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Trump vs Bolsonaro : Una alianza ultraderechista atizada por el socialismo

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EP/ EUA/ agencias

Donald Trump y Jair Bolsonaro iniciaron este martes en Washington una etapa política más anuente a los puntos de vista afines de dos mandatarios cuyos ataques a la prensa , el discurso homofóbico y el destierro del socialismo , constituyen el ‘alma mater’ de sus respectivos lederazgos.

Una alianza populista con una mirada fija y contundente: derrotar el socialismo de Maduro y democratizar a Venezuela a través del “AS” más importante de la baraja,  Juan Guaidó, que ,de momento, es un líder opositor sin características derechistas que sigue al pie de la letra las recomendaciones de Estados Unidos y sus aliados.

Bolsonaro fue recibido en la Casa Blanca por el presidente norteamericano_ que por las características descritas_se le ha bautizó como “el Trump del Trópico”, por su discurso crispado y de corte nacionalista con el que llegó al poder.

Trump mostró su apoyo en la entrada de Brasil en la OCDE, el club de las economías más fuertes del mundo, e incluso en un posible ingreso en la OTAN. Pero más que de resultados concretos, la cita supuso para Brasilia un baño de ideología del país más poderoso del planeta ,citan hoy las principales agencias de prensa.

La reunión en la Casa Blanca entre Jair Bolsonaro, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó con un intercambio de las camisetas de fútbol de sus respectivas selecciones nacionales.

“Tenemos muchos valores comunes, admiro al presidente Trump”, dijo de su lado Bolsonaro, quien dijo estar orgulloso de ser comparado con el mandatario estadounidense y convencido de que el multimillonario será reelecto en 2020.

¿Brasil a la OTAN?

Una declaración conjunta repasó la coincidencia total con relación a Venezuela, donde ambos impulsan la salida del presidente Nicolás Maduro, a quien consideran “un dictador”.

El texto mostró asimismo acuerdos para la venta de trigo estadounidense a tasa cero, el ingreso de carne de cerdo de Estados Unidos y de carne de res de Brasil, una nueva negociación de visas y pactos de cooperación espacial.

Además, Trump dio su apoyo para que Brasil inicie el procedimiento de adhesión para convertirse en miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y anunció sus ambiciosos planes para Brasil en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

“Tengo la intención de designar a Brasil como un aliado preferente fuera de la OTAN, o (…) tal vez un aliado de la OTAN”, dijo Trump a periodistas en el Jardín de Rosas, destacando el impacto positivo que eso tendría para ambas naciones en términos de cooperación y seguridad.

La OTAN tiene 29 países miembro. Ninguno es de América Latina y ninguno, como Brasil, está en el Atlántico Sur. “Tengo que hablar con mucha gente”, dijo Trump sobre su idea.

“Dejen de apoyar a Maduro”

Como era esperado, Venezuela fue protagonista.

“Pedimos a los miembros del ejército venezolano que dejen de apoyar a Maduro, que en realidad no es más que un títere cubano”, dijo Trump, en un llamado conjunto.

Según un alto funcionario del gobierno estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, el buen vínculo entre los militares venezolanos y brasileños, que puede propiciar el “cese de la usurpación” de Maduro.

“Todas las opciones están sobre la mesa”, reafirmó Trump.

Bolsonaro dijo que habló con Trump sobre permitir que el ejército estadounidense se posicione en Brasil cerca de la frontera con Venezuela. Pero insistió que elige la “diplomacia en primer lugar, hasta las últimas consecuencias”.

Trump advirtió también que Estados Unidos puede imponer sanciones “mucho más duras” a Venezuela, poco después de que el Tesoro anunciara nuevas medidas punitivas, esta vez contra la minera estatal Minerven y su presidente, por operaciones de oro ilícitas.

El gobierno venezolano acusó a ambos líderes de hacer “apología de la guerra” y dijo que sus declaraciones son una “amenaza contra la paz y seguridad internacionales”, según un comunicado de la cancillería.

Estados Unidos y Brasil apoyan los esfuerzos del jefe parlamentario Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países, de encabezar un gobierno de transición y organizar nuevas elecciones.

Bolsonaro también analizó la crisis venezolana con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, otro feroz crítico de Maduro.

“Victoria enorme”

La complicidad de Trump y Bolsonaro se vio reforzada entre risas en la Oficina Oval, cuando intercambiaron camisetas de los equipos de fútbol de sus países. “Todavía recuerdo a Pelé”, comentó Trump, alabando las cualidades de la ‘Seleçao’.

Matias Spektor, profesor de la Fundación Getulio Vargas, destacó el encuentro como un gran triunfo para Bolsonaro.

“Es el mayor paquete de concesiones otorgado por un presidente estadounidense a un colega brasileño en los últimos 30 años de democracia. Victoria enorme para Bolsonaro. Y llena de repercusiones para las relaciones de Brasil con China y con el resto de Sudamérica”, escribió en Twitter.

“Misión cumplida”, tuiteó el mandatario brasileño al final de la jornada.

Trump y Bolsonaro, fuertemente críticos de Cuba y Nicaragua, también comparten posiciones de línea dura sobre el multilateralismo, la inmigración y el papel de China, de creciente influencia en Latinoamérica.

“¡Un gran encuentro con un nuevo socio estratégico fuerte!”, dijo el consejero de seguridad nacional de Trump, John Bolton.

Para Estados Unidos, la cita permite por primera vez en muchos años acercarse al gigante sudamericano, especialmente después de los recientes gobiernos de izquierda.

“Es una oportunidad potencialmente histórica para redirigir las relaciones entre nuestros dos países, las dos democracias más grandes del hemisferio occidental”, dijo Bolton, quien no duda que Trump es el “Bolsonaro del Norte”.


Tema relacionado : Jair Bolsonaro: ¿otro Hitler? , ¿ó un simple Trump a la brasilera?


 

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Petro promete poner fin a la violencia en Colombia

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EP New York/Latinoamérica

Petro jura como presidente, promete poner fin a la violencia

BOGOTÁ — Gustavo Petro juró el domingo como el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia y prometió poner fin definitivo a la violencia interna y buscar una nueva estrategia en la lucha contra el narcotráfico.

En un acto colmado de simbolismos en la Plaza de Bolívar, centro político e histórico de Bogotá, Petro juró defender la constitución y las leyes junto a Francia Márquez, quien también hizo historia como la primera afrodescendiente en ocupar la vicepresidencia de la nación.

El economista, de 62 años, recibió la banda presidencial de manos de María José Pizarro, congresista e hija del máximo comandante de la extinta guerrilla M-19, a la que perteneció Petro, asesinado cuando aspiraba a la presidencia.

Durante la ceremonia estuvo acompañado por la espada de Simón Bolívar, robada en enero de 1974 por el M-19 y que estuvo en su poder durante 17 años hasta que fue entregada al Estado en 1991 como un gesto de paz. Desde entonces permaneció guardada en una bóveda del Banco de la República y en 2020 fue trasladada al Palacio de Nariño, donde reside el presidente.

“Que la paz sea posible. Tenemos que terminar, de una vez y para siempre, con seis décadas de violencia y conflicto armado. Convocamos, también, a todos los armados a dejar las armas en las nebulosas del pasado. A aceptar beneficios jurídicos a cambio de la paz, a cambio de la no repetición definitiva de la violencia”, dijo el mandatario ante una multitud que lo ovacionaba al tiempo que coreaba su nombre.

Petro encarna a una izquierda que ha sido marginada y en ocasiones estigmatizada por el peso de más de cinco décadas de un conflicto armado interno que dejó 50.770 secuestrados, 121.768 desaparecidos, 450.664 asesinados y 7,7 millones desplazados forzosamente, según la Comisión de la Verdad.

Aunque desde hace cinco años el país atraviesa una etapa de posconflicto tras la firma del acuerdo de paz entre el Estado y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) -la que fuera la guerrilla más antigua de Latinoamérica-, el pacto no puso fin a la violencia.

Petro aspira a lograr una “paz total” que implique el sometimiento a la justicia de las bandas del narcotráfico -como el Clan del Golfo- y la reanudación de las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla activa en el país.

Durante su discurso, Petro aseguró que es momento de cambiar la política antidrogas.

“Es hora de una nueva convención internacional que acepte que la guerra contra las drogas ha fracasado rotundamente, que ha dejado un millón de latinoamericanos asesinados, la mayoría colombianos”, sostuvo. “La guerra contra las drogas fortaleció las mafias y debilitó los Estados”, agregó.

Petro deberá sortear en su mandato la creciente violencia que ha cobrado la vida de más de 560 defensores de derechos humanos desde 2016, la inflación más alta de las últimas dos décadas y la búsqueda de consensos en un país dividido.

Varios sectores temen verse afectados por su objetivo de llevar adelante reformas en el agro, la producción energética, la policía, las pensiones y la recaudación de impuestos.

Al respecto, Petro enfatizó que “los impuestos no serán confiscatorios, simplemente serán justos en un país que debe reconocer como aberración la enorme desigualdad social en la que vivimos”.

Tras ser elegido Petro adoptó una postura más moderada que la que tuvo durante la campaña, lo que resultó en un amplio apoyo y en una mayoría en el Congreso clave para sacar adelante la reforma tributaria que le dará recursos para financiar programas sociales.

“Llegó el momento de devolverle la deuda a nuestra educación pública para que alcance a todos y todas y sea de calidad. Cuidaré de nuestros abuelos y abuelas, de nuestros niños y niñas, de las personas con discapacidad, de las personas a las que la historia o la sociedad ha marginado”, remarcó el mandatario.

En el empresariado y los mercados hay gran expectativa por el contenido de la reforma tributaria y otras medidas, como la posible suspensión del otorgamiento de licencias mineras y de exploración petrolera con el objetivo de acelerar la transición energética. El sector energético aporta alrededor del 18% de los ingresos fiscales de la nación y está en el primer renglón de las exportaciones.

Ricardo Triana, director ejecutivo del Consejo de Empresas Americanas -que agrupa a más de 100 compañías estadounidenses en 17 sectores-, aseguró que en una reunión previa a su elección Petro les prometió que respetaría los contratos firmados y que no correrían peligro las inversiones en marcha.

Petro también se comprometió a poner fin a la violencia “con una estrategia integral de seguridad… que vaya desde los programas de prevención hasta la persecución de las estructuras criminales y la modernización de las fuerzas de seguridad”.

Para ese efecto designó a Iván Velásquez como ministro de Defensa quien, según la analista política Sandra Borda, apunta a un proceso de transformación interno de las Fuerzas Armadas para acabar con la corrupción y promover el respeto de los derechos humanos.

La Plaza de Bolívar, a la que acudieron miles de personas, estuvo dividida en dos: en la primera parte se ubicaron representantes de varios países -entre ellos el rey Felipe VI de España y los presidentes de Chile, Paraguay, Ecuador y Costa Rica- y en la segunda los ciudadanos.

Además de los invitados internacionales, a la ceremonia asistieron los expresidentes colombianos Juan Manuel Santos, Ernesto Samper y César Gaviria, de tendencia liberal. Los conservadores Álvaro Uribe y Andrés Pastrana declinaron la invitación.

Ataviado con el traje tradicional del pueblo indígena guambiano, de sombrero de ala corta y traje de lanilla azul, Luis Alberto Tombe Cantero asistió a la posesión de Petro. “Es la primera vez que una posesión presidencial la acompaña realmente la base o el pueblo”, dijo a The Associated Press.

“Hoy se parte la historia de Colombia en dos. Hoy nace un nuevo sol para los nadies y las nadies”, aseguró a AP Rosa Chocó, oriunda de Cali.

La diversidad cultural de Colombia estuvo reflejada en la ceremonia de posesión y en la antesala, en la que decenas de artistas interpretaron ritmos nacionales en los parques del centro de la ciudad.

Durante la campaña Petro dijo que buscaría estrechar lazos con sus vecinos y especialmente con Venezuela, país con el que Colombia rompió relaciones en 2019.

El presidente venezolano Nicolás Maduro no fue invitado a la ceremonia de asunción dadas las profundas diferencias políticas con el mandatario colombiano saliente Iván Duque.

En la ciudad de Cúcuta, a pocos kilómetros de la frontera con Venezuela, la estudiante Daniela Cárdenas, dijo que espera que Petro lleve a cabo una reforma educativa que incluya ayuda financiera para los estudiantes universitarios. La joven estudia informática los domingos y trabaja el resto de la semana en un restaurante para pagar la matrícula y las tarifas.

“Para nosotros como estudiantes se nos dificultan muchas cosas”, dijo la estudiante de 19 años.

A unas cuadras, Aurora Rodríguez vendía cigarros, dulces y comida en la misma esquina donde tiene su puesto desde hace tres años. Dijo que siente que los gobiernos han abandonado ese estado durante mucho tiempo, permitiendo que crezca la violencia y disminuyan los servicios de atención médica, lo que espera que cambie con Petro. “Acá no tenemos seguridad, no tenemos salud”.

Justo al lado del puente fronterizo, en Venezuela, decenas de personas estallaron en aplausos en el momento en que Petro asumió el cargo.

“Ver a Gustavo Petro presidente es algo muy impresionante. Y tener la consciencia de que por primera vez en la vida somos gobierno es hermoso”, dijo a AP Javier Uscategui, un defensor de derechos humanos que trabaja con las víctimas del conflicto armado mientras usaba una gorra de béisbol con la rostros bordados del difunto líder revolucionario cubano Fidel Castro, el fallecido expresidente venezolano Hugo Chávez y otros líderes de izquierda.

Con información de EFE

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Congreso peruano niega permiso al presidente Castillo para asistir a posesión de Petro

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EP New York/latinoamérica

 

El Congreso niega a Castillo el permiso para acudir a la posesión de Gustavo Petro.

El Congreso de Perú negó este jueves al presidente Pedro Castillo el permiso para que viaje a Bogotá, donde tenía previsto acudir el próximo 7 de agosto a los actos de transmisión de mando del mandatario electo de Colombia, Gustavo Petro.

En total, 67 congresistas votaron en contra de concederle el permiso a Castillo, 42 lo hicieron a favor y hubo 5 abstenciones, con lo que el Parlamento negó el permiso que los presidentes peruanos deben obtener de la cámara para cualquier viaje al exterior.

EFE

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Tensa relación entre China y EE.UU. tras visita de Pelosi a Taiwán

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EP New York/ política internacional

Pelosi: China no impedirá visitas de cargos de EEUU a Taiwán

TOKIO — China no aislará a Taiwán impidiendo que los funcionarios estadounidenses viajen a la isla, dijo la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, el viernes en Tokio, la última parada de una gira asiática marcada por una visita a la isla que enfureció a China.

Beijing ha tratado de aislar a Taiwán, indicó Pelosi, incluso recientemente, al impedir que la isla autónoma entre en la Organización Mundial de la Salud.

“Pueden tratar de impedir que Taiwán visite o participe en otros lugares, pero no aislarán a Taiwán impidiendo que viajemos allí”, manifestó defendiendo una visita que, según algunos, ha elevado la tensión en la región.

Pelosi calificó esa afirmación de “ridícula” y apuntó que su viaje a la isla no pretendía alterar el statu quo, sino mantener la paz en el estrecho de Taiwán. Además, elogió la peleada democracia taiwanesa, así como sus avances en diversidad y su éxito tecnológico y empresarial, y criticó las violaciones chinas de los acuerdos comerciales, de proliferación de armas y los problemas de derechos humanos.

“Si no hablamos de los derechos humanos en China por intereses comerciales, perdemos toda la autoridad moral para hablar sobre derechos humanos en cualquier otro lugar en el mundo”, afirmó. “China tienen algunas contradicciones: algunos avances en cuanto a la mejora de su población y algunas cosas horribles en cuanto a los uigures. De hecho, se ha calificado de genocidio”.

Pelosi apuntó que “los dos grandes países” — Estados Unidos y China – deben comunicarse en áreas como el clima y otras cuestiones globales. “No se trata de que nuestra visita determine cuál es la relación entre Estados Unidos y China. Es un desafío mucho más grande y a largo plazo y, una vez más, tenemos que reconocer que tenemos que trabajar juntos en ciertas áreas”.

“Nuestra amistad con Taiwán es sólida. Es bipartidista en la Cámara y en el Senado, con un apoyo abrumador a la paz y al statu quo en Taiwán”, añadió.

Pelosi, que es la primera presidenta de la Cámara que visita Taiwán en 25 años, afirmó el miércoles en Taipéi que el compromiso de Washington con la democracia en la isla y en otras partes del mundo “sigue siendo férreo”.

La alta funcionaria y otros cinco miembros del Congreso llegaron a Tokio el jueves en la noche tras visitar Singapur, Malasia, Taiwán y Corea del Sur.

China, que sostiene que Taiwán forma parte de su territorio y amenaza con anexionarlo por la fuerza si fuese necesario, calificó su viaje de provocación y el jueves inició unas maniobras militares, que incluyeron prácticas con misiles, en seis zonas en torno a la isla, que podrían ser las mayores desde mediados de la década de 1990.

Pelosi señaló que China había lanzado los “ataques utilizando probablemente nuestra visita como excusa”.

Antes el viernes, el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, dijo que los ejercicios militares chinos en las inmediaciones de Taiwán representan un “grave problema” que amenaza la paz y la seguridad de la región, luego del lanzamiento de cinco misiles balísticos durante el operativo que cayeron en la zona económica exclusiva japonesa.

Kishida, que habló tras su desayuno con Pelosi y la delegación estadounidense, dijo que hay que “frenar de inmediato” el lanzamiento de misiles.

Por su parte, el ministro japonés de Defensa, Nobuo Kishi, dijo que cinco proyectiles cayeron el jueves en la zona económica exclusiva cerca de Hateruma, una isla en el extremo sur del país. Además, indicó que Tokio protestó ante Beijing alegando que los misiles son “amenazas graves a la seguridad nacional de Japón y a la seguridad del pueblo japonés, y los condenamos enérgicamente”.

El Ministerio de Defensa nipón apuntó más tarde que cree que otros cuatro miles, disparados desde la costa de Fujian, en el sureste de China, sobrevolaron Taiwán.

En los últimos años, Japón ha reforzado su capacidad de defensa y la presencia de soldados en el suroeste del país y en islas remotas como Okinawa, que está a unos 700 kilómetros (420 millas) al noreste de Taiwán. Muchos residentes han expresado su preocupación porque la isla se vea involucrada rápidamente en cualquier asunto relacionado con Taiwán. Okinawa alberga a la mayoría de los cerca de 50.000 soldados estadounidenses apostados en Japón dentro de un pacto bilateral de seguridad.

Durante el desayuno, Pelosi y la delegación legislativa abordaron también su preocupación compartida de seguridad sobre China, Corea del Norte y Rusia, y se comprometieron a trabajar por la paz y al estabilidad en Taiwán, dijo Kishida. La mandataria estadounidense se reunió también con su homólogo nipón, Hiroyuki Hosoda.

Está previsto que los ejercicios chinas, en las que participan la Armada y la Fuerza Aérea, entre otros departamentos, terminen el domingo. Incluyen ataques con misiles a objetivos en las aguas al norte y al sur de la isla, lo que recuerda a las últimas grandes maniobras con las que Beijing buscó intimidar a los líderes y votantes en Taiwán en 1995 y 1996.

Taiwán ha puesto a su ejército en alerta y realizó simulacros de defensa civil, mientras que Estados Unidos tiene numerosos activos navales en la zona.

Beijing también voló aviones de guerra hacia Taiwán y bloqueó las importaciones de cítricos y pescado.

China y Taiwán, que se dividieron en 1949 tras una guerra civil, no mantienen oficialmente una relación diplomática, pero les unen vínculos comerciales por miles de millones de dólares.

Con inf. de AP

 

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