Sin embargo, al actuar de esta manera ahora, Putin no solo se ha dispuesto a reescribir de forma unilateral las reglas del sistema internacional que han estado vigentes desde la Segunda Guerra Mundial —es decir, que ninguna nación puede solo devorar a la nación vecina—, sino que también está tratando de alterar el equilibrio de poder que siente que se le impuso a Rusia después de la Guerra Fría.

Ese equilibrio —o desequilibrio, según Putin— fue el humillante equivalente a las imposiciones del Tratado de Versalles sobre Alemania tras la Primera Guerra Mundial. En el caso de Rusia, significó que Moscú tuviera que tolerar la expansión de la OTAN no solo para incluir a los antiguos países de Europa del Este que habían sido parte de la esfera de influencia de la Unión Soviética, como Polonia, sino incluso, en principio, Estados que formaban parte de la propia Unión Soviética, como Ucrania.

Veo a muchas personas citar el excelente libro de Robert Kagan The Jungle Grows Back como una manera de abreviar el regreso a este estilo cruel y brutal de geopolítica que se manifiesta en la invasión de Putin. Pero esa imagen está incompleta. No estamos en 1945 o 1989. Puede que estemos de regreso en la jungla, pero esa jungla en la actualidad está interconectada de forma más íntima que nunca por las telecomunicaciones, los satélites, el comercio, internet, las redes viales, ferroviarias y aéreas, los mercados financieros y las cadenas de suministro. Así que, si bien el drama de la guerra se está desarrollando dentro de las fronteras de Ucrania, los riesgos y repercusiones de la invasión de Putin se están sintiendo en todo el mundo, incluso en China, que tiene buenos motivos para preocuparse por su amigo en el Kremlin.

Bienvenidos a la Interconectada Guerra Mundial: la primera guerra en un mundo totalmente interconectado. Algo así como si los cosacos se mezclaran con la red informática mundial. Como dije antes, nunca hemos visto algo como esto.

“Han pasado menos de 24 horas desde que Rusia invadió Ucrania, pero ya tenemos más información sobre lo que está pasando allí de lo que tuvimos en una semana durante la guerra de Irak”, escribió en Slate Daniel Johnson, quien fue oficial de infantería y periodista con el ejército de Estados Unidos en Irak, el jueves 24 de febrero por la tarde. “Lo que está saliendo de Ucrania es simplemente imposible de producir a tal escala sin que los ciudadanos y soldados de todo el país tengan fácil acceso a teléfonos móviles, internet y, por extensión, aplicaciones de redes sociales. Una guerra moderna a gran escala se transmitirá en directo, minuto a minuto, batalla por batalla, muerte por muerte, al mundo. Lo que está ocurriendo ya es horrible, según la información publicada tan solo en el primer día”.

¿Putin será derribado por un exceso de ambición imperial? Es demasiado pronto para decirlo. Pero estos días recuerdo la reflexión de otro líder retorcido que decidió devorar a sus vecinos en Europa. Su nombre era Adolf Hitler, y dijo: “El comienzo de cada guerra es como abrir la puerta a un cuarto oscuro. Uno nunca sabe lo que está escondido en la oscuridad”.

En el caso de Putin, me pregunto: ¿sabe lo que se esconde a plena vista y no solo en la oscuridad? ¿Conoce no solo las fortalezas de Rusia en el nuevo mundo de hoy, sino también sus debilidades? Permítanme enumerarlas.

Rusia está en proceso de apoderarse por la fuerza de un país libre con una población de 44 millones de personas, que es un poco menos de un tercio del tamaño de la población de Rusia. Y la mayoría de estos ucranianos han estado luchando por ser parte del Occidente democrático y de libre mercado durante 30 años y ya han forjado innumerables lazos comerciales, culturales y digitales con empresas, instituciones y medios de comunicación de la Unión Europea.

Sabemos que Putin ha mejorado mucho las fuerzas armadas de Rusia. Les ha agregado de todo, desde misiles hipersónicos hasta herramientas avanzadas para ataques cibernéticos. Tiene la potencia de fuego necesaria para doblegar a Ucrania. Pero en esta era moderna nunca hemos visto a un país no libre, Rusia, tratar de reescribir las reglas del sistema internacional y apoderarse de un país libre tan grande como Ucrania, en especial cuando el país no libre, Rusia, tiene una economía más pequeña que la de Texas.

Luego, pensemos en esto: gracias a la globalización vertiginosa, la UE ya es el mayor socio comercial de Ucrania, no Rusia. En 2012, Rusia era el destino del 25,7 por ciento de las exportaciones ucranianas, en comparación con el 24,9 por ciento destinado a la UE. Solo seis años después, tras la brutal toma de Crimea por Rusia y el apoyo a los rebeldes separatistas en el este de Ucrania, y la creación de vínculos económicos y políticos más estrechos de Ucrania con la UE, “el porcentaje de Rusia en las exportaciones ucranianas ha caído a solo el 7,7 por ciento mientras que el porcentaje de la Unión Europea se disparó al 42,6 por ciento”, según un análisis reciente publicado por Bruegel.org.

Si Putin no desenreda esos lazos, Ucrania seguirá acercándose a los brazos de Occidente. Si los logra desenredar, estrangulará la economía de Ucrania. Y si la UE boicotea a una Ucrania controlada por Rusia, Putin tendrá que usar dinero ruso para mantener a flote la economía de Ucrania.

¿Incluyó eso en sus planes de guerra? Pareciera que no. O como me escribió por correo electrónico un diplomático ruso retirado en Moscú: “¿que cómo termina esta guerra? Por desgracia, no hay nadie en ningún lugar a quién preguntarle”.

Pero todos en Rusia podrán verlo. A medida que esta guerra se desarrolle en TikTok, Facebook, YouTube y Twitter, Putin no podrá aislar a la población rusa —y mucho menos al resto del mundo— de las horribles imágenes que se produzcan en esta guerra cuando entre en su fase urbana. Tan solo en el primer día de la guerra, más de 1300 manifestantes en toda Rusia —muchos de quienes coreaban “¡no a la guerra!”— fueron detenidos, según informó The New York Times, citando a un grupo de derechos humanos. Esa no es una cantidad pequeña en un país donde Putin tolera muy poca disidencia.

Y quién sabe cómo afectarán esas imágenes a Polonia, particularmente cuando esté desbordada por refugiados ucranianos. Menciono particularmente a Polonia porque es el puente terrestre clave de Rusia hacia Alemania y el resto de Europa Occidental. Como señaló el estratega Edward Luttwak en Twitter, si Polonia simplemente detiene el tráfico de camiones y trenes de Rusia a Alemania, “como debería”, crearía un caos inmediato para la economía de Rusia, porque las rutas alternativas son complicadas y tendrían que pasar por una Ucrania recientemente muy peligrosa.

¿Alguien dijo huelga de camioneros anti-Putin que evite que los productos rusos pasen por Europa Occidental a través de Polonia? Vigilemos ese espacio. Algunos ciudadanos polacos superempoderados con unos cuantos controles de caminos, camionetas y cargados con celulares podrían asfixiar a toda la economía de Rusia en este mundo interconectado.

Esta guerra sin paralelo histórico no será una prueba de resistencia solo para Estados Unidos y sus aliados europeos. También lo será para China. En esencia, Putin ha retado a Pekín: “¿vas a apoyar a quienes quieren derrocar el orden liderado por Estados Unidos o vas a unirte a la pandilla del alguacil de Estados Unidos?”.

No debería ser —pero lo es— una pregunta complicada para Pekín. “Los intereses de China y Rusia no son idénticos en este momento”, me dijo Nader Mousavizadeh, fundador y director ejecutivo de la consultora global Macro Advisory Partners. “China quiere competir con Estados Unidos en el Super Bowl de la economía, la innovación y la tecnología, y cree que puede ganar. Putin está listo para incendiar el estadio y matar a todos los que estén allí con tal de satisfacer sus agravios”.

El dilema para los chinos, agregó Mousavizadeh, “es que su preferencia por el tipo de orden, estabilidad y globalización que ha permitido su milagro económico está en fuerte tensión con su autoritarismo renaciente en casa y su ambición de suplantar a Estados Unidos —ya sea por la fuerza de China o la debilidad de Estados Unidos— como la superpotencia dominante del mundo y el impositor de reglas”.

Tengo pocas dudas de que, en el fondo, el presidente de China, Xi Jinping, espera que Putin se salga con la suya y logre secuestrar a Ucrania y humillar a Estados Unidos, pues eso ablandaría al mundo ante su deseo de apoderarse de Taiwán y fusionarla de nuevo a China.

Pero Xi no es ningún tonto. He aquí un par de datos interesantes sobre el mundo interconectado: en primer lugar, la economía de China depende más de Ucrania que de Rusia. Según Reuters, “China superó a Rusia para convertirse en el mayor socio comercial individual de Ucrania en 2019, con un comercio total de 18.980 millones de dólares el año pasado, un aumento de casi el 80 por ciento con respecto a 2013. […] China se convirtió en el mayor importador de cebada ucraniana en el año comercial 2020-2021”, y alrededor del 30 por ciento de todas las importaciones de maíz de China el año pasado provinieron de granjas en Ucrania.

En segundo lugar, China superó a Estados Unidos como el mayor socio comercial de la Unión Europea en 2020, y Pekín no puede permitirse que la UE se vea envuelta en un conflicto con una Rusia cada vez más agresiva y un Putin cada vez más inestable. La estabilidad de China —así como la legitimidad del Partido Comunista gobernante— depende de la capacidad de Xi de sostener y hacer crecer su ya inmensa clase media. Y eso depende de una economía mundial estable y en crecimiento.

No creo que China le imponga sanciones a Rusia, y mucho menos que suministre armas para los ucranianos, como Estados Unidos y la Unión Europea. Lo único que Pekín ha hecho hasta el momento es refunfuñar que la invasión de Putin “no fue lo que esperábamos ver”, y casi de inmediato dejar implícito que Washington había sido el “culpable” por “avivar las llamas” con la expansión de la OTAN y sus recientes advertencias de una inminente invasión rusa.

Entonces queda claro que China está indecisa, pero, de las tres superpotencias clave con armas nucleares —Estados Unidos, China y Rusia— China, con su postura, tiene un enorme voto decisivo sobre si Putin podrá salirse con la suya en Ucrania o no.

Liderar equivale a tomar decisiones, y si China pretende suplantar a Estados Unidos como líder mundial, tendrá que hacer algo más que hablar entre dientes.

Finalmente, hay algo más que Putin encontrará escondido a plena vista. En el mundo interconectado de hoy, la “esfera de influencia” de un líder ya no es un derecho automático que da la historia y la geografía, sino algo que debe ganarse y volver a ganarse todos los días al inspirar y no obligar a otros a seguirlo.

La cantante y actriz Selena Gomez tiene el doble de seguidores en Instagram (más de 298 millones) que ciudadanos de Rusia. Sí, Vladimir, puedo oír cómo te ríes desde aquí y recordar la broma de Stalin sobre el papa: “¿cuántas divisiones de ejército tiene Selena Gómez?”.

No tiene ninguna. Pero ella es una persona influyente con seguidores, y hay miles y miles de Selenas en internet, incluidas celebridades rusas que publican en Instagram sobre su oposición a la guerra. Y si bien no pueden hacer retroceder tus tanques, sí pueden hacer que todos los líderes de Occidente extiendan la alfombra roja para que tú y sus compinches nunca puedan viajar a sus países. Ahora eres oficialmente un paria global. Espero que te guste la comida china y norcoreana.

Por todas estas razones, en esta etapa temprana, me aventuraré a dar solo una predicción sobre Putin: Vladimir, el primer día de esta guerra fue el mejor día del resto de tu vida. No tengo duda alguna de que, en el corto plazo, tus fuerzas militares prevalecerán. Pero, a la larga, a los líderes que tratan de enterrar el futuro con el pasado no les va bien. Con el tiempo, tu nombre terminará viviendo en la infamia.

Ya sé, Vladimir, ya sé: no te importa, no más de lo que te importó comenzar esta guerra en medio de una pandemia virulenta. Y tengo que admitir que eso es lo que más miedo da de esta Interconectada Guerra Mundial. El largo plazo puede ser muy lejano y el resto de nosotros no estamos aislados de tu locura. Es decir, desearía poder predecir alegremente que Ucrania será el Waterloo de Putin, un desastre solo para él. Pero no puedo, porque en nuestro mundo interconectado, lo que pasa en Waterloo no se queda en Waterloo.

De hecho, si me preguntas cuál es el aspecto más peligroso del mundo actual, diría que es el hecho de que Putin tiene más poder sin controles que cualquier otro líder ruso desde Stalin. Y Xi tiene más poder sin controles que cualquier otro líder chino desde Mao. Pero en la época de Stalin, sus excesos se limitaron en gran medida a Rusia y las fronteras que controlaba. Y en la época de Mao, China estaba tan aislada que sus excesos afectaron solo al pueblo chino.

Ya no, el mundo actual se basa en dos extremos simultáneos: los líderes de dos de las tres naciones nucleares más poderosas, Putin y Xi, nunca han tenido más poder sin controles y nunca se ha conectado a más personas de un extremo del mundo al otro al tiempo que cada vez tienen menos amortiguadores. Así que lo que esos dos líderes decidan hacer con su poder sin límites nos tocará prácticamente a todos, directa o indirectamente.

La invasión de Putin a Ucrania es nuestra primera muestra real de lo delirante e inestable que puede llegar a ser este tipo de mundo interconectado. No será el último.


Thomas L. Friedman es columnista de Opinión sobre temas internacionales.

 

Publicado en NYT.

 

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