Connect with us

Articulos Destacados

Liderazgo mundial en crisis ante coronavirus. EE.UU. en el centro de la tormenta

Published

on

EP New York/ opinión

EL ESTADO, LA GESTIÓN DE TRUMP Y EL LIDERAZGO DE ESTADOS UNIDOS, EN EL CENTRO DE LA TORMENTA PROVOCADA POR LA PANDEMIA

por Ricardo Angoso

Aparte de la segura recesión económica que nos amenaza como una espada de Damocles, el impacto del covid-19 traerá importantes cambios geoestratégicos y un replanteamiento, casi seguro, de lo que hasta  ahora conocíamos como el estado de bienestar. Muchos analistas consideran que el Estado, como poder protector y garante de la sanidad pública y universal para todos los ciudadanos sin exclusión, saldrá reforzado de esta crisis y que sus detractores -especialmente los más liberales- verán erosionadas sus tesis, avaladas por algunos ejemplos gráficos, como el de los Estados Unidos y su pésima gestión de la crisis.

El asunto, desde luego, habría que matizarlo y mucho porque, por poner solamente un ejemplo, el gobierno de la izquierda en España ha sido el peor en el mundo a la hora de hacer frente al coronavirus y ha cosechado un notable fracaso frente a la pandemia, pese a los ingentes recursos que tenía el Estado y una salud pública de primera. En cualquier caso, el debate está servido y los cambios están a la vuelta de la esquina porque el futuro ya está aquí.

EL ESTADO, EN EL EPICENTRO DE LA PANDEMIA Y REVALORIZADO

“¿Qué puede hacer la UE con un 1% del PIB europeo cuando los Estados controlan más del 50%? ¿Quién puede coordinar los länder alemanes, las regiones italianas o las caóticas comunidades autónomas españolas? Al final, los ciudadanos miran al Estado, y culpan o salvan al Estado. Es lo que Richard Haas ha llamado la “obligación soberana”: los Estados son responsables directos ante la sociedad mundial de lo que ocurre en su territorio tanto hacia dentro como hacia fuera”, señalaba el investigador y sociólogo Emilio Lamo de Espinosa al referirse a la situación por la que atraviesa el mundo en estos momentos. En definitiva, apunta este viejo profesor, el reforzamiento del poder político (pero también económico) de los Estados será una de las primeras consecuencias de esta crisis que está transformando el mundo en todos los sentidos.

En la misma línea, el director del periódico Le Monde Diplomatique, el conocido pensador de izquierdas Ignacio Ramonet, asegura que “la gente busca también refugio y protección en el Estado que, tras la pandemia, podría regresar con fuerza en detrimento del Mercado. En general, el miedo colectivo cuanto más traumático más aviva el deseo de Estado, de Autoridad, de Orientación. En cambio, las organizaciones internacionales y multilaterales de todo tipo (ONU, Cruz Roja Internacional, G7, G20, FMI, OTAN, Banco Mundial, OEA, OMC, etc.) no han estado a la altura de la tragedia, por su silencio o por su incongruencia. El planeta descubre, estupefacto, que no hay comandante a bordo…” Y, quizá, no le falta razón, visto el fracaso de las sociedad multilateral y la clara negligencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la gestión y adopción de medidas durante la pandemia global.

El expresidente uruguayo Pepe Mújica, también desde la izquierda, ahonda en esas tesis: “No nos damos cuenta de que el Estado es una herramienta imprescindible por la complejidad creciente de las sociedades modernas. Podés pensar políticamente lo que quieras pero estamos condenados a tener Estado y por lo tanto tenemos que luchar para que el Estado sea lo mejor posible. Como lo descuidamos, como a esto no le damos pelota tenemos una herramienta que cuando las papas queman nos quejamos y le atribuimos todos los males. Vaya contradicción. Puede ser que aprendamos que el mercado es importante pero no todo es mercado porque hay cosas que no va a arreglar jamás. Para esos baches que no puede arreglar el mercado necesitamos del Estado”.

En las antípodas a estos planteamientos, y ya en el terreno de la acción política, se encuentran los mandatarios de los Estados Unidos, Donald Trump, y Brasil, Jair Bolsonaro, ambos contrarios a la política desarrollada por la mayoría de los gobiernos del mundo que para parar la pandemia tuvieron que paralizar la economía, con los consiguientes costes sociales y económicos conocidos por todos. Es pronto para evaluar todavía quién tenía o quien no tenía razón a la hora de hacer frente a la crisis, pero queda meridianamente claro que también hay tonos grises, como las medidas duras sin confinamiento -y exitosas- desplegadas por la canciller alemana, Angela Merkel, durante el covid-19.

¿ACERTÓ TRUMP EN SU ESTRATEGIA FRENTE A LA PANDEMIA?

En el centro de todo este debate en torno al papel del Estado, hay que reseñar la controvertida gestión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, cada vez más criticado desde la izquierda pero también desde la derecha porque, en definitiva, todo este asunto del covid-19 y la gestión de la crisis derivada de la misma tiene más que ver con afrontarlo de una forma técnica y profesional que política.

Pese a todo, como sostiene, Moisés Naim en una reciente entrevista dada a un medio español, Trump no ha salido tan mal parado de la crisis: ”Según la encuesta del Washington Post y la cadena ABC que se llevó a cabo del 22 al 25 de marzo, el 48 % de los estadounidenses aprueban la gestión de Donald Trump como presidente. La opinión de casi la mitad de los estadounidenses contrasta -de manera muy reveladora- con la información fáctica e incontrovertible acerca del mal manejo que hasta ahora ha hecho Donald Trump de la crisis del coronavirus. Comenzó por negarla, minimizó su gravedad y ha tratado de sacarle provecho político retrasando la adopción de las medidas de emergencia que los expertos recomiendan”.

Sin embargo, puede haber nubarrones a la vista si Trump sigue empeñado en destruir los escasos restos que quedan del endeble sistema de salud pública norteamericano, tal como señalaba el premio Nobel de Economía Paul Krugman: “Dado que la mayoría de los estadounidenses en edad de trabajar dispone de seguro sanitario a través de las empresas, la pérdida de empleo causará un enorme aumento del número de personas sin seguro. El único factor de mitigación es la ley de asistencia asequible, también llamada Obamacare, que ahora ofrecerá una cobertura alternativa a muchos de los que se queden sin seguro, aunque, desde luego, no a todos. Pero el Gobierno de Trump sigue intentando que la ley sanitaria de Obama sea declarada inconstitucional. Tengan en cuenta que eliminar el Obamacare dejaría sin protección a estadounidenses con dolencias previas y que las aseguradoras probablemente se negarían a cubrir a cualquiera que haya padecido la covid-19”.

Aunque todas estas consideraciones son discutibles, como casi todo en esta vida, casi un tercio de los afectados del covid-19 en todo el planeta -acercándose ya casi a los 1,5 millones- y de los fallecidos, casi 100.000, son norteamericanos y el crecimiento exponencial de los mismos ha sido a un ritmo vertiginoso, en muy poco tiempo, superando al crecimiento en la mayoría de los países afectados, lo que revelaría la precariedad del sistema sanitario norteamericano y la tardanza por parte de las autoridades de Washington en actuar adecuadamente frente a la pandemia.¿Cuántas vidas se habrían salvado de haber actuado antes?, cabe preguntarse con cierta lógica.

CAMBIOS ESTRATÉGICOS Y GLOBALES, CRISIS EN EL LIDERAZGO DE ESTADOS UNIDOS

“Cuando la pandemia pase, nada volverá a ser igual. No solo en la vida cotidiana, también en la política. El impacto de esta situación generará en el mundo la conformación de una nueva agenda y cambiará la forma como se consolidan los liderazgos”, aseguraba el columnista Gabriel Silva Luján, en el diario colombiano El Tiempo.

Incluso esos cambios no operarán solamente a nivel de la política local, en la que los líderes serán evaluados por cómo gestionan la crisis en sus respectivos países, sino que serán cambios geostratégicos globales y afectarán a los grandes liderazgos, como el de los Estados Unidos, tal como asegura el analista israelí Yuvai Noah Harari: ”Algo muy llamativo es cómo Estados Unidos, desde que comenzó el Gobierno de Donald Trump, ha abandonado completamente su rol de liderazgo en el mundo respeto a crisis previas, como la epidemia de ébola o la crisis financiera del 2008, donde lideró un esfuerzo junto a otros países y evitaron un desenlace peor”.

Mientras se da ese fenómeno con respecto a Estados Unidos, otras potencias, como Alemania, emergen con fuerza en la crisis, como sigue señalando Noah Harari: “Pero en esta crisis, cuando empezó, Estados Unidos se desentendió completamente y no hizo nada. Cuando se expandió del este de Asia a más y más áreas, al principio negó que hubiera un problema e incluso ahora, cuando finalmente lo reconoce, sigue sin tomar un rol de liderazgo y continúa con su política de ‘América primero’. Solo que ahora es América primero en infecciones. Estados Unidos básicamente ha abandonado su papel de líder global y ha dejado un vacío que otros países están tratando de llenar, como Alemania, que está haciendo un trabajo impresionante“. Aparte de Estados Unidos, también se ha echado en falta el liderazgo de antaño del Reino Unido, cada vez más consumido por el populismo, un nacionalismo caduco que la está llevando al aislamiento y la ausencia de un liderazgo en el mundo cada vez más acusado.

La crisis también ha impactado en la Unión Europea (UE), tanto que algunos se cuestionan abiertamente su futuro si no es capaz de ayudar a los países más golpeados por la misma en el “club europeo” y son muchos los que creen que será una de las principales damnificadas del Covid-19, tal como asegura el analista español Antonio Albiñana: “La respuesta ante la pandemia del coronavirus ha puesto en juego la solidez de la Unión Europea, su política económica, y hasta su propio porvenir. En las últimas semanas se ha producido un enfrentamiento entre los países del norte rico y los del sur que requieren la solidaridad de la Unión, en cumplimiento de sus principios fundacionales. Son muchos los analistas que están poniendo fecha de caducidad a la Unión si no se producen cambios sustanciales”. El mundo ha cambiado, obviamente, y tanto los Estados Unidos como Europa, líderes de Occidente, están el epicentro del debate y también de esta grave crisis global.


Otros artículos de RICARDO ANGOSO

 

Articulos Destacados

Winter Village y Bank of América iluminan el Bryant Park de Manhattan

Published

on

EP New York | Eventos

Por Gustavo Lugo

BANK OF AMERICA y el WINTER VILLAGE, realizó este 29 de diciembre su tradicional ceremonia de iluminación del árbol de navidad, con un deslumbrante espectáculo teatral de patinaje sobre hielo protagonizado por patinadores olímpicos y campeones mundiales Mirai Nagasu, Polina Edmunds, Ryan Bradley y Oona y Gage Brown, en la impresionante pista de 17,000 pies cuadrados.

Los artistas de Broadway Jessica Vosk y Jelani Remy, el equipo de patinaje sincronizado The Haydenettes y Figure Skating en Harlem, y fuegos artificiales, fue la sorpresa para los asistentes.

Este año el árbol mide 45 pies de alto y pesa más de 8,000 libras, y fue iluminado después de las 6 de la tarde con aproximadamente 12.000 luces.

La espectacular ceremonia de iluminación del árbol trajo a Bryant Park Winter Village el regreso del mes decenbrino y el espiritu de la navidad gracias a BANK OF AMERICA.

Con BANK OF AMERICA Winter Village, en Bryant Park, los neoyorquinos y turistas disfrutan de diferentes eventos en el Winter Village, con su pista de 17,000 pies cuadrados ofrece patinaje sobre hielo de entrada gratuita, patines de alquiler de alta calidad, espectáculos de patinaje y eventos gratis. La pista está abierta todos los días durante la temporada del tradicional Winter Village.

Su mercado al aire libre de inspiración europea, Holiday Shops by Urbanspace, cuenta con artesanos de Nueva York y de todo el mundo. Ubicadas a lo largo de los allées, plazas y terrazas de Bryant Park, las tiendas se encuentran en quioscos de “joyero” diseñados a la medida, para disfrutar de artesanías locales, provisiones artesanales y exquisitos obsequios de todo el mundo.

The Lodge, al aire libre junto a la pista, y después de patinar, los visitantes pueden relajarse con un cóctel festivo, disfrutar de una deliciosa comida y ver a los patinadores sobre hielo. Este acogedor destino de invierno cuenta con bares festivos y múltiples opciones gastronómicas para satisfacer los antojos de los neoyorquinos y visitantes por igual.

Además , el iglú privado es la mejor experiencia de invierno, donde pueden disfrutar de comidas y bebidas festivas en estos acogedores domos, a solo unos pasos de la icónica pista de patinaje sobre hielo, rodeados de los rascacielos en el centro de la ciudad.

Para los amantes de los eventos privados esta el famoso Overlook, un espacio para eventos privados y más grande, se encuentra sobre el encantador paisaje de Winter Village. Overlook es perfecto para fiestas, recepciones, eventos corporativos y más. El espacio presenta vistas panorámicas de la pista de patinaje, Bryant Park y Midtown Manhattan a través de sus paredes de vidrio y el techo transparente.



 

Continue Reading

Agencias

Despidos de Amazon se extenderán hasta el 2023

Published

on

EP New York | Economía Mundial

Por Gustavo Lugo | Agencias

Amazon inicia despidos masivos entre su fuerza laboral corporativa

NUEVA YORK — Amazon ha comenzado a realizar despidos masivos en sus filas corporativas, convirtiéndose en la última empresa de tecnología en recortar su fuerza laboral en medio de crecientes temores sobre el entorno económico en general.

El martes, la empresa notificó a las autoridades regionales de California que despediría a unos 260 trabajadores en varias instalaciones que emplean a científicos de datos, ingenieros de software y otros trabajadores corporativos. Esos recortes de empleos serían efectivos a partir del 17 de enero.

mazon no especificó cuántos despidos más pueden estar en proceso más allá de los confirmados a través de la Ley de Notificación de Reentrenamiento y Ajuste de Trabajadores de California, también conocida como WARN, que requiere que las empresas notifiquen con 60 días de anticipación si tienen 75 o más trabajadores a tiempo completo o trabajadores a tiempo parcial. Amazon emplea a más de 1,5 millones de trabajadores en todo el mundo, principalmente trabajadores por hora.

El gigante minorista en línea, al igual que otros gigantes de la tecnología y las redes sociales, obtuvo ganancias considerables durante la pandemia de COVID-19, ya que los compradores desde casa compraron más artículos en línea. Pero el crecimiento de los ingresos se desaceleró cuando se calmó lo peor de la pandemia y los consumidores confiaron menos en el comercio electrónico.

La compañía con sede en Seattle reportó dos pérdidas consecutivas este año, impulsadas principalmente por amortizaciones del valor de su inversión en acciones en la puesta en marcha de vehículos eléctricos Rivian Automotive. La empresa volvió a ser rentable durante el tercer trimestre, pero los inversores se mostraron pesimistas por sus ingresos más débiles de lo esperado y las proyecciones mediocres para el trimestre actual, que suele ser bueno para los minoristas debido a la temporada de compras navideñas.

El CEO de Amazon dice que los despidos se extenderán hasta el próximo año

En un esfuerzo por reducir los costos, Amazon ya ha estado eliminando algunos de sus proyectos, incluida la subsidiaria fabric.com, Amazon Care y el robot de entrega a domicilio Scout. También ha estado reduciendo su huella física al retrasar, o cancelar, los planes para ocupar algunos almacenes nuevos en todo el país. Y el director financiero de Amazon, Brian Olsavsky, dijo que la compañía se estaba preparando para lo que podría ser un período de crecimiento más lento y que tendría cuidado con las contrataciones en el futuro cercano.

Los despidos masivos son raros en Amazon, pero la compañía ha tenido rondas de recortes de empleos en 2018 y en 2001 durante la crisis de las puntocom. En el lado del almacén, el gigante del comercio electrónico generalmente recorta su fuerza laboral a través del desgaste.

Enfrentada a los altos costos, la compañía anunció a principios de este mes que pausaría la contratación entre su fuerza laboral corporativa, lo que se sumaría a la congelación que congeló unas semanas antes en su división minorista. Pero los despidos no estaban lejos. Los empleados que trabajan en diferentes unidades, incluida la asistente de voz Alexa y la plataforma de juegos en la nube Amazon Luna, dijeron que fueron despedidos el martes, según publicaciones de LinkedIn. Algunos de ellos tenían su sede en Seattle, donde la empresa tiene su sede.

“Como parte de nuestro proceso anual de revisión de la planificación operativa, siempre observamos cada uno de nuestros negocios y lo que creemos que debemos cambiar”, dijo Kelly Nantel, portavoz de Amazon, en un comunicado. -Entorno económico (además de varios años de contratación rápida), algunos equipos están haciendo ajustes, lo que en algunos casos significa que ciertos roles ya no son necesarios”.

En una nota al equipo de dispositivos y servicios que Amazon compartió en su sitio web, el vicepresidente senior del equipo, David Limp, dijo que la compañía estaba consolidando algunos equipos y programas. Dijo que los despedidos en el proceso fueron notificados el martes y que la compañía trabajará con ellos para “brindar apoyo”, incluida la asistencia para encontrar nuevos roles. Si un empleado no puede encontrar un nuevo puesto dentro de la empresa, Limp dijo que Amazon proporcionará una indemnización por despido, apoyo externo para la colocación laboral y lo que llamó beneficios de transición.

El gigante minorista sigue a otros gigantes tecnológicos que han recortado puestos de trabajo en las últimas semanas, un cambio con respecto a principios de este año, cuando los trabajadores tecnológicos tenían una gran demanda. La matriz de Facebook, Meta, dijo la semana pasada que despediría a 11.000 personas, alrededor del 13% de su fuerza laboral. Y Elon Musk, el nuevo CEO de Twitter, redujo la fuerza laboral de la empresa a la mitad este mes.

En el futuro, el analista de Wedbush Securities, Daniel Ives, dijo que cree que Amazon probablemente mantendrá su fuerza laboral e inversiones en áreas rentables como la unidad de computación en la nube AWS, mientras recorta costos en áreas no estratégicas como Alexa y otros proyectos increíbles.

“El reloj ha llegado a la medianoche en términos de hipercrecimiento para Big Tech”, dijo Ives. “Estas empresas contrataron a un ritmo tan sorprendente que no era sostenible. Ahora hay algunos pasos dolorosos por delante”.

Con inf de AP

 

Continue Reading

Agencias

Orden fronterizo y defensa de la amazonía , puntos clave de reunión Maduro vs Petro

Published

on

EP New York | Otros Medios | opinión

CARACAS — Se trata de una reunión que hace apenas un año habría sido casi impensable.

Pero el martes, el presidente de Colombia, país que durante años ha sido el aliado más fuerte de Estados Unidos en América Latina, voló a Caracas para reunirse con el líder de Venezuela, un hombre al que Estados Unidos no reconoce como presidente del país y que está acusado por las Naciones Unidas de crímenes contra la humanidad.

La reunión entre Gustavo Petro, el recién elegido presidente de izquierda de Colombia, y Nicolás Maduro, un líder de inspiración socialista que ha destruido las instituciones democráticas de su país y ha contribuido a sumir a gran parte de la nación en la pobreza, marca un nuevo capítulo en el enfoque global hacia Venezuela.

Durante años, una coalición liderada por Estados Unidos ha tratado de derrocar a Maduro mediante sanciones y aislamiento. Pero un número creciente de países, en particular los nuevos gobiernos de izquierda en Sudamérica, han comenzado a suavizar su enfoque hacia Maduro.

Y Colombia, que comparte una frontera con Venezuela de más de 2000 kilómetros de largo, es uno de los países más grandes e importantes que han decidido retomar el contacto, tanto por su proximidad física a Venezuela —y, por lo tanto, su capacidad para participar en el comercio transfronterizo— como por su estrecha relación con Estados Unidos.

Sin embargo, la pregunta que planea sobre este nuevo contacto es significativa.

¿El acercamiento de Petro a Maduro permitirá que el líder autoritario consiga la dosis de legitimidad internacional que anhela y lo ayude a cimentar su control del poder?

¿O será que Petro podrá llevar a un compañero de la izquierda hacia las normas democráticas, incluyendo lo que la oposición venezolana ha estado exigiendo: unas elecciones presidenciales libres y justas en 2024?

La visita “es un premio para Maduro”, dijo Phil Gunson, un analista del International Crisis Group que ha vivido en Venezuela durante más de dos décadas. “Mi temor es que Maduro saque más provecho de esto que Petro”.

El martes, Petro ingresó al Palacio de Miraflores, la residencia presidencial, acompañado por Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, caminando por una alfombra roja y fue recibido por Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Luego de un apretón de manos en público y luciendo atuendos casi idénticos —camisas blancas, pantalones negros—, ambos líderes sostuvieron una reunión privada.

Poco después, y flanqueado por un retrato de Simón Bolívar, un prócer fundamental en la fundación de ambas naciones, Petro calificó las recientes divisiones entre los países vecinos como algo “antinatural”. También afirmó que viajó a Venezuela para “reconstruir la frontera” entre los dos países, que había caído en manos de “mafias”, y para discutir la “defensa de la selva amazónica”, que se extiende por ambas naciones.

El mandatario colombiano dijo que le estaba pidiendo a Maduro que regresara al sistema interamericano de derechos humanos. La decisión de reingresar a ese sistema permitiría que las víctimas que no han recibido justicia en los tribunales venezolanos puedan presentar sus casos en un tribunal internacional. También sería una señal de que Maduro quiere que Venezuela se reincorpore a la comunidad democrática.

Al concluir su discurso, Petro dijo que Maduro tiene la oportunidad de “prender la antorcha para alumbrar a la democracia y a la libertad”.

“Esa es nuestra invitación”, dijo.

Muchos analistas creen que Maduro tiene pocos incentivos para unirse al sistema interamericano de derechos humanos. Pero en su propio discurso, Maduro dijo que había sido “muy receptivo” a la idea. Afirmó que el encuentro fue “fructífero, verdaderamente auspicioso, con buenos resultados”.

Los dos líderes no aceptaron preguntas de la prensa.

En respuesta a la visita, un portavoz del Departamento de Estado de EE. UU. dijo que Washington instó a Colombia “a responsabilizar a los gobiernos que han descartado las normas democráticas, como el régimen autoritario de Maduro”. Pero el gobierno de Joe Biden no criticó ni elogió explícitamente la decisión de Petro.

El predecesor de Maduro, Hugo Chávez, llegó al poder en 1999 tras unas elecciones democráticas. Cuando murió en 2013, el sucesor que había elegido, Maduro, se convirtió en presidente.

Con el tiempo, la corrupción y la mala gestión destruyeron la economía, lo que desencadenó una crisis humanitaria. Para mantenerse en el poder, Chávez y Maduro reprimieron a los medios de comunicación y encarcelaron a los opositores.

Desde 2015, una cuarta parte del país ha huido, y hoy los venezolanos son el grupo más numeroso que se abre paso a través de la peligrosa selva del Darién en un intento desesperado por llegar a Estados Unidos. En los últimos meses, un número récord de venezolanos ha cruzado hacia Estados Unidos.

Estados Unidos acusó a Maduro de amañar las elecciones presidenciales de 2018 y en 2019 reconoció a una figura de la oposición, Juan Guaidó, como presidente legítimo del país, una medida que fue seguida por decenas de naciones.

Desde entonces, la estrategia liderada por Estados Unidos ha consistido en intentar, mediante sanciones económicas, que Maduro acceda a convocar unas nuevas elecciones.

Pero esa política aún no ha logrado influir en Maduro, que este año rompió las conversaciones con los líderes de la oposición del país, que se suponía iban a incluir una discusión sobre el establecimiento de condiciones para una nueva votación presidencial.

Y en los últimos meses, muchos países han optado por empezar a relacionarse con el gobierno de Maduro, un reflejo, en parte, de la elección de izquierdistas en toda Sudamérica. Tras la elección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, los seis países más grandes de América Latina están o pronto estarán dirigidos por líderes que profesan ideales de izquierda.

Bolivia reanudó las relaciones normales con Venezuela tras la elección de Luis Arce en 2020. Perú hizo lo mismo el año pasado tras la elección de Pedro Castillo. A principios de este año, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, dijo que haría algo similar.

El lunes, Maduro declaró que él y Lula habían hablado por teléfono y acordaron reanudar la cooperación binacional.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, quizás ha sido el más crítico con Maduro. Su predecesor de centroderecha reconoció a Guaidó como presidente de Venezuela. Pero desde entonces no se ha mencionado a Guaidó en la página web del Ministerio de Relaciones Exteriores, ni se ha reconocido oficialmente al gobierno de Maduro.

“No podemos tener doble moral”, dijo.

Colombia, que hasta hace poco solo había tenido gobiernos de centro y derecha, ha sostenido una relación tensa con Venezuela desde que Chávez llegó al poder.

Pero la relación cayó en picada en 2019, cuando Colombia reconoció a Guaidó como mandatario venezolano y Maduro rompió relaciones con Bogotá.

Algunos integrantes de la oposición venezolana celebraron y otros condenaron la visita de Petro.

En un comunicado enviado a The New York Times, Guaidó, quien aún es reconocido por Estados Unidos como presidente de Venezuela, calificó a Maduro de “dictador” y dijo que Petro debe alejarse de “ser cómplice de violación de derechos humanos”.

Pero en una entrevista, Stalin González, quien forma parte de otra facción de la oposición, dijo que la comunidad internacional había agotado la estrategia de aislamiento.

González afirma que solo queda el diálogo, y la oposición venezolana debe abrazar los intentos de la nueva izquierda sudamericana para llevar a Maduro a la mesa de negociaciones.

“Yo espero que Petro sea un aliado de la democracia en Venezuela”, dijo González. “En el pasado se usó la estrategia de la presión y más presión y eso no resultó. Necesitamos gente que aliente a Maduro a la democracia, a volver a respetar los derechos humanos y las instituciones”.

Petro ha calificado su decisión de restablecer las relaciones como una medida práctica.

Hay más de dos millones de venezolanos viviendo en Colombia, pero no hay servicios consulares para ayudarlos, mientras que la ruptura ha acabado con miles de millones de dólares en comercio legal, lo que alimenta el comercio ilegal y sin impuestos a lo largo de los muchos caminos rústicos que bordean la extensa frontera de los países.

Sin embargo, hay indicios de que los intereses de Petro pueden estar más cerca de casa. El presidente colombiano ha apostado su presidencia en lograr lo que él llama “paz total”, que implica la eliminación de los numerosos grupos armados del país mediante acuerdos de paz y otros medios.

Para lograrlo, Petro necesita a Maduro, quien ha permitido que algunos de esos grupos, incluida una guerrilla izquierdista llamada Ejército de Liberación Nacional, florezcan en Venezuela.

Gunson dijo que Maduro tiene un largo historial de negociaciones de mala fe, y puso en duda la idea de que cumpliera con cualquier cosa que le haya prometido a Petro.

Hasta ahora, no está claro si Maduro le ha prometido algo a Petro a cambio de la reunión tan pública.

Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, se mostró igualmente escéptico de que Petro pueda lograr que Maduro transite hacia la democracia.

Alarcón dijo que “si esta relación tiene componentes políticos, como yo apostaría que los va a tener”, es posible que termine “de alguna manera, favoreciendo a la estabilidad del gobierno de Maduro”.

Publicado en The New York Times.

 

Continue Reading
Advertisement

Trending

Copyright © 2020 Enfoque Periodístico. Created by Conectya.

shares