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Nikolas Stolpkin

Fidel, el gran “Dictador”

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 Por: Níkolas Stolpkin

Hasta que ocurrió lo que un día sabíamos que iba a suceder. Lo que no sabíamos era que, por esas casualidades de la vida, elegirías irte la misma fecha que elegirías para zarpar de México junto a tus camaradas en el mítico “Granma” (25 de noviembre de 1956) para ir a liberar a tu pueblo de la dictadura de Fulgencio Batista. Ahora has decidido zarpar hacia la eternidad, para de algún modo habitar ahora en cada ser que ha permitido dar espacio a tu ejemplo de dignidad y valentía, así como muchos ya lo han hecho en su momento con Ernesto “Che” Guevara o tu querido amigo, comandante Hugo Chávez Frías.

Te mentiría si después de enterarme de tu partida no logré derramar alguna lágrima. Cuando escuché a tu hermano Raúl di por hecho la noticia. En el momento, no sentí mucho tu partida; fue al momento de recordar a ese Fidel junto a sus barbudos en la Sierra Maestra y al entrar triunfante en la Habana que comencé a sentir tu partida; al recordar a ese Fidel haciendo trabajos internacionalista en Africa, al igual como lo hizo mi padre en Nicaragüa a principios de los 80. Fue al recordar a ese Fidel junto a líderes y artistas de renombre; fue al recordar a ese Fidel que terminaba “robando” los titulares de prensa allí donde te hacías presente que comencé verdaderamente a sentir tu partida.

Te escribo estas palabras y no puedo evitar estar emocionado. Sé que muchos deben estar sintiendo lo mismo o más.

Algunos celebrarán tu muerte, pero estoy seguro que los nuestros celebrarán tu vida, no tu muerte, sino lo que representaste en vida; y lo celebrarán con canto popular, poesía, prosa revolucionaria, en fin, como mereces Fidel.

Y es que en verdad no entiendo a los que hoy celebran tu muerte. La celebran quizá porque están llenos de odio y porque en vida no pudieron cumplir sus deseos de verte asesinado o verte tras las rejas. Nosotros, en cambio, celebramos tu ejemplo de vida porque, a pesar de no llevarnos bien con nuestros enemigos, estamos llenos de amor hacia el que ha entregado su vida a los pueblos y oprimidos del mundo entero.

Te mentiría si alguna vez no discrepé contigo; con respecto a la lucha armada, por ejemplo, o sobre aquel especulador que bien ensalzaste en su momento. Pero a pesar de todo, tus opiniones, erradas o no, nunca lograron separar mi admiración hacia tu persona. ¿Cómo poder separar el amor hacia un padre? Y es que, si no me equivoco, tú mismo nos habías enseñado a dar la batalla por las ideas.

Ahora que has “muerto”, tus opositores junto a los Grandes Medios comienzan nuevamente a tirar veneno en contra de tu persona. Y no puedo quedar de dedos cruzados y no dar la batalla de ideas ante tamañas mentiras. Sabes bien que nosotros nacimos para defender la verdad.

Te acusan de haber sido un “Dictador”, de haber “violado” los Derechos Humanos o de haberte “enriquecido” con la revolución. Y comprenderás que ante tamañas mentiras nosotros no podemos quedarnos callados y dejar que hablen canalladas. Se les responde con inteligencia.

Fidel, déjame responderles.

¡¡¡Sí, señores. Ha muerto un gran “Dictador”, un “criminal!!! Pero fíjense qué “Dictador” más atípico:

 Exportador de médicos y no de bombas; exportador de liberación y no de guerras; exportador de solidaridad y no de egoísmo; exportador de dignidad y no de entreguismo. Promotor de la educación y no promotor de ignorancia, ni de fiebre consumista.

 ¿Qué dictador podría garantizar a su pueblo educación y salud gratuita, y no permitir que se lucre con ello? ¿Qué dictador en el mundo te siembra dignidad, sabiduría, verdad y no mentiras, humillaciones o fosas comunes?

 ¡¡¡Sí, señores. Ha muerto un gran “Dictador”!!!

 Es muy curioso, Fidel, que las únicas herramientas que tienen tus opositores es poner delante las supuestas “violaciones” a los Derechos Humanos o el supuesto “enriquecimiento”.

 Te hablan de “violaciones” a los Derechos Humanos… ¡¡¡Fíjate, Fidel!!!! Pero estos “defensores” de los Derechos Humanos se quedan bien calladitos cuando sus “amigos” (¡¡¡sus amos!!!) de Estados Unidos o Europa (la “comunidad internacional”) bombardean Yugoslavia, Libia, Siria, Irak, Afganistán, etc….Verdad, se me olvidaba. Todos aquellos bombardeos ha sido “ayuda humanitaria”.

 Te hablan de “Derechos Humanos”, pero no dicen nada de las fosas comunes encontradas tanto en México como en Colombia, de miles y miles de muertos, ni de “falsos positivos”, desplazados, asesinatos de dirigentes, asesinatos de periodistas, violaciones, amenazas… Verdad, se me olvidaba. Aquellos crímenes no han sido cometidos en dictadura, han sido cometidos en “democracia”. Esa “democracia” que tanto desean en Cuba.

 Te hablan de que no existe la libertad en Cuba, pero omiten que sus verdaderos deseos es que se instale la libre empresa y que haya competencia para que así el pueblo cubano pueda “elegir la educación de sus hijos y pueda elegir el sistema de salud que más le convenga”, dejando a un lado la función real que debe cumplir todo Estado y entregando descaradamente la soberanía al gran interés privado.

 Y es que muchos políticos por estos lados, Fidel, hablan de que te “enriqueciste”. No tienen ninguna prueba, pero igual repiten lo que otros dicen. Pero esta “clase política” no habla de que sus mayores ingresos provienen del interés privado, ya que están encargados de diseñarles leyes a la medida para después ser recompensados en alguna gerencia u oficina. “Democracia”, Fidel.

 Ahora Donald Trump habla de que fuiste un “brutal dictador” y que trajiste “pobreza” a Cuba, y los Medios y opositores hacen fiesta. Ignoran la historia, un bloqueo económico, ignoran que Cuba tiene el mejor sistema educativo de América Latina, ignoran que en Cuba no existen niños durmiendo en las calles, ignoran que las drogas en Cuba no son una plaga como en países “democráticos”. Y lo peor de todo, es que ignoran que Cuba se rige por un modelo económico socialista y que no existe el circo electoral como existe dentro de un modelo económico capitalista. ¿Qué hacer con semejantes ignorantes? Lo mismo de siempre: repetirles hasta el cansancio verdad sobre verdad, para que puedan ver su propia ignorancia.

 En fin, gracias, Fidel. Gracias por hacer de Cuba un faro de dignidad en el mundo y por ser inspiración en aquellos pueblos que luchan o que alguna vez lucharon por su liberación. Hasta siempre comandante. Te extrañaremos.

@NStolpkin

 —

Níkolas Stolpkin

 Analista político nacional e internacional – Political Analyst – Crítico de política y Cultura Contemporánea – AUTODIDACTA

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Columnistas

El día en que murió nuestra libertad

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EP New York/Sin censura

Por: Níkolas Stolpkin

“La naturaleza humana no es una máquina que se construye según un modelo y dispuesta a hacer exactamente el trabajo que le sea prescrito, sino un árbol que necesita crecer y desarrollarse por todos lados, según las tendencias de sus fuerzas interiores, que hacen de él una cosa viva”. John Stuart Mill

La libertad para desplazarnos, o ejercer libremente una labor legal, quedó interrumpida por la actual pandemia y se desconoce aún para cuándo volveremos a gozar nuevamente de dicha libertad. Más que “adultos responsables” ahora las autoridades ven derechamente a las personas como a “niños”, al cual se les debe felicitar levantando un “confinamiento” o se les debe castigar imponiendo el mismo. Los “niños responsables” avanzan y los “niños irresponsables” retroceden.

¿A dónde fue a parar nuestro derecho a ejercer libremente nuestra responsabilidad, como adultos que somos? ¿Por qué ahora nos tratan como si fuéramos niños del kindergarten? ¿No podemos asumir la gravedad de un problema y al mismo tiempo asumir nuestra responsabilidad libremente? ¿Por qué tantos obstáculos a nuestra libertad? ¿Por qué la mayoría de las protestas contra las restricciones en pandemia se deben dar en países desarrollados o con niveles de vida y educación muy superiores, contrario a lo que sucede en países en vías de desarrollo o con niveles de vida y educación inferiores, donde las personas parecieran ser más obedientes o no tienen ánimos de contrariar a sus autoridades?

Todos sabemos lo dañino que puede resultar ser a la larga el consumo de alcohol, tabaco, drogas o la comida chatarra. Sabemos que está bajo nuestra responsabilidad consumir sustancias tanto legales como ilegales. Como adultos, sabemos también lo que puede resultar traspasar los límites de la legalidad y sus consecuencias. También sabemos que está bajo nuestra responsabilidad el uso o no uso del preservativo en las relaciones sexuales. Sin embargo, pareciera ser que, como adultos que somos, no estuviéramos capacitados para ejercer nuestra responsabilidad libremente con respecto al COVID-19.

¿Por qué no estamos capacitados para ejercer esa responsabilidad libremente con respecto al COVID-19, pero siempre hemos estado capacitados para ejercerla con respecto al uso de los preservativos o al consumo de alcohol, tabaco y la comida chatarra?

El alcohol, el tabaco y la comida chatarra bien sabemos que son legales y que son muy perjudiciales para nuestra salud, matando cada año a millones y millones de personas. ¿Hemos visto a las autoridades, tal como las vemos ahora, tan “preocupadas” por nuestra salud con respecto al consumo de los mismos? ¿La población ha estado siendo bombardeada constantemente con el miedo hacia el consumo del alcohol, tabaco y la comida chatarra, tal como se bombardea hoy con respecto al COVID-19 dizque “preocupados” por nuestra salud? ¿Desde cuándo la “preocupación” por la salud de las personas ha sido prioridad y merece el sacrificio de las economías? ¿Se desea primero estrangular  a las economías para después dejar que los grandes intereses puedan ofrecer sus “grandes soluciones”?

Pongamos un ejemplo muy similar al COVID-19, si lo anterior no nos parece o está fuera de lugar. Todos sabemos la existencia y peligrosidad de contraer el VIH/SIDA, y que la mayoría de los casos se da por las relaciones sexuales. Somos responsables de usar o no los preservativos en las relaciones sexuales. Sin embargo, a pesar de que el VIH/SIDA mata en promedio un millón de personas en el mundo cada año y que, actualmente, hay más de 42 millones de infectados, la economía mundial no se había visto perjudicada, ni impuesto medidas draconianas con las cuales hoy estamos sujetos respecto al COVID-19. ¿Escuchamos alguna vez de algún “confinamiento” para frenar la propagación del VIH/SIDA? ¿Escuchamos alguna vez del cierre de fronteras, aeropuertos, moteles, etcétera, para frenar el VIH/SIDA? ¿Escuchamos alguna vez de “cordones sanitarios”, toques de queda… para frenar la propagación del VIH/SIDA? Pues el VIH/SIDA sigue existiendo y aún no existe una vacuna. Tampoco se nos ha bombardeado diariamente con cifras de contagiados y muertos por el VIH/SIDA para que tengamos miedo.

¿Por qué tiene que ser distinto con el COVID-19? ¿Qué hay detrás de toda esta maquinaria propagandística? ¿Por qué se nos tiene que vender nuevamente aquello de que “el mundo ya no será como era antes”, tal como sucedería con el episodio de las Torres Gemelas del 2001? ¿Acaso todo esto se trata de importar subrepticiamente el modelo chino de control? ¿Prolongar el no ejercer nuestra libre responsabilidad tiene que ver mucho con el desembarco de los gigantes tecnológicos? ¿Acaso se trata de frenar en Occidente la creciente influencia china? ¿Es realmente una pandemia o es una gran maniobra de ingeniería social de las élites económicas para lograr ciertos objetivos permanentes, teniendo como base el miedo y así poder ejercer un completo control? Algo tiene que haber porque no es normal que la libertad, tal como la hemos conocido en Occidente, hoy quiera ser vista como una “irresponsabilidad” y la obediencia ciega (hacia las autoridades) quiera ser vista como una “responsabilidad”.

En promedio, cada año en el mundo mueren 2.8 millones de personas por el consumo de alcohol; 5 millones de personas mueren por la contaminación del aire; 9,6 millones de personas mueren por el cáncer; 2,6 millones mueren cada año por neumonía; en conjunto el consumo de alcohol, tabaco y drogas ilícitas matan cada año a 11,8 millones de personas en el mundo. La diferencia es que no nos han bombardeado permanentemente con cifras para que tengamos miedo, así como lo han hecho con el COVID-19. La diferencia es que sí nos han permitido hacer uso de nuestra responsabilidad, libremente, con respecto a aquellos. ¿No creen que si estuvieran tan “preocupados” por nuestra salud, como curiosamente les ha dado ahora, prohibirían el tabaco, el alcohol y la comida chatarra?

Y si queremos ver todo esto como una carrera de muertos, al día de hoy del presente año ya llevamos más de 971 mil muertos en el mundo por el COVID-19; más de 1,8 millones de muertos por el alcohol; más de 3,6 millones de muertos por el tabaco; más de 5,9 millones de muertos por el cáncer; más de 1,2 millones de muertos por el VIH/SIDA; más de 8,1 millones de muertos por el hambre… Sin embargo, lo que vemos es que el mundo se ha detenido o desacelerado por el COVID-19, “preocupados” dizque por nuestra salud –no por el cáncer, el VIH/SIDA, el tabaco o el alcohol, ni mucho menos por el hambre.

¿Recuperar nuestra libertad, tendrá que ser obra de rebelarse contra nuestras autoridades?

@NStolpkin

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Analista político nacional e internacional – Political Analyst – Crítico de política y Cultura Contemporánea.

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En cuatro meses de pandemia , sólo quedan cifras , muertos , contagios y miedo

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EP New York/opinión

Pandemia COVID-19: ¿Y si todos los muertos importaran?

Por: Níkolas Stolpkin

No deja de ser interesante toda esta situación que se está viviendo a nivel mundial. No estamos viviendo el escenario de una guerra mundial o de una dictadura de esas típicas Latinoamericanas del siglo pasado.  Lo que no quita que todo esto pueda tener algo de uno o de otro (cierre de fronteras, cierre de negocios, toques de queda, militares en las calles, restricciones para movilizarse, etc.). El escenario pareciera ser el mismo en todas partes (Fase 1, Fase 2, Fase 3, Fase 4…).

La presente escena pandémica es como si se tratara de la resulta útil de una guerra mundial o una dictadura, pero también la resulta “mejorada” de la “Gripe Porcina” (H1N1), más la “Guerra contra el Terrorismo” (Al Qaeda, “Estado Islámico”, ISIS). Y la labor de los Grandes Medios de Comunicación, por otra parte, pareciera ser la resulta “mejorada” de su desempeño en “La Guerra del Golfo”, “La Guerra de los Balcanes”, “La Guerra de Irak” y “Los atentados a las Torres Gemelas”. El actual bombardeo sistemático de información (propaganda) relacionado al COVID-19, hoy es un hecho. 

Algunos dirán que es “necesaria” toda la información o propaganda que los Grandes Medios difunden día a día con respecto al COVID-19 (cifras de muertos, “contagiados confirmados”, “casos activos” –pero, ojo, que no se noten mucho los “casos recuperados”) o que es “necesaria” toda la propaganda alrededor del COVID-19 (propaganda en redes sociales, radio, etc). Pero en el fondo todo se trata de conservar ciertos niveles de miedo sobre la población. Que algunos no quieran verlo, ya es otro tema. 

El miedo ya está simbolizado en una mascarilla o en conductas de un fiel “soldado” que respalda a las autoridades y asiente en todo lo que emiten los Medios oficiales. Todo disidente que se salga de los parámetros de las autoridades o de los Grandes Medios de Comunicación son un “enemigo” al cual hay que “aplastar”, censurar, ignorar o ridiculizar.

Puede que la primera vez que se nos quiso alarmar a nivel mundial con una enfermedad o virus, fuera a finales del siglo XX con el VIH/SIDA. Sin embargo, el nivel de alarma de aquella época nunca fue tanto como para detener gran parte de la economía mundial. No se cerraron fronteras, no sacaron a los militares, no cerraron los negocios, no hubieron cuarentenas o confinamientos estrictos, etc. La gente siguió viviendo sus vidas, trabajando, viajando, pero informada de la peligrosidad del VIH/SIDA. Incluso cada año se hacían campañas para prevenir el VIH/SIDA, que en el fondo eran campañas para que se vendieran preservativos, pero con el tiempo aquellas campañas se fueron apagando progresivamente. Hoy prácticamente no queda mucho o nada de las mismas.

No obstante, la peligrosidad del VIH/SIDA siguió estando. Incluso quedó en nuestro subconsciente de que para tener relaciones sexuales debíamos usar preservativos. Sólo que, no se nos siguió alarmando. ¿Se imaginan hoy si el VIH/SIDA hubiera sido la enfermedad del momento, tal como lo es hoy el COVID-19, y cerráramos negocios, fronteras, restaurantes, hoteles…? ¿Se imaginan el resultado de haber exagerado la nota tal como lo estamos haciendo ahora? 

Pues bien, hasta el día de hoy existe el VIH/SIDA y su peligrosidad. Y en lo que va del año 2020, las cifras de muertos por VIH/SIDA son superiores a las muertes por COVID-19. Sí, ya estamos bordeando los 800 mil muertos por VIH/SIDA. ¿Se nos ha querido alarmar con todas esas muertes? No, ¿verdad? Además existen actualmente más de 41 millones de contagiados por VIH/SIDA en el mundo. ¿Se nos ha querido alarmar con toda esa cifra de contagiados? No, ¿verdad? ¿Por qué? No lo sabemos.

¿Es necesario tanto escándalo por las muertes por COVID-19? ¿Por qué ahora tanto escándalo y antes no se escandalizaban por otras muertes? ¿Por qué las muertes que importan hoy son por COVID-19 y las demás no importan? ¿Qué se persigue al escandalizar la nota de ciertas cifras e ignorar otras igual o más significativas?

Claro que existe el COVID-19, no lo negamos. ¿Pero es necesario llegar a tanto escándalo y alboroto? Antes de la pandemia COVID-19, en promedio morían en el mundo 150 mil personas cada día, por distintas causas. ¿Se hacía algún escándalo por ello? Hoy en día ese promedio sigue manteniéndose desde el 2017. 

Supongamos que todas las muertes importaran… –Vamos, hagamos este ejercicio. ¿Se imaginan lo que eso podría significar si traspasáramos a todas ellas (las otras muertes) los niveles de exageración que estamos teniendo hoy con nuestras autoridades y Medios? Para empezar la actual industria alimentaria se iría hacia abajo. Lo mismo que la industria del tabaco y el alcohol. ¿Por qué nuestras autoridades y Medios no se escandalizan igualmente con las muertes por el hambre, el cáncer, el tabaco o el alcohol que cada año y día suceden? ¿Dónde están los informes diarios de aquellos? ¿Las muertes por COVID-19 son las únicas muertes que valen? 

¿Sabrá toda esa gente que se escandaliza por las muertes por COVID-19 que en lo que va del año (2020) en el mundo ya llevamos más de 5 millones de muertes por el hambre? ¿Sabrá toda esa gente que en lo que va del año en el mundo ya nos estamos acercando a los 4 millones de muertos por el cáncer? ¿Sabrá toda esa gente que en lo que va del año en el mundo ya pasamos el millón de personas muertas por el alcohol y pasamos los 2 millones de muertos por el tabaco? Y si nos pusiéramos “políticamente incorrectos”… ¿sabrá toda esa gente que en lo que va del año ya llevamos en el mundo más de 20 millones de abortos? Pero a quién le importa. Los únicos muertos que importan son por COVID-19, ¿verdad?

¿O acaso infundir miedo será el medio ideal para implantar medidas específicas que sin miedo no se podrían? ¿Estamos ante una prueba de resistencia? ¿Somos algo así parecido al perro de Iván Pávlov?

Aldous Huxley en su ensayo Nueva visita a un mundo feliz (1958) señalaba: “Todo hombre, como todo perro, tiene su propio límite individual de resistencia. La mayoría de los hombres llegan a su límite después de más o menos unos treinta días de continua tensión en las condiciones del combate moderno. Los que son más impresionables que el promedio sucumben en sólo quince días. Los más duros que el promedio pueden resistir unos cuarenta y cinco y hasta cincuenta días. Fuertes o débiles, todos acaban derrumbándose a la larga. Todo, es decir, todos aquellos inicialmente sanos. Porque, de modo bastante irónico, los únicos que pueden resistir indefinidamente la tensión de la guerra moderna son los psicopáticos. La locura individual es inmune a todas las consecuencias de la locura colectiva”.

“(…) se ha comprobado que la deliberada inducción de MIEDO, ira o ansiedad aumenta notablemente la impresionabilidad del perro. Si estas emociones se MANTIENEN a un alto nivel de intensidad por un tiempo lo bastante prolongado, el cerebro «va a la huelga». Cuando sucede esto, cabe IMPLANTAR nuevas normas de conducta con SUMA FACILIDAD.”

Podríamos entender que las demás muertes no sean tan importantes para las élites económicas y así  ellos poder salvaguardar ciertos intereses (la industria alimentaria, la industria del tabaco, la industria del alcohol, la industria química, etc.). Lo que nos gustaría saber es por qué las muertes por COVID-19 son mucho más importantes que las demás muertes, siendo que las demás muertes (por cáncer, hambre, VIH/SIDA, alcohol, tabaco),  podrían escandalizar mucho más que las muertes por COVID-19, si nos atuviéramos rigurosamente a las cifras. 

Y fíjense bien que no estamos hablando de “teorías conspirativas”, “5G”, “microchips”, ni nada de eso. Estamos hablando de cifras reales, existentes, y verificables, que cualquier persona podría ver. ¿Tan difícil es contestar a lo anterior?

@NStolpkin

FUENTES:
1. Worldometers 2. Our world in data 3. Nueva visita a un mundo feliz (1958), Aldous Huxley.

Níkolas Stolpkin

Analista político nacional e internacional – Political Analyst – Crítico de política y Cultura Contemporánea.

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Columnistas

EE.UU. vs China , una guerra comercial más allá de Huawei y la tecnología

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EP New York/Economía mundial

El Muro Digital Occidental

Por: Nikolas Stolpkin

Si en su momento China tuvo preocupación por su seguridad nacional con respecto a la influencia tecnológica-cultural de Occidente, vetando a algunas aplicaciones, redes sociales y medios de comunicación digitales, lo que hoy estamos presenciando por parte de EE. UU. y aliados es lo que podría ser la legítima preocupación por su seguridad nacional con respecto a la penetración tecnológica china que avanza significativamente. Lo que no sabemos aún es si en un futuro próximo EE. UU. podría también vetar aplicaciones, redes sociales y medios de comunicación digitales chinos que puedan empezar a desafiar la influencia dominante.

El capítulo Huawei representa a simple vista la puesta en marcha de una nueva Cortina de Hierro por parte de EE. UU. y su radio de influencia para frenar de alguna forma la penetración tecnológica china (el cual se suma a la subida reciente de aranceles por parte de EE. UU. (del 10% al 25%), a las importaciones desde China). Lo que parece improbable que pueda prosperar, teniendo en cuenta lo mucho que podría perder EE. UU. y aliados frente al gigante dragón chino, líder en la producción de litio, cobalto refinado y tierras raras, recursos estratégicos hoy muy necesarios en la producción de artículos tecnológicos. ¿Querrá EE. UU. y aliados prescindir de tales recursos estratégicos? ¿Querrá EE. UU. y aliados prescindir de la mano de obra barata que aún brinda China a sus propias marcas?

Si la Guerra Fría en su momento fue una lucha de poderes en el aspecto militar (entre EE. UU. y la Unión Soviética), hoy la nueva Guerra Fría entre EE. UU. y China es una lucha de poderes en el aspecto económico-tecnológico. 

¿El Libre Comercio ha muerto?

Lo que podría estar logrando EE. UU. no es más que frenar el desarrollo tecnológico actual de Occidente, lo que podría permitir el desarrollo pleno de Asia, liderado por China. 

Incluso hace poco, el departamento estadounidense de Seguridad Interior (DHS) emitió una alerta para señalar: “el riesgo potencial en materia de datos” de los drones de fabricación china, siendo que el 70% de los drones civiles en el mundo, son producidos por una sola empresa china (DJI).

Tiene razón la empresa (Huawei) al señalar que: “La decisión de EE. UU. les obligará a emplear equipos inferiores y costosos, quedándose atrás en el desarrollo de la tecnología 5G”.

Tratar de perjudicar al denominado “Libre Comercio”, el cual EE. UU. ha sido su principal promotor a nivel global, resulta contradictorio y perjudicial para la salud económica global. China no ha hecho más que jugar tal como estaban dispuestas las reglas del juego. ¿Querían abrir los mercados? China los abría. ¿Querían mano de obra barata? China lo ofrecía. ¿Querían tener productos baratos? China los tenía. Ahora, ¿cuál es el problema?  ¿El problema es que ahora los productos chinos han aumentado de calidad? ¿Cuál es el problema? ¿Están preocupados por la seguridad nacional o más bien temen perder la hegemonía tecnológica frente al gran tsunami tecnológico chino que se avecina? 

La situación actual sólo trae incertidumbre para este lado del continente; para China representa nuevos desafíos, nuevos retos. 

Rusia, además, debe tomar notas. 

Huawei sobrevivirá igual

Quienes piensen que el gigante tecnológico de Huawei tendría sus días contados o que podría irse a la quiebra por el veto estadounidense, están sumamente equivocados. El mayor mercado de Huawei se encuentra en la propia China donde prácticamente las aplicaciones de Google no existen, ya que se utilizan símiles nacionales. Y por otro lado, el mercado de América no representa ni un cuarto del mercado chino. 

Donde sí podría llegar a afectar al gigante asiático es en EMEA (Europa, Medio Oriente y Africa), cuyo mercado representa dos cuartos aproximados de lo que representa el mercado chino.

La decadencia de un imperio

Irremediablemente vamos directo hacia un cambio de estructuras de Poder en el mundo. Y EE. UU. como potencia dominante se niega a ceder espacio; le cuesta entender y reconocer la musculatura china en cuanto al ámbito económico y ahora tecnológico; le cuesta entender que el mundo cambió y que su dominio va a la baja, incluso en Europa, donde el nacionalismo poco a poco va adquiriendo más fuerza, lo cual podría amenazar la existencia misma de la OTAN, estructura fundamental la cual permite asentar la influencia norteamericana dentro del continente. 

Intentar imponer un muro digital frente a la influencia china sólo se puede traducir en un berrinche infantil de un mal perdedor. Lo único que se podría lograr es que nos dirijamos hacia un aislamiento inútil donde una parte comience a disfrutar aisladamente de un desarrollo que la otra parte se niega a aceptar por consideraciones meramente egoístas. 

Da como para preocupar, porque no estamos hablando de dos potencias menores; estamos hablando de las dos potencias principales que en la actualidad mueven la economía del mundo.

¿EE. UU. estará dispuesto aceptar la superioridad tecnológica china y a que el mundo se desarrolle con total equilibrio en el ámbito tecnológico?

Níkolas Stolpkin

Analista político nacional e internacional – Political Analyst – Crítico de política y Cultura Contemporánea – AUTODIDACTA

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