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Articulo de prueba

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[dropcap]E[/dropcap]l censo de afectaciones a los recintos culturales en Oaxaca sigue sumando daños a la lista. Tras casi dos semanas del terremoto de 8.2 que sacudió la costa y territorio oaxaqueños, al menos 40 especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Dirección de Culturas Populares recorren sitios para puntualizar el deterioro a edificios históricos, zonas arqueológicas y templos religiosos.

Foto: El PAis Cali

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La intención de dichas supervisión es planear y administrar acciones de restauración utilizando recursos económicos del Fideoicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden), las acciones iniciaron inmediatamente después de que se registrara el temblor, según versión del INAH.

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En Oaxaca la lista es creciente, tras el recorrido realizado por la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, se han registrado daños en al menos 130 inmuebles con valor histórico y cultural. Aunque la información que presenta el INAH en su portal está considerada como preliminar, el conteo queda de la siguiente manera: 12 museos, 15 zonas arqueológicas, 85 templos religiosos, 12 espacios culturales, entre ellos bibliotecas y 6 construcciones históricas civiles.

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En la descripción de daños de los inmuebles más representantes se encuentra: el templo de San Vicente Ferrer, que presenta un derrumbe parcial del 80% de su torre y colapsó el Palacio Municipal ambos en Juchitán; además, en el Istmo de Tehuantepec, al igual que la Casa de Cultura de Juchitán con daños también a los elementos de exhibición que se mantienen ahí y la Casa de Cultura de Tehuantepec, con averías en techo y paredes.

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De acuerdo al sitio del INAH, el teatro Macedonio Alcalá presenta grietas importantes. La zona arqueológica Monte Albán muestra varias averías y derrumbes en sus edificios, cartera de acceso y en el área de juego de pelota. También la zona arqueológica de Atzompa tiene daños en sus estructuras.

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En Chiapas se han registrado 56 edificios patrimoniales con daños, entre los que resaltan: el templo de Santa Lucía cuyas torres que sostenía el campanario colapsaron. Una torrecilla de la Catedral de San Cristóbal se derrumbó. El Museo Regional de Chiapas tiene daños en la estructura. Y las zonas arqueológicas de Iglesia Vieja en Tonalá y Chiapa de Corzo.

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http://gph.is/2fAsQWo

 

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Impugnación de votos de Fujimori sobre Castillo , complican elecciones en Perú

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EP New York/latinoamérica

El izquierdista Pedro Castillo ha ganado las elecciones por una ajustada victoria, pero las acusaciones de fraude por parte de su rival Keiko Fujimori han detenido el anuncio del resultado electoral. Fujimori que se enfrenta a una acusación penal, intenta revertir así el resultado. La fiscalía de Perú pidió ayer que la candidata vuelva a prisión preventiva.

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Enfoque Mundial

EE.UU. ha regresado a la “normalidad” , Joe Biden

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EP New York /agencias

WASHINGTON, 28 APR – Joe Biden, en su primera aparición ante el Congreso como presidente, resaltó los resultados alcanzados en poco más de tres meses: “Cien días atrás heredé un país en crisis. Luego de cien días Estados Unidos está nuevamente en camino”, afirmó.

“Estaba frente a la peor pandemia en un siglo. La peor crisis económica desde la Gran Depresión. El peor ataque a nuestra democracia desde la Guerra Fría”, aseguró, con una referencia al asalto al Congreso del pasado 6 enero y una indirecta al predecesor Donald Trump.

“Ahora estamos vacunando a una nación entera, estamos creando millones de puestos de trabajo, estamos dando respuestas visibles y correctas a la gente y estamos garantizando equidad y justicia”, puntualizó.

El presidente estadounidense aseveró que hay mucho en juego porque está precisamente en juego el futuro del país. Por ello llamó a la máxima responsabilidad a republicanos y demócratas, convencido de que la pandemia puede convertirse en una oportunidad para construir un Estado no solo más moderno y sustentable, sino también más justo desde el punto de vista económico y social.

Así, manejando punto por punto las prioridades de su agenda, presenta el plan de 1,8 billones de dólares para las familias estadounidenses. Y los que pagarán serán, en parte, los ricos, con el presidente estadounidense que puso una piedra sepulcral sobre el recorte de tasas deseado por Donald Trump en 2017.

Una receta lejos de ser fácil para realizar, con los adversarios políticos ya en pie de guerra contra un mandatario “versión Robin Hood”, y tantos malos humores también entre los demócratas más moderados desplazados por el “quieto radicalismo” de Biden que siempre más gusta a la izquierda demócrata.

El camino se preanuncia todo en subida. El ex brazo derecho de Barack Obama lo sabe y, por ello, apela al sentido de responsabilidad porque luego de la crisis pandémica no hay límites para retornar al “business as usual”, pero se imprime un verdadero y propio cambio que transforme a la nación que se dejará a las próximas generaciones.

Por primera vez en la historia a espaldas del presidente mientras habla al Congreso se observan dos mujeres, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y la vicepresidenta, Kamala Harris, que es además la número uno del Senado.

Y quienes escuchan la intervención no es ya la acostumbrada muchedumbre de políticos y huéspedes, solo pocos diputados y senadores para respetar las severas normas anti-Covid. En derredor a Capital Hill, en cambio, un despliegue de hombres con pocos precedentes, incluidos 2.000 soldados de la Guardia Nacional: máxima alerta, aún en ausencia de amenazas concretas, pues está abierta la herida del trágico asalto del 6 de enero pasado por parte de seguidores de Trump. Asalto en el que murieron cinco personas.

El “American Families Plan” prevé, en particular, 1 billón en nuevos gastos y 800 mil millones en facilidades fiscales y desgravaciones.

Entre las entradas, 200 mil millones para guarderías, otros 200 para la inscripción gratuita a los colegios estatales y para ayudas a estudiantes más desfavorecidos, 225 mil para un plan nacional que reconozca el derecho a permisos parentales y expectativas por enfermedad remunerados.

Y luego 225 mil para asistencia a los niños, ancianos y discapacitados. Se trata, explicó Biden, de la segunda pata del American Rescue Plan: la primera es aquella del plan de infraestructuras por 2,3 billones de dólares presentado algunas semanas atrás.

En ttotal , unos 4 billones de dólares que, en las intenciones del primer mandatario, deberán ser cubiertos en parte con un aumento fiscal para los superricos del 37% al 39,6% con una total marcha atrás respecto a la reforma del Fisco con relación de Trump.

Igualmente , 39,6% también para tasar las ganancias de capital y los dividendos para quien gana más de un millón de dólares al año.

En la agenda de Biden, ademàs de completar la campaña de vacunación para dejar tras de sí la pesadilla de la pandemia, también existe una reforma de la inmigración inclusiva que afronte el problema de los flujos no solo desde el punto de vista del orden público.

Y en el frente de la política exterior habrá una acción siempre concertada con los aliados, “in primis” con la OTAN, y un relanzamiento de la diplomacia con China, Rusia, Irán, Corea del Norte, pero en el completo respeto a los derechos humanos.

 

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El otro “holocausto” desconocido en los campos de concentración Nazis

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EP EE.UU./ opinión

EL HOLOCAUSTO DESCONOCIDO: GAYS EN LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZIS

El 27 de enero es el día internacional en recuerdo a las víctimas del Holocausto, entre las que se encontraban, aparte de los judíos, miles de gitanos, prisioneros de guerra, opositores al nazismo y los siempre olvidados de esta historia: los gays.

por RICARDO ANGOSO

El 30 de enero de 1933, Adolfo Hitler fue nombrado canciller de Alemania tras haber ganado unas elecciones democráticas y habiéndose rendido el país a sus pies. En apenas unos meses, la maquinaría nazi creada por Hitler y sus acólitos cerraría el

parlamento, ilegalizaría los partidos políticos y los sindicatos e iniciaría la persecución de judíos, homosexuales, disidentes políticos, gitanos y “elementos antisociales”. La policía política del nuevo régimen, la Gestapo, crearía todo un tejido de informadores, colaboradores y simples acusadores voluntarios que convertirían a toda Alemania y los territorios que más tarde ocuparía en una gran cárcel. Nada ni nadie debía escapar a su absoluto control sobre la vida y la muerte. Había comenzado una de las mayores pesadillas de la historia de la humanidad: el régimen nazi.

Como era de prever, la homosexualidad, que antes de la llegada de Hitler al poder era tolerada por las autoridades, sería considerada por el nazismo como uno de los delitos más graves que un hombre podía cometer. Miles de alemanes y austriacos pasarían por los campos de concentración nazis por el simple hecho de ser homosexuales; tras la guerra, al ser criminalizados por la misma sociedad que un día les encerró, ni siquiera pedirían reclamaciones y el reconocimiento de la persecución que sufrieron. Aparte de ser recluidos por su condición y orientación sexual, fueron doblemente condenados al sufrir el olvido para siempre.

La doctrina oficial del nazismo sobre este asunto la dejó bien sintetizada y explicitada el propio Adolfo Hitler en uno de sus discursos: “La homosexualidad hace encallar todo rendimiento, destruye todo sistema basado en el rendimiento. Y a esto se añade el hecho de que un homosexual es un hombre radicalmente enfermo en el plano psíquico. Es débil y se muestra flojo en todos los casos decisivos… Nosotros debemos comprender que si este vicio continua expandiéndose en Alemania sin que lo combatamos, será el final de Alemania, el fin del mundo germánico.Hay que abatir esta peste mediante la muerte”.

Las primeras medidas contra los homosexuales

Muy pronto comenzó en la Alemania la represión de la vida homosexual. Un mes después de la llegada de Hitler al poder, en febrero de 1933, todos los bares gays de Berlín son cerrados por órdenes de las nuevas autoridades nazis. Lo mismo ocurriría con los bares gays de otras ciudades alemanas, que como Bremen, Hamburgo y Munich también poseían una rica vida nocturna.

Un año más tarde de la llegada de Hitler al poder, en 1934, la Gestapo crea una división especializada en la persecución a los homosexuales. La primera medida impulsada por esta nueva sección policial fue elaboración de las denominadas “listas rosas” con la ayuda de los servicios secretos y la policía. Miles de gays serían fichados y los primeros detenidos por esta causa eran duramente torturados para que delataran a otros y así ir ampliando la lista de “degenerados” y “antialemanes”.

Dos años más tarde del año cero del régimen, en septiembre de 1935, y en plena campaña represiva de los nazis contra sus oponentes y los elementos “antisociales” y “degenerados”, se promulgan las primeras leyes antihomosexuales, que comprenden duras penas y cargas a los que sean detenidos por esta causa. A partir de este momento, pero sobre todo desde 1936, comienzan las primeras persecuciones sistemáticas y organizadas contra los homosexuales.

Sin embargo, las mayores persecuciones y detenciones arbitrarias se producirían entre 1937 y 1939, donde miles de hombres serían detenidos, encarcelados, torturados, vejados e internados en prisiones o campos de concentración. El nazismo se ensañó especialmente con los homosexuales, que eran señalados con un triángulo rosa en los lugares donde cumplían sus condenas para que así fueran reconocidos por los otros presos y sufrieran la ira y las continuas agresiones de los otros reclusos, tal como han relatado muchos de los supervivientes de esta tragedia. Para el nazismo, los gays eran junto los judíos la “escoria social” más baja.

Nazismo y homosexualidad

Pese a todo, y paradójicamente, en el Partido Nacional Socialista (NSDAP) había numerosos homosexuales y algunos muy notorios, como el jefe de las Secciones de Asalto (SA) del movimiento nazi, Ernst Röhm. Amigo íntimo de Hitler y buen conocedor de todas las intrigas y miserias del régimen, Röhm se convirtió en un elemento molesto para el nazismo y en el depositario de demasiada información y, quizá, de algún secreto que el líder máximo de la causa no quería que nadie conociese.

Pero las cosas cambiaron súbitamente para las Secciones de Asalto y su máximo jefe. Hilter inicialmente protegió a Röhm de otros elementos del régimen que consideraban su homosexualidad como una violación de la estricta política del partido contra los homosexuales. Sin embargo, un tiempo después Hitler creyó ver en Röhm una amenaza a su poder o, quizá, un hombre molesto porque conocía un pasado que pretendía ocultar a toda costa. Y así, de la noche a la mañana, la suerte de Röhm estaría echada.

El 28 de junio de 1934, en un episodio que es conocido como la  Noche de los Cuchillos Largos, Hitler ordena el asesinato de Röhm y de todos sus partidarios. A una semana del hecho, Hitler invoca la homosexualidad de hasta entonces amigo para justificar su asesinato y el de todos sus seguidores. También anuncia que el partido nazi será “limpiado” para siempre de homosexuales, a los que acusa de antialemanes, y disuelve las Secciones de Asalto.

Los campos de  la muerte

Se calcula que entre 10.000 y 15.000 homosexuales serían enviados a los campos de la muerte, donde los hombres que eran obligados a llevar el triángulo rosa eran especialmente maltratados por los guardias. También fueron objeto de crueles experimentos médicos. Estos experimentos eran tolerados y ordenados por el mismo jefe de las SS, Himmler, y su estado mayor, quienes consideraban una cuestión de honor convertir a estos “elementos antisociales” en alemanes de primera.

Esta difícil situación para los miles de gays de Alemania y los territorios ocupados llevaría a miles de dramas humanos. Aparte de la cárcel y los campos, miles de personas huirían de su país para siempre, muchos se suicidaron y otros miles fueron obligados a llevar una doble vida, incluso casándose, en el “paraíso” nazi. La sociedad alemana de entonces, cargada de complacencia, prefería mirar para otro lado antes de condenar la barbarie de un sistema brutal y terrible. Resulta increíble que hasta una fecha tan tardía como 1944 los militares alemanes no preparasen una conjura para eliminar de la escena a Hilter. Justo un año antes de la miserable y nada heroica caída del régimen nazi.

En 1945 cae el régimen nazi a merced de la derrota alemana en la guerra y el mundo descubre la gran vergüenza de los campos de concentración, pero para los gays no cambian mucho las cosas. Tras la guerra, los presos gays  que habían estado en los campos fueron considerados por las nuevas autoridades alemanas como “criminales”, pues la homosexualidad seguía prohibida en las dos Alemanias, y, por tanto, quedaban exentos de recibir ninguna indemnización por los años pasados en el infierno nazi. Tampoco sus familias pudieron reclamar ninguna pensión, pues eran un grupo considerado al margen de los demás. Tan sólo en la década de los sesenta y los sesenta algunos hombres del triángulo rosa se atrevieron a contar sus padecimientos y dar testimonio de su silencio sufrimiento durante décadas.

Incluso se da el vergonzoso hecho que después de que los campos fueron liberados al final de la Segunda Guerra Mundial, muchos de los prisioneros encarcelados por homosexualidad fueron reencarcelados por la República Federal Alemana (RFA) establecida por los aliados. Las enmiendas nazis al artículo 175, que convirtieron la homosexualidad de un delito menor en un delito grave, permanecieron intactas en la Alemania comunista hasta 1968 y en la democrática hasta 1969.

Aunque hay datos contradictorios entre las distintas fuentes históricas, una estimación objetiva y más o menos realista cifraría en unos 100.000 los homosexuales alemanes que fueron detenidos entre 1933 y 1945, año en que los aliados liberan los campos y ponen fin a la pesadilla nazi. Unos 50.000 de estos detenidos serían enviados por los nazis a centros de reeducación, cárceles comunes y un pequeño grupo que oscilaría entre los 10.000 y los 15.000 pasaría por los campos de la muerte. Algo más de 10.000 morirían en estos recintos del horror y la muerte.

Sesenta años después de que las tropas soviéticas y aliadas liberaran los campos de concentración y descubrieran, tras aquellas rejas, el horror y la maquinaría del crimen creada por los nazis, los homosexuales, los grandes olvidados de toda esta historia, eran relativamente reconocidos por poderes públicos y las instituciones europeas. Desgraciadamente, la mayor parte de ellos nunca tuvo conocimiento de este tardío homenaje a sus sufrimientos, pues bien o pereció en los campos de la muerte o murió antes de estos ejercicios de reconocimiento a las víctimas. Tan sólo unas decenas de estos homosexuales que sufrieron tantas penalidades y torturas han podido ver como llegaba el día en que eran públicamente reconocidos por la sociedad alemana y otras instituciones.


RICARDO ANGOSO GARCÍA
Coordinador del Foro Ideas para la Democracia:

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