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Toma de talibanes en Afganistan cierra el capítulo ‘post 9/11’

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EP New York/ Otros medios

El doloroso fin de la era después del 9/11

Las escenas desesperadas en el aeropuerto de Kabul le darán a Afganistán un lugar en la memoria de Estados Unidos como otro intento fallido de reconstruir una nación.

Una era que comenzó hace dos décadas con la conmoción de un par de aviones secuestrados que se impactaban contra dos rascacielos en Estados Unidos llegó a su fin esta semana con otro momento sobrecogedor: afganos desesperados asidos con todas sus fuerzas a aviones estadounidenses con la esperanza de escapar del caos de Kabul, la caída de algunos de ellos y el hallazgo de uno, sin vida, en el tren de aterrizaje.

El Times  Una selección semanal de historias en español que no encontrarás en ningún otro sitio, con eñes y acentos. 

Ha fracasado una inversión bipartidista colosal de fuerzas del gobierno, el Tesoro y la diplomacia de Estados Unidos con el propósito de derrotar a una ideología hostil decidida a crear el Emirato Islámico de Afganistán. Durante las gestiones de cuatro presidentes, dos republicanos y dos demócratas, más de 2400 estadounidenses perdieron la vida y se gastó más de un billón de dólares para lograr objetivos que fueron cambiando, muchos de los cuales demostraron ser inalcanzables.

Se cerró el telón de la era pos9/11 con la reconquista de los talibanes del control del país que sirvió como base para atacar a Estados Unidos, en una debacle que cierra el ciclo para Estados Unidos y dejará a Afganistán dolorosamente grabado en la memoria nacional.

Aunque una serie de errores e ilusiones, así como una ingenuidad (o arrogancia) estadounidense particular en cuanto a la posibilidad de reconfigurar el mundo a su imagen, condujeron a la repentina reconquista de los talibanes casi dos décadas después de su derrota, otro factor más fundamental también influyó. En vista de que China ha decidido hacer gala de su fuerza, cambiaron las prioridades del país. El poder relativo de Estados Unidos no es lo que solía ser hace 20 años.

La capacidad y propensión del país para asignar recursos a batallas en tierras lejanas han disminuido. Acabada la Guerra Fría, los estadounidenses no están muy dispuestos a embarcarse en el tipo de compromisos militares sin fin que cimentaron democracias en Alemania, Japón, Corea del Sur y otros Estados.

“En mi carácter de presidente, mi firme convicción es que debemos concentrarnos en las amenazas que enfrentamos hoy en día, en 2021, no en las de ayer”, dijo el presidente Joe Biden el lunes para defender su decisión de proceder con una rápida retirada militar.

“Los soldados estadounidenses no pueden ni deberían pelear y morir en una guerra que las mismas fuerzas afganas no están dispuestas a combatir”, afirmó Biden.

Sin embargo, si hay un elemento que ha impulsado la presidencia de Biden, es la defensa de democracias que se encuentran en un “punto de inflexión” ante la propagación de formas represivas de gobierno, así como reafirmar los valores estadounidenses.

“Estados Unidos está de regreso”, ha sido la consigna. Pero ahora la pregunta será para qué regresó. Una cumbre planeada para diciembre, concebida para reforzar a las democracias, parece mucho menos creíble ahora que existe la posibilidad de que las escuelas en Afganistán les cierren de nuevo las puertas a las niñas y los afganos que creen en la libertad están desesperados por huir.


9/11 , veinte años después del dolor


“Durante décadas, Afganistán ha sido víctima de las personas que querían hacerle un bien”, afirmó Lakhdar Brahimi, diplomático argelino que fungió como representante especial ante las Naciones Unidas de Afganistán e Irak. “Se llegó al punto en que ningún momento sería bueno para salir del país, así que este fue tan bueno (o malo) como cualquier otro”, opinó.

El caos generado en Kabul por el alboroto con que Estados Unidos y sus aliados intentaron evacuar a sus ciudadanos, así como a los afganos que les habían ayudado, ha provocado comparaciones inevitables con las escenas de desesperación vistas en Saigón en abril de 1975, cuando los soldados de Vietnam del Norte tomaron la ciudad. En ese entonces, como ahora, una guerrilla de insurgentes locales acabó con los planes de una superpotencia.

Pero no deberíamos exagerar la analogía. Las posturas en Estados Unidos con respecto a la guerra de Vietnam habían causado una amarga división. En cambio, la mayoría de los estadounidenses en la actualidad apoyan la salida de Afganistán. Sus prioridades son internas.

Como dijo Biden, se logró un objetivo estadounidense vital: en las últimas dos décadas el terrorismo islamista, en la forma de Al Qaeda, fue derrotado en buena medida. Pero el islam político adoptado por los talibanes ha conservado su atractivo como una alternativa a los modelos de gobierno laicos de Occidente.

Queda por verse si un talibán con destreza, afilado por la experiencia diplomática que puede haber enfriado algo del fervor extremista, cumplirá las promesas de evitar que Afganistán se convierta en un refugio terrorista de 

El debate sobre si Estados Unidos debería haber conservado una presencia militar moderada suficiente para evitar que los talibanes tomaran el control y darles cierta esperanza a las mujeres y la clase media de Afganistán que ahora se sienten traicionados causará enojo por mucho tiempo.

Casi no había ningún motivo para creer que las metas que no se alcanzaron en 20 años pudieran alcanzarse en algún momento más adelante. Por otra parte, como argumentó Saad Mohseni, empresario afgano cuyo grupo MOBY opera redes de radio y televisión en Afganistán: “Apuñalaron por la espalda a los afganos, actuaron de la manera más injusta e irresponsable posible”.

Algo que parece no ser tema de debate, al menos por ahora, es el desastre que provocó la precipitada retirada estadounidense. Tan solo hace unos días, el presidente Ashraf Ghani, que ya ha huido, creyó que todavía tendría algunas semanas para negociar una transición organizada, según una persona que habló con él en ese entonces. De hecho, sin Estados Unidos, solo tenía un castillo de naipes.

Biden, quien desde hace tiempo veía con escepticismo el objetivo de la guerra estadounidense más larga de su historia, actuó convencido de que era “muy poco probable” que los talibanes “arrasaran con todo y se apropiaran de todo el país”, como dijo el mes pasado.

Sin duda, esas palabras pesarán sobre la presidencia de Biden, aunque haya motivos para culpar a ambas partes. También le pesarán las imágenes de Kabul en que se ve la embajada de Estados Unidos cerrada y las de las fuerzas de los talibanes cargadas de armas dentro de edificios de gobierno planeados para albergar una democracia creada por los estadounidenses.

“No tengo ni la menor duda de que será un lastre para Biden, aunque Trump no le haya dejado otra alternativa”, dijo Cameron Munter, quien fue embajador de Estados Unidos en Pakistán, en referencia al convenio que suscribió el gobierno de Trump con los talibanes en 2020, entre cuyas estipulaciones se encontraba la retirada de Estados Unidos este año.

Fue el difícil legado que heredó Biden. Pero, de cualquier forma, su gobierno tenía otras opciones para no terminar con esta salida apresurada.

“El punto desastroso es que el gobierno no haya tenido un plan”, señaló Stephen Heintz, presidente de una fundación que ha trabajado en el tema de Afganistán desde 2011. “Apenas y consultaron a la OTAN y planearon poco con el gobierno afgano. Se trata de un fracaso de inteligencia, de planeación, de logística y, a fin de cuentas, un fracaso político porque, sea lo que sea, el responsable es Biden”.

En junio, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se reunió con el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, en la Casa Blanca.
Credit…Pete Marovich para The New York Times

Otros le expresaron más apoyo al presidente. “Veinte años fue mucho tiempo para darles a los líderes afganos espacio para sembrar la semilla de una sociedad civil y, en vez de esto, solo sembraron semillas de corrupción e incompetencia”, le dijo a The New York Times Jake Auchincloss, representante por Massachusetts, demócrata e infante de marina retirado que pasó tiempo en Afganistán.

Tanto Biden como su predecesor respondían, de diferentes maneras, al estado de ánimo estadounidense que mira hacia el interior. Vigilar el mundo es un trabajo costoso, a menudo ingrato y abundan los problemas locales. La retirada militar de Afganistán reflejó con precisión un cambio de prioridades, incluso hacia la agudización de la rivalidad entre las grandes potencias y China.

Pero Estados Unidos en Afganistán equivale a una crónica de errores y evaluaciones erróneas que plantean preguntas cruciales para los responsables políticos estadounidenses.

Desde el momento en que Estados Unidos decidió declararle la guerra a Irak en 2003 con base en inteligencia dudosa —lo que implicó abrir un segundo frente y desviar atención y recursos de Afganistán—, fue en aumento la percepción de que el conflicto en Afganistán era una misión secundaria sin dirección.

La misión de derrotar al terrorismo experimentó una peligrosa transformación y se convirtió en una lucha por construir una nación. Por desgracia, crear una democracia era un objetivo muy ambicioso en un país que nunca había organizado un censo y en el que las lealtades tribales eran muy fuertes. Siempre fue muy improbable que pudiera evitarse el fraude electoral masivo o que millones de dólares en ayuda llegaran a su destino.

Las acciones que tenían el propósito de crear un ejército afgano creíble fueron un fiasco que costó 83.000 millones de dólares.

“Intentamos crear un ejército afgano a imagen del Pentágono que, en el mundo real, es incapaz de operar sin nosotros”, se lamentó Vali R. Nasr, quien fungió como asesor en temas de política afgana entre 2009 y 2011. “No debería haber dependido de nuestro apoyo aéreo o en la capacidad que no tienen los afganos de darles mantenimiento a los helicópteros”.

Las reflexiones derivadas de este fracaso estadounidenses sin duda serán dolorosas. La tendencia a crear a imagen de Estados Unidos —en vez de adaptar los planes a ambiciones menores y más sencillas acordes a las necesidades y capacidades de los afganos— parece conllevar una lección más general para Estados Unidos en el mundo del siglo XXI.

Munter, el exembajador en Pakistán, dirigió el primer Equipo de Reconstrucción Provincial en Mosul, Irak, en 2006. Recordó que al llegar allí se encontró con que “no había ningún tipo de plan”.

Los funcionarios que distribuían la ayuda parecían más preocupados por la rapidez con la que podían hacerlo, que por el destino de la misma, “para poder convencer a la gente del Capitolio de que estábamos gastando el dinero que se nos había asignado”, dijo Munter.

La experiencia de Mosul, añadió, “parecía una versión en miniatura de lo que ocurrió a una escala mucho mayor en Afganistán”.

El elemento que tan a menudo parecía faltar en la política estadounidense, tanto en Irak como en Afganistán, era la capacidad de plantear una pregunta fundamental: ¿Qué es lo que sabemos sobre hacia donde vamos?

“Los estadounidenses han sido muy reacios a reconocer que no saben mucho sobre lo que estaba ocurriendo sobre el terreno, que pueden no saber lo que no saben y que han cometido errores por no saber lo suficiente”, dijo Brahimi.

Sin embargo, la ingenuidad estadounidense, si acaso eso fue, produjo muchos beneficios. Mohseni comparó los últimos 20 años con una “era de oro”, pues catapultó a Afganistán del siglo XII al siglo XXI. Las mujeres tuvieron acceso de nuevo a la educación. Surgió una clase media conectada con medios digitales. Se construyó infraestructura y tecnología para conectar a las personas con el mundo.

“Los afganos cambiaron para siempre”, dijo. “Para nosotros, el callejón sin salida fue bueno”.

La cuestión ahora es saber cuánto de todo eso intentarán revertir los talibanes, cambiados a su vez por la internet de la que dependen.

La amenaza más inmediata que suponen es sin duda para los afganos, y en particular para las mujeres afganas, más que para Estados Unidos. Todo parece posible, incluidas las represalias violentas y un éxodo masivo de refugiados.

“Esto es un golpe devastador para la credibilidad de Estados Unidos, que pone en tela de juicio nuestra sinceridad cuando decimos que creemos en los derechos humanos y en las mujeres”, dijo Heintz.

Cuando Richard C. Holbrooke fue el representante especial para Afganistán desde 2009 hasta su muerte en 2010, insistió en que todo su equipo leyera El americano tranquilo de Graham Greene.

En la novela, un bienintencionado e idealista oficial de inteligencia estadounidense, Alden Pyle, se enfrenta a las amargas realidades de la guerra colonial francesa en Vietnam mientras trata de llevar el cambio social y político a una sociedad compleja.

Greene, a través de su cínico periodista narrador, escribe: “Nunca conocí a un hombre que tuviera mejores motivos para todos los problemas que causó”.

Roger Cohen es el jefe de la oficina de París del Times. Fue columnista de Opinión de 2009 a 2020. Ha trabajado para el Times durante más de 30 años y ha sido corresponsal extranjero y editor extranjero. Criado en Sudáfrica y Gran Bretaña, es estadounidense naturalizado. @NYTimesCohen

Publucado en NYT

Agencias

Plan migratorio de Biden podría naturalizar a medio millón de inmigrantes

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EP NEW YORK. | Migración

EE.UU.WASHINGTON — El presidente Joe Biden ordenó el martes una medida expansiva en año electoral para ofrecer la posibilidad de naturalización a cientos de miles de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin estatus legal, en un intento de equilibrar las agresivas restricciones en la frontera que anunció recientemente y que indignaron a activistas y a muchos legisladores demócratas.

Biden anunció que su gobierno permitirá en los próximos meses que algunos cónyuges de ciudadanos estadounidenses sin estatus legal puedan solicitar la residencia permanente y, a la postre, su naturalización. La medida podría implicar a casi medio millón de inmigrantes, según funcionarios gubernamentales.

El martes, Biden acusó a su predecesor de aprovecharse de los temores sobre los inmigrantes y criticó las medidas del gobierno de Trump, como la política de tolerancia cero en la frontera sur, que llevó a la separación de familias.

Durante un mitin de campaña en Racine, Wisconsin, Trump declaró el martes que “cuando sea reelegido, el plan ilegal de amnistía de Joe Biden será despedazado y desechado el mismo primer día en que regrese a la presidencia”.

Debido a que la sombra de un segundo mandato de Trump pende sobre la nueva iniciativa de Biden, las acciones del martes serán el inicio de un carrera de varios meses por parte de las organizaciones hispanas para lograr que la mayor cantidad de personas posible se inscriba al programa antes de enero próximo.

Para poder ampararse al programa, una persona debe llevar en Estados Unidos un mínimo de 10 años y estar casada con un ciudadano estadounidense, ambos requisitos cumplidos a más tardar el lunes. Si se aprueba su solicitud, la persona tendría tres años para pedir la residencia permanente y recibiría un permiso temporal de trabajo, además de quedar protegida de la deportación durante el proceso.

También unos 50.000 niños no ciudadanos con un progenitor casado con un ciudadano estadounidense podrían seguir el mismo proceso, según funcionarios de alto nivel que informaron a periodistas sobre la propuesta bajo condición de anonimato. No hay un requisito sobre cuánto tiempo debe llevar casada la pareja, pero nadie será elegible después del lunes. Eso significa que los inmigrantes que cumplan esa cifra de 10 años en el país en cualquier momento después del 17 de junio de 2024 ya no podrán participar en el programa, según los funcionarios.

Altos funcionarios del gobierno creen que el proceso de solicitudes comenzará al final del verano, y dijeron que las tarifas aplicables aún estaban por determinarse.

Biden anunció el nuevo programa el martes en un evento en la Casa Blanca organizado para celebrar 12 años del popular programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) de la era del expresidente Barack Obama, el cual ofreció protecciones contra la deportación a algunos jóvenes inmigrantes que carecían de estatus legal.

El anuncio fue una buena noticia para las familias con estatus migratorio mixto, como Antonio y Brenda Valle, de Los Ángeles. Han estado casados durante casi 12 años y tienen dos hijos que son ciudadanos estadounidenses, pero cada dos años los abruma la preocupación de que a Brenda no le sea renovado su estatus como beneficiaria del DACA

“Podemos empezar a hacer planes a largo plazo, a futuro, en lugar de pensar en lo qué podemos hacer por los próximos dos años”, subrayó.

Foday Turay fue uno de los invitados a la Casa Blanca el martes para el anuncio. Llegó a Estados Unidos cuando tenía 10 años, procedente de Sierra Leona, y ahora es padre de un niño y está casado con una ciudadana estadounidense de tercera generación. Aunque está inscrito en el DACA y trabaja como asistente del fiscal de distrito en Filadelfia, su estatus no le proporciona alivio de la constante preocupación de la deportación.

“Mi esposa está tremendamente impactada por esto”, dijo Turay el martes antes de la ceremonia. “Todos los días me habla de lo que va a pasar. ¿Qué pasa si me deportan? ¿Cómo vamos a criar a nuestro hijo? ¿En qué país vamos a criarlo?”.

Los republicanos marcaron sus propios contrastes con el plan de Biden. En un posible adelanto de un anuncio de campaña republicano, el representante Richard Hudson, presidente del equipo de campaña de los republicanos en la Cámara de Representantes, se refirió a la medida de Biden como un “plan de amnistía en masa”. Otros republicanos, como el gobernador de Texas, Greg Abbott, afirmaron que la directriz será anulada por los tribunales.

El senador Marco Rubio, un republicano de Florida que figura como posible compañero de fórmula de Trump, defendió firmemente una medida en 2012 que habría ofrecido estatus legal a inmigrantes jóvenes, pero el martes señaló que “el mundo es distinto” en este momento debido al aumento en la inmigración.

El anuncio del martes se produjo dos semanas después de que Biden presentó una medida para la frontera sur de Estados Unidos que prácticamente suspendió las solicitudes de asilo para quienes llegan entre puertos oficiales de entrada. Los grupos defensores de los inmigrantes han interpuesto una demanda contra el gobierno federal en torno a esa directriz, la cual un alto funcionario del gobierno señaló el lunes que ha conducido a un menor número de encuentros fronterizos entre puntos de entrada.

Con inf. de AP

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Flota Naval de New York celebra 36 años de actividades marítimas con motivo del “Memorial Day”

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EP NEW YORK | MANHATTAN

Por Gustavo Lugo

Con el inicio del fin de semana del dia de recordacion, (Memorial Day), prácticamente se le da también la vienvenida al verano, y es que la celebración de casi todos los años se remonta desde 1984, esta es la 36ª Semana de la Flota naval en Nueva York y es el evento de extensión comunitaria más grande de la Marina que se celebra anualmente.

La celebración de los servicios marítimos, que tiene lugar del 22 al 28 de mayo, incluye recorridos públicos gratuitos en barcos, exhibiciones estáticas militares y actuaciones diseñadas para mostrar la experiencia especializada de los servicios marítimos actuales. FWNY brinda una oportunidad para que los ciudadanos de la ciudad de Nueva York y el área de los tres estados vecinos conozcan a marineros, infantes de marina y guardacostas y vean de primera mano las últimas capacidades de los servicios marítimos actuales.

Cerca de 2.300 miembros del servicio de la Armada, la Infantería de Marina y la Guardia Costera de los EE. UU. se toman la ciudad, mientras atracan en la gran manzana para la celebración del Día de los Caídos. Los neoyorquinos pueden encontrar los barcos atracados en el Intrepid Sea, Air & Space Museum, Pier 88 South, Pier 90 North y Homeport Pier en Staten Island.

Este año pier 88 recibió al El USS Bataan (ARG) fue uno de los primeros barcos en responder después de los ataques del 11 de septiembre de 2001. El barco estaba de permiso durante el ataque y estaba previsto que fuera desplegado el 19 de septiembre de 2001. Se llamó a la tripulación antes de tiempo y el barco Se dirigió al puerto de Nueva York, ya que es capaz de actuar como un barco hospital de 600 camas con quirófanos a bordo.

El USS Bataan (LHD 5) es un impresionante buque de asalto anfibio clase Wasp de la Armada de los Estados Unidos, con sede en Norfolk, Virginia, desempeña un papel crucial al permitir que el equipo de la Armada y el Cuerpo de Marines de los EE. UU. realicen una transición sin problemas de las batallas marítimas a las terrestres.

Es una oportunidad para visitar los barcos militares abiertos al público o incluso saludar a los marines.

Normalmente, para ver los barcos, hay que ir a lo largo del Hudson entre los muelles 86 y 88. También se celebran conciertos en varios parques de la ciudad, solo sentando en un parque junto al agua puede admirar los portaaviones, los buques de guerra, los barcos históricos y los aviones de combate, ademas puedes hacer una visita al Museo Intrepid. Situado en un portaaviones, y descubra antiguas máquinas: aviones, submarinos, transbordador espacial… es un museo muy enriquecedor y único en Nueva York.

El emblemático Times Square fue el punto de concentracion para los neoyorquinos y visitantes amantes de la musica que por horas disfrutaban de los temas y ritmos de las Navy Band, durante toda la semana.

El inicio de la semana naval es con popular Desfile de Barcos, Es la manera de honrar a los cuerpos de seguridad, Valientes hombres y mujeres que han dado su vida por el pais.

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Agencias

Abogados defensores de Trump cuestionan testimonio de Michael Cohen

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EP NEW YORK | Juicio contra Donald Trump

Juicio contra Donald Trump: Michael Cohen fue apuntado por la defensa del ex presidente

El equipo del republicano interrogó ferozmente al ex abogado con el objetivo de descreditar su testimonio. Por el momento, es el último testigo de los fiscales

En una nueva jornada del juicio contra Donald Trump por el pago a una actriz porno para que mantuviera silencio, los abogados defensores del ex mandatario  presionaron este jueves al ex abogado Michael Cohen:  fue cuestionado sobre su historial criminal y sus mentiras pasadas ; mientras trabajaban para convencer a los jurados de que no creyeran el testimonio fundamental del testigo estrella.

Durante el tercer día de testimonios Cohen retornó al banquillo mientras los abogados defensores describían al ahora enemigo de Trump como un ex empleado despreciado que dirá lo que sea necesario para poner tras las rejas al candidato presidencial republicano.

Cohen es el último testigo de los fiscales, al menos por ahora, que intentan demostrar que Trump planeó suprimir una historia dañina que temía que arruinaría su campaña presidencial de 2016 y luego falsificó registros comerciales para encubrirla. El contrainterrogatorio de Cohen es un momento crucial para  el equipo de Trump, que intenta socavar su credibilidad, lo que podría determinar el destino del ex presidente en el caso.

Al ser interrogado por el abogado defensor Todd Blanche  admitió haber mentido bajo juramento cuando se declaró culpable de cargos federales, incluido fraude fiscal, en 2018, así como de mentir al Congreso sobre el trabajo que realizó en un acuerdo inmobiliario de Trump en Rusia.

Blanche preguntó a Cohen si le mintió al juez de distrito estadounidense William H. Pauley III en una audiencia judicial acerca de que no lo presionaron para que se declarara culpable. “¿Fue una mentira? ¿Correcto?”, preguntó. “Correcto”, respondió Cohen.

Durante varios días en el estrado de los testigos, Cohen colocó a Trump directamente en el centro del supuesto plan para reprimir las historias negativas y evitar daños a su candidatura a la Casa Blanca. Cohen dijo al jurado que Trump prometió reembolsarle el dinero que adelantó y que se le informaba constantemente sobre los esfuerzos para silenciar a las mujeres que alegaban haber tenido encuentros sexuales con él . Trump niega las afirmaciones de las mujeres.

Cohen había colocado a Trump directamente en el centro del plan para reprimir las historias negativas y evitar daños a su candidatura .

Trump insiste en que la acusación es un esfuerzo por dañar su campaña para reclamar la Casa Blanca, dice que los pagos a Cohen se clasificaron adecuadamente como gastos legales porque Cohen era abogado. La defensa ha sugerido que estaba tratando de proteger a su familia, no a su campaña, al sofocar lo que, según él, eran afirmaciones falsas y difamatorias.

“El crimen es que están llevando este caso”, dijo a los periodistas el jueves antes de entrar a la sala del tribunal, flanqueado por un grupo de aliados en el Congreso que incluía al representante Matt Gaetz, republicano por Florida, y a la representante Lauren Boebert, republicana por Colorado y el representante Bob Good, republicano por Virginia, presidente del grupo de extrema derecha House Freedom Caucus.

Al ex presidente se le ha unido en el tribunal en los últimos días una gran cantidad de partidarios conservadores, incluidos algunos considerados posibles candidatos a vicepresidente y otros que buscan puestos futuros en la administración. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson , compareció el martes.

Al interrogar a Cohen, los abogados defensores no se enfocaron en el plan de pago de silencio ni en los cargos penales en cuestión. En cambio, lo acribillaron con preguntas sobre sus propias fechorías y su nueva personalidad como feroz crítico de Trump para atacar la credibilidad y las motivaciones de Cohen.

Blanche confrontó a Cohen con publicaciones obscenas en las redes sociales, un podcast y libros que escribió sobre el ex presidente, logrando que Cohen reconociera que había ganado millones de dólares criticando a Trump. En un clip reproducido en el tribunal el jueves, se puede escuchar a Cohen usando un insulto y diciendo que realmente espera “que este hombre termine en prisión”.

“No recuperará el año que perdí ni el daño causado a mi familia. Pero la venganza es un plato que se sirve mejor frío”, se escuchó decir a Cohen. “Será mejor que creas que quiero que este hombre caiga”. También reconoció que ha seguido atacando a Trump, incluso durante el juicio.

En una publicación en las redes sociales citada por el abogado defensor, Cohen llamó a Trump un apodo aliterado y explícito, así como un “ignorante con corteza naranja”. Cuando se le preguntó si había usado la frase, respondió: “Suena correcto”.

La defensa no está obligada a llamar a ningún testigo y no está claro si los abogados lo harán (REUTERS/Jane Rosenberg)

Cohen, en un testimonio anterior, le dijo al jurado cómo su vida y su relación con Trump cambiaron después de que el FBI allanara su oficina, apartamento y habitación de hotel en 2018. Trump inicialmente lo colmó de afecto en las redes sociales y predijo que Cohen no se “volvería loco”. El tono de Trump cambió cuando, meses después, Cohen se declaró culpable de cargos federales de financiación de campañas y lo implicó en el plan de dinero para mantener el silencio. Trump no fue acusado de ningún delito relacionado con la investigación federal.

Cohen también describió una reunión en la que dice que él y Trump discutieron con Allen Weisselberg, ex director financiero de la Organización Trump, cómo los reembolsos por el pago de 130.000 dólares de Cohen a la actor porno Stormy Daniels se pagarían como servicios legales en cuotas mensuales. Esto es importante porque los fiscales dicen que los reembolsos se registraron falsamente como gastos legales para ocultar el verdadero propósito de los pagos.

Se espera que los abogados defensores interroguen a Cohen hasta el final del día jueves. La oficina del fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, ha dicho que cerrará su caso una vez que él haya terminado de declarar, aunque podría tener la oportunidad de convocar testigos de refutación si los abogados de Trump presentan sus propios testigos.

La defensa no está obligada a llamar a ningún testigo y no está claro si los abogados lo harán. Blanche le dijo el martes al juez Juan M. Merchán que la defensa podría llamar a un perito y que aún no se había determinado si Trump subiría al estrado.

En cualquier caso, el juicio se suspenderá el viernes para que Trump pueda asistir a la graduación de la escuela secundaria de su hijo menor, Barron.

(Con información de AP)

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