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¿Por qué razón fracasará Colombia como Estado a pesar de la paz?

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“El problema de Colombia no es la guerra, lamentablemente, sino que es otro de una naturaleza bien distinta y tiene más que ver con un país adormecido e inculto hasta la médula y una sociedad civil vendida, doblegada, diezmada y fumigada con gases lacrimógenos desde el poder”

Por : Ricardo Angoso

El llamado posconflicto que ha llegado tras la (supuesta) firma de la paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el ejecutivo colombiano, que preside ese gran Nobel de la Paz pero pésimo presidente que es Juan Manuel Santos, no es más que una coartada. Simplemente, para explicarlo en pocas palabras, una mera excusa, para legitimar en el poder a una elite que no pretende repartir la “tarta” de sus ingentes recursos, cargos  y dividendos con los menos desfavorecidos. Nada va a cambiar en Colombia pese al circo mostrado. Tampoco se van a cambiar las reglas de juego de un sistema político perverso y absolutamente corrompido porque ello pondría en peligro el omnímodo poder de una oligarquía insaciable en su apetito por acumular vil metal. Conseguir la paz es un objetivo en el corto plazo para seguir manteniendo su status quo en el futuro.

Ahora, cuando el “turismo” de los expertos e investigadores en el posconflicto ha puesto a Colombia en el mapa, es hora de reflexionar sobre las verdaderas causas y orígenes del atraso secular de este país abatido y cansado de esperar una oportunidad. Viene un ejército de expertos, analistas y investigadores a estudiar un posconflicto que ni siquiera existe, pues la violencia subiste. Y que, además, es una mera entelequía sobre el papel; Colombia es el reino de la impostura y su casta gobernante lo sabe, de ese engaño permanente sobre el que se ha construido su inmenso poder sobrevive  vampirizando a toda una nación desde hace más de dos siglos.

COLOMBIA, DEMOCRACIA EN ENTREDICHO

La violencia en Colombia no solo la ejercen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), como se nos quiere hacer creer desde el poder, sino que también se ejerce desde el Estado. El hambre es otra forma de violencia. En Colombia no hay ni democracia ni se respetan los derechos humanos. Democracia no es sólo votar cada cuatro años, es otra cosa. Es un sistema de poderes y contrapoderes, una institucionalidad basada en la independencia de tres poderes (legislativo, judicial y ejecutivo) y un “juego” político donde están garantizados el ejercicio de los derechos y libertades fundamentales, tales como la libertad de prensa, la libre competencia entre todos los actores políticos, la libertad de expresión e información y el acceso a los servicios públicos fundamentales, tales como la salud, la educación y la justicia. Sin esas reglas básicas de funcionamiento no hay democracia, sino otra cosa. En Colombia, ninguna de esas premisas se cumple y, lo que es peor, quizá nunca se ha cumplido. 

“Cuando una persona está condenada a vivir en la miseria, los derechos humanos son violados por el Estado en donde vive”, señalaba el sacerdote y activista francés Joseph Wresinski. En Colombia, donde una casta irrepetible que se cree un destino en lo universal y mangonea y desvalija ese país desde décadas, nunca se respetaron los derechos humanos de la mayoría y más de la mitad del país, me atrevería a decir incluso más, vive en esa miseria vergonzosa a la que se refería Wresinski. 

WILIAM OSPINA Y EL PROBLEMA DEL ESTADO EN COLOMBIA

Colombia es el país de la ignorancia y la mentira, la farsa y la  bufa. Todo tiene apariencia de verdad pero todo es un sainete, un decorado de cartón y piedra donde se escenifica una comedia que dura dos siglos. La gente vota, incluso se cree que vive en una ficción democrática, pero no es así: es una democracia pervertida, viciada, con instituciones vaciadas de contenidos y donde el Estado es un mero cascarón vacío en manos de una elite dueña de todo sin escrúpulos, ligada directamente a los grandes poderes económicos e absolutamente inmoral, corrupta y facinerosa. Y que han convertido al saqueo, pues no tiene otro nombre, en la norma fundamental que rige a un régimen sin ideología ni ética alguna. El dinero es el único norte que les mueve.

El análisis más certero sobre las características del Estado que se fundó en  Colombia tras la independencia y que ha llegado hasta bien entrada la modernidad (¿?) se lo he leído al escritor William Ospina, al que cito textualmente: “Del Estado colombiano se puede decir que presenta dos características absolutamente contradictorias. Esto es: es un Estado que no existe en absoluto, y es un Estado que existe infinitamente. Si se trata de cumplir con las funciones que universalmente les corresponden a los Estados: brindar seguridad social, brindar protección al ciudadano, garantizar la salud, la educación, el aseo público, la igualdad ante la ley, el trabajo, la dignidad de los individuos, reconocer los méritos y castigar las culpas, el Estado no existe en absoluto. Pero si se trata de cosas ruines: saquear el tesoro público, atropellar a la ciudadanía, perseguir a los vendedores ambulantes, desalojar a los indigentes, lucrarse de los bienes de la comunidad y sobre todo garantizar privilegios, el Estado existe infinitamente. Nunca se ha visto nada más servicial con los poderosos y más crecido con los humildes que el Estado colombiano”.

Y añade Ospina, de una forma bien gráfica: “¿Y ello por qué? Porque desde hace mucho tiempo el Estado en Colombia es simplemente un instrumento para permitir que una estrecha franja de poderosos sea dueña del país, para abrirles todas las oportunidades y allanarles todos los caminos, y al mismo tiempo para ser el muro que impida toda promoción social, toda transformación, toda sensibilidad realmente generosa. El Estado colombiano es un Estado absolutamente antipopular, señorial, opresivo y mezquino, hecho para mantener a las grandes mayorías de la población en la postración y en la indignidad. No hay en él ni grandeza ni verdadero espíritu nacional. Antes, para comprobar esto había que ir a ver cómo se mantienen en el abandono los pueblos del litoral pacífico, los pueblos del interior de Bolívar, las regiones agrícolas, las aldeas perdidas; ahora basta con recorrer las calles céntricas de la capital, ahora no hay un solo campo de la realidad en el que podamos decir que el Estado está ayudando a la nación, está formulando un propósito, está construyendo un país”.

UN SISTEMA ABSOLUTAMENTE CORROMPIDO Y NADA DEMOCRÁTICO

La guerra no es el principal problema de Colombia, ni lo ha sido nunca, ha sido la consecuencia de un sistema corrompido, sucio, ajeno a las formas y usos democráticos y absolutamente vendido al Becerro del Oro. La única brújula de esta oligarquía infame es preservar el poder en el centro del sistema y sus privilegios desmesurados. Esta  oligarquía cínica, hipócrita, soberbia  y arrogante es, seguramente, la peor del continente, tal como  llegó a decir el difunto Hugo Chávez, y tiene a gala el presentarse como moderna, cosmopolita, viajera, preparada y conectada con el mundo. Controla todos los medios de producción, las universidades, los medios de comunicación y, por supuesto, las instituciones desde donde ejercen su poder sin límites. Poseen también la tierra, las emisoras de radio y hasta las bebidas gaseosas son suyas.

Nadan en la abundancia, mienten sin sonrojarse, se homenajean entre ellos, se entregan medallas, premios y condecoraciones, se reparten las embajadas y los consulados, Colombia es su botín de guerra, una gran finca donde esta manga de chorizos campan a sus anchas con total impunidad y riéndose de nosotros. Viven en una suerte de paraíso terrenal pero real e ilimitado. En ninguna parte del mundo estarían mejor, Miami es para irse de vacaciones unos días y chi

 

canear con los amigos, pero allá no te dejan mancillar al mundo entero y robar a espuertas como en Colombia. Son un destino en lo universal destinado para el latrocinio sin medida, siempre son los mismos apellidos: los mismos perros con distintos collares. 

El problema de Colombia no es la guerra, lamentablemente, sino que es otro de una naturaleza bien distinta y tiene más que ver con un país adormecido e inculto hasta la médula y una sociedad civil vendida, doblegada, diezmada y fumigada con gases lacrimógenos desde el poder. Se aniquiló a un pueblo, y a sus representantes genuinos, si es que alguna vez los hubo, en aras de legitimar el proyecto de la deshonrosa casta gobernante, que no era más que preservar sus infinitos privilegios sin medida y su infinito poder sobre las ruinas de una nación hundida, quizá para siempre, en la miseria secular. Han firmado la paz, dicen estos miserables sin careta, pero realmente la han comprado para seguir explotando a esta tierra rica y prospera desde sus entrañas hasta el límite de su inabarcable mezquindad. Mientras el sistema subsista tal como lo conocemos hoy, Colombia seguirá siendo un Estado fallido sin visos de solución en el corto plazo.

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Agencias

“Mi casa está de fiesta” en el 52 festival del folclor colombiano

Francisco

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EP FLORIDA NEWS | COLOMBIA

52 Festival del folclor colombiano
MI casa está de fiesta.

Por Gustavo Lugo | Ibagué

La capital musical de Colombia Ibagué celebró la versión 52 del Festival Folclórico Colombiano, una de las festividades culturales más importantes del país. Comenzando el mes de Junio las celebraciónes se toman el departamento del tolima, un mes de música, cultura, reinas, gastronomia, danzas y fiestas.

La capital musical de colombia como se le llama a Ibagué, en unión con la gobernación del tolima que dirije adriana Magali Matiz y la alcaldesa de Ibagué Johana Ximena Aranda se encargaron de realizar este importante evento y completamente gratis para todos.

Ibagué recibió a miles de turistas que llegaron y disfrutaron de todas las actividades, y se demostró una vez más que la ciudad está capacitada para celebrar eventos de talla internacional, El tolima vivió una vez más el festival folclórico colombiano,

Con una  programación variada del 22 al 29 de junio se celebró con exito rotundo la versión 52 del folclor colombiano, como el dia del tamal, el dia de la lechona, el gran desfile de San juan, la elección y coronacion de la nueva embajadora municipal del folclor 2026, caravana real de embajadoras nacionales del folclor, por nombrar algunos.

Además,  el desfile de autos antiguos y clasicos, allí tambiém se unieron los amantes de las bicicletas y motos antiguas, y no podemos dejar pasar la reinaguración de la Concha Acústica Garzón y collazos  con un gran concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, la alcaldesa Johana Aranda recibió la batuta del director y por unos segundos dirigió la Sinfónica Nacional.

La concha Acústica se ha convertido en  otro importante lugar para los ibagureños, por su arquitectura y comodidad en el corazón de la ciudad.

Hay que recalcar que la elección y coronación de la embajadora municipal del folclor 2026, la muestra folclórica de las candidatas del encuentro departamental del folclor, la elección y coronacion de la embajadora departamental 2026-2027, y la gala de coronación encuentro nacional, con el concierto del artista invitado Felipe Pelaez, y otros eventos más se ralizaron en la Concha Acustica Garzon y Collazos.

Maria Paula Gonzalez Lozano, representó a Ibagué en el 52 Festival Folclórico Colombiano , fue elejida como Embajadora Municipal del Folclor, representaba la comuna 12 de la ciudad y obtuvo el titulo por su carisma, dominio escenico e interpretación del baile tradicional.

La Virreina Nacional del Folclor 2026, es Mariangel Tumay Hernandez, representante del departamento del Casanare fue elejida en la noche de coronación y clausura del 52 Festival Del Folclor Colombiano.

Jania Raquel Osorio Mejia, representante del departamento de Cordoba, fue coronada como la nueva embajadora Nacional del Folclor Colombiano

Con un balance muy positivo para la economía regional, la alta afluencia de turistas, la gran ocupación hotelera y el comercio local fortalecieron la economía de la ciudad.

Enfoque Periodistico y “Florida News” , da sus agradecimientos a la Gobernación Del tolima, La Alcaldía de Ibagué, a Cristian Torres jefe de prensa y comunicaciónes de la alcaldia, Mauricio Hernandez Cala secretario de cultura de Ibague y a todo ese gran grupo de trabajo en las diferentes áreas que con su profesionalismo, dedicación y arduo trabajo mantienen en alto el orgullo Ibaguereño.

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Agencias

CNE declara a De La Espriella nuevo presidente de Colombia 2026-2030

Francisco

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EP FLORIDA NEWS | COLOMBIA | ELECCIONES 2026

Colombia: Fin del escrutinio, De la Espriella presidente
La autoridad electoral aprueba el resultado del recuento. Cepeda asume su derrota y se perfila como opositor. EL vencedor dice que gobernará “para todos”,

El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Colombia concluyó el escrutinio de las elecciones presidenciales en los 32 departamentos del país, la capital, Bogotá, y las circunscripciones en el extranjero, confirmando la victoria de Abelardo De la Espriella, quien será proclamado hoy como nuevo presidente de la República para el periodo 2026-2030.

El exministro José Manuel Restrepo lo acompañará como vicepresidente.

El anuncio fue realizado por el Presidente del CNE, Cristian Quiroz, quien convocó la sesión formal para declarar oficialmente las elecciones tras redactar las resoluciones pertinentes. La proclamación se produce luego de que se retiraran las apelaciones presentadas por el Pacto Histórico durante la audiencia nacional de escrutinio y luego de que el candidato derrotado, Iván Cepeda, reconociera el resultado electoral.

El escrutinio confirmó esencialmente el preescrutinio publicado la noche de las elecciones del 21 de junio, revelando mínimas diferencias, y las autoridades electorales colombianas describieron el proceso de consolidación de los resultados como “eficiente, transparente e inédito” en la historia electoral de Colombia.

Cepeda aceptó su derrota

Iván Cepeda, el senador de izquierda y candidato presidencial de Colombia, aceptó hoy su derrota en las urnas y por ende la presidencia del ultraderechista Abelardo de la Espriella, al tiempo que expresó que asumirá su rol como jefe de la oposición, al advertir que la votación obtenida el domingo anterior sugiere que representa a la mitad del país.
“Como candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, como lo anuncié oportunamente y en este estadio del escrutinio, he decidido aceptar el resultado que surge de dicho proceso y que señala que Abelardo de la Espriella es el nuevo presidente de la República”,
precisó Cepeda, quien de acuerdo con la ley local pasará a ocupar un escaño en el Senado, mientras que su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué, irá a la Cámara de Representantes (diputados).

Cepeda había advertido desde el domingo pasado que aceptaba los resultados del preconteo, pero por haber un margen tan estrecho con de la Espriella, de apenas el 0,96% en la votación, iba a esperar al escrutinio y lo reconocería, al tiempo que presentó más de medio centenar de reclamaciones.

El congresista aceptó la derrota anticipándose al anuncio final sobre el resultado del escrutinio que adelantan los jueces y el Consejo Nacional Electoral (CNE), luego que en la víspera el primero de esos recuentos y revisiones precisara que la diferencia con el preconteo no superaba el 1%.

“Ejerceremos una oposición democrática, vigilante y constructiva, pero también resuelta e inquebrantable cuando se trate de defender los derechos del pueblo. Estaremos junto a las comunidades en los territorios, en los barrios populares, en el campo y las ciudades”, advirtió Cepeda, en mensaje directo a de la Espriella. En ese orden, señaló que la oposición estará vigilante y cuidará de los avances y logros sociales del gobierno saliente de Gustavo Petro, de manera que serán activos tanto en el Congreso como en las calles.

“Resistiremos cualquier intento de sometimiento autoritario. No nos intimidan las amenazas ni la persecución política, la hemos padecido y enfrentado antes y las hemos derrotado una y otra vez”, afirmó Cepeda, que lamentó la injerencia de Estados Unidos durante el proceso electoral y aseguró que las demandas que interpuso ante la justicia local contra de la Espriella y su campaña seguirán.

El senador devenido desde ahora en el jefe de la oposición anunció que hará un recorrido por el país para aunar esfuerzos en las regiones en defensa del medioambiente, los logros sociales, el respeto por los trabajadores y en contra de un modelo político basado en la depredación. “Si de la Espriella y el nuevo gobierno deciden recorrer el camino del diálogo, de la sensatez y del entendimiento nacional, si optan por construir acuerdos sobre la base del respeto mutuo y del interés general, encontrarán en nosotros una disposición sincera de concertación”, afirmó Cepeda, que le reiteró a de la Espriella: “Hoy somos media Colombia contada en las urnas. Somos una parte fundamental de la nación. Somos una fuerza política, social y cultural presente en cada rincón del país. Somos la fuerza serena del cambio social y nadie podrá detenernos”.

De la Espriella toma nota del mensaje de Cepeda: “Acabó la campaña” 

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, calificó de “positivo” el mensaje de reconocimiento a su victoria en las urnas hecho por el senador Iván Cepeda, aseguró que “tomó nota” de su mensaje, sostuvo que la campaña terminó y que era hora de “unir esfuerzos”.

“El presidente electo gobernará en beneficio de todos los colombianos, sin distinción alguna y sin importar por quién hayan votado. Su propósito es trabajar por la unidad nacional, con el pueblo y para el pueblo”, puntualizó un comunicado de la oficina de prensa de de la Espriella. Reiteró que habrá garantías para la oposición y las manifestaciones pacíficas, siempre que sean dentro del marco de la Constitución y la ley. “La campaña electoral ha terminado. Es momento de unir esfuerzos alrededor de los grandes desafíos del país. Los verdaderos enemigos de Colombia son la delincuencia, la corrupción y todas aquellas estructuras que durante los últimos años debilitaron la seguridad, la institucionalidad y la confianza de los ciudadanos”, destacó el nuevo mandatario.

Agencias.

 

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Agencias

jefe de la misión de observación electoral de la Unión Europea en Colombia, calificó el proceso electoral de “ordenado, tranquilo, transparente y fluido”.

Francisco

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EP FLORIDA NEWS | ELECCIONES COLOMBIA 2026

Las reñidas elecciones presidenciales de Colombia del domingo se encaminan a una segunda vuelta, con el avance de un candidato de extrema derecha, lo que podría anunciar una nueva victoria electoral de la ola de derecha que se está extendiendo por toda América Latina, según mostraron los resultados oficiales preliminares.

El candidato, Abelardo de la Espriella, se enfrentará ahora a Iván Cepeda, senador del partido de izquierda del presidente saliente del país, Gustavo Petro.

De la Espriella, cuyo ascenso se produjo a finales de la campaña, se asemeja a un nuevo tipo de líderes populistas llamativos de América Latina, como el salvadoreño Nayib Bukele, quien comparte el enfoque de línea dura del presidente Donald Trump frente a la delincuencia y ha prometido aplicarlo a los narcotraficantes.

Con más del 99 por ciento de los votos escrutados, los resultados publicados por el registro civil nacional revelaron un electorado dividido en dos. De la Espriella obtuvo el 44,73 por ciento de los votos y Cepeda el 40,91 por ciento. Como ninguno de los candidatos obtuvo más del 50 por ciento, se celebrará una segunda vuelta el 21 de junio.

El domingo por la noche, Petro cuestionó los resultados preliminares y dijo que no los aceptaría hasta que se completara el recuento oficial de votos. Cepeda, veterano defensor de los derechos humanos, obtuvo el apoyo de la amplia base del proyecto político de Petro, que ha intentado representar a las poblaciones pobres y marginadas que por mucho tiempo han quedado fuera de los salones del poder. Petro estaba limitado a un solo mandato presidencial.

El inesperado ascenso de De la Espriella desbarató lo que la clase política colombiana había creído que sería una victoria fácil para ellos frente a Cepeda. Paloma Valencia, senadora conservadora que contaba con el apoyo de algunos de los políticos más poderosos del país, solo obtuvo el domingo el 6,84 por ciento de los votos.

Los expertos afirman que los resultados son una sorprendente reprimenda a la clase dirigente conservadora que ha gobernado en gran medida Colombia, un país sudamericano diverso de 54 millones de habitantes, desde su independencia hace más de 200 años. Petro fue el primer dirigente político de izquierda de Colombia.

“Es la primera vez que el país se divide entre un bloque de izquierda y otro de derecha”, dijo María Jimena Duzán, destacada periodista de investigación y comentarista política colombiana. Con la elección del próximo líder de Colombia aún en el aire, se esperaba que los funcionarios de Washington siguieran de cerca la próxima ronda de votaciones.

El gobierno de Trump se ha esforzado por impulsar la ola de derecha en América Latina mientras busca aliados para su agresiva lucha contra los narcotraficantes.

De la Espriella, de 47 años, abogado que nunca ha ocupado un cargo público, subió en las encuestas en la recta final de la campaña presentándose como un <outsider< antisistema y avivando el temor a que la izquierda convierta a Colombia en Venezuela, el fallido Estado autoritario vecino.

También aprovechó la preocupación generalizada por la seguridad, prometiendo acabar con los grupos armados y las bandas que, según muchos colombianos, han hecho de la extorsión una parte real de sus vidas. En un aparente guiño al sistema penitenciario
de Bukele en El Salvador, De la Espriella prometió construir 10 prisiones de máxima seguridad en la selva.

Cepeda, de 63 años, es un firme aliado de Petro, quien se presentó con una plataforma de continuidad y la promesa de defender a las víctimas de los conflictos armados del país, así como a los pobres. Aunque los expertos dicen que Cepeda se benefició de la sólida base de la izquierda —y de un reciente y considerable aumento del salario mínimo—, no estaba claro si su personalidad reservada y sus discursos centrados en la política atraerían a los votantes como lo hizo la presencia galvanizadora de Petro.

“Petro abrió el camino para que alguien no carismático, como él, sino con una figura más profunda, pueda llegar”, dijo Eduardo Ayala, politólogo que asistió a un mitin de Cepeda en la capital, Bogotá.

Muchos de los partidarios de De la Espriella se hicieron eco de la afirmación de su candidato de que Cepeda sería más radical que Petro. “Sería un desastre”, dijo Klaudia Rincón, profesora de matemáticas de octavo grado en Barranquilla, la ciudad caribeña costera donde De la Espriella depositó su voto, mientras se dirigía a las urnas. “Comunismo total”.

Votantes, comentaristas y analistas coincidieron en que las elecciones no habían sido como ninguna otra que se recuerde.

La campaña de De la Espriella combinó el populismo a la antigua usanza con nuevas artimañas, como videos generados por inteligencia artificial que mostraban con realismo a sus rivales políticos conspirando contra él. Para eludir una norma que prohíbe llevar ropa de campaña a las urnas, se pidió a sus partidarios que vistieran la camiseta amarillo canario de la selección nacional de fútbol de Colombia.

Muchos votantes dijeron el domingo que, a pesar de la grandilocuencia de De la Espriella, les tranquilizaba su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo, un experimentado economista que fue ministro de Hacienda del anterior presidente conservador, Iván Duque.

El voto de la derecha, que se dividió entre De la Espriella y Valencia, podría consolidarse en torno al candidato de extrema derecha en la segunda vuelta. Los expertos dijeron que los votantes centristas podrían inclinarse hacia la izquierda en la segunda vuelta, pero que Cepeda tendría que asegurarles que no nacionalizará industrias ni adoptará medidas de extrema izquierda que afecten a la economía.

Se enfrenta a una ardua batalla, no solo por el sentimiento antiizquierdista, sino por la decepción que existe en muchos sectores con Petro, cuyo mandato estuvo marcado por escándalos personales y gubernamentales y por un gasto desbocado que dejó una deuda de niveles propios de la era de la pandemia, dijeron los economistas.

En contienda con De la Espriella, se enfrenta a una figura llamativa que cautivó a un amplio número de seguidores con discursos virtuosos pronunciados desde una caja blindada, una mascota tigre y un eslogan pegadizo: “¡Firme por la Patria!”.

El espectáculo pareció eclipsar, para muchos, su falta de experiencia.

“Me parece que es un tipo inteligente”, dijo Silvia García, de 67 años, intérprete jubilada de conferencias internacionales, quien votó por el candidato en Barranquilla y predijo que construiría un gabinete fuerte.

Muchos votantes parecieron pasar por alto las controversias que han perseguido a De la Espriella a lo largo de su carrera, incluido el escrutinio sobre su relación con clientes colombianos de mala reputación en la opinión pública, como Alex Saab, aliado cercano del exdirigente venezolano, quien ha sido extraditado a Estados Unidos.

“Es como un doctor que va a curar o sanar a un delincuente, a un guerrillero, un paramilitar”, dijo Fabián Campos, un votante de Bogotá, sobre la carrera judicial de De la Espriella. “Si toca, pues prestarle los servicios”.

La participación fue alta el día de las elecciones, y los observadores internacionales dijeron que no había habido grandes problemas a pesar de las predicciones de fraude por ambas partes, y de las amenazas y ataques violentos durante la campaña, incluido el tiroteo mortal contra dos trabajadores de la campaña de De la Espriella.

Esteban González Pons, jefe de la misión de observación electoral de la Unión Europea en Colombia, calificó el proceso electoral de “ordenado, tranquilo, transparente y fluido”.

Hubo una participación inusualmente alta entre los colombianos residentes en el extranjero, y la mayoría de los electores en Estados Unidos votaron por De la Espriella, según mostraron los resultados. En el condado de Miami-Dade, Florida, los votantes habían hecho fila desde hacía días ante el consulado, muchos de ellos con camisetas amarillas y gritando los lemas de su campaña.

En muchos sentidos, la votación fue un referendo sobre el legado del presidente saliente, Petro.

El mandato de Petro se definió tanto por la representación histórica de las comunidades indígenas, afrocolombianas y LGBTQ como por una agenda legislativa estancada, discursos públicos digresivos y una relación inestable con Trump.

William Pineda, camionero de carga de las afueras de Bogotá, dijo que veía a Cepeda como la siguiente fase de un proyecto que, por primera vez en la historia del país, estaba del lado de los pobres y vulnerables.

Pineda dijo que Cepeda quiere ayudar a la gente de a pie, para que los ricos no lo decidan todo.

El papel central de Colombia en el tráfico de drogas de la región la convierte en una pieza clave de la campaña de Trump para erradicar los carteles<span; con la colaboración de los gobiernos regionales aliados.

De la Espriella ha dicho que buscaría un acuerdo similar al alcanzado por el vecino Ecuador, que ha aceptado la participación de las fuerzas estadounidenses en operaciones conjuntas en su territorio.

Cepeda, por su parte, cerró su campaña diciendo que deseaba poner fin al “ciclo de las violencias” de ataques militares contra grupos armados y represalias. A menudo ha hablado de la fracasada guerra contra las drogas que Estados Unidos lleva décadas librando.

Publicado en NYT

 

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